Alas Rojas y Promesas de Luz - Parte Γnica -

El apartamento de Keigo tenΓa ese calor suave de los refugios verdaderos. No era grande, pero cada rincΓ³n estaba lleno de vida: fotos en las paredes que contaban historias de risas robadas, batallas superadas, y caricias susurradas en la penumbra. El televisor proyectaba una luz cΓ‘lida que se reflejaba en los muebles, como si tambiΓ©n quisiera abrazar.
Keigo Takami βHawksβ, de veintidΓ³s aΓ±os, estaba sentado en el sofΓ‘ con el cabello rubio alborotado y los ojos dorados llenos de un brillo que mezclaba el cansancio de la guerra con la dulzura de quien ha decidido amar sin reservas. Sus alas rojas, aunque majestuosas, reposaban ahora inertes. La gran batalla contra AFO lo habΓa dejado sin quirk, y sin embargo, en aquel momento, habΓa en su rostro mΓ‘s paz que tristeza.
A su lado, Hana Todoroki βuna flor de invierno con el fuego del verano en la miradaβ, de apenas diecisΓ©is aΓ±os, lo observaba con atenciΓ³n. Su cabello, dividido en rojo y blanco, caΓa como cascadas de luz sobre sus hombros. HabΓa madurado demasiado pronto, pero no por elecciΓ³n. Las marcas que la vida le habΓa dejado en el alma no se veΓan a simple vista... salvo en sus ojos: frΓ‘giles y fuertes, como una promesa.
El silencio fue roto por un cambio imperceptible en la respiraciΓ³n de Keigo. Un suspiro mΓ‘s profundo. Una tensiΓ³n nueva en sus mΓΊsculos. Y una chispa incontrolable en sus ojos.
βKeigo... βsusurrΓ³ Hana, acercΓ‘ndose lentamenteβ. ΒΏEstΓ‘s bien?
Γl cerrΓ³ los ojos con pesar. Su voz, grave y ronca, cargaba una verdad incΓ³moda.
βHana, es... el celo. Me estΓ‘ afectando mΓ‘s de lo que pensaba.
Ella no retrocediΓ³. Al contrario, se sentΓ³ mΓ‘s cerca, tomΓ‘ndole la mano con cuidado.
βSΓ© que esto es complicado. Yo soy joven. TΓΊ llevas el peso del mundo en los hombros. Lo nuestro es... delicado. Pero hay algo que debes saber.
Γl la mirΓ³, los ojos llenos de respeto. Era evidente que no deseaba arrastrarla a algo que no pudiera controlar.
βMi quirk βcontinuΓ³ Hana con voz serenaβ me impide quedar embarazada. Me lo han dicho los mΓ©dicos desde pequeΓ±a. Si eso puede tranquilizarte... quiero que lo sepas.
Keigo bajΓ³ la mirada por un instante, como si se le aligerara el pecho. La acariciΓ³ con ternura, con una reverencia silenciosa a la confianza que ella le ofrecΓa.
βHana... gracias. Confiar en mΓ asΓ... significa mucho.
Ella asintiΓ³, con una sonrisa que contenΓa decisiΓ³n, miedo y amor.
βNo quiero que esto nos detenga. Quiero vivir este momento contigo. Antes de que el mundo vuelva a reclamarte.
Y Keigo, en ese instante, volviΓ³ a verla como la guerrera que era. No solo una adolescente. Una sobreviviente. Una compaΓ±era.
βEntonces, florecita βsusurrΓ³β, dejemos que esta noche sea solo nuestra.
La noche los envolviΓ³ con el aroma de las promesas. El roce de sus cuerpos no fue urgente, sino profundo. Las caricias no hablaban de deseo, sino de redenciΓ³n. Se exploraron con cuidado, como si cada parte del otro mereciera ser descubierta con devociΓ³n.
βEres mi flor mΓ‘s preciosa βsusurrΓ³ Keigo mientras la besabaβ. Y esta noche... te prometo que nada nos separarΓ‘.
