Prologo
En el silencio donde muere el aplauso, el arte llama a sus hijos caídos.
Siete sombras responden desde la eternidad: alas que fueron blancas, ahora cubiertas de tinta.
Ellos no temen a la oscuridad, porque saben que dentro de ella el alma danza.
El eco de un violín despierta.
La función… está por comenzar.