Único
TAEHYUNG
Tan pequeño y delicado, tan puro y hermoso, tan perfecto y prohibido.
Por que los actos incorrectos son tan deseados ¿Por que siento mis palmas sudar con las ganas que tengo de impulsar su cuerpo hacia mi? Tan solo deseando el minino contacto con su piel.
Sus piernas lucen tan perfectas mientras corre por el jardín siendo perseguido por su perrito. Sus muslos son aprisionado por su cortos pantaloncillos cuando se agacha para rascar el estómago de su mascota que luce feliz por la atención dada.
Entre vueltas y juegos su trasero queda justo en mi dirección dándome una perfecta vista de algo que deseo. Mis pantalones aprietan mi entrepierna cuando mi miembro se ensancha queriendo estar clavado en lo profundo de sus paredes.
Mis pensamientos ahogan mi realidad que no me doy cuenta que Jimin salta sobre mi cuerpo, mis manos entran en contacto con su piel impidiendo que nuestros cuerpos caigan.
—Sálvame Taehyung, sálvame.–Grita el eufórico agitando su cuerpo sobre mi.
—¿Que sucede pequeño? No te muevas tanto o podríamos caer—Digo sosteniendo su delicada cintura sobre la porción de piel que su polera deja a la vista debido al movimiento.
—Lo siento pero Mochi es una terrible bestia—dice el intranquilo balanceando nuestros cuerpos sobre la hamaca mientras se burla de su mascota que salta sobre sus dos pies intentado conseguir el juguete que Jimin le enseña—Mira Mochi, mira tengo tu juguete.
Mi cuerpo arde por la postura que mantenemos incluso llego a pensar que Jimin rebota sobre mi ereccion a propósito. Cuando el perrito se cansa y pierde el interés en el juguete; Jimin se remueve intentando bajar del lugar.
—Ayúdame no alcanzo el piso.
—No caerás tranquilo. Déjame sostenerte.
Envuelvo a Jimin entre mis brazos para que el movimiento de la hamaca disminuya y lo ayudo a bajar una vez mis pies tocaron el suelo aun con su cuerpo sobre mi.
—Gracias Taehyung.
—Que hablamos Jimin.
—Perdon se me hace extraño decirte padrastro o papá.
—Tranquilo con el tiempo te acostumbraras.
—Aunque puedo decirte papi—Dice Jimin a la distancia corriendo al interior de la casa.
Siento mi pene palpitar entusiasmado por sus palabras, no hay nada que desee más que enterrarme en su interior hasta hacerlo suplicar que me detenga.
Me pongo de pie y acomodo con una de mis manos el bulto entre mis piernas para que no sea tan notorio e ingreso a la casa en busca de la mamá de Jimin para ver si me ayuda con el problema que su hijo causó.
Recorro la casa y no la encuentro pero si esta Jimin reposando en el sofa de la sala. Comiendo tranquilamente unas fresas.
—¿A quien buscas?
—A tu madre ¿Sabes donde fue?
—Hoy tenia turno de noche así que ya se fue— Golpeo mi frente por olvidarlo dirigiéndome hacia la cocina por algo de comer.—Para que la necesitabas.
—Para nada no te preocupes pequeño.
—Es por el problema que cause en tus pantalones.
Quedo mudo por sus palabras ingresando más rápido a la cocina. Me repito una y otra vez que lo que escuché es solo producto de mi imaginación debido a la calentura que tengo.
—Creíste que no me daría cuenta papi—dice el acercandose a mi cuerpo que tenia pegado a la pared mientras meditaba.
—Jimin yo....
—No sabes lo mal que me siento cuando buscas su ayuda y no la mía.—sus paso eran lentos pero ahora ya estaba frente a mi a centímetros de mis labios, es increíble cuanto había crecido desde que lo conocí—No sabes lo mal que me siento cuando la haces gemir con el deseo que yo te despierto.
—No sabes lo que dices, será mejor que te alejes pequeño.
—Déjame ayudarte.