Ella cerrΓ³ los ojos, dejando que sus palabras se grabaran en su piel.
βY yo serΓ© tu refugio, tu fuerza... siempre.

La habitaciΓ³n olΓa a desinfectante y silencio. Hana, sentada en la camilla con las manos temblorosas sobre su regazo, intentaba ordenar sus pensamientos. Todo su cuerpo sentΓa aΓΊn el eco de la ΓΊltima batalla, el peso de las decisiones, las pΓ©rdidas... y ahora esto.
El mΓ©dico, de mediana edad y rostro serio pero compasivo, mirΓ³ el expediente antes de hablar. Su voz fue pausada, buscando no romper del todo la estabilidad emocional de la joven.
βSeΓ±orita Todoroki, ΒΏsabe que puso en riesgo su vida... y la de su bebΓ© al proteger a un hΓ©roe sin pensar en las consecuencias?
Hana alzΓ³ la mirada, desorientada, los ojos azules empaΓ±ados de confusiΓ³n y cansancio.
βΒΏQuΓ©... bebΓ©? Eso no puede ser βsusurrΓ³, casi sin aireβ. Me dijeron... toda la vida me dijeron que mi quirk hacΓa imposible... βSu voz se quebrΓ³ como un cristal golpeado.
El mΓ©dico se acercΓ³ con delicadeza, sosteniendo la carpeta en sus manos.
βLo sΓ©. Entiendo lo que le dijeron. Pero los resultados son claros, seΓ±orita Todoroki. EstΓ‘ de diez semanas. Al parecer, su cuerpo respondiΓ³ de forma impredecible, quizΓ‘ por el estrΓ©s extremo al que fue sometido durante la guerra contra All For One.
Hana negΓ³ con la cabeza, sin poder hablar por unos segundos. Se sentΓa desbordada. El eco de las explosiones, los gritos, el olor a ceniza y sangre, las noches sin dormir, protegiendo a Keigo... protegiΓ©ndose a sΓ misma... Todo regresΓ³ como una avalancha.
βYo... βjadeΓ³β. No entiendo cΓ³mo pasΓ³. Durante la batalla, cuando Keigo cayΓ³, mi quirk... se desatΓ³. Era como si no me perteneciera, como si algo mΓ‘s dentro de mΓ... βtragΓ³ saliva con dificultadβ... como si algo me empujara a protegerlo a toda costa.
El mΓ©dico asintiΓ³, serio.
βA veces, los cuerpos cambian en momentos de trauma extremo. El estrΓ©s, las hormonas, incluso el estado emocional pueden alterar temporalmente la expresiΓ³n genΓ©tica de un quirk. Es raro, pero no imposible. Tal vez... ese deseo desesperado de salvar a alguien a quien ama activΓ³ algo que no comprendemos del todo.
Hana presionΓ³ una mano sobre su vientre, aΓΊn sin poder aceptar del todo la noticia. Sus labios temblaban.
βΒΏEntonces... el bebΓ©...? ΒΏEstΓ‘ bien?
El mΓ©dico sonriΓ³ suavemente, con un brillo de humanidad en los ojos.
βEstΓ‘ fuerte. Sorprendentemente fuerte. Como usted, seΓ±orita Todoroki. Ha sobrevivido al caos... como su madre.
Por primera vez desde la batalla, Hana llorΓ³. No por dolor, no por miedo... sino por algo mΓ‘s grande. Algo nuevo. Algo que palpitaba con vida dentro de ella.
βGracias... βmurmurΓ³ con voz temblorosa, mientras las lΓ‘grimas rodabanβ. No sΓ© cΓ³mo, ni por quΓ©... pero lo protegerΓ©. A Γ©l. A Keigo. A esta pequeΓ±a vida que... que creΓ imposible.
Con las manos temblorosas, Hana acariciΓ³ su vientre. AΓΊn no comprendΓa, pero algo dentro de ella comenzΓ³ a despertar.

