Capitulo 1: tensiones
Paris estaba envuelta en una calma que anticipa la tormenta. En lo alto de la torre eiffel, tres figuras se escondían en el cielo nocturno.
Cat noir, con su sonrisa tipica, viperion, con la mirada serena como siempre pero con los ojos fijos en la misma dirección que el gato; y ladybug, de pie entre ambos.
—¿Ves algo? —preguntó Cat Noir, aunque claramente no estaba hablando de akumas.
Ladybug no respondió de inmediato. Estaba acostumbrada a trabajar con ambos, pero esta vez, había algo diferente. Viperion estaba más callado de lo habitual. Cat Noir, más sarcástico. Y ella pues, confundida.
—Todo tranquilo —murmuró al fin, pero su tono no convenció a ninguno.
Viperion se acercó, su voz baja y cálida.
—Estás tensa, ladybug. ¿Todo bien?
Ella apartó la mirada.
—Solo un poco cansada.
—¿Segura que no es... no es otra cosa? —Cat Noir sonrió, pero había una sombra de duda en su mirada verde.
—Como, por ejemplo, tener que elegir entre dos chicos geniales, irresistibles, y... ¿complicados?
Ladybug resopló.
—¿En serio? ¿Quieres hablar de eso?
—Tal vez sí. O tal vez solo quiero saber por qué últimamente esquivas mi mirada cada vez que estoy cerca —dijo Cat Noir, sin ironía.
Viperion intervino, tranquilo como siempre.
—No es el momento.
—¿Y cuándo lo será? —Cat Noir lo enfrentó, la tensión creciendo.
—Porque si tú también lo sientes... sabes que esto no es solo una coincidencia. Estamos en medio de una misión y aún así no podemos dejar de mirarla como si...
—Como si ella fuera la razón por la que seguimos saliendo cada noche —dijo Viperion suavemente, terminando la frase.
Ladybug bajó la vista. En parte, tenían razón. Lo sabía. Había una conexión con ambos: la calidez protectora de Luka, su silencio lleno de significado, sus canciones que parecían escritas para ella. Y Adrien, con su intensidad, la forma en la que escondía su tristeza detrás de un chiste, su corazón dispuesto a romperse por lo que creía que quería.
—No les pedí esto... —dijo ella, su voz quebrándose.
—Y nosotros no pedimos enamorarnos de ti —respondió Viperion.
Un silencio se hizo entre los tres. El tipo de silencio que lo dice todo.
A lo lejos, resplandeció un destello. Un nuevo akuma. Cat Noir fue el primero en reaccionar.
—Tenemos trabajo.
—Después hablamos —agregó Viperion.
Ladybug siguió su paso con una fingida sonrisa, una que intentaba ocultar que su corazón estaba dividido.
Y fueron hacia lo desconocido, peleando sin quererlo, por el corazón de la misma persona.