Capítulo 1
Tenía un gran huevo blanco delante de mí, con cuidado y con mi poder lo hice eclosionar, un dragón blanco y pequeño salió de él. A pesar que una parte de mi estaba emocionado por el vinculo que tenia con ese ser, tambien tenia miedo, como haría para poder cuidar de este dragon.
Llevarlo a Camelot era un no rotundo, no alcanzaría a llegar al reino y ambos seríamos asesinados. Pero dejarlo con Killgarat me deja un sabor extraño en la boca, era como dejar a mi hijo con otra persona.
—Hola — dije acariciando la cabeza del dragón — ¿que nombre te pondré? — dije mirándolo, gorgoteo un poco y sonreí
Tal vez dejarlo en una cueva cercana a Camelot sería una buena idea, pero escaparme y justificar esas salidas sería complicado. Si él supiera todo, esto sería muy fácil, con un suspire me senté en el pasto y ella se sentó sobre mis piernas.
No parecía tan grande, ya que perfectamente entraba en mis piernas sin ningún problema.
—¿Crees que me acepte? — tire la pregunta al aire mientras seguía acariciando su cabeza, ella soltó un tipo de gruñido y sonreí — tal vez me odie, han pasado años desde que nos conocemos y solo un par desde que Uther murió, he visto como ve la magia, no la ve con asco o con odio, pero he vivido oprimido toda mi vida, escondiéndome de personas como Uther que solo quieren matarme o utilizarme
—Tal vez él no sea diferente, pero como le dices al destino y a mi corazón que él puede lastimarme cuando fuimos hechos para reinar el nuevo Albion — sus suaves gruñidos me hacen salir de mis pensamientos
—Bueno pequeña es momento de encontrarte una casa por ahora, ya luego pensaremos en algo
Ambos nos levantamos y caminamos un poco, la dragona empezó a saltar a mi alrededor jugando conmigo, intentaba volar pero sus alas parecían no ser lo suficientemente fuertes para sostenerla por lo que caía al pasto y gruñía, cada vez que me reía, ella me gruñia haciendo que mi risa sea aún más grande.
En una de esas veces sentí como se tiraba encima de mi y me tiró al pasto, grite impresionado e intentaba esquivar sus mordidas, sería pequeña pero seguía siendo un dragón y no sabia que tanto podría doler una mordida de ella.
—Duele — grite cuando sentí como me clavaba sus diente en el hombro — abajo, duele — volví a gritar, escuche unos paso y asustado voltee a mirar, con miedo vi a Arthur sacar su espada, la dragona gruñó amenazante a Arthur y la retuve en mis brazos por si se lanzaba sobre Arthur
—¿Qué mierda hacía Arthur ahí?, hice más fuerza al apretar a la dragona ya que se movía gruñendo a Arthur, como mierda llegamos a esto, que haria ahora, como justificaría la presencia de ella.
—Merlín, alejate de eso — gritó aún con la espada en alto — alejate y yo me encargare de eso — dijo y ella gruñó más fuerte
—¿Que haces aqui Arthur? — pregunté ignorando su orden
—qué importa eso Merlín, alejate de ese dragón — volvió a insistir que me aleje de ella
—No me alejare — le grité, mis brazos no podían detener más al dragón — tu baja esa espada
—Estas loco, alejate y matare a ese monstruo — grito y el dragón se soltó de mis brazos corriendo hacia Arthur — Aithusa — el nombre salió de mi boca y el dragón se detuvo pero no dejo de gruñir a Arthur desde donde estaba
—Los dos tranquilos — dije levantándome pero mi hombro dolía un poco y vi como algo de sangre salia de ahi por la mordida de Aithusa — tranquilos los dos — dije colocándome entre ambos — Aithusa deja de gruñir — me miro molesta pero se sentó — y tú también baja tu espada Arthur
—Estas loco Merlín, esa cosa está ahí y no dejare que nos ataque — no bajó su espada
—No hará nada Arthur, así que baja esa espada — me miro mal pero bajo la espada sin dejar de mirar a Aithusa que estaba mirándolo
—Será mejor que me digas que mierda haces con un dragón Merlin y porque no debería matarlo — dijo molesto, Aithusa le gruño molesta y Arthur apretó su agarre en su espada, suspire y mire a Aithusa que dejó de gruñir
—No es peligrosa Arthur
—Te mordio Merlín, incluso creo que sigues sangrando — dijo mirándome con miedo, y suspire
—Estaré bien Arthur, no es la primera herida que tengo
—¿Eso qué significa Merlín?, en las cacerías no haz tenido heridas desde hace mucho — reclamo y suspire de nuevo
—Soy un señor dragón — dije y se me quedó mirando — es algo que se pasa de padre a hijo
—Lo sé, sé lo que son los señores dragón, pero es imposible, Balinor era el último señor — vi como la comprensión llegó a él — Balinor era
—Si, era mi padre — dije triste, Aithusa se sentó en mis piernas y vi como Arthur se tenso pero no dijo nada — durante la purga tuvo que huir, Kilgarrah era su dragón pero fue capturado por tu padre — suspire — huyó hacia mi aldea y vivio ahi algun tiempo, pero los caballeros estaban cerca de encontrarlo y tuvo que huir dejando a mi madre embarazada de mi, el tiempo pasó y no se supo nada de él
—Así que tienes magia — dijo y suspire
—Si, tengo magia — suspire — ¿te molesta?