βHola, mi rugiente flor... ya no podrΓ© llevarte volando a tus lugares favoritos.
Ella se sentΓ³ a su lado, tomΓ³ su mano, y la llevΓ³ a su vientre.
βYa no importa volar, Keigo. Lo que importa es esto. Lo que somos ahora. PerdΓ³name por no habΓ©rtelo dicho antes... pero yo tampoco lo sabΓa.
Keigo la abrazΓ³, como si con su calor pudiera protegerla del caos.
βNo tienes que disculparte. Estaremos bien. Los tres.
Hana rompiΓ³ a llorar.
βTengo miedo. Miedo de no poder... de fallar como madre.
βLo harΓ‘s bien. Porque te importa. Porque luchas. Y porque no estΓ‘s sola.

Hana, pΓ‘lida pero con una fuerza inesperada, se levantΓ³ con dificultad de la silla en la que habΓa estado recluida. Se apoyΓ³ en Keigo, que la sostuvo con delicadeza, como si temiera que cualquier movimiento brusco la rompiera. Con la voz firme, aunque cargada de un miedo que trataba de esconder, pronunciΓ³ la verdad que lo habΓa cambiado todo.
βEstoy embarazada.
El eco de esas palabras se colΓ³ por todo el pasillo, dejando un silencio sepulcral. Enji reaccionΓ³ como un volcΓ‘n que despierta: sus ojos se encendieron, su mandΓbula se tensΓ³ hasta dolerle y su respiraciΓ³n se volviΓ³ errΓ‘tica.
βΒΏΒ‘Embarazada!? βgritΓ³, su voz quebrando el aireβ. ΒΏCΓ³mo has podido ser tan irresponsable a tus diecisΓ©is aΓ±os? ΒΏNo entiendes que esto no es un juego, Hana?
Se girΓ³ con furia hacia Keigo, clavando en Γ©l una mirada que era puro fuego.
βY tΓΊβ¦ βescupiΓ³ la palabra con desprecioβ, ΒΏquΓ© clase de hombre eres para permitir esto? Β‘AlΓ©jate de mi hija!
El peso de sus palabras cayΓ³ como un martillo. Enji, con las manos temblorosas, agarrΓ³ los reposabrazos de la silla mientras luchaba contra un torrente de emociones que no podΓa controlar. Su orgullo y su dolor se entrelazaban en una batalla interna.
βEsto es un desastre. Una vergΓΌenza para esta familia. No voy a consentirlo.
Rei, desde la distancia, dio un paso adelante con un esfuerzo visible, buscando calmar el incendio que se extendΓa sin control.
βEnji, por favor, cΓ‘lmate βpidiΓ³ con voz suave pero firmeβ. No vas a arreglar nada con rabia. Hana estΓ‘ sufriendo... y el bebΓ© tambiΓ©n.
Pero Γ©l no escuchΓ³. Su mirada se clavΓ³ en ella con una mezcla de desafΓo y desesperaciΓ³n.
βΒΏSufriendo? βrepetΓa, alzando la vozβ. ΒΏTΓΊ crees que yo no sufro? Toya estΓ‘ muriendo poco a pocoβ¦ y ahora esto. Un bebΓ© a los diecisΓ©is aΓ±os. Es demasiado.
Rei tragΓ³ saliva, manteniendo la compostura a pesar de la tormenta que la azotaba por dentro. Su mente no podΓa olvidar el caos reciente, la lucha para detener a Toya, las heridas fΓsicas y emocionales que aΓΊn sangraban en todos ellos.
βNo es momento para reproches βinsistiΓ³β. Hana necesita que estemos unidos, que nos apoyemos, no que nos enfrentemos.
Hana, que hasta entonces habΓa permanecido en silencio, finalmente hablΓ³. Su voz era un grito contenido, una mezcla de dolor y rabia acumulados durante aΓ±os.
