Cuando Sea, Donde Sea by hypnolara at Inkitt
Customize readability
Aa

Cuando sea, Donde sea

All Rights Reserved ©

Summary

Una hermana pierde una apuesta, pero no puede recordar los detalles. Todos los personajes de esta obra son mayores de edad.

Genre
Erotica
Author
hypnolara
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

“Ahora,” dijo mi hermano con una sonrisa.

Mis ojos se abrieron mientras me daba cuenta a que se refería. Dios, se me había olvidado completamente.

¿Por qué hice esa tonta apuesta?

Mientras me ponía de rodillas con un suspiro, me pregunte seriamente esa pregunta. ¿Por qué hice esa apuesta? Ni siquiera podía recordar que había sido, pero tuve que haber estado muy confiada, considerando los riesgos.

Si hubiera ganado, hubiera obtenido el auto de mi hermano. Pero ya que perdí...

“Aquí?” gruñí. “Ahora?”

Pero ya sabía la respuesta a mis preguntas.

“Cuando sea,” me recordó. “Donde sea.”

Siempre ame hacer apuestas tontas. Que podía ver cinco autos blancos antes de uno azul, o cual ave volaría sobre la casa primero. A veces pienso que tengo una bendición o algo, porque... no lo sé, siento que gano la mayoría del tiempo.

O quizás solo inconscientemente escogía apuestas que sabía que podía ganar. Como sea, tuve una buena racha en diez años.

El pago es normalmente muy bajo. Cinco billetes, o el perdedor lavara los trastes. Algunas veces cuando salimos, hacemos una apuesta de quien será el conductor designado, cosas así.

Y justo como si tuviera una bendición, algunas veces pienso si mi hermano tiene una maldición. El número de pagos que ha perdido en estos años... tienen que haber sido cientos, sino miles.

Pero no esta apuesta. El gano justamente.

Solo desearía poder recordar que había sido.

Mi boca se abrió para engullir la verga de mi hermano, y empecé a pasar mi lengua por su suave tronco. Él ya estaba duro, el a menudo lo estaba, cuando me recordaba la apuesta. No sé si solo lo estaba cuando se excitaba, o si se excitaba sabiendo que iba a reclamar su premio, pero supongo que no importaba realmente. Al final el resultado era el mismo.

No creo haber visto nunca la verga de mi hermano flácida. Cuando termine, él se alejaba realmente rápido, así que supongo que se suavizaba en sus pantalones.

Gire mis ojos por mi tonto proceso de pensamiento. Lo que tenía que hacer ya era malo, no tenía que gastar energía mental pensando en eso.

Intentando enfocarme en la tarea frente a mí, abrí mi boca y metí la erección de mi hermano en mi boca. Solo fueron unos pocos segundos antes de engullir todo su tronco.

Un sentimiento de orgullo me lleno. Me estaba haciendo muy buena en esto.

Creo que mi hermano estaba de acuerdo, porque no duro mucho antes de que se viniera. Podía sentir su cálida semilla recorriendo mi garganta, me la trague.

Tan pronto como termino, el rápidamente la saco y se guardó su verga, antes de lanzarme una mirada astuta.

Abrí mis ojos. ¿Me estaba viendo así? Dios, mi hermano podía ser raro a veces.

Desviando su mirada, voltee la mía. Había un raro, chirriante sentimiento en mi garganta. Esperaba que no fuera nada.


“Hey,” dijo mi hermano, entrando en mi habitación. Levante mis cejas.

“Que quieres?” pregunte, y él sonrió, como si supiera un secreto que yo no.

“Ya sabes a que vengo,” dijo el, y me congele.

Ah, mierda. Lo olvide totalmente. ¿Cómo se me sigue olvidando?

“Vamos,” dije con un suspiro. “Ni siquiera sé cómo tu...”

Mi boca se quedó abierta inútilmente. Iba a preguntar sobre la apuesta que gano, pero... era la cosa más rara, no podía recordar que era.

¿De qué demonios había sido esa apuesta?

“...ganaste,” termine sin energía. “Probablemente hiciste trampa.”

“Fue tu apuesta,” dijo mi hermano, con una mirada burlona en su cara. “Yo solo seguí tus reglas.”

“Si, si,” gruñí, poniéndome de rodillas. El probablemente tenía razón.

