PERSEVERANCIA

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Summary

¿Qué hubiera pasado si todo hubiera sido diferente? Malena siempre se preguntará eso, si tan solo ella hubiera tomado decisiones diferentes ¿realmente estaría en otro lugar diferente a las usuales paredes blancas que la rodean? El dulce aroma del café es reconfortante durante las tormentas, al igual que el sonido de las olas chocando contra las rocas, ella lo sabe, tiene un buen presentimiento. - NO EDITAR NI ADOPTAR COMO PROPIA ESTA HISTORIA - PERSONAJES BASADOS EN LA REALIDAD

Genre
Young Adult
Author
Cycy
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

I

Quizás si las cosas hubieran sido diferentes, Malena no estaría en este punto de su vida.

No se encontraría en San Isidro, Buenos Aires, no se encontraría a sí misma observando las vidas felices de las personas pasando delante de una cafetería poco concurrida, en la que ella se encontraba sumida en su propia soledad, la cuál la acompañaba desde hacía muchísimo tiempo. El vapor de su café empañaba apenas el cristal, un reflejo borroso de su rostro que ahora se veía empañado, un rostro que alguna vez mostró más que solamente una melancólica resignación. Desde el jardin de niños... Durante cada recreo, cada almuerzo, o durante algún trabajo grupal asignado por los profesores, todo se había sentido muy parecido a un campo de batalla interminable. Podía recordar las risas detrás de su espalda, los susurros crueles que eran carecientes de amabilidad, recordaba los empujones disimulados en los pasillos que la hacían tropezar, fueron situaciones que a lo largo de su vida la habían moldeado con una dolora precisión de la cuál aún tenía recuerdos incluso años después.

Fueron 12 años dentro de un lugar de falsas amistades.

12 años de rumores viles hacia su persona

De traiciones

De soledad.

Nunca tuvo una amiga real, o si quiera un grupo de amigas que se preocupasen de ella como ella se preocupaba por el resto.

De esas amistades que comparten secretos, que ríen hasta que les duele el estómago, que se defienden la una a la otra. Para Malena, la amistad era algo lejano que se le escapaba de las manos, algo que veía en películas o en la vida de personas pasajeras, como las que caminaban frente a la cafetería en la que ella se encontraba, pero que ella nunca habría logrado vivir tales cosas.

El bullying fué una sombra contante en sus primeros años de vida. Desde los cinco años esa sombra había crecido junto a ella, a sus espaldas, queriendo atraparla entre sus garras para despedazarla sin piedad alguna.

Era una memoria que no la dejaba en paz por mucho que ella intentase escapar del pasado Era algo que venía a cazarla.

En la primaria, todo habría comenzado con "agresiones sutiles", pero no eran menos hirientes: Fueron exclusiones sitemáticas dentro de un aula, un espacio donde los grupos de infantes se cerraban en cuanto ella se acercaba, las miradas que la despreciaban por ser diferente, miradas que la hacían sentir incómoda, invisible e incluso algunas veces, expuesta.

Aprendió con el paso de los años a mezclarse con el resto, a pasar desapercibida y pasajera como siempre había hecho desde que tenía memoria, se había acostumbrado a hacerce tan pequeña como le fuese posible...solamente para evitar ser el blanco.

Pero sin importar que hacía, de alguna manera siempre había alguien que la trataba como otra persona extraña u ajena.

La hicieron sentir que no pertenecía en ningún lado, y quizás era de esa forma, porque no estaba acostumbrada a tener amigos cercanos o que no sean falsos amigos que se aprovechasen de su forma de ser para burlarse.

La soledad se había profundizado en cuanto ella ingresó en la universidad. Era una soledad que se había anclado a su alma como un tormento sin fin; los amplios pasillos se encontraban llenos de bulliciosos estudiantes, los grupos se formaban de manera espontánea en los patios del edificio, las risas se podían escuchar de diferentes grupos de amistades antes de adentrarse a un aula, todo aquello le recordaba lo sola que ella se encontraba, y su anhelo de querer tener un grupo de amistades como los que ella veía pasar frente a sus ojos.

Malena se sentaba en los bancos más apartados, comía su vianda en completo silencio mientras el resto de estudiantes compartían anécdotas, y regresaba a su casa con la misma rutina que había perfeccionado durante años: Estudiar, leer, navegar por internet, pero siempre en un silencio que solamente era quebrantado por el eco de su propia respiración y algunas veces, del tipeo de sus dedos contra las teclas de su computadora en el escritorio y la frialdad de su habitación.

A veces encontraba paz en su soledad, porque no tenía otra compañía.

El café se enfriaba en la taza frente a ella, y Malena apenas se inmutaba de ello. Sus ojos estaban perdidos en la calle, en la gente que pasaba frente a ella, cada quién en su propio mundo y con sus propias conexiones.

Se preguntaba si algún día, quizás, la vida dejaría de ser una constante soledad y le sería entregada tan solo la oportunidad de tener algo diferente. O por el contrario, esta era la única vida que estaba destinada a conocer, una vida llena de soledad.