Capítulo 1
JIMIN
Al fin había escapado, al fin me veía lejos de mis padres, al fin podía respirar con tranquilidad lejos de aquel ambiente tóxico y degradante.
Como era posible que mis padres no hayan pensado un poco en mí y en como su decisión "por el bien familiar" podría afectarme?
No podía quedarme más en Seúl, no cuando mi vida y futuro dependían de ellos, no cuando creían que era buena idea casarme con Wonho, un hombre que solo quería manipularme y someterme, como si no valiera nada.
Antes había cometido el error de dejarme manipular por él y por su idea de "es una muestra de amor de tu parte", me hizo cometer muchas cosas que no quería, me hizo sentir humillado más de una vez frente a sus amigos y familia, él no quiere un esposo, quiere un sirviente que haga lo que le pidan sin objeción alguna.
No me importa si las empresas de mi padre están por caer en la miseria y ese matrimonio es lo único que puede salvarlos de la ruina, ese convenio "mutuo" entre nosotros no puede pasar en esta vida ni en la otra.
Hace 3 años
- Jimin, vuelve aquí ahora maldita sea! - grita Wonho a mis espaldas
- Vete a la mierda - respondo sin mirar atrás
- Que vuelvas aquí de una puta vez - me alcanza y sujeta mi brazo, su fuerza es demasiada
- Suéltame, me estas lastimando - trató de safarme de su agarre - Wonho por favor! - suplicó
- Eres un maldito puto, me dejas para irte con tu amante verdad?
- Estás loco? Yo no soy tú, yo si fui exclusivo en esta relación y tú ibas y te metías con todo lo que se moviera! - grité
Una mano se estrelló fuertemente contra mi mejilla mientras la otra seguía apretando mi brazo cada vez más adolorido, esa fue la gota que derramó el vaso de mi paciencia.
- Suéltame ya! - tiré de mi brazo fuertemente - no vuelvas a acercarte a mí en lo que te queda de vida, entendiste?
- Volverás a mi zorra, te arrastraras a mis pies pidiendo perdón y rogaras porque vuelva contigo
- Ni en tus más oscuros deseos
Con esas últimas palabras me di la vuelta y me marché de ahí sin mirar atrás.
Un par de años después los negocios de mi padre comenzaron a sufrir perdidas importantes y a ellos les pareció buena idea vender a su hijo para obtener un nuevo impulso económico.
El problema no era que me vendieran como a un simple animal, el problema era a quién, querer que me case con el poco hombre que abuso de mi psicologicamente durante años y que además se había atrevido a engañarme durante nuestro noviazgo, eso era algo que no me iba a permitir nuevamente, podría casarme para ayudarlos, pero jamás con Wonho,no iba a volver a dejar que alguien como él me humillase una vez más.
Presente
Al llegar al aeropuerto y recoger mis maletas, salgo a la calle en busca de transporte, mis ahorros son pocos y no puedo permitirme usar mis tarjetas ni nada que este a nombre de mis padres, tomó un taxi y pido que me lleven al centro de la ciudad. Al llegar y bajar mis maletas, comienzo a caminar en busca de algún sitio donde pueda pasar la noche y también sitios donde puedan estar contratando personal.
No se hacer muchas cosas, apenas cuando me enteré de la boda y con quien era, busqué un pequeño empleo en una cafetería pero aún así no era experto en servir cafés. Aún así era todo lo que sabía hacer y mi poco dinero no duraría para siempre.
Entré en un enorme centro comercial y comencé a caminar por el sin número de tiendas, ropa, zapatos, maquillaje, tiendas exclusivas, todo es mucho más maravilloso que en Seúl, decido subir al área de restaurantes y cafeterías y para mi fortuna una de estas últimas esta contratando personal, así que con paso firme pero lento, me acerco a preguntar.
- Hola, buen día - dijo tímido
- Bienvenido a Prince Jinnie's Coffee, que le puedo ofrecer hoy - dice un chico rubio, no tan mayor a mí
- Bueno... vengo llegando al país y estoy buscando empleo, vi tu anuncio y....
- ¿Eres inmigrante? - su mirada es feroz
- ¿Qué? No, es solo que... una larga historia - murmuró por lo bajo
- Bien, entonces ¿tienes alguna experiencia en cafetería?
- Bueno, si, antes de venir aquí trabajé en una cafetería en Seúl
- Oh! Así que eres sur coreano, yo también- dijo
- Oh, vaya, me alegra conocer a alguien que habla mi idioma - Suspiré aliviado
- A mi también, me llamo Jin, pero todos me dice Jinnie, ¿cual es tú nombre?
- Soy Jimin - sonrió
- Un placer, bien, como puedes ver tengo poco personal ahora y de verdad me urge un par de manos extra, ponte esto y comienza limpiando las mesas por favor - dice extendiendo un delantal hacía mí
- Gracias, ¿donde puedo poner mis maletas?
- En el cuarto de atrás esta el cuarto se empleados, ve
Una vez que dejé mis maletas en el cuarto de servicio, salí y comencé a limpiar mesas y recoger los pequeños platos y tazas para dar la bienvenida a nuevos clientes, sería un día largo y tal vez difícil, pero valdría totalmente la pena ahora que solo me pertenecía a mí y que no tenía que soportar a nadie obligándome a hacer algo que no deseo.
