Dedicatoria
Para todos los que aman a una bestia. El amor verdadero tiene garras.
A quienes se atreven a buscar el amor en la obsesión.
Por los corazones que laten sin control por aquellos que les pertenecen.
Mío, tuyo, nuestro.
Las garras de la bestia van más allá de un amor común, posesivo y obsesivo, tan nuestro.