Sentimientos encontrados [MengYu]

Summary

"Los sentimientos eran un problema" Eso era lo que pensaba Mo Xuanyu cada vez que se moría de celos por la relación que su medio hermano, Jin GuangYao, tenía con Qin Su. Aunque, el verdadero problema no radicaba en los celos. El verdadero problema es que sentía un amor prohibido por su hermano. Un amor que lo destruía lentamente, pero que no estaba dispuesto a abandonar.

Genre
Drama
Author
roxanamia
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo único

Después de la muerte de su padre, Mo Xuanyu se había convertido en la mano derecha de Jin GuangYao.

Todo surgió muy rápido. La vacante del líder de la secta Jin había quedado libre, y no había nadie más capacitado que pudiera ocuparla más que Jin GuangYao. La muerte de Jin GuangShan fue sorpresiva. A pesar de que Mo Xuanyu no se sentía alegre por eso, tampoco le guardaba un luto profundo.

La muerte de su padre trajo varios cambios, y uno de ellos fue la ascensión de su hermano al trono. Mo Xuanyu se había sentido muy alegre por él. Es decir, Jin GuangYao anhelaba algún día suplir la vacante, y lo había logrado. No de la forma tradicional, pero lo había logrado.

Su nuevo cargo político provocó que su reputación también cambiará como su hermano menor. Ya no era el “raro” o “loco” de la familia Jin. Tampoco el “hijo bastardo” de Jin GuangShan. Dentro del palacio adquirió una mejor fama como su mano derecha.

De hecho, ser su mano derecha, no solo le trajo muchos beneficios y fama ante los ojos de los demás, sino que también permitió que la hermandad con Jin GuangYao se fortaleciera. Ambos se acercaron cada vez más mientras aprendían cómo llevar el mandato de la mejor manera. Jin GuangYao necesitó de mucha ayuda los primeros meses, a pesar de que se había “preparado” para este momento los últimos años junto a su padre.

Mo Xuanyu nunca se negó en ayudarlo. Vivió cada paso junto a él, aprendiendo a servirle como su más grande apoyo. Poco a poco, aprendió a suplir sus necesidades, hasta al grado de que, ser su servidor, se convirtió en su trabajo más adorado. Jin GuangYao tomó la imagen de un líder considerado, para nada exigente como su padre. Con su dulce sonrisa, le daba tareas fáciles de hacer. Jamás lo saturaba o reprendía. Siempre estaba dispuesto a enseñarle, y cuando hacía algo correcto, no dudaba en felicitarlo.

Su autoestima mejoró muchísimo. Ser reconocido por él, bastaba y sobraba. Levantarse todos los días era un sueño hecho realidad. Siempre se despertaba con las mejores energías para servirle, deseando que esto nunca terminará.

--Mo Xuanyu --Jin GuangYao se hizo ver con varios pergaminos de madera entre sus manos--. Ya que no tenemos nada qué hacer, ¿Qué te parece si aprendemos nuevos idiomas?

Esa era una de las cosas que más le gustaba hacer Jin GuangYao en su tiempo libre. A Mo Xuanyu no le gustaba aprender nuevos idiomas, pero nunca se negaba. Resultaba admirable ver y oír a Jin GuangYao hablar cualquier otro idioma, donde su pronunciación era tan exquisita que llegaba a erizarle la piel.

Otro de los pasatiempos más divertidos para Jin GuangYao era la música. Su instrumento favorito era el Guqin, y jamás desperdiciaba cada fin de mes para dedicarle un mini concierto.

“Solo importas tú. Entre tanta gente, solo importas tú, hasta el punto que a mí mismo, se me olvida que también existo... Solo importas tú, da igual si tengo todo o nada...”

Esa canción era su favorita. Jin GuangYao la había escrito hace tiempo, y justo hoy es que se había atrevido a cantarla.

--¿Te gustó? --Jin GuangYao le preguntó, dejando de tocar las cuerdas del hermoso instrumento.

Mo Xuanyu se había quedado inmóvil en aquel lugar, mirándolo fijamente a los ojos mientras se sostenía la cabeza con ambas manos. Jin GuangYao se dio cuenta de su distracción, así que, sacudió una de sus manos frente a él.

--¿Estás aquí? --Le preguntó.

