Prólogo
El leve tintineo de los árboles era lo único que se podía oír en el espeso bosque, no obstante, una frágil luz se lograba colar sobre la inmensa oscuridad que estos proyectaban, como un acto de rebeldía para con la naturaleza, y tal vez lo fuera, porque lo que estaba aconteciendo bajo esa luz definitivamente era un desafío con las leyes y el orden de las cosas.
Y tal acto, cambiaría para siempre el curso de la vida misma;
Porque una nueva estaba naciendo.