βΒΏUna niΓ±a? βcomenzΓ³, con los ojos brillando de lΓ‘grimas contenidasβ. DejΓ© de serlo cuando nos entrenaste a Shoto y a mΓ como si fuΓ©semos mΓ‘quinas, sin infancia, sin descanso. Cuando mamΓ‘ acabΓ³ en el hospital psiquiΓ‘trico por tu culpa.
Una lΓ‘grima resbalΓ³ por su mejilla, pero su voz no se quebrΓ³.
βΒΏRecuerdas aquella montaΓ±a? La noche que Toya te pidiΓ³ que fueras a verloβ¦ y terminΓ³ en un incendio que se lo llevΓ³. Y tΓΊ no hiciste nada para evitarlo. Γl tambiΓ©n era mi hermano. Se convirtiΓ³ en lo que fue porque tΓΊ fallaste.
El dolor le atravesΓ³ el pecho como una daga, pero no cediΓ³. Keigo la sostuvo con cuidado, intentando darle fuerza.
βΒ‘Hana! Por favor, cΓ‘lmate. EstΓ‘s haciendo daΓ±o al bebΓ© βrogΓ³ con voz suave.
Pero ella apartΓ³ su mano con firmeza y encarΓ³ a su padre con unos ojos llenos de fuego.
βPapΓ‘, no voy a dejar que sigas haciΓ©ndome daΓ±o. Vivo con Keigo desde que supe que estoy embarazada. Si quieres conocer a este bebΓ©, tendrΓ‘s que ganarte mi confianza, la de mis hermanos y la suya. Hasta entonces, ni se te ocurra acercarte.
Natsuo y Shoto dieron un paso adelante, la tensiΓ³n en el aire alcanzando un punto crΓtico. Sus miradas eran cuchillas.
βSi de verdad quieres estar con mi hermana, mΓ‘s te vale demostrarlo βadvirtiΓ³ Shoto con voz graveβ. No permitiremos que le hagan daΓ±o a ella ni al bebΓ©.
Natsuo frunciΓ³ el ceΓ±o, la voz dura y sin vacilar.
βTe vigilamos, Keigo. Un solo error y no habrΓ‘ segunda oportunidad.
Antes de que la situaciΓ³n se desbordara, Rei y Fuyumi intervinieron al unΓsono, sus voces firmes pero cargadas de la autoridad que solo da el amor y la experiencia.
βΒ‘Shoto, Natsuo! βles cortΓ³ Reiβ. No es momento para amenazas ni enfrentamientos. Somos familia, y mΓ‘s que nunca debemos apoyarnos. Keigo forma parte de esta familia, y necesitamos sanar juntos, no abrir mΓ‘s heridas.
Fuyumi aΓ±adiΓ³ con suavidad, pero sin dejar lugar a dudas.
βLas palabras duras solo alejan. Si querΓ©is ayudar, hacedlo con apoyo, no con amenazas.
Los hermanos bajaron la mirada, conscientes de la verdad en aquellas palabras.
Enji, con la voz rota y las manos temblorosas, susurrΓ³ con un arrepentimiento que dolΓa mΓ‘s que su enfado.
βHanaβ¦ dΓ©jame ayudarte hasta que nazca el bebΓ©. DespuΓ©s, me irΓ© de vuestras vidas, si eso querΓ©is.
Su mirada reflejaba toda la culpa que habΓa acumulado.
Hana, exhausta, se dejΓ³ cargar por Keigo, negando con la cabeza.
βHaz lo que quieras. Pero no esperes perdΓ³n. AΓΊn no.
Rei se acercΓ³ a Enji, con voz tranquila pero firme.
βMira lo que tu ira ha conseguido. Al menos nuestros hijos estΓ‘n intentando asimilarlo y ayudar.
Fuyumi, Natsuo y Shoto asintieron, aunque los dos ΓΊltimos no podΓan ocultar el rencor que sentΓan.
Shoto aΓ±adiΓ³ con voz grave:
βLo que le espera en la UAβ¦ ya aviso a los demΓ‘s.