Mo Xuanyu sacudió la cabeza, asintiendo rápidamente. --¡Es perfecta!

Jin GuangYao sonrió al escuchar su opinión, además de ver esa energía propia de alguien que estaba perdido en sus pensamientos. --¿Quieres que te la cante de nuevo?

--¡Sí!

Otro de sus pasatiempos favoritos eran los banquetes reales dentro de la secta Jin. A Jin GuangYao le gustaba festejar, y cuando planificaba un evento importante con las demás sectas, no desperdiciaba la oportunidad de coordinar todo a la perfección, requiriendo mucho de su ayuda.

Los banquetes eran perfectos para divertirse y beber licor. Jin GuangYao no le gustaba beber en exceso, pero siempre había excepciones.

La primera vez que Mo Xuanyu fue testigo de la embriaguez de su hermano fue después de la muerte de su padre. La segunda vez fue en un almuerzo real en la secta Jin con motivos de celebrar el compromiso que Jin GuangYao tenía con la doncella Qin Su.

El compromiso con la señorita Qin Su significó una gran sorpresa, a pesar de que sabía que ambos estaban saliendo. Su padre los había juntado en vida, pero jamás imaginó que Jin GuangYao llegaría a casarse en poco tiempo de su mandato.

La noticia, por supuesto, no le agradó para nada. La noche de ese almuerzo especial, Jin GuangYao había bebido tanto que no podía mantenerse de pie. Mo Xuanyu siempre estuvo a su lado, guiándolo hacia el salón fragancia para que pudiera descansar.

--Dios... Todo me da vueltas... --Jin GuangYao se afincó a la mesa presente con ambas manos y la cabeza gacha. Luego, se sentó, pero se veía bastante mal.

--Ge-ge... --Mo Xuanyu se sentó a su lado-- Ve a descansar a la cama.

Jin GuangYao se apoyó sobre la mesa, pero antes de ponerse cómodo, se inclinó hacia un lado y se apoyó en él, terminando por posar su cabeza en su regazo. Mo Xuanyu quedó asombrado, mirando fijamente a Jin GuangYao sobre sus piernas.

--Ge-ge... ¿Estás bien?

--Estoy feliz. Qin Su se casará conmigo...

A Mo Xuanyu no le agradó escuchar eso, pero se contuvo en responder algo indebido.

--Estoy enamorado de ella... Ya quiero que sea mi esposa...

Jin GuangYao le tenía una confianza tan alta, que no maquillaba sus sentimientos. Se abría libremente a él, a veces, diciendo más de la cuenta.

Mo Xuanyu no mencionó nada al respecto, pero, desde ese momento, los celos comenzaron a ser un problema.

Se intensificaron cuando Jin GuangYao hizo público su compromiso. También cuando buscaba una excusa de invitarla a la secta Jin casi a diario, tomándose siempre de las manos. Mo Xuanyu nunca dejó de servirle como su mano derecha, pero su hermandad comenzó a pasar a un segundo plano cuando la nueva persona favorita de Jin GuangYao era ella.

Poco a poco, Mo Xuanyu comenzó a sentirse desplazado, como sustituido de algún modo. Los celos hacia esa mujer lo llegaron a corroer. “Solo yo soy importante para él... Ella no es nadie”.

En la esperanza de eliminar la distancia que se había formado entre ellos, Mo Xuanyu le propuso aprender más idiomas, o cualquier otra cosa que pudiera mantener a Jin GuangYao ocupado junto a él. Sin embargo, su plan siempre decaía cuando Jin GuangYao le decía que no podía quedarse hasta tarde ya que tenía otras “cosas” importantes qué atender, dejando todo a medias.

Mo Xuanyu se sintió desplazado y frustrado muchas veces. No quería ser solo su mano derecha cuando lo necesitará. Tampoco quería ser solo se hermano cuando necesitaba de un paño de lágrimas. Su corazón latía por desear ser alguien más. Ocupar el puesto que Qin Su le había quitado.

La amargura se apoderó de él, pero lejos de dejarla mostrar, Mo Xuanyu comenzó a odiar en secreto a esa mujer. Su odio generó en él la necesidad de investigarla, de ver quién era, en realidad. Siempre trataba de buscarle algún defecto, ya que... “Qin Su no debe ser tan perfecta cómo piensas”.