Tal como había dicho, mi día en un nuevo país y ahora en un nuevo trabajo, fue demasiado agotador, eran apenas las 4 de la tarde, pero la cafetería estaba completamente llena para ser un día cualquiera.
- Oye, Jimin - Jin me grita desde el mostrador
- Qué pasa?
- Podrías por favor tomar pedidos?
- Claro, puedo hacerlo - dije sonriendo, mientras tomaba una pequeña libreta y caminaba hacia las mesas
Ir de aquí para allá todo el día y después de un vuelo especialmente agotador, bueno, fue aun mas agotador, pero nada me hacía sentir mejor que pensar en mi libertad y la nueva vida que estoy por construir.
- Hola, bienvenido a Prince Jinnie's Coffee - dije alegremente
- Donde esta Seokjin? - pregunta el hombre frente a mí, su presencia aunque intimidante me trae una extraña paz
Sus hermosos ojos grises me escanean de arriba a abajo en espera de mi respuesta, pero las palabras se me han quedado atoradas en la garganta. Su porte es impecable, definitivamente mis padres aprobarian a alguien como él, eso si de verdad quisiesen mi felicidad, aun así, se ve adinerado y eso le sumaría puntos a su favor. Su vestimenta es perfecta, los pantalones negros de vestir que se amoldan a la perfección a sus piernas y la camisa blanca que de igual manera se ajustan a su escultural cuerpo fornido, hace que se me haga agua la boca.
Puedo notar por la poca piel expuesta que se asoman algunos tatuajes pero aun asi no logro distinguirlos a la perfección. Me pregunto que tan perfecto podrá verse sin toda esa ropa. La voz de mi nuevo jefe me saca de mi ensoñación.
- Oh! Hola Jeon, cómo estas amigo? - dice mi jefe a mis espaldas
- Estaba preguntando por ti - respondió el hombre, aun mirandome
- Veo que conociste a Jimin, es mi nuevo empleado y es sur coreano, como yo - su voz es alegre
- Ya lo veo - al fin me quita la mirada de encima - veo que hay mucha gente, podemos hablar después
- Si, creo que sería lo mejor, pero por favor, pasen y tomen asiento, Jimin por favor ve a la cocina y dile a Sol que prepare lo de siempre para Jeon, luego llévalo a su mesa
- Si jefe - dije y me marché
Unos minutos después y con una bandeja en las manos, escaneó el área de mesas en el pequeño espacio de la cafetería buscando a mi sexy y ardiente cliente, amigo de mi jefe, una vez que lo ubicó, me dirijo con paso vacilante y con cuidado de no derramar lo que traigo en las manos.
- Aqui esta su pedido señor - digo dejando las cosas en la mesa - si se le ofrece algo mas no dude en llamarme
- Cual es tu nombre? - pregunta de repente
- Yo?... bueno, me llamo Jimin, Park Jimin señor - mi voz sale débil, como si con decir mi nombre mi pasado volviera de la nada y me tragara por completo
- Toma asiento - dice autoritario
- Pero, estoy trabajando....
- No importa, Jin entenderá
Sus ojos nuevamente me envuelven y mi cuerpo reacciona a su orden de manera automática, sentandome frente a él.
- Cuentame, que haces aquí? Quién te ha enviado? Cual es tu historia, quiero saber todo
Su voz amenazante me eriza la piel, me preocupa que sospeche de mi pasado, pero algo en sus ojos me dice que puedo confiar en él.
- Como ya dije, mi nombre es Park Jimin y vengo de corea del sur, yo... hui de mi hogar, o lo que yo consideraba mi hogar - mi voz se rompe -. Mis padres querían casarme con Wonho, mi ex novio, sólo para que su empresa no se fuera a la quiebra, pero él era un mounstro, nuestro tiempo juntos fueron los meses mas horribles de mi vida, ahora que lo pienso no se porque quise estar con él
Sus ojos no se separaban de mi rostro mientras yo le hablaba de mi pasado
- Cuando me entere del matrimonio arreglado solo pense en irme lejos para que no me encontraran y aun así tengo miedo, ellos son capaces de todo con tal de llevarme y obligarme a vivir en el infierno - mis ojos llenos de lágrimas -. Se que estar aqui es un peligro para todo el que me rodea, apenas conozco a Jin pero se que el es una buena persona y no me gustaría que le pasara algo malo, así que en cuanto tenga dinero suficiente volveré a irme
- Piensas huir toda tu vida? - pregunta
- No lo sé, pero tengo mucho miedo - mis lágrimas ya resbalaban por mis mejillas - no se que hacer...
- Investigaré lo que haz dicho, por ahora quedate junto a Jin, veremos que haremos después, ahora puedes irte
- Lo haré - dije levantandome - que disfrute su almuerzo
- Y.... Jimin?
- Si?
- Pon esto para llevarlo - empujó la bandeja hacía mi
- Si, enseguida - dije dandome la vuelta para marcharme, no sin antes lograr escuchar..
- Namjoon, investiga lo que dijo
- Claro, señor Jeon