—No, Merlín desde que llegaste he visto la magia diferente, durante el tiempo que nos conocemos he visto que la magia no es mala ni buena, depende de quien la use como una espada
—Arthur — dije con una sonrisa suave
—Eso no quita que ese dragón te haya atacado
—No me ataco, estábamos jugando y ella es pequeña, no sabe controlar sus mordidas
—Debemos curarte eso — dijo acercandose, Aithusa quiso gruñir pero la acaricie para que no atacara a Arthur
—No tienes que preocuparte, apenas lleguemos a Camelot me encargare de eso
—Porque esperar, haz una magia tuya y sanate — dijo y me tense un poco
—Soy un señor dragón, mi poder es con los dragones, no sobre otro tipo de magia, como la curativa
—No soy tonto Merlín, se sobre tu magia — mis ojos se abrieron con asombro y lo mire
—¿cómo? — pregunté sorprendido
—te vi usarla una vez hace mucho
—lo has sabido todo este tiempo — dije incrédulo, estuve escondiendo mucho tiempo y él lo sabía todo
—si, lo he sabido
—porque no hiciste nada contra mi — pregunte mirándolo
—¿Por qué lo haría?, te dije antes, no me molesta la magia, no luego de lo que he aprendido
—por dios — suspiró, todo este tiempo temiendo de él
—la próxima vez será mejor que no me ocultes nada Merlín — dijo colocándose a mi lado
—¿Me mandarás al calabozo? — pregunte con burla
—no precisamente al calabozo — dijo acercándose más a mi, haciendo que mi cara se caliente un poco
—Entonces a donde me mandaras? — pregunte ansioso por nuestra repentina cercanía
—te encerrare en mi habitación y yo mismo te castigaré — estaba tan cerca de mí que podía sentir como su respiración chocaba con la mía, sentía mi cara quemar de la vergüenza por nuestra cercanía que incluso olvidé el liviano peso de Aithusa en mis piernas
—¿Cómo lo harás?
—Acaso quieres jugar con fuego Merlín — dijo con una sonrisa
—Si — murmure y lo bese, me arriesgue y ambos nos besamos, no me alejó ni se tenso, me recibió como si lo hubiera estado esperando y deseando desde antes
—Te haré mío Merlín, y no podrás detenerme, haré lo que sea contigo y con tu cuerpo — jadee asombrado y excitado, enserio Arthur estaba diciendo todo esto — después de todo estamos juntos por nuestro destino, estamos hechos para gobernar juntos
—¿cómo?
—supe de la profecía luego de saber sobre tu magia, y no podría tener un mejor compañero, te amo y no puedo negarlo más
—yo también te amo — íbamos a besarnos cuando Aithusa gruñe haciendo que nos separemos — ¿que pasa pequeña? — pregunté mirándola pero ella sólo gruño
—¿qué haremos con ella?, por más que acepte todo esto, las leyes contra la magia aún no están listas para eliminarlas y ella sigue siendo un dragón
—¿Las leyes se irán?
—claro que si, no permitiré que nadie te lastime — dijo dejando un beso en mi frente haciéndome que me sonroje
—pensaba encontrarle una cueva cercana para que viva por el momento y ya luego podrá irse con Kilgharrah
—es pequeña, ¿se podrá cuidar sola?
—no lo creo
—entonces llevemosla, si ella promete portarse bien podrá quedarse en mi habitación, nadie entrará ahí a menos que yo lo diga
—¿Lo dices enserio?
—si, es hora de irnos, se hará tarde y llegaremos tarde a casa
—qué pasará con nosotros — vi como se volteó a mirarme confundido — digo entre tu y yo
—quiero cortejarte Merlín y hacerte mi rey y que reinemos juntos — dijo tomando mis manos y acercando nuestras frentes
—está bien — dije con una sonrisa, tome a Aithusa y la acune en mis brazos
Ambos caminamos hacia Camelot conversando sobre mi magia y otras cosas, al llegar al pueblo tape a Aithusa con una pequeña manta, nadie vio nada extraño y llegamos a las habitaciones de Arthur sin ningún problema.
