EL PRIMER EXCESO
Siempre he creído que etiquetarse es definirse y definirse es limitarse. En esta vida lo único constante en los seres humanos es el cambio, ya que es parte de nuestra evolución, por ende el limitar tu ser no es una opción.
La preparatoria para mi fue la etapa de descubrimiento ya que el primer año solamente me dediqué a hacer amigos, disfrutar del comienzo de la libertad, al no tener cierta restricciones como adolescentes comenzamos a experimentar cosas, sensaciones nuevas y fue parte de lo que sucedió conmigo.
Una noche mis amigos y yo nos quedamos jugando en casa ya que estábamos solos, entre bromas nos retamos, Iker mi amigo,nos retó a mí y a Abby a darnos un beso y nosotras accedimos. La condición fue darnoslo a solas y juramos decir la verdad si es que cumplimos el reto, así que nos metimos en mi habitación y apagamos la luz. Iker se quedó justo detrás de la puerta para escuchar mejor, yo me fui acercando poco a poco a Abby, podía sentir como mi corazón latía de forma acelerada, busque su cara, la tome entre mis manos con algo de nerviosismo, acerque mis labios a los suyos, un olor a miel emergia de sus labios, era un olor dulce. Me arme de valor y tomé la iniciativa, comencé a besarla y ella me siguió, sentí algo extraño, estaba nerviosa, pero al mismo tiempo en mi se despertó un sentimiento que no reconocí del todo.
No podía creer lo que sucedió, estaba confundida, no podía quitarme de la mente ese momento, el olor a miel que cada que se acercaba a mí era como una droga. Vaya ironía, ahora sé que sienten los vampiros esas ansias descontroladas por más y más.
Fuimos a una fiesta entre amigos, compramos vodka y lo vaciamos en un garrafón de jugo, a todos nos puso algo ebrios, pero a Lexy se le subieron aún más las copas y tocó cuidarla junto con mi mejor amigo Iker. Ella en un punto de su borrachera me besó y también me hizo sentir cosas, quedamos que sería un secreto entre los tres, pero me quedé pensando días y días en lo que había sucedido, sobre todo en las sensaciones que había experimentado.
VOLVIÓ A SUCEDER
Le conté a Lexy a detalle lo que había pasado aquel día que se le pasaron los tragos, pero ella no parecía sorprendida. Ya en el salón yo me recosté sobre el escritorio, me tomó por la cabeza y me dio un beso, le sonreí,no hicieron falta palabras solo nos lanzamos una mirada de forma cómplice, me resultaba muy agradable que lo hiciera.
En ese entonces salimos de vacaciones, ya estábamos libres y listos para el último año.
EL AGUA Y EL ACEITE
Dos de las personas más importantes para mí eran mis mejores amigas, Abby y Lexy pero entre ellas no se llevaban bien. Intenté un sinfín de veces el tratar de mejorar la relación entre ellas, pero parecía misión imposible. Sí una decía blanco inmediatamente la otra contestaba negro, eran tan distintas que llegué a sentirme entre la espada y la pared. No tenía mucho problema al convivir con ellas porque estaban en diferentes grupos, así que podía coordinar mis salidas con una y otra. Para mi suerte el último año decidieron que en lugar de ser tres grupos solamente nos reducirían a dos, al dividirnos Iker quedó en el “A” Y nosotras en el “B”.
Las cosas comenzaron a complicarse, al principio yo estaba contenta de tener ambas conmigo, pero con el transcurso del tiempo las dos se volvieron territoriales.
Abby y yo coincidimos mucho en gustos, sobre todo en cuanto a comida, así que salíamos a comer, era nuestra rutina, pero Lexy se empezó a poner demandante Sabía dentro de mi que ambas de cierta forma, a pesar de ser mis amigas, me atraían, por lo mismo trataba de complacerlas, pero con el paso de los días fue un poco más difícil de sobrellevar..
Una tarde estábamos en mi casa los tres, Lexy e Iker y yo, ya que teníamos que organizar un evento de bienvenida para los nuevos estudiantes y debíamos hacerlo entre ambos grupos, unirnos para llevar propuestas al día siguiente a clases. El perfume de Lexy mientras estábamos reunidos era delicioso, no lograba concentrarme al grado que me acerqué tanto a olerlo que su respiración cambió, me di cuenta de que no le importaba el hecho de que invadiera su espacio personal, me acerqué aún más y mi respiración estaba en su cuello pero el olor de su perfume era embriagante. Cuando gire mi cabeza a un lado, rozaron por accidente nuestros labios y nos besamos, realmente lo deseaba.
Le tomé la cara con ambas manos mientras seguíamos besándonos, me mordió el labio más de un par de veces y eso me prendió aún más. Aquel beso duró mucho. realmente varios minutos. Iker nos miró con una expresión de deseo, yo voltee a verla y ella lo besó también, esa noche compartimos besos, pero yo me di cuenta que sentía mucho más, me encendía no solo el deseo, sino el cariño, no veía a Lexy como solo un peón más del ajedrez al que estábamos acostumbrados a jugar.
Los demás solo eran objetos de deseo que desechaba en cuanto satisfacía mi curiosidad. Me enfoqué en evadir esos sentimientos por Lexy. No quería reconocer que encendió mi corazón, estúpidamente comencé al mismo tiempo a juguetear con mis compañeros del salón.
Ese último año de preparatoria jugó un papel en el descubrir y el ser.
NO ME RETES
Una tarde Abby y yo fuimos a mi casa, aprovechando que mis padres se habían ido de viaje y estaba sola. Destapamos una botella de tequila. Al calor de las copas nos comenzamos a reír y le hice una burla sobre el hecho de que ella tenía novio, que ahora ya no podía ser tan libre y sus palabras fueron:
–Alex no me retes.
Se acercó aún más a mi y nos comenzamos a besar, ese olor a miel, nuevamente su sensación era tan dulce, estuvimos besándonos casi una hora, paramos porque yo sentía que mi corazón estaba muy acelerado y mi cuerpo me pedía mucho más. Al despegarnos un poco me di cuenta de que ambas estábamos sumamente rojas y la temperatura de nuestros cuerpos estaba muy elevada, paramos y la acompañé a su casa. Sabía que no había necesidad decirle acerca de guardar el secreto, sencillamente nos sonreímos e hicimos como si nada hubiera pasado. Al lunes siguiente el comportamiento de ambas era normal, aunque algo dentro de mí se inquietaba cada vez que sucedían cosas como esa.