Prólogo
Prólogo
En cuanto sus ojos carmesí se fijaron en ese rostro algo redondo, mejillas
rosa y ojos grandes color chocolate, supo que ella era la única para su
hijo.
—Esto... Soy compañera de Katsuki-kun, Uraraka Ochako, Aizawa-sensei
me pidió que le trajera los apuntes para que no estuviera perdido al
volver, oí que estaba enfermo.—Explicó con nerviosismo ante la mirada
fija de la rubia, pero sin quitar su sonrisa.
—Ya veo, ¿Puedo saber por qué tú, y no Eijiro-kun?—Tenía curiosidad,
pues estaba al tanto de que el pelirrojo y su hijo eran buenos amigos.
—Ah, Kirishima-kun tuvo un ligero accidente, por un entrenamiento, y a
perdido varios días también, así que me encargaron a mi venir, ¿Fue
mala idea?—La castaña temió no ser del agrado de la madre Bakugou,
después de todo no era menos, una chica ir a casa de un chico,
usualmente las madres son celosas, ¿No?
—Entiendo...—Mitsuki aclaro su garganta.—¿Quieres tomar algo?
—¿Eh?—No evitaba sentirse extraña ante la sonrisa tan amigable de
Mitsuki. Era como un Bakugou femenino más amable que el habitual
Bakugou, y eso era algo aterrador —¡N-No quisiera molestarla!
—¡Oh, vamos, vamos, tengo mochis, y en casa solo a mí me gustan, así
que sobra un montón, me encantaría compartirlos contigo!—Pudo ver
como esos ojos chocolate brillaron ante la palabra "mochi".—¿Quieres?
—¡Acepto!
Mitsuki sonrió complacida, y abriendo la puerta por completo, extendió
su brazo hacia su hogar
—Por favor, pasa, Ochako-chan.
.
.
.
Años sin vernos
Pero volví, con Kacchako
Inesperado
Lo sé
Disfruten mucho de esto, porque me gustó bastante escribirlo
¡Gracias por leer!