OBSCURO II

Summary

La relación Supercorp continúa con el punto desde el vista de Kara. Esta vez está más cerca de Lena y la conocerá realmente.

Status
Complete
Chapters
20
Rating
n/a
Age Rating
18+

Compromiso

PENHOUSE

Pasaban de las ocho de la mañana. Kara contempló a Lena en la cama kingside y arropada con su capa. Sonrió al ver que se despertaba lentamente y sin perder el encanto. Anoche hubo calma en la ciudad, prefería estar con su novia.

— No me acostumbro a lo poco que duermes —Lena sonrió al ver sus ojos azules.

Se acercó a la cama. Tenía una taza de café. Kara vestía una bata de baño, color blanco y descalza.

— Aroma fino y cuerpo alto, es café de Brasil. ¿Cuándo fuiste? —Lena tenía un olfato más agudo desde que convirtió en meta-humana.

—Ayer, rescaté un helicóptero —le dio a beber un poco y con cuidado de no derramarlo.

Lena se sentó y bebió otro trago grande. Se chupó los labios y vio el rostro de su novia. Le parecía tan bonita como hace cinco años. Le acarició la mejilla derecha.

— ¿Me acompañas al bar esta noche? —pocas veces se reunían con Alex y los demás.

— Tengo una junta con Maxwell Lord. Estaré libre a las diez de la noche —dijo con voz clara.

— Alex quiere formalizar con Kelly —sonrió ilusionada y confesó—. Vendrá Eliza.

Lena se quedó callada e inmóvil por un momento. Ellas no salían juntas públicamente. Los enemigos de los Luthor y los Super seguían a la orden del día.

— ¿Eliza sabe lo nuestro?

— Le pedí a Alex que no le dijera nada. Es algo que yo debo hacer —se puso nerviosa y la besó en los labios.

— A mí madre no le gustan los extraterrestres y menos los Super —Lena se llevó la mano a la boca.

— Hablaré con Eliza. Tal vez le tomé un poco de tiempo aceptarlo —Kara bebió despacio el café. Dejó a un lado la taza. Se fijó en esos dulces ojos verdes.

— Mi madre será complicada. No deseo enfrentarla —Lena la abrazó por impulso. No le contó que le borró la identidad de Supergirl en la memoria de Lillian, pero el odio por los extraterrestres fue imposible.

Kara la rodeó con sus brazos marcados. Cerró los ojos y apoyó la frente sobre el hombro izquierdo. No permitiría que esa tierna mañana se arruinara.


L-CORP

Después del mediodía se reunieron Sam y Chloë, en la dirección general con varios prototipos. Los diseñadores de L-Corp y Lord-tecnology crearon unos prototipos médicos de los nanowarn. Seis en total y en dos colores negro onix y platino.

El lanzamiento se proyectó en un máximo de dos años. Mientras tanto se realizarían varias pruebas: médicas, ergonómicas, mejorar la velocidad al recorrer los casi 62 kilómetros de venas, software y la interpretación de resultados.

Sam usó los lentes de RV. Ella veía en realidad virtual el resultado de un electrocardiograma. Las miles de conexiones, esos destellos entre neuronas. Entendió cómo manejarlo, Ruby tenía un equipo de Gamer RV de Obsidan. Jugaba y hacía reportes. Su hija hacía preguntas y sugerencias a Lena. Era un trabajo que tomaba en serio.

— La semana pasada me dijiste que lo probaron en un sujeto de criogenía, ¿que temperaturas resisten los nanowarn?

— Entre -70 y los 400 grados centígrados. Nos ayudó Supergirl con las pruebas extremas. Tomemos un receso, debo conectar la tablet —Chloë respondió.

— ¿Cómo salieron los estudios de Ruby? Los del ADN —Sam se sentía inquieta.

— Aumentó su porcentaje kryptoniano al 40%. Tranquila, no se parece al de Reign. Lena me permitió compáralos —Chloë sonrió.

— No me gusta ser una mamá tan miedosa, pero no lo puedo evitar.

— Supe que te protegió de la sombra —sonrió con los ojos iluminados. Se notaba el cariño de madre e hija.

— No me gustaría que se volviera como Supergirl. Deseo que su vida sea normal.

— Confía en ella —Chloë recibió una notificación en el móvil. Los nanowarn de Despero informaron su estado cada ocho horas y un mapeo de su baja actividad mental. Vigilaban que sus niveles de regeneración estuvieran en lo mínimo. Lo suficiente para mantenerlo con vida.


BAR ALIENIGENA

Cerca de las once de la noche llegó Lena. El portal se cerró cerca de la puerta del callejón. Kara la esperó con el móvil en mano. Entraron justo cuando Alex se hincó frente a Kelly, con anillo en mano.

— ¡Si! —Kelly respondió y los invitados aplaudieron.

Eliza tomó una foto con su móvil. Al mirar sobre su hombro derecho se encontró con Lena. La saludó con una discreta sonrisa.

Levantó la palma derecha, Lena respondió al saludo. El corazón le latía rápido. Después se dirigió a la barra para pedir un whisky. En ese momento se preguntó: <<qué demonios hago ahí>>.

Felicitaron a Alex y Kelly por su compromiso. Kara, James y demás amigos les dedicaron palabras de felicidad y fotografías. Alex notó la presencia de Lena, las cosas entre ellas seguían tensas. Haría las paces por su hermana menor. Se acercó a la barra, para saludar.

—Bienvenida, Lena.

— Felicidades —estrechó amablemente la mano de Alex.

— Me gustaría hablar contigo y hacer las paces —la miró a los ojos.

— Almorcemos la próxima semana. Toma, disfrútalo con Kelly —Lena tomó una botella de vino de su bolso.

Alex sonrió sorprendida. Era un Lewis Cabernet Sauvignon 2013, era unos de los mejores en su clase. Decorado con un moño satinado rojo, discreto y elegante.

— Gracias por cuidar a mi hermana.

— Estoy del mismo lado que ustedes. Sin importar nuestras diferencias —Lena brindó por Alex, bebió un trago de whisky.

— Lo sé —Alex sonrió tímidamente.

— No soy Lex —Lena le aclaró tranquilamente.

Alex aceptó. Por un momento bajó la vista. Guardó silencio cuando James se acercó para saludar.

— Lena, ¿cómo estás? —la besó en la mejilla.

— Bien. ¿Y tú? —mantuvo cierta distancia. Lena no quería hablar sobre su vida amorosa con nadie y menos con un ex.

— Te busca Kelly —Kara se acercó a Alex.

Justo cuando Alex se retiró. Kara se paró junto a Lena.

— Me quedaré en National City esta semana. Cenamos y nos ponemos al día con nuestras vidas —James estaba contento por verla.

— Consultaré con Chloë que día tengo disponible —Lena respondió tranquila.

— Podemos ir al restaurante que mencionaste el otro día —Kara se dirigió a su novia.

—Cocina fusión franco-vietnamita —Lena contestó.

— Suena bien —James sonrió.

Kara tomó una cerveza de la barra. Poco a poco Lena se relajó y escucharon algunas aventuras de James y su nuevo trabajo.