Sus manos traviesas juegan con la punta de mi pene a través de la tela de mi pantalón. Aprieto mi mandíbula por la ansiedad del momento. Tengo la opción de cumplir una de mis mayores fantasías o también la de huir como un cobarde de lo que quiero.
—Déjame probarte, no te niegues se que me deseas como yo a ti.
—Jimi...inn..
Suelto un suspiro entrecortado pronunciando su nombre cuando una de sus manos juega ya con mi miembro por dentro de mi ropa.
Al diablo todo, lo prohibido esta para disfrutarse.
Junto nuestros labios en un beso demandante, nuestros dientes chocan por momentos pero él no para el movimiento de su mano sobre mi miembro. Mis manos toman su cabello castaño y él gime abriendo su boca permitiendo a mi lengua ingresar a su cavidad bucal.
Continuamos así por largos minutos hasta que el muerde mi labio y se separa.
Mi corazón se detiene por un segundo pensando que se arrepintió de nuestros actos pero vuelve a latir desenfrenado cuando aún con nuestras miradas conectadas el baja hasta ponerse de rodillas frente a mí. Se lo que viene y como lo disfrutaré porque es algo que he estado deseando desde hace mucho.
—Puedo.
—Puedes pequeño.
Con mi consentimiento Jimin toma mi pantalón desde mis caderas hasta quitarlo completamente y junto a el mi ropa interior.
Su aliento caliente sobre mi pene hace que los bellos de mis brazos se pongan de punta, con cuidado deja pequeños besos en la punta aumentando mi deseo al verlo cerrar sus ojos color miel como si adorará el acto que hace.
La saliva de su boca escurre por mi miembro cuando el no para de subir y bajar su cabeza. Tan magníficamente perfecto; mi pene se pierde en su interior hasta los límites de su garganta.
Mi mano por instinto sostienen sus cabellos cuando siento mi orgasmo aproximarse intentado detener su acto para no acabar dentro de su boca.
—Por favor papi lo quiero.
Pide con sus ojos lagrimeando de placer y yo no hago nada para detenerlo cuando toma mi trasero para impulsar mi hombría en su cavidad bucal de nuevo empezando con las acometidas.
Sus uñas se entierran en mis nalgas cuando lleno su boca de mi caliente semilla sosteniendo su cabeza para que no retroceda y trague lo que pidió.
—¡De pie ahora! te daré lo que siempre has querido lindura.
Las piernas de Jimin están algo débiles así que lo tomo de las axilas para impulsarlo a pararse. Cuando su rostro esta frente a mi no pierdo la oportunidad y pruebo sus labios que ahora están más gorditos y brillantes. Puedo sentir el sabor algo salado de mi corrida cuando nuestras lenguas se encuentran en medio de nuestro beso.
Cambio nuestras posiciones dejando a Jimin contra la pared frente a mi.
Mis manos corren ansiosas por su cuerpo buscando desvestirlo aún con nuestros labios juntos.
—Precioso.
Digo cuando veo su cuerpo virginal completamente desnudo y a mi completa disposición.
Me agacho hasta su cuello para dejar marcas notorias en su blanca piel. Sonriendo dirijo uno de mis dedos captando la humedad de su intimidad.
—Separa.
Avergonzado mi pequeño separa sus muslos hasta que puedo posicionar uno de mis dedos en la entrada de su mojadita vagina.
—Mira nada más como te has puesto solo por comerme el pene.
—Tae~ Taehyung...
—Shh a si no pequeño.
—Papi
Sonrio complacido dejando besos en su cuello mientras continuo acariciando su coñito intentado dilatar su entrada con uno de mis dedos.
El primero y el segundo entran sin problema logrando hacerlo gemir tímidamente contra mi oído. Sin dudas escucharlo así tan suave mientras mis dedos profanan su interior va a quedar guardados como uno de mis momentos favoritos.
Cuando sus fluidos ya empaparon toda mi mano la retiro hasta posicionar dos dedos en sus labios manchandolos de su lubricante natural, desesperado junto nuestro labios probando su delicioso sabor por medio de un beso.