Se alejΓ³ junto a sus hermanos, dejando a Rei y Enji solos en aquel frΓo pasillo. Rei suspirΓ³, mirando a su esposo con tristeza infinita.
βHana es fuerte, pero todos estΓ‘n heridos. Necesitan tiempo para sanar.
Enji, mirando hacia la puerta por donde se habΓa marchado su hija y el resto, murmurΓ³ con amargura.
βMe lo merezcoβ¦

El silencio volviΓ³ a caer en el pasillo, pero la tensiΓ³n permanecΓa, como un filo invisible, recordΓ‘ndoles que las heridas de esta familia apenas comenzaban a cerrar, y que la sombra de Toya / Dabi seguΓa acechando en sus corazones.
La noticia corriΓ³ como un reguero de pΓ³lvora por toda la UA. En los pasillos, en las aulas, en los rincones donde se juntaban grupos de estudiantes, no se hablaba de otra cosa. Miradas curiosas, susurros cargados de emociΓ³n y un poco de juicio se entremezclaban con sonrisas cΓ³mplices y palabras llenas de cariΓ±o. Porque, aunque algunos se sorprendΓan, todos querΓan que a Hana le fuera bien.
βΒ‘Hana! βexclamΓ³ Ochaco con una sonrisa que iluminaba su caraβ. Vas a ser increΓble, ya lo verΓ‘s. No tienes nada que temer.
Mina, que no podΓa contener su entusiasmo, saltΓ³ casi de la emociΓ³n.
βΒ‘Un bebΓ© Todoroki-Hawks! Β‘Eso va a ser la bomba! Ya me imagino las historias que contaremos cuando crezca.
Izuku, siempre mΓ‘s prudente y reflexivo, se acercΓ³ con cuidado, mirΓ‘ndola a los ojos para asegurarse de que estaba bien.
βSi Γ©l te hace feliz, Hana, eso es lo ΓΊnico que importa βdijo con suavidadβ. No dejes que nada ni nadie te quite esa sonrisa.
Katsuki bufΓ³, como era habitual, pero habΓa un matiz diferente en su voz, menos Γ‘spero, mΓ‘s preocupado.
βSolo cuΓdalo. Y cuΓdate a ti tambiΓ©n. No quiero que te pase nada.
Shoto llegΓ³ con paso firme, pero se notaba en su expresiΓ³n que el tema le removΓa por dentro. Su voz era seria, con un toque de incertidumbre.
βConfΓo en ti, Hana. Y en Γ©lβ¦ por ahora βaΓ±adiΓ³, dejando claro que seguΓa con la guardia puesta, pero sin perder la esperanza.
Keigo, con la determinaciΓ³n marcada en el rostro, se plantΓ³ firme frente a todos.
βHarΓ© todo lo que estΓ© en mi mano para protegerlos βdijo con sinceridad, dejando claro que no iba a fallarles.

Keigo, nervioso pero con el corazΓ³n lleno de esperanza, se arrodillΓ³ frente a ella, abriendo una caja de terciopelo rojo que contenΓa un anillo sencillo pero hermoso.
Hana lo mirΓ³ sorprendida, con los ojos brillantes, un poco incrΓ©dula y a la vez llena de emociΓ³n.
βHana Todoroki βcomenzΓ³ Keigo, con la voz temblorosa pero firmeβ, desde el dΓa en que te conocΓ supe que querΓa protegerte, amarte y caminar a tu lado para siempre. Ahora que tenemos a Tenma, sΓ© que quiero construir un futuro contigo. ΒΏQuieres casarte conmigo?
Las lΓ‘grimas comenzaron a deslizarse lentamente por las mejillas de Hana. Su voz, dulce y entrecortada, respondiΓ³:
βSΓ, Keigo... quiero pasar mi vida contigo.
El anillo encontrΓ³ su lugar en el dedo anular de Hana y, en ese instante, se abrazaron fuerte, sellando una promesa con un beso que contenΓa todo el amor y la esperanza del mundo.

