Odio y amor

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Summary

Ángel, un chico que es dulce, inocente, tímido, que se verá obligado a casarse por causas del destino, ahora abandonado por su propia familia y encadenado a otra, descubrirá la crueldad en carne propia.

Genre
Drama
Author
El carton
Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Un último intento.

Ángel siempre fue un chico inocente, uno amable y tímido, nunca hizo daño a nadie y siempre intento ser un buen hijo, él no nació en cuna de oro, pero aun así, él siempre trata de ser feliz.


Su niñez no fue muy buena, ignorado por su familia y mantenido por obligación, más bien era una carga, el tiene unos cuantos amigos, muy pocos, pero tenía, no era muy sociable, no hablaba mucho, a el le gusta el silencio y la tranquilidad, alguien que le gusta los insectos y animales junto a la naturaleza.


Él se esfuerza en sus estudios, quería que su familia estuviera orgullosa de él, tan siquiera una vez en su vida, siempre amable para que no lo rechacen, para que sea siquiera visto como un hijo y no un peso más.


El nunca juzgo, nunca se quejo, en su escuela y afuera de ella, algunos solo se burlaban por su aspecto, es un poco gordo sin fuerza, una peste andante, y otros se aprovechaban de su bondad y amabilidad, quitándole su comida o incluso quitándole dinero, diciendo –no lo necesitas, no llegarás muy lejos– o –Solo eres un gasto innecesario, no sirves para nada así que no necesitas esto–


Él se acostumbró al mal trato, en ningún momento de su vida se defendió, no quería problemas ni el odio de los demás, incluso si se quejaba, ¿quien lo ayudaría?.


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No hace mucho corrieron de su trabajo a su padre y las cosas se pusieron difíciles, por suerte un millonario empresario se acercó a él, queriendo comprar a su hijo, vio lo manso y sumiso que era Ángel, lo necesitaba para casarlo con su hija para poder reclamar la herencia del abuelo de su hija, ella debería estar casada.


Con una gran suma de dinero el padre y la familia de Ángel aceptó, lo vendieron como un objeto, Ángel nunca se opuso, pensó que era lo correcto, si su familia estaba bien con ese dinero entonces él lo haría rechistar o tal vez en el fondo solo quería escapar de ese lugar.


Poco después Ángel conoció a su futura esposa en una cena elegante, ella una chica alta, 1.85 metros de altura, cabello rubio que cae en cascada por detrás de su espalda, unos ojos celestes como el cristalino del agua, su figura era como el de una modelo y además de eso voluptuosa, ¿y su nombre?, Cinthia.


Todo lo contrario a Ángel, un hombre pequeño que no media más de 1.62, gordito y con el cabello desordenado, sin masa muscular definida o trabajada, unos ojos que se tapa con los mechones de su flequillo, por lo cual no se podían ver, pero él se enamoro por primera vez.


Al principio su relación fue buena o eso le hicieron creer a Ángel, simplemente lo estaban manipulando, era fácil hacerlo, mantenerlo enganchado con elogios y atención por parte de su esposa, pero obligada a hacerlo por su padre.


Después de unos cuantos meses Cinthia cambio, empezaba descargaba todo su odio y resentimiento, pues ella quería a alguien más, quería a una persona diferente, su primer amor, un chico llamado Carlos, alto, atlético y con un carácter confiado, que siempre anda coqueteando con las chicas y viviendo en el libertinaje, ella misma decía que él era un hombre de verdad, no como su esposo actual.


Quería casarse con Carlos, pero se vio obligada a casarse con alguien como Ángel, alguien que a su punto de vista era inferior, no era más que un mero esclavo comprado.


Pero Ángel siempre trató de conseguir de nuevo su aprobación, sus elogios, tratando de complacerla para que no lo mirara así, no sabía qué hacer exactamente.


Él le hace desayunos laboriosos y tiernamente decorados, también le da algunos regalos pequeños que se podía costear, intento cenas románticas, quería demostrarle, Ángel quería enseñarle que la quería, que la amaba de verdad y quería que ella también lo amara.


Pero cada intento era cruelmente despedido, despreciado y humillado, un regalo comprado con el esfuerzo de Ángel, –¿Es lo mejor que puedes hacer?, eres patético, incluso una mirada de Carlos vale más que tu miserable regalo–


Después de eso simplemente se reía y burlaba más, deteniéndose solo cuando él estaba a punto de llorar, así lo hacía en todo, incluso en lo más sencillo, incluso si se equivocaba solo un poco.

Eso ha continuado hasta el día de hoy, un día antes de su cumpleaños, el día especial o eso piensa Ángel con las pocas esperanzas que le quedan, el poco amor que aún le tiene a Cinthia y que se aferra a el cómo un último intento, una última oportunidad para ella.