01
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—Nunca creí que te volverías tan aburrido una vez comprometido.--...--Niega abriendo la puerta del copiloto de aquella gran camioneta negra que tenía su viejo amigo.—
---Ya era hora de sentar cabeza. No puedo ir por la vida de fiesta en fiesta acostándome con la primera mujer que se me presente.—
--¿Cómo que no? Jackson y yo vivimos en esa fabulosa rutina y estamos mejor que nunca ¿No es así, Jack?—
--Exactamente, Jae.--...--Apoya el hombre sentado en el asiento del copiloto. Jaehyun hablaba desde los asientos traseros.—
--Y por ver el disparate de vida que llevan es que quiero algo serio. No quiero terminar como ustedes dos.--...--Se sube a su camioneta sacando las llaves.—
--Auchs.--...--Los hombres dramatizan dolor.--...--Jungkook, no hace más de tres meses tu formabas parte de nuestro ”disfrute de vida“--...--Jae hace comillas con sus dedos. Jackson y Jungkook lo ven por el retrovisor.--
--Las personas cambian ¿Sabían eso?--...--Enciende el auto.—
--Si para ti cambiar es dejar de divertirte y proponerle matrimonio a la mujer que conoces de hace un año, pues hombre déjenme como estoy que no quiero cambiar nunca.—
Jackson y Jungkook sonríen, bueno Jungkook fue el único que lo hizo ya que aquel castaño de cabello algo desaliñado estaba carcajeándose.
--No he dejado de divertirme.--...--Echa el auto a andar saliendo del estacionamiento de su empresa.--...--Tan solo me voy enfocando en otras cosas.—
Hace poco conoció a Olivia; una belleza de mujer por la cual vale la pena arriesgar cada fibra de cuerpo, dejar cualquier cosa, así que Jungkook dejaría su vida desordenada en el olvido nada más para permanecer al lado de Olivia y hacerla la mujer más feliz de toda Corea.
--Hombre que puedes enfocarte en tu prometida, en la empresa y divertirte con tus amigos.—
--Jae tiene razón, eh, mira que he conseguido un lugar maravilloso para...
--No.--...--Habla Jungkook cortante.--...--Los dejaré a cada uno en sus casas y luego iré a la mía a dormir porque este señor trabaja hasta los sábados ¿Y qué día es mañana? Si, sábado exactamente.—
--Oh vamos no seas tan aguafiestas. El lugar es estupendo.—
--No.—
--Déjalo Jae, aceptemos que Jungkook ya se ha convertido en un viejo amargado.—
--Ah ¡Claro que sí! Nuestro Jungkook nunca rechazaría una invitación de sus queridos amigos.—
--Menos un viernes.--...--Asiente Jackson.—
Jungkook detiene la camioneta frente un puesto de comida rápida.
--Bien payasín y bufonsín de la diversión.--...--Se sentó de lado para mirar a sus amigos.--...--¿Qué se supone que he cambiado tanto para que me llamen aburrido?—
--No sales con nosotros.--...--Empieza Jae.—
--Ya no respondes en nuestro grupo de WhatsApp.--...--Le sigue Jackson.—
--Rechazas cualquier invitación nuestra.—
--Hasta la salida de los martes.--...--Jungkook los mira sin articular nada