Ocho aΓ±os despuΓ©s, el sol acariciaba suavemente el cielo despejado y una brisa fresca jugaba con las hojas de los Γ‘rboles en el parque. Las risas de los niΓ±os se mezclaban con la calma del dΓa, creando una atmΓ³sfera llena de vida.
Tenma corrΓa adelante, sus pequeΓ±as alas blancas y rojas batiendo con entusiasmo, una mezcla perfecta de la fuerza y ternura de sus padres. Hana lo observaba desde atrΓ‘s, su sonrisa cΓ‘lida iluminando todo a su alrededor. Lo levantΓ³ en brazos con cuidado, sus ojos bicolor βdorados y azulesβ reflejaban la esperanza que sentΓa en su pecho.
Las marcas en el rostro de Tenma, heredadas de Keigo, le daban un aire ΓΊnico, un sΓmbolo vivo de la uniΓ³n y el amor que lo habΓa traΓdo al mundo.
βTenma, cielo βdijo Hana suavemente, acariciando su cabello bicolorβ, el tΓo Izuku no se va a mover de ahΓ. Siempre estΓ‘ listo para contarte historias increΓbles.
Keigo sonriΓ³, apoyando una mano en el hombro de Hana mientras sus dedos rozaban el anillo que aΓΊn brillaba en su mano.
βTu madre tiene razΓ³n, campeΓ³n βdijo con voz firme y cΓ‘lidaβ. Y despuΓ©s de eso, vamos a ver a alguien muy especial.
Con los ojos brillantes de emociΓ³n, Tenma saltΓ³ en los brazos de Hana, su risa contagiosa llenando el aire.
βΒ‘Vamos a ver al abuelo Enji! Β‘Y a los tΓos! Β‘Vamos, rΓ‘pido! βexclamΓ³, impaciente por continuar la aventura.
Hana y Keigo intercambiaron una mirada cΓ³mplice, sintiendo cΓ³mo la felicidad de su hijo les colmaba el alma. Caminaban hacia el parque, cada paso lleno de promesas y recuerdos, el testimonio de una familia que habΓa superado tempestades y ahora florecΓa en paz y amor.
Mientras avanzaban, Hana susurrΓ³ con una sonrisa leve:
βNunca imaginΓ© que llegarΓamos aquΓ, pero aquΓ estamos. Juntos. Fuertes.
Keigo apretΓ³ su mano con ternura y le respondiΓ³:
βEsto es solo el principio, florecita. Nuestro futuro es tan brillante como los ojos de Tenma.
En el parque, Izuku Midoriya, conocido cariΓ±osamente como βtΓo Dekuβ, esperaba con una sonrisa abierta. Tenma no pudo contener la emociΓ³n y corriΓ³ hacia Γ©l.
βΒ‘TΓo Deku! ΒΏMe enseΓ±as a correr rΓ‘pido? βpreguntΓ³, sus ojos iluminados por la ilusiΓ³n.
Izuku se riΓ³ con suavidad, aceptando sin dudar.
Mientras los dos jugaban y corrΓan, Keigo susurrΓ³ a Hana:
βMira cΓ³mo se conecta con Tenma. Es un maestro paciente y lleno de cariΓ±o.
Hana asintiΓ³, emocionada y agradecida de que su hijo creciera rodeado de tanto amor.
El sol comenzΓ³ a descender, tiΓ±endo el cielo con tonos rosados y dorados, envolviendo el parque en una luz cΓ‘lida y suave. La familia se reuniΓ³ cerca de Izuku, compartiendo momentos de paz y alegrΓa.
βGracias por venir, Izuku. Siempre es un placer verte βdijo Hana con sinceridad, su voz cargada de gratitud.
Con un ΓΊltimo adiΓ³s, se dirigieron hacia la casa de Enji Todoroki.