Solo deseaba poder recordar los detalles de lo que apostamos. Quizás entonces podría retarlo a un doble o nada, o algo así. Aunque no sabía el doble de que, en este caso. Era difícil no pensar en algo más de lo que estábamos haciendo.

“Vamos,” dije, acariciando sus jeans. “Terminemos con esto.”

“Nah,” dijo el, usando su cabeza para señalar a mi cama. “Creo que quiero cogerte esta vez.”

Mis ojos se abrieron, y le levante una mano.

“Whoa, whoa, whoa,” dije defensivamente. “Ese no fue el trato.

“Cuando sea,” dijo altaneramente. “Donde sea. El cuándo es ahora, y el dónde...”

Sus ojos bajaron a la falda que estaba usando, y mi cara se puso roja.

No. Esto no era lo que habíamos acordado.

¿Lo era?

Pensé que había accedido a darle orales a mi hermano, pero... no, eso no tenía sentido.

¿Por que accedería a darle orales a mi hermano?

Si ganaba, tendría su auto. Pero luego entonces, incluso en esa situación, el sexo oral no tenía sentido. No importa lo confiada que hubiera estado en la apuesta, solo no me podía imaginar haciéndola.

Pero por supuesto, no necesitaba imaginar. Necesitaba recordar.

Y por alguna razón, no podía.

Accediendo a darle orales a mi hermano... era una tontería. Era algo que nunca, jamás haría.

Así que, sí. Debo acceder a todo tipo de sexo.

Mierda.

“Bien,” gruñí, subiéndome a la cama y levantando mi falda. “Pero que sea rápido.”

“Hare lo mejor,” respondió mi hermano, desabrochando su pantalón y liberando su verga. Él nunca se desnudaba cuando reclamaba su recompensa, lo cual apreciaba. Hubiera sido super raro ver a mi propio hermano desnudo. Definitivamente era algo que no necesitaba en mi vida.

Alcance y puse mis bragas a un lado. Justo como mi hermano ya estaba duro, yo estaba mojada. Supongo que mi cuerpo recuerda los términos de la apuesta mejor que mi cabeza.

Cuando sea, donde sea.

Mis caderas involuntariamente se movieron con placer mientras sentía la suave verga de mi hermano entrando dentro de mí. No podía recordar cuantas veces la había tenido dentro de mi boca, no, seriamente. Literalmente no podía recordar.

Pero sabía que habían sido muchas.

Estaba confiada, sin embargo, esta era la primera vez que lo sentía entre mis piernas.

Por mucho que lo odiara, se sentía bien. No había sido cogida en meses, y lo extrañaba. Mi hermano podía ser un tonto, pero tenía una gran verga. Jadee mientras terminaba de moverse, su verga me llenaba, su cuerpo presionaba encima de mí.

Normalmente cuando masturbaba a mi hermano, mi boca estaba llena. El me hizo masturbarlo una o dos veces, pero luego tragaba su semilla. Principalmente para evitar la suciedad.

Esta vez, sin embargo, no estaba de rodillas, o acostada en su regazo. Estaba acostada, sus ojos mirando lujuriosamente los míos... y, lo suficientemente avergonzada, probablemente estaba mirándolo lujuriosamente también.

Ninguno de los dos dijo algo mientras procedía a cogerme, pero mi boca no llena empezó a dejar salir pequeños gemidos y jadeos de excitación. No es que estuviera disfrutando lo que estaba pasando, para que quede claro. Solo se sentía... se sentía bien.

Molestamente bien.

Debió haberse sentido bien para el también, porque justo como podía sentir su movimiento empezando a subir, el gimió, y sus largas, lentas embestidas se volvieron rápidas y esporádicas.

Incluso si no estaba muy familiarizado con la cara de placer de mi hermano, se lo que se siente tener a alguien corriéndose dentro de ti. Sabía que en un minuto o dos tendría mi propio orgasmo, pero estaba debatiendo si valía la pena la humillación de pedirle a mi hermano que dejara su verga dentro de mi para poder correrme, el rápidamente la saco y la guardo de nuevo en sus pantalones.

“Gracias, hermana,” dijo el con una mirada lasciva. Su verga estaba cubierta con una mezcla de nuestros jugos, pero no me pidió que la limpiara, solo la guardo en sus pantalones, y me dejo sola en el cuarto.

Me quede mirando la puerta, con el ceño fruncido.

