CAPÍTULO I: Antes de la Boda
—Mí amor, te ves hermosa en tu primer día, espero que recuerdes todas las cosas que te he enseñado.
—Sí, mami, siempre hago lo que tú me pides, soy una buena niña.
—Así me gusta. No olvides llevar cerillas de repuesto siempre —comenta mientras se agacha a la altura de la niña—. Te pareces a tu padre, esos ojos me recuerdan mucho a él.
—Mamá, te quiero mucho, gracias por cuidarme.
—Eres mí orgullo, me encanta que hagas lo que yo te diga —dice mientras acaricia su cabello.
No recuerdo a mi padre porque nunca lo habia visto. Traté de preguntarle varias veces a mi madre, pero ella siempre respondía con un “Esas no son cosas por las que deberías preocuparte, tu padre era un hombre muy bueno con el que bebí mucho una noche mucho una noche, estábamos casados y eso, pero por unos problemas decidió pedirme el divorcio, y yo no me negué a eso, pero te pareces mucho a él".
Me parezco mucho, demasiado a él...
Cuando alguien dice que se parece mucho a alguno de sus padres, uno como hijo espera que sea en un buen sentido, pero yo no puedo afirmar ni negar nada con respecto a eso, no lo he conocido y no tenemos ninguna foto suya en la casa, lo que me lleva a pensar que no está muerto, tal vez sea cierto que no se llevanan bien y se hayan divorciado.
No me hizo falta un padre y no me hace falta ahora, no me gusta que alguien que no sea mí madre me diga lo que debo hacer y lo que no. Cuando mamá trajo a su nuevo novio a casa por primera vez, me dijo que iban a casarse pronto y que quería que lo conociera. A mí no me agradaba para nada y la confronté esa misma noche.
—¡Cómo puedes casarte con él! —Le digo mientras daba sancadas escaleras abajo.
—Cariño, cálmate por favor.
—No puedes decirme cómo debo sentirme, no puedes traer a un hombre a la casa.
—No estás viendo el panorama completo.
—¿El panorama completo?
—Ese hombre está enfermo, tiene dinero... Luego de que muera, nos quedaremos con su fortuna, ¿no te gustaría eso, cariño?
—Oh, ya veo —con una sonrisa cómplice—. ¿Cuándo es la boda, dijiste?
Las personas no entenderían nuestra conexión de madre e hija, tampoco espero que lo hagan, pero es desesperante cuando la gente se mete en lo que no le importa creyendo que tienen la razón al decirle a mí madre cómo tiene que criarme. No nos faltaba nada, ¿entonces por qué casarse con un hombre rico? No lo sé.