Chapter 1
Chanyeol
¿La mejor puta cosa de ser el Rey del Planeta Amore?
Que puedo tener a cualquiera que yo quiera en esta habitación.
¿El único problema?
Se supone que debo anunciar mi compromiso con la hermosa, remilgada y acaparadora de títulos, también conocida como Roseanne
Bingsley esta noche.
Tengo la intención de envolver mi mano
grande y fuerte alrededor de sus garras palidas y pegajosas y anunciarla como mi prometida, futura esposa y futura Reina Consorte......Consorte.
Pero no quiero a Roseanne Bingsley, no importa cuánto dinero su padre esté dispuesto a tirar en las organizaciones benéficas reales para hacer de su hija una Reina y mi Consorte.
Nah, a la mierda eso.
En el segundo que él entra en la habitación, todo ha terminado.
Roseanne Bingsley-A-Quién-Le-Importa-Una-Mierda bien podría no haber estado presente para mi desde el segundo que puse mis ojos en él.
—Puedo presentar a mi hermano—dice el Príncipe Jongin, mi mejor amigo y heredero al trono del mejor aliado de el Planeta Amore, y como un puto dios vestido en seda roja entra en el salón de baile.
Bien.
Él está usando tacones tan altos que le han empujado el culo hasta el punto en el que puedo acunar un vaso de vino allí. Sus pechos también son empujados hacia arriba, apretados por el corsé de su traje.
Su cabello cae alrededor de su dulce y pequeño rostro en forma de corazón en ondas plateadas, y sus labios, sus labios hermosos y perfectamente formados, son tan suaves y tan gruesos que solo están pidiendo tomar una verga.
Mi verga se endurece al instante.
—Ese no es tu hermano —digo con incredulidad. —De ninguna puta manera.
—El Príncipe Baekhyun —Jongin me asegura con una risita. —En carne.
La última vez que vi al Príncipe Baekhyun, él era todo rodillas y codos, y estaba haciendo todo lo posible por ser uno de los principitos malos.
Pero eso fue años atrás. Ahora, Baekhyun ha crecido, y no se puede negar.
Él es todo un dios cogible ahora.
—Está borracho —señalo, porque tan pronto como terminé de catalogar todo lo que necesito hacerle al hermoso Baekhyun antes de que mi
condenado compromiso se haga oficial, eso es lo siguiente que noté.
Él se tambalea pesadamente sobre esos tacones, incluso con el hermoso Príncipe Minseok a su lado, sosteniéndolo.
—Tú también lo estarías —contesta Jongin. —Si tuvieras que casarte con su prometido.
En el segundo en el que pongo los ojos en el hombre, quiero escupir.
Baboso, con ojos brillantes, y lamiendo sus labios como un perro esperando a morderle una chichi pequeña y jugosa a Baekhyun.
Baekhyun podría haber crecido desde la última vez que lo vi, pero el Marqués de Roach no ha cambiado ni un poco.
—¿Él? ¿De verdad, Jongin? —Levante una ceja a mi amigo y sacudí la cabeza. —No tome a tus padres como sádicos.
—El mejor postor, Yeol. —Jongin me da una palmada en el hombro y levanta una ceja. —Parece que conoces la historia lo suficientemente bien, si las cosas que he escuchado sobre ti y Roseanne Bingsley
son ciertas.
—El mejor postor mi culo. ¿Porque no fui invitado a la subasta del Príncipe Baekhyun?
—¿Con tu reputación? —Jongin se burla. —Hay una razón por la que mi padre ha celebrado todas las reuniones diplomáticas entre nuestros países en territorio de el Planeta Amore, amigo mío. Baekhyun no estaría a veinte pies de ti esta noche si fuera por él.
Por la forma en que Jongin mira a De Roach, no parece estar más contento que yo con el compromiso de Baekhyun.
Pero mientras Jongin puede alegar amor fraternal, sé que mi propia infelicidad con respecto a la situación es de una clase menos sana.
Vestido así, parece que solo hay una cama que el Príncipe Baekhyun debería estar calentando: la mía.
—Baekhyun salió perdido con él —gruñí, más bajo y más feroz de lo que quería.
—¿Con su ingenio y talento? Voy a estar de acuerdo. —Jongin me da una mirada crítica. —Pero de alguna manera, no creo que eso sea de tu interés.
Esto no está del todo bien. Recuerdo la inteligencia de Baekhyun de cuando éramos niños. Recuerdo su audacia, su valentía, la forma en que él nunca se retiró en un desafío y nunca se retiró en una pelea que no podía ganar.
Solo por esa razón, me mata ver a un chico como él terminar con un hombre como...Ese.
El marqués de Roach es notoriamente frío:
pervertido, intrigante, temperamental e incluso violento, si los rumores son ciertos.
Si Baekhyun estaba con él, entonces De Roach tiene a la familia de Baekhyun sobre un barril de alguna manera, y el hecho de que esté ahogando sus penas en alcohol en lugar de defenderse significa que es lo suficientemente malo como para dejarlo así.
Eso es lo que rompe mi maldito corazón.
El Baekhyun que yo conocía nunca se habría rendido.
Pero Jongin tampoco está completamente equivocado. No es solo el espíritu de Baekhyun lo que estoy admirando ahora.
De hecho, estoy admirando todo sobre él, empezando por la corona de su cabeza y terminando con lo que creo que podría
verse debajo de esas ropas rojizas.
Desde que murió mi padre, hace mucho que he pasado de ser Príncipe Azul y Jongin tiene razón en otra cosa: tengo una reputación, y no
es buena.
Llevar un país le quita mucho a un hombre, y mentiría si dijera que no había enterrado mis dolores (y mi boca y mi verga) en algún amante real o dos.
Pero la vez que veo a Baekhyun así, ahora flanqueado por el hombre que lo compró pero que no lo merece, sonriendo a través de lo que tiene que ser una gran torpeza o mucho dolor...
Incluso los Reyes no pueden evitar querer rescatar a un chico en apuros a veces.
Y a juzgar por el estado actual de Baekhyun para mantener sus pies...
—Yeol, no —me advierte Jongin, pero es demasiado tarde.
Este pequeño Príncipe está a punto de caerse.
Y que me condenen si, cuando él se caiga, no será en algo más que mis fuertes y firmes brazos.