Por alguna razón, me sentía más caliente que lo que podía recordar en mucho tiempo. Mis bragas estaban completamente mojadas, y no quería nada más que acostarme en mi cama y masturbarme.

No tenía idea de porque dejé la puerta abierta, pero rápidamente la cerré. No quería que mi hermano pasara y me viera masturbándome, después de todo. ¿Qué pensaría?


“Tu trasero,” dijo mi hermano confiadamente, alcanzándolo para tocarlo.

Quería quitarle la mano, llamarlo pervertido, pero... bueno, tan pronto como me toco, recordé.

¿Maldición, como sigo olvidándolo?

Cuando sea, donde sea.

Incluyendo, supongo, mi trasero.

Mire hacia la cocina, donde nuestra madre estaba preparando la cena. Ella probablemente no volvería a la sala hasta que termine, y el salmón tardara mucho en cocinarse.

No es que realmente me importe. Cuando sea obviamente incluye “mientras nuestra madre no esté en el cuarto,” y donde sea cubre la sala.

Y mi trasero.

“Bien,” suspire, desabrochando mis jeans y bajándolos. Mis bragas siguieron, y mi hermano sonrió ante la vista de mi trasero desnudo apuntándolo.

Nunca había tenido a alguien en mi parte trasera antes, pero no podía negar que la idea me excitaba un poco.

Solo deseo que no tuviera que ser mi hermano.

Aun así, los términos de la apuesta estaban claros. Supuestamente. No los recordaba exactamente, pero no había forma que dejara que mi hermano me cogiera tan seguido si no fuera por una buena razón.

Cuando sea, donde sea.

Pensé que era un bastardo cachondo cuando solo eran orales, pero una vez que mi hermano expandió los términos de la apuesta a mi vagina, era insaciable. Apenas pasaba un día sin que mi hermano no me doblara y usara mi humedad para masturbarse, cogiéndome en cada cuarto de la casa (donde sea) a todas horas del día y la noche (cuando sea).

Perdí la cuenta de las veces que termino dentro de mí. No, enserio. No tengo idea de cuantas veces habían sido. Podían haber sido miles.

¿Hace cuanto hicimos esa apuesta? ¿Meses?

¿Años?

Nunca recordé eso. El me cogía hasta que se descargaba dentro de mí, dejándome, goteando, no solo con su semen, sino con mis propios jugos también.

Recuerdo eso, pero no cuantas veces mi propio hermano me cogió. ¿Qué estaba pasando con mi memoria?

Sus manos recorriendo mi trasero desnudo me decían que no era hora de estar pensando en eso. En vez de eso, mi concentración debería estar en mi hermano tomando mi trasero por primera vez.

“Estas listo?” pregunte, y él me miro como si fuera una idita. No lo vi bajándose los pantalones, había estado demasiado perdida en mis pensamientos, pero su dura verga estaba expuesta, mirándome como lo había hecho muchas veces antes.

“No tengo lubricante,” dijo el, y me sonroje. Probablemente debería tener algo. Las reglas eran muy claras: cuando sea, donde sea.

Eso significa que necesitaba estar preparada, todo el tiempo, para tener a mi hermano dentro de mí. Cuando sea.

“Puedo usar mi boca?” me ofrecí, y el asintió, satisfecho con mi solución. Podía haber ofrecido mi vagina, supongo: Estaba muy húmeda, como siempre estaba cuando mi hermano venía a reclamar su victoria.

Solo deseaba poder recordar que maldita apuesta había sido.

Una sonrisa cruzo mi cara mientras me ponía de rodillas en frente de mi hermano, mientras hacía lo que muchas veces antes. No por un tiempo, ya que empezó a cogerme, pero antes de eso...

Mientras la verga de mi hermano se deslizaba por mi boca, concentre mi atención en eso. Sabía que hacer; lo había hecho cientos de veces. ¿Miles?

Y era muy buena en esto.

Mi lengua recorrido la cabeza, limpiándola. Mis labios cuidaron del tronco, probando el líquido preseminal. Luego tome a mi hermano más profundo, mi garganta apretándose alrededor de él.

Era una extraña sensación, teniendo la verga de mi hermano dentro de mi garganta. Partes iguales de raro y maravilloso. Lo extrañaba, me di cuenta. Extrañaba el sabor del semen de mi hermano.