Después de varias semanas observándola en silencio, Mo Xuanyu comenzó a ver extraño la forma cómo uno de los sirvientes de ella le sonreía y la trataba. A la vista de todos, ese hombre solo hacía su trabajo como su guardia, pero, desde su punto de vista, parecía un trato diferente.

No tenía pruebas para señalarla como traidora, pero sí podía decirle a Jin GuangYao que debía tener cuidado con la amistad que ella tenía con ese hombre. Cuando Jin GuangYao se enteró, le preguntó más sobre ellos, si había visto algo inusual, pero Mo Xuanyu no tenía nada más que su propio corazón herido.

--A-Yu, si no viste nada comprometedor entre ellos, estás suponiendo cosas que no son, y eso es delicado.

--Ge-ge... Yo... No es lo que piensas. Es solo que... --Agachó la mirada-- No quiero que salgas lastimado.

Jin GuangYao sonrió al sentir sus más puros sentimientos protectores. --A-Yu, tranquilo. Ella es una mujer de valor y respeto. No me traicionaría de ese modo.

--¿Cómo lo sabes? Ella es muy bonita y... Después del compromiso, seguramente, todos sus pretendientes querrán reclamar de su mano para que se separé de ti...

Jin GuangYao se río. --Eso no va a pasar. Ambos nos juramos fidelidad. Yo confío plenamente en ella --Al ver que Mo Xuanyu no parecía convencido al respecto, continuó diciendo--. Si, hipotéticamente, ella me es infiel, anularía el compromiso de inmediato.

Los ojos de Mo Xuanyu se elevaron hacia los suyos con un deje de esperanza.

--Es lo justo, ¿No? --Jin GuangYao añadió al ver su repentino interés--. Sin embargo, hasta que eso no ocurra, ella y yo nos amaremos para toda la eternidad.

El brillo esperanzador de sus ojos se esfumó cuando los celos lo dominaron. ¿Amarse para toda la eternidad? Qué tontería...

Jin GuangYao se despidió de él con su despreocupada sonrisa y se retiró de ahí, dándole el día libre para que pudiera distraerse con cualquier cosa. Eso no lo incluía a él, quien era la única persona con la que quería perder todo el tiempo del mundo.

Mo Xuanyu comenzó a sentirse cada vez más resentido al respecto. Jin GuangYao y Qin Su se volvieron más cercanos después de esa situación. Cada vez que veía a ese tercero recoger a Qin Su al finalizar el día, algo no cuadraba.

Sentado a solas sobre la mesa de su habitación, Mo Xuanyu se sentía fatal. No había visto nada comprometedor entre ellos más que sus ilusiones porque ocurriera. Parece que, desde esa última vez que conversó con Jin GuangYao, ambos se habían acercado más, llegando al punto de que casi ni se cruzaban para divertirse como hermanos, ni siquiera por error.

“¿Hice mal en decirle aquello?” Se preguntó, suspirando profundo “Siento que él está cada vez más distante. De seguro, le incómodo...”

De pronto, la puerta de su habitación se hizo escuchar. Cuando se abrió con un leve desplazamiento, Jin GuangYao se hizo ver.

--Oh, no, no te levantes --Le dijo rápidamente, suspirando profundo mientras cerraba la puerta atrás de sí--, ¿Tienes un momento?

Mo Xuanyu asintió de inmediato, recuperando toda felicidad que había perdido. Jin GuangYao sonrió levemente y se aproximó para sentarse a su lado. Le platicó su razón de estar ahí, y, para la sorpresa del menor, se trataba de Qin Su.

--Hoy fui a un almuerzo real en el clan Laoling Qin para conocer más a su familia... No estuvo mal. Me gustó que hayan sido amables conmigo. Sin embargo...

Mo Xuanyu sintió su corazón latir con fuerza, deseando que haya visto algo raro en ese hombre que la protegía.

Jin GuangYao prosiguió con una voz baja. --Me enteré de algo que me ha tenido muy devastado.

--¿Qué cosa? --Mo Xuanyu lo miró atentamente, un tanto preocupado por su tristeza.