La atmΓ³sfera en la casa Todoroki era tranquila, aunque bajo la calma se sentΓan corrientes de emociones contenidas, recuerdos y esperanzas entrelazados en cada mirada. Tenma jugaba feliz con Shoto y Natsuo, y su risa llenaba el ambiente, aliviando momentΓ‘neamente las tensiones.
Hana observaba a su hijo, sintiendo que esas visitas eran el puente necesario para sanar viejas heridas y construir nuevas memorias.
Enji se acercΓ³ lentamente en su silla de ruedas hacia Hana, que lo esperaba sentada en el sofΓ‘, con una mezcla de amor y cautela en la mirada.
βHana... βsu voz era baja y cargada de sinceridadβ. Gracias por dejarme ser parte de la vida de Tenma. SΓ© que no he sido el padre que merecΓas, pero quiero ser un buen abuelo para Γ©l, alguien en quien pueda confiar.
Hana lo mirΓ³, evaluando cada palabra con el corazΓ³n en vilo.
βEso depende de ti, papΓ‘ βrespondiΓ³ con firmeza y ternuraβ. Las palabras son fΓ‘ciles, lo que importa son las acciones. Si quieres estar en la vida de Tenma, tendrΓ‘s que demostrarlo cada dΓa, no solo cuando te convenga.
Enji asintiΓ³, consciente de que la confianza se construye poco a poco. Keigo se acercΓ³, puso una mano cΓ‘lida en el hombro de Hana y dijo:
βVamos, florecita. Tenma ya estΓ‘ cansado despuΓ©s de tanto correr. Es hora de irnos para que descanse.
Hana sonriΓ³, agradecida por el apoyo silencioso que Keigo le brindaba. Mientras se levantaban, Rei apareciΓ³ con una sonrisa serena.
βMe alegra verlos asΓ βcomentΓ³β. La familia siempre encuentra la forma de sanar, aunque tome tiempo.
Antes de salir, Hana se volviΓ³ hacia ellos, con una mezcla de nostalgia y esperanza.
βGracias por recibirnos βdijoβ. Esto es solo el comienzo. Quiero que aprendamos a apoyarnos, por Tenma y por nosotros.
Las palabras quedaron suspendidas en el aire, sembrando una semilla de reconciliaciΓ³n, frΓ‘gil pero llena de vida.

La noche cubrΓa la ciudad con su manto estrellado. En el balcΓ³n de su departamento, Hana y Keigo estaban envueltos en una manta, compartiendo el silencio cΓ‘lido del momento.
Keigo tomΓ³ la mano de Hana con ternura, sus dedos entrelazados en un gesto que no necesitaba palabras.
βΒΏSabes? βdijo con una sonrisa suaveβ. Cuando te conocΓ, nunca imaginΓ© que construirΓamos una familia asΓ. Pero ahora, aquΓ estamos, y no quiero que nada nos separe.
Hana apoyΓ³ la cabeza en su hombro, cerrando los ojos por un instante.
βYo tampoco lo esperaba. Ha sido duro, pero contigo todo es posible.
Γl girΓ³ para mirarla, sus ojos iluminados por la luna.
βPrometo ser tu refugio, tu apoyo... y el padre que nuestro hijo merece. Pase lo que pase, estaremos juntos.
Ella sonriΓ³, sintiendo una mezcla de fuerza y paz.
βY yo prometo amarte, luchar y proteger a esta familia. Porque contigo, Keigo, soy invencible.
Se acercaron en un beso suave, cargado de significado, un pacto silencioso de amor y esperanza.
La ciudad dormΓa, testigo de una promesa mΓ‘s fuerte que cualquier tormenta. AllΓ, en la calma de la noche, la familia Todoroki-Takami descansaba, lista para volar siempre con sus alas rojas y promesas de luz.

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Hasta nuevo aviso serΓ‘n OneShots o partes ΓΊnicas debido que al estar preparando oposiciones y apenas tengo tiempo y aunque lo tenga organizado aΓΊn asΓ el tiempo que tengo es limitado