Pero eso no era lo que íbamos a hacer hoy.

Por los próximos minutos, use mi boca para preparar la erección de mi hermano. Para lubricarla, para donde iba a estar después. Donde ningún hombre había estado antes.

Y cuando su verga estaba goteando con mi saliva, me acosté en el sillón.

Podía escuchar a mi madre tarareando en el cuarto de a lado, una canción sin ritmo que siempre cantaba cuando cocinaba. Cerré mis ojos mientras la cabeza de la verga de mi hermano presionaba contra mi culo virgen, preparándome. Hice todo lo que podía para permitir una entrada suave, pero mientras lentamente empezaba a presionar, aun dolía.

Aunque, no era un dolor agonizante. Solo... un nuevo tipo de incomodidad. Respire profundo, mordí mi labio, luego presione hacia atrás y lo deje entrar. Calle mi gemido, sabiendo que no podía hacer ningún ruido, no con Mama tan cerca.

La sensación de mi hermano tomando mi trasero era un poco diferente de lo que imagine: dolía más, claro, pero también era... mejor. Mas intenso, en ambas direcciones. Todo mi cuerpo empezó a temblar, justo como cuando me cogía, cuando me llevaba al borde del orgasmo, pero nunca me dejaba terminar.

Quería moverme, pero mi hermano me sostenía con fuerza. Siguió embistiéndome, más duro, más rápido, más profundo. Tomo mucho esfuerzo callar mis gemidos de dolor y placer, y él se rio. Supongo que reírse estaba bien; Mama no necesitaría venir e investigar eso.

“Esto se siente genial, hermana,” dijo el, y silenciosamente asentí. Ni siquiera note las lágrimas empezando a salir de mis ojos, pero lo hacían. Estaba involuntariamente llorando por la intensidad de la sensación de la verga de mi hermano dentro de mi trasero por primera vez.

Y sabía que no sería la última. Cuando sea, donde sea.

El me embistió de nuevo, y mientras sentía su vello púbico contra mi trasero desnudo, sabía que estaba dentro. Mi hermano estaba dentro de mí; mi trasero estaba lleno. Nunca tuve algo ahí antes, y ahora la enorme verga de mi hermano estaba dentro de mí, llenándome.

Quería gemir al pensarlo. Había sido una tonta apuesta (¿probablemente?) pero maldición. Perder tenía sus ventajas.

Así de lentamente entro en mí, el salió, luego volvió a embestirme.

Lo sentí, esa familiar, increíble presión. “Oh, dios, estas bien pinche grande,” suspiré, lo más calladamente que pude.

“Te gusta?” pregunto, y asentí, mi cara se retorcía de agonía y gozo.

A mi respuesta, el empezó a bombearme, tomando mi trasero sin piedad. No es que lo quisiera, no realmente. La sensación de la verga de mi hermano estirándome, de sus bolas golpeando contra mis caderas, de él cogiéndome tan duro que no podía respirar... era demasiado.

Lo sentí tomarme de las caderas, jalándome hacia el mientras empezaba a cogerme con un temerario abandono. El sonido de nuestra carne golpeándose una contra la otra era muy fuerte, estaba preocupada de que mama pudiera oír, venir y ver que lo que sus dos hijos estaban haciendo... pero no lo hizo.

No estaba segura de cuándo podría soportar esto, pero a mi hermano no parecía importarle. Él estaba disfrutándolo tanto como yo... y tengo que admitir, estaba disfrutándolo. Siempre me había gustado cuando mi hermano me cogía, claro, solo lo hice por lo que sea que hubiera sido la apuesta, pero eso no significaba que no lo disfrutara.

Mi hermano estaba golpeandome, tomando mi trasero, usándome para su placer, y lo amaba.

“Voy a venirme,” el gruño, mi cuerpo se estremeció mientras mi hermano llenaba mi ano con su semen. Llore, no por el dolor de la verga de mi hermano, sino por el intenso placer.

Estaba sorprendida por lo bien que se sintió. Lo bien que se sintió para mi hermano venirse dentro de mi trasero. Estaba tan cerca de correrme, pero estaba fuera de alcance.

Mientras continuaba temblando, la verga de mi hermano seguía enterrada en mi ano, la semilla de mi hermano seguía escurriendo por mis entrañas, respire profundamente. Podía sentirla, esta espesa, pesada carga de semen, lentamente filtrándose por mi trasero.