Jin GuangYao abrió la boca para confesarlo, pero una de sus manos se cerró a cambio, formando un puño conciso, conteniendo de alguna forma la rabia. Se tomó su tiempo para asimilarlo, ya que todavía le pesaba en el alma.

--¿Te fue infiel? --Mo Xuanyu no aguantó tanta intriga.

Jin GuangYao lo miró, y negó de inmediato. --No. Es algo peor que eso. Ella... también es hija de Jin GuangShan.

La impresión en los ojos de Mo Xuanyu fue evidente. Esa impresión lo orilló a cubrirse la boca, sin poder creerlo. Jin GuangYao suspiró profundo, no queriendo ser testigo de lo aborrecible.

--Su madre me lo confesó --Apretó fuerte uno de sus puños, retorciéndose del resentimiento que le guardaba a Jin GuangShan--. El imbécil de nuestro padre jamás me lo confesó... Y todavía tuvo la osadía de presentármela en vida...

Jin GuangYao estaba hablando a través del odio y el resentimiento. Sus ojos transmitían un mensaje claro: Estaba furioso, pero más allá, estaba dolido, destruido.

Mo Xuanyu no sabía qué decir al respecto, pero lo que menos quería era verlo así. Cubrió de su mano que no paraba de contraer, llamando toda su atención. --Ge-ge, estoy aquí, para ti.

--Ni siquiera debí decirte esto. Pero, es que...

Mo Xuanyu se acercó lo suficiente para abrazarlo. Lo abrazó tan fuerte que no permitió que continuará hablando. Jin GuangYao cerró los ojos, bastante devastado.

"Ge-ge, no sé cómo decirlo, pero ella no te conviene. No te ates a una relación que terminará mal... No aparentes tener una relación perfecta, porque no la tienes”

Esas eran las palabras que tenía en la boca, con el intenso deseo de decirlas libremente, pero sabía que no sonaban para nada bien. Mo Xuanyu había buscado una forma para separarlos. Sin verlo venir, había llegado la oportunidad. No era correcto aprovecharse de esto, mucho menos de su dolor, pero debía acabar con ese disparate de relación.

--Anula el matrimonio --Le dijo sin filtro alguno, abrazándolo más fuerte--. Ella no te conviene.

Jin GuangYao, envuelto entre sus brazos, se separó lentamente. --No lo haré.

Mo Xuanyu también se separó, sus ojos temblorosos. --¿Eh?

--No lo anularé --Jin GuangYao dijo decidido, terminando con un suspiro resignado--. Ella está feliz por la boda. Desconoce sobre sus verdaderos orígenes y es mejor así. Hay verdades que nunca se deben saber.

“Hay verdades que nunca se deben saber”

Mo Xuanyu escuchó todo lo que le dijo, pero se proyectó en esa última frase, ya que él guardaba un amor diferente hacia él. Un amor que era mejor nunca divulgar...

A pesar de que eso le hirió profundamente, escuchar que Jin GuangYao no tenía pensado eliminar el compromiso con esa mujer, aun sabiendo que la sangre los dividía, le parecía una blasfemia. Algo horrible y difícil de digerir.

Los celos lo dominaron de un modo que, las lágrimas que se deslizaron por sus mejillas comunicaban desilusión, y sus labios apretados, en compañía de sus manos contraídas, comunicaban impotencia y disgusto.

--¿Mo Xuanyu? --Jin GuangYao no entendía por qué estaba llorando-- ¿Qué sucede? ¿Por qué...?

Mo Xuanyu se limpió de un solo movimiento las lágrimas, y luego se puso de pie. --¿Cómo puedes no anular el matrimonio? ¡Desde cuándo importa más lo que ella piensa que tú!

Jin GuangYao frunció levemente el ceño. --Mo Xuanyu... calma. Déjame explicarte.

--¡No! --Mo Xuanyu sintió sus labios temblar, bastante enojado--. E-ella es una enfermedad para nosotros... ¡No te has dado cuenta! ¡Estoy harto de verte junto a ella! ¡Ella no te merece!

Sin decir más, se retiró de ahí, más lágrimas deslizándose por sus mejillas.

--¡Mo Xuanyu! --Jin GuangYao se puso de pie, bastante confundido al respecto. No lo persiguió, y tampoco salió de la habitación. Tan solo permaneció en silencio, analizando su verdadera reacción con la que había tenido en mente.

