Epílogo
No sé en qué momento mi vida dio este giro tan extraño. Yo solo escuchaba su música como cualquiera, pero algo en Walter me detuvo el alma. No lo conozco, nunca hemos cruzado palabra, y aun así siento que lo llevo dentro desde siempre.
No quiero engañarme diciendo que es solo admiración. Hay algo más… una especie de reconocimiento, como si mi corazón hubiera encontrado un reflejo en el suyo, aunque todavía no lo sepa. ¿Cómo explicar lo inexplicable? ¿Cómo nombrar esa certeza que me quema el pecho cada vez que pienso en él?
Tal vez todo esto sea una locura mía, pero me da miedo y al mismo tiempo me llena de vida. Porque, en el fondo, presiento que nuestro encuentro no será casualidad.