Tomo una de sus piernas para enrrollarla en mi cadera dejando mi miembro pasear entre sus pliegues hasta estar empapado de aquel líquido brillante. Impulso su cuerpo agarrando su trasero para empotrarlo contra la dura superficie de la pared. Mi miembro se pierde asfixiado entre sus paredes vaginales.
Suspiro feliz porque nada se compara a esto, ni mi imaginación o mi puño ni mucho menos al coño de cualquier persona.
Es el hecho de estar dentro de él, mi pequeño hijastro.
Su cabeza rebota contra la pared algunas veces debido a mis movimientos, pero nada hace que sus gemidos cesen. Él se sostiene de mis hombros rompiendo con sus uñas la piel de la zona. Que haga conmigo lo que quiera nada me quitara la satisfacción de ser el primer hombre que posea su cuerpo. El primer hombre que tiene sus ojos lagrimeando de placer. Es perfecto.
Jimin suplica para me detenga cuando siento sus paredes succionar mi polla.
—Taehyung yo..yo
—Déjate pequeño, te encantará.
A los pocos segundos su cuerpo libera su orgasmo aumentando la lubricacion sobre mi pene que continúa perforando su interior. Su cabeza cae rendida sobre mi hombro y me preocupo por haberlo dañado.
—¿Jimin?
—Uhm no te detengas por favor.
Como él ordena, yo continuo embistiendo ese lugar tan preciado que lo hace estremecerse cada vez que mi miembro lo toca. Junto nuestros labios intentado trasmitir cada sentimiento por nuestra unión.
Siento su cuerpo temblar en mis brazos cuando deja ir su segundo orgasmo. Ahora hasta sus brazos caen a nuestro costado. Yo lo penetro unos segundos más liberando mi semen en su interior.
Aun con su cuerpo adormecido entre mis brazos y mi pene vaciandose en su coño, me agacho lo suficientemente para agarrar nuestra ropa tirada en el suelo cuando veo la hora que es y que la mamá de Jimin esta por llegar.
Camino con mi polla todavía muy dentro de él subiendo las escaleras escuchándolo gemir silenciosamente por cada paso que doy. Apenas cruzamos la puerta de su habitación dejo caer la ropa que sostenía y pongo seguro.
Salgo con cuidado de su pequeño orificio para posicionarlo en el centro de su cama. Se ve tan hermoso durmiendo.
Observo su cuerpo detenidamente, sus ojitos cerrados delatando su estado, su cuello y parte de su pecho ahora portan marcas rojizas que con el tiempo serán moradas hasta desaparecer. Sus labios rojos he hinchados entre abiertos mientras respira y su coñito que de a poco expulsa mi corrida hacia afuera, debe estar lleno.
Todo el están perfecto ante mis ojos.
Busco en su baño una toalla para humedecer un extremo y limpiar su cuerpo con calma.
Me alejo para recoger mi ropa y vestirme mientras la de él la arrojo a la cesta de ropa sucia.
Dejo un beso en sus labios y abandono su cuarto en silencio cuando siento la puerta de la entrada ser cerrada.
Bajo por las escaleras hasta ver a la mamá de Jimin dejando sus cosas en la entrada.
—No era necesario que me esperaras cariño.
—No podía dormir.—Dije bajando por algo de agua.
—¿Jimin llego? me dijo que iría a una fiesta esta tarde.
—Si tranquila, llego tan cansado que solo se fue a dormir.
—Iré a saludar.
—No, el esta cansado. Mejor habla con él mañana. Ven vamos a dormir—Digo estirando la mano que anteriormente estuvo dilatando la entrada de Jimin. La bajo en seguida al acordarme y solo señaló con la cabeza las escaleras.
—Esta bien, vamos.
Así en silencio subimos a nuestra habitación, pero mis pensamientos no abandonan ningún segundo los recuerdos que acabo de crear con él. Mi pequeño.
FIN.
×
×
Adaptación de mi propia historia.
24/08/2025