PRÓLOGO
La belleza, pureza y pasión tan inmensa que desafía cualquier intento de explicación. Un amor tan sublime y poderoso que deja sin palabras. Un deseo que trasciende lo físico y se convierte en algo casi espiritual. La fragancia como símbolo de un deseo inalcanzable y una conexión predestinada.
–Sun&Moon.
La primera vez que lo vio, el mundo no se detuvo, pero algo dentro de él si.
Fue una de esas cenas interminables, donde el.oro brillaba más que las sonrisas y el vino se servía solo para acallar las verdades que nadie se atrevía a decir.
La mansión estaba colmada de poderosos, de nombres tallados en piedra, de herencias inamovible. Todos miraban al futuro con arrogancia. Todos, menos él.
Hijo de un perfumista. Vestido con una sobria elegancia que no pedía permiso para destacar. Distinto. Silencioso. Inevitable.
Sus ojos se cruzaron por accidente, o destino, y en ello hubo algo más que atracción. Hubo reconocimiento. Como si sus almas recordarán lo que el cuerpo aun no se atrevía a desear. Pero incluso en el silencio la anticipación ya ardía. Ninguno lo sabía entonces, pero esa noche lo cambiaría todo.
Porque el deseo, cuando nace del abismo entre dos mundos, no pide permiso. Y el amor, cuando se encuentra con sus reflejo más puro, es capaz de destruir imperios con tal de sobrevivir.
Una historia destinada a repetirse una y otra vez, y una esencia imposible de olvidar.