—Listo pequeña — dijo bajando al pequeño dragón que empezó a olfatear y saltar por la cama — ten cuidado Aithusa, no vayas a incendiar nada o tendremos problemas
—No te preocupes, aquí nadie entrara si no es por mi orden — dijo con una sonrisa, me acerco a mi y me empezo a besar
Podía sentir sus manos en mi cadera, mi brazos cayeron en su pecho acercándonos, sentí mi magia fluir libre, nunca pude darme la oportunidad de dejar fluir mi magia pero ahora con Arthur siento que eso no será un problema, todo a mi alrededor es cálido. Los labios de Arthur bajaron a mi cuello y suspire ansioso por las sensaciones, gemí cuando sentí los dientes de Arthur presionar mi cuello, por reflejo hundí mis dedos en su cabello jalando suave su cabello haciéndolo jadear, nos miramos un momento y me carga hasta que caímos en la cama uno sobre el otro.
—Mierda Arthur — gemi cuando volvió a morderme el cuello — dejaras marcas
—¿Acaso importa? — pregunto soberbio — quiero que todos sepan que tienes a alguien
—Maldito posesivo — dije riendome
—Lo soy — dijo con una sonrisa volviéndonos a besar
Mis manos se movieron hacia la camisa de Arthur y con cuidado se la quite, el tambien quito la mía y nos volvimos a besar, se separo de mi y empezo a morder uno de mis pezones que me hicieron gemir más fuerte
—Silencio — orden en mi oído y gemi mas por la orden — podría escucharte
—Arthur — gemi ansioso
—A menos que quieras que te escuchen, que sepan que eres mío, que soy yo el que te hace gemir
—Maldito idiota — gemi pero acerque mi pecho a su boca, haciendo que sonria
Volvió su boca hacia mi pecho y sus mordidas no pararon, ansioso por más me puse sobre Arthur, unas cuerdas doradas aparecieron y retuvieron en la cama.
—Merlín que haces — se quejó pero sonreí
—Ahora me encargare yo — dije con una sonrisa y empecé a moverme sobre él, lo vi tensarse y sonreí
Me acerqué a su pecho e igual que él empecé a morder uno de sus pezones, jadeo y lo mire sonriendo, por un rato seguía con ambos pezones disfrutando de como se movía y los sonidos que soltaba cada vez que mordía con un poco de fuerza.
Me detuve y con cuidado le quite el pantalón, ansioso tome su erección, Arthur se estremeció y sonriendo lo coloque en mi boca. Arthur gimió y con una sonrisa tome su erección con la boca, con cuidado chupe llenándolo de mi saliva, saque mi erección y me masturbe mientras seguía chupandolo.
Con un chasquido desaparecieron mis pantalones y las cuerdas que distinguían a Arthur, apenas se sintió libre cambiamos de posición y se colocó sobre mi.
—Me estas volviendo loco Merlín, te follare por hacerme esperar tanto por ti — dijo y me estremecí por su promesa de follarme
—Nadie te detiene Arthur, mi cuerpo es tuyo — dije sonriendo
—Tengo que prepararte — dijo intentando moverme pero lo detuve abrazándome a él
—No hace falta
—Te lastimaras Merlín — reprocho
—Soy un señor dragón Arthur — dije pero mi mirada de confusión me hizo sonreír — nuestro lazo es más fuerte de lo que crees Arthur, ella es una dragona y tengo algunos de sus poderes — dije dejando unos besos en su clavícula — puedo curar un poco más rápido e incluso puedo volar
—Eso no evita que pueda lastimarte ahora Merlín — dijo frunció el ceño y sonrió
—Es una dragona hembra Arthur — dije y me acerque a su oído — puedo lubricar como una — dije sonriendo cuando vi su cara de incredulidad
—¿Ella puede sentir lo que estamos haciendo? — preguntó con horror, lo vi buscar a Aithusa con la mirada y ambos la vimos entretenida mordiendo un zapato de Arthur
—No tonto, ella no puede sentir nada de mi — dije y suspiro tranquilo — ahora con tranquilidad follame
—Pequeño desesperado — dijo besandome, sentí sus manos en mí y gemí cuando uno de sus dedos entro en mi
—Tan caliente Merlín — murmuró en mi oído — tan cálido para mi pene, te llenare Merlín
—Si por favor — gemía desesperado, lo necesitaba dentro de mi — llename Arthur, te necesito dentro de mi
Sentí como la punta de su miembro se acercaba a mi y poco a poco entraba, gemía cuando la punta entró en mi y mi respiración se cortó cuando la mitad estaba dentro de mi, suspire cuando lo sentí llenándome por completo, mordí su hombro por lo llena que me sentía y lo sentí gruñir por eso.