Era una extraña sensación, pero placentera. Era una a la que sabía que tenía que acostumbrarme.

“Wow,” dije, una vez que me recuperé para hablar.

“Si, lo sé, ¿verdad?” el contesto, su voz contenida.

Aún estaba temblando mientras mi hermano salía de mí, mi cuerpo aun temblando, mi vagina chorreando. Me subí mis bragas, me subí mis jeans, y colapsé en el sillón. Estaba un poco adolorida. pero eso era lo esperado.

Mi hermano sonrió mientras se dirigía al baño. “Necesito una ducha.”

Si me pidiera que me le uniera, lo hubiera hecho. Cuando sea, donde sea. Esa había sido la apuesta.

Pero no lo hizo. En vez de eso, mientras me sentaba en el sillón, parpadee dos veces, confundida.

Sentí como si hubiera hecho una sesión completa de ejercicio. Mis músculos estaban rígidos, y sentí que necesitaba lavarme, pero también sentía que podía dormir por días.

Lo más raro de todo, mi trasero estaba adolorido.

Podía escuchar a mi madre tarareando en la cocina, y la regadera sonaba en el piso de arriba. Estaba sola.

Completamente sola, e inexplicablemente excitada. Sería un poco arriesgado, un poco sucio, masturbarme en la sala donde cualquiera podría verme, pero no me importo. Si pasara algo, el riesgo de la situación me excitaría.

Con una retorcida sonrisa, decidí hacerlo. Iba a masturbarme.

Mientras me desabrochaba mis jeans y metía una mano entre mis piernas, una extraña frase apareció en mi cabeza. Seguía repitiéndose hasta que mi orgasmo llego unos pocos minutos después.

Cuando sea, donde sea. Cuando sea... donde sea...

Let hypnolara know what you thought about this chapter!
Love this

4

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

3

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Chicago Lovers

Hallo: Die Geschichte hat alles was es braucht, Herzschmerz, Liebe, Erotik und auch ein wenig Drama. Es lies sich gut weg, nur an den Französischen Stellen war es für mich der Lesefluß immer unterbrochen, da mir einfach die Übersetzung fehlte. Trotz allem schöne Geschichte 🍀🥰🔥

Read Now
Vampire gibt es nicht

Jutta: Das Buch ist toll und liest sich gut. Die erotischen Szenen reißen mich mit. Da ich grosser Tanz der Vampire Fan bin, finde ich die Verbindung sehr gut. An manchen Stellen sollte nochmal Korrektur gelesen werden.Dieses Buch kann ich allen Vampirefans nur empfehlen

Read Now
Stripped Shadows

bm: Sehr gutes Schreiben. War total in der Geschichte und habe mitgefiebert, wie es weiter geht. Konnte das Buch kaum zur Seite legen Sehr spannend geschrieben. Freue mich auf Band 2 Hätte gern das Ruby mit Beiden lebt.Und es fehlen noch sehr viel Antworten

Read Now
The Offside Arrangement

Sarah_Davey_Lane: The Offside Arrangement was an easy five-star read for me!From the very beginning, I was hooked. The mix-up that kicks off the story had me laughing straight away, and from there I couldn't put it down. Lacey and Kaid were such fun characters to follow, and what really made this book stand out was h...

Read Now
ASHER - Original Version

Marijke Van Wijtvliet: Liked it , but i would love to see that she was a little stronger and the 1 night stand son was a no no for me. But was a good book.

Read Now
How To Tame A Beast- An MC Romance

Lisa: Beast the club Enforce meets Emma at the pizza restaurant. And no stopping him from dating, loving and claiming her. What a sweet sexy Beast .

Read Now
Alpha Company - Xavier Caldwell

luisasabato: Eine tolle Geschichte, mochte gar nicht aufhören zu lesen....

Read Now
TRINITY BOUND: A Why Choose Romance (MFM)

Victoria: Hi,I analyzed your work, and I think it has a very unique and engaging storytelling style. The way you present your ideas and emotions really stands out. By the way are you currently working on any other stories or writing projects?

Read Now
Die Rudel-Saga - Buch 1

Martin: Gestaltwandler Mal ohne Krieg, mit menschlichen Gefühlen und Problemen. Gut geschrieben. Eher explizit als erotisch. Mehr davon

Read Now