cero
Jungkook es el típico “bad boy”, fiestero, mujeriego y súper seguro de que “a los hombres no les toca ni con una varilla”, hasta que su mejor amigo gay, Jimin, se muda por unos días a su apartamento.
Jimin solo duerme en su cama, respira con esa calma que desarma, y camina en bóxer como si el mundo fuera suyo, y Jungkook empieza a cuestionarse todo. Desde cómo se le acelera el corazón cuando Jimin está cerca, hasta esas ganas imposibles de besarlo que no se van ni con litros de cerveza.
Caos de celos, confesiones y más de un “¿qué demonios me está pasando?“, porque a veces el amor no avisa, solo aparece y lo cambia todo.