Desde esa noche, Mo Xuanyu ya no podía soportar el amor que le tenía. Ese sentimiento lo hería profundamente cuando veía a Jin GuangYao sufrir. Había aguantado tanto que, por poco, estuvo a nada de confesarle sus más profundos sentimientos.

Qin Su había llegado para separarlos. Jin GuangYao lo sabía, pero aún prefería continuar con ese maldito matrimonio que lo hundiría más en la miseria con el pasar de los años, y no lo iba a permitir.

Desde esa noche, Mo Xuanyu se convenció de que confrontaría a Qin Su apenas la vuelva a ver, todo para confesarle la verdad de que Jin GuangYao formaba parte de su misma sangre. Si Jin GuangYao no iba a ser capaz de anular el compromiso, agotaría todas las opciones que tenía a su favor para hacerlo realidad, cegado por los mismos celos.

Cuando Qin Su llegó nuevamente a la secta Jin, Mo Xuanyu esperó hasta la noche para confrontarla y decirle la verdad. Sabía que Jin GuangYao se iba a molestar con él, al grado de castigarlo, pero, es que, ya no lo aguantaba más. Tenía la oportunidad de destruir ese maldito matrimonio en sus manos, y no lo iba a desaprovechar.

En el momento que Jin GuangYao la despidió, Qin Su se dirigió hacia la carroza que la esperaba junto al hombre que siempre la venía a buscar. Mo Xuanyu esperó el momento adecuado para salir cuando Jin GuangYao se retiró.

Se apresuró para alcanzar a Qin Su antes de que partiera, pero se detuvo en seco, cuando, desde la puerta principal, la encontró dándose los besos con ese hombre.

Mo Xuanyu sintió morir al confirmar cada una de sus sospechas. Retrocedió, su corazón palpitando a millón, pero la molestia por haberle sido infiel a su hermano mayor a sus espaldas, lo hicieron actuar irracionalmente.

--¡Traidora! ¡No mereces estar con mi hermano!

--¿Qué? ¿Mo Xuanyu? --Qin Su se separó rápidamente del hombre que tenía de frente, mirando hacia allá con mucha preocupación--. Espera, podemos hablarlo...

Mo Xuanyu ingresó de nuevo al palacio con la idea de ir en búsqueda de Jin GuangYao para confesarle la verdad. Qin Su se bajó de la carroza, y se fue tras él.

--¡Mo Xuanyu! ¡Espera!

Jin GuangYao, quien todavía se encontraba cerca de ahí, escuchó el escándalo. --¿Qué está pasando? --Le preguntó a uno de los sirvientes que lo acompañaba mientras observaba desde lejos la presencia de Mo Xuanyu siendo detenida por una mujer.

--¡Mo Xuanyu! ¡Déjame explicarte!

--¡Mi Ge-ge no merece estar a tu lado! ¡Lo traicionaste con ese hombre! ¡Te vi besándolo!

Qin su le cubrió la boca, realmente molesta. --¿Por qué no puedes hablar normal? ¡Deja de gritar!

Jin GuangYao se acercó a pasos lentos, bastante serio al respecto. Sin embargo, detuvo al sirviente que lo acompañaba con una de sus manos para que no hiciera ruido, mirando la escena sin intervenir en lo absoluto.

--¿Cómo pretendes que me quede callado? ¡No lo mereces!

Qin Su se obligó en decir. --Deja que yo hablé con él, por favor. Todo tiene una explicación...

--¿Qué clase de explicación tiene que te hayas besado con tu escolta? ¡Eso me dice que no amas a Jin GuangYao lo suficiente!

--¡Claro que lo amo! Es solo que... --Ella se sintió muy molesta-- ¡Eso no te incumbe, niño!

Otro hombre se acercó a ellos, tratando de arreglar el conflicto. --Caballero, por favor... Déjeme ser yo quién le confiese la verdad a Jin GuangYao. Todo es mi culpa, ella no tuvo nada que ver. Yo le confesé mis sentimientos y... Una cosa llevó a la otra. Nada de esto es culpa de ella.

