Prólogo
Dicen que los alfas dominan el mundo.Pero lo que nadie menciona... es que los omegas también saben cómo mover los hilos.
En la ciudad de Seúl, donde los edificios, los lujos, los autos, la moda brillan por su presencia. Hay un nombre que provoca suspiros y respeto en las revistas de negocios:
Jeon Jungkook.

Empresario. Filántropo. CEO de Eclipse Group.Dueño de una sonrisa que siempre quiere decir “Admírenme, ¡Soy el mejor!.”
Relajado, risueño, irónicamente encantador, y sí... también el jefe invisible del sindicato más peligroso del país.¿La clave de su éxito?Ser impredecible.
Pero si Jeon Jungkook es el rey sin corona, el verdadero misterio (y obsesión nacional) es su pareja:
Park Jimin.

Modelo de renombre, imagen de las marcas más lujosas del continente, y el omega perfecto.Dulce, educado, de voz suave y piel de porcelana. Un bombón con piernas.
¿O no?
Porque tras esa sonrisa de ángel, Park Jimin es... otra cosa.
Sabe lo que quiere. Y lo consigue.
Dicen que cuando Jimin camina, todos bajan la cabeza. No porque él lo pida.
Sino porque... si no lo haces, tu contrato con esa marca internacional desaparece misteriosamente.O peor: sales en una foto comprometedora que no sabías que existía.
Pero Jungkook lo ama. Más aún: lo adora.
Y aunque a veces parece que Jimin dirige todo desde detrás de su copa de vino, lo cierto es que ambos tienen un acuerdo tácito:
él manipula, Jungkook protege.Jungkook mata, él sonríe.Y el mundo... que se joda.