PRÓLOGO
Si me preguntarán, ¿Qué recuerdo de ella?, diría su pelo rojo siempre despeinado, con un salpicón de pecas que llegaban hasta su cuello, conuna sonrisa que podía disipar cualquier enojo.
Pero si me preguntan, ¿Dónde está?, todavía sigo preguntándomelo...
-Valeria Ruiz de Diaz