Mo Xuanyu sintió que esto era demasiado. --No tienes derecho de decirle nada a él. Nada de lo que le digas cambiará el hecho de que mi Ge-ge merece a alguien mejor. Alguien que lo ame, y lo valore por lo que es. Él vale mucho para que esté con una mujer que lo traiciona cada vez que le da la espalda.

Jin GuangYao escuchó todo aquello, teniendo muchos sentimientos encontrados al respecto.

--Su señoría... --Dijo el sirviente a su lado-- ¿Intervenimos?

Jin GuangYao había permanecido escondido, esperando escuchar el contexto del conflicto a más detalle, pero jamás esperó escuchar más que eso. La forma cómo Mo Xuanyu y Qin Su reaccionaban por sus sentimientos lastimados era distinta. En una había preocupación por su propio bienestar, y en el otro, preocupación por el bienestar de él.

Sin pensarlo más, se acercó hacia ellos, destruyendo por completo el conflicto, fingiendo una sonrisa. --¿A-Su? ¿A-Yu? ¿Qué está pasando aquí? ¿Están discutiendo?


Los días pasaron, y, aquel conflicto, parecía que había sido cosa de ayer. El hombre que se había besado con Qin Su había confesado que había amado a la mujer desde hace años, y, en un arrebato, le robó un beso.

Qin Su se defendió y también explicó el malentendido. Jamás quiso serle infiel a Jin GuangYao. Todo sucedió tan rápido que no pudo reaccionar a tiempo. El hombre recibió el castigo adecuado por haberse interpuesto en el compromiso, dejando a Qin Su impune de sus acciones.

Mo Xuanyu se resistió en aceptar las circunstancias, apelando para que Qin Su no quedará impune, pero, al final, Jin GuangYao decidió perdonarla. Allí, comprendió que Jin GuangYao estaba cegado por el amor que le tenía. Su corazón salió lastimado una vez más, tragándose las ganas de decirle cuánto lo amaba, pero prefirió brutalmente callar, aceptando la decisión errónea de su hermano mayor solo para no causarle más problemas.

La situación generó una distancia mayor entre ellos, pero ahora generada por el mismo Mo Xuanyu. Jin GuangYao se empezó a dar cuenta de eso, por eso, esa tarde, se acercó a su habitación, abriendo lentamente la puerta.

--Mo Xuanyu, ¿Puedo pasar?

Mo Xuanyu dirigió su mirada hacia él, sin ganas de aceptar, pero terminó haciéndolo.

Jin GuangYao cerró la puerta. --Seré breve, siento que entre nosotros hay una distancia influenciada por la situación. Entiendo si el resultado de todo esto no te agrada, pero sabes bien que ella es mi prometida.

--Ella te engañó... y todavía no lo ves...

--Sabes bien que no puedo deshacer un compromiso por una razón así.

--Por lo visto, no hay nada lo suficientemente fuerte para que anules esa tontería... --Agachó la mirada-- No importa. Yo ya me rendí.

Jin GuangYao sospechaba que algo más ocultaba. Ubicó sus manos atrás de su espalda al preguntar. --¿Te rendiste? ¿A qué te refieres?

Mo Xuanyu desvío la mirada, aferrándose a su pantalón, sabiendo que había hablado de más. Su silencio al tema provocó en Jin GuangYao acercarse lo suficiente hasta sentarse a su lado.

--Mo Xuanyu --Insistió-- ¿Qué significa que te rendiste?

Su corazón latió con fuerza. Mo Xuanyu no quería hacer esto, pero cada vez el amor que le tenía pesaba más y más, generándole un dolor que comenzaba a destruirlo profundamente. Su corazón ya no quería callar. Si Jin GuangYao había aceptado estar comprometido con su media hermana, además de una infidelidad... ¿Qué hay de malo que se enterará de sus verdaderos sentimientos hacia él?

--Yo... --Se mordió el labio inferior, sacando valentía de dónde no tenía-- Yo... e-estoy...

--Detente --Jin GuangYao lo detuvo con una mano en alto--. No hace falta que lo digas.

Mo Xuanyu lo miró con un evidente temblor en sus ojos, asustado por la inesperada interrupción.

--Mis sospechas siempre fueron ciertas --Jin GuangYao lo miró fijamente a los ojos, y con una voz calmada, le confesó--. Siempre supe que estás enamorado de mí.