—Tan caliente para mi, tan llena de mi — murmuraba en mi oído haciéndome gemir fuerte — eres tan perfecto para mi Merlín — dijo y una pequeña exploscion de magia lleno la habitación, no me importo y me moví intentando sentir más de él
Tomó mis caderas y las apretó moviéndose, sentí como salía y entraba en mi haciéndome gemir más fuerte. Su movimiento con el tiempo se hizo constante y fuerte dentro de mí, en algún momento toco algo dentro de mi que me hizo gritar, se detuvo pero las siguientes embestidas fueron al mismo lugar haciendo que mi cabeza se mariara por la sensación de placer y gusto por lo bien que se sentía.
Con un grito me corri apretando mi interior, Arthur gruño un poco más fuerte y sus embestidas fueron aún más fuerte, solté un grito cuando sentí como se corría dentro de mí, mi interior quemó cuando lo sentí llenarme.
Ambos nos acostamos y nos tapamos con las sábanas abrazados.
—Fue increíble — dijo dejando un beso en mi frente y me sentí cansado — ¿crees que nos hayan escuchado? — pregunto
—No, en algún momento mi magia silencio la habitación — dije bostezando — ningún ruido salió de aquí luego de eso
—Bien, es hora de descansar, luego hablemos de lo que pasará en el futuro
—Bien — dije cayendo en los brazos del sueño
UNAS HORAS DESPUÉS
Me moví sintiendo mis caderas doloridas y un brazo en mi cintura, sonreí al saber que era Arthur, todo estaba oscuro por lo que supongo que es de noche. Con la mirada busqué a Aithusa y la encontré en un montón de ropa de Arthur y mi polo, con una sonrisa me voltee abrazando a Arthur y volví a dormir, ya luego podría preocuparme por el futuro.
La segunda vez que desperté Aithusa estaba aplastada entre Arthur y yo, con cuidado me separe un poco y la vi acurrucada entre ambos, con una sonrisa volví a dormir cuando vi como el sol era apenas visible por la ventana.
La tercera vez que desperté ya era de mañana y con cuidado me vestí y deje a Aithusa y Arthur abrazados, con una sonrisa salí de la habitación saludando a los guardias y fui a las cocinas por el desayuno, con cuidado robe un poco de carne cruda para Aithusa.
Cuando entró a la habitación Arthur seguía dormido abrazando a Aithusa, con una sonrisa los despertó y al rato los tres estábamos comiendo. Tal vez esta escena es algo que se repetirá por un tiempo y no me molestaba.
MESES DESPUÉS
El tiempo pasó y la magia se aceptó con alegría, había algunos pequeños problemas pero todo había sido casi perfecto y estaba bien. Lo que cambió mucho fue mi embarazo, al parecer el poder de concebir también fue algo que adquirí por Aithusa.
Arthur no podía creerlo y se desmayó la primera vez que lo supo, desde aquel día me cuidaba mucho, y no dejaba que hiciera esfuerzos, tengo apenas 3 meses y hace una semana se hizo oficial mi compromiso con él.
La boda se había planeado para hacerse en dos meses, los caballeros fueron los más emocionados con la noticia del embarazo, Gwaine no dejaba de bromear él como había quedado embarazado. Percival era el más cercano a Aithusa ya que siempre se podía ver como ella lo acompañaba a sus guardias o cuando salía de Camelot.
Lo que más nos sorprendió fue haber podido aliarnos con Morgana, fue algo que nos sorprendió y al principio fue algo que Arthur duda mucho en confiar, su principal motivo era el hecho que podría lastimarme o al bebé. Con una sonrisa le dije que todo estaría bien y que podría estar tranquilo porque todo estaría bien.
Las negociaciones fueron buenas y aunque todo quedó en buenos términos, ella dijo que no regresaría a Camelot pero que estaba dispuesta a ayudar en cualquier problema mágico que exista.
La boda fue hermosa y mi vientre era algo grande, no tanto pero sí era visible mi embarazo, todo fue hecho solo con personas de confianza del reino y de otros reinos amigos, incluso Morgana estuvo estuvo en la boda.
El día del parto fue algo alborotador para el castillos, los gritos de Arthur eran incluso más fuertes que los míos, pero al final del día nació nuestra pequeña Naga