Modo Novela: Activado

All Rights Reserved ©

Summary

Noa Alveris pensó que mudarse a España sería el comienzo de una nueva etapa: universidad, independencia, y una beca que parecía el premio mayor. Pero nada es tan simple cuando tu prima es un huracán, tu primo guarda más de lo que dice... y ciertos encuentros inesperados empiezan a complicarlo todo. Entre clases, miradas que pesan, y secretos que amenazan con salir a la luz, Noa descubrirá que no todas las historias se escriben con lógica. Algunas se activan solas. Y cuando lo hacen, ya no hay botón de pausa.

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prólogo

Dicen que cuando una puerta se cierra, se abre una ventana. En mi caso, se cerraron todas las puertas… y tuve que romper la ventana yo misma. Con una chancla.Me llamo Noa Alveris, tengo 24 años, y esta historia comienza mucho antes de la beca, antes de la universidad en España, antes del caos con chicos guapos que no saben si quieren amarte o arruinarte la vida.

Nací en Venezuela, y si algo aprendí allí fue a reírme en medio de la tormenta. Pero la tormenta creció, y a los 18 tuve que dejar mi casa, mi familia, mi perro (el legendario Chocolate) y toda una vida atrás, para buscar un futuro mejor. Terminé en Argentina, viviendo con mis tíos, compartiendo cuarto con mi prima y sobreviviendo a base de trabajo, estudios y empanadas.

Spoiler: nada fue fácil.

Pero lo logré. Lo logramos.

Una beca nos trajo a España, a la Universidad de Artes Digitales y Comunicación de Madrid —aunque mi prima la bautizó como “la UNIALGO” y ya nadie le dice por su nombre real. Vine acompañada de los dos personajes más constantes (y más caóticos) de mi vida:Maddie Montiel, mi prima, mi mejor amiga, mi tormenta de azúcar con trenza al lado. Tiene 20 años, una risa escandalosa, y la capacidad de hablar sin respirar durante tres minutos seguidos. Estudia conmigo, dice que vino a superarse, pero yo sospecho que vino por los chicos guapos y los outfits color pastel.Y Lucas Montiel, nuestro primo mayor. Tiene 28 años, cara de póker permanente y alma de viejo gruñón atrapado en cuerpo de modelo de catálogo. Estudia Programación, y aunque parece frío, nos cuida como si fuéramos dos Wi-Fi inestables a punto de explotar.

Dice que no le gusta nadie, pero cada vez que Elena aparece —sí, la rubia simpática de sonrisa brillante— se le traba el cerebro como si estuviera actualizándose en Windows 98.

¿Negación? ¿Crush? ¿Virus romántico? Estamos investigando.

Y claro, no olvidemos a los chicos que lo complican todo.Aeron Silverwind —sí, ese es su nombre real, no una fragancia importada. Misterioso, guapo, popular, y con más encanto que sentido común. Estudia con Lucas, es inteligente, reservado y (según mi radar interno) un poquito mujeriego. Tiene esa mirada que te escanea el alma… y a mí, particularmente, me altera el sistema.Elian Soler, su mejor amigo, es básicamente una comedia romántica con piernas. Guapo, encantador, y completamente enamorado de Maddie desde el primer minuto. Tiene 27 años, sonrisa de propaganda dental, y la capacidad de hacerte sentir como en casa con solo decir "hola". Es imposible no quererlo… y créanme, Maddie lo intenta.Y como si no hubiera suficiente caos hormonal, tenemos a Elena: hermana de Elian, 24 años, rubia, bonita, simpática y cero odiosa. Injustamente adorable, diría yo. No solo es un amor de persona, sino que además, Lucas parece mirarla como si fuera la única conexión estable en su vida (aunque él diga que no, obvio).

Así que sí.

Aquí estoy: en otro país, en una universidad que aún no sé pronunciar bien, con una beca que gané a pulso, y rodeada de gente que parece sacada de una serie.

¿Drama? Sí. ¿Comedia? También. ¿Romance? Más del que esperaba.

¿Confusión emocional? En cantidades industriales.

Bienvenid@ a Modo Novela: Activado.

Ponte cómodo. Esto apenas comienza.

Y recuerda: no me gusta el reguetón, pero esta historia… esta sí se baila.

Con cariño (y café fuerte),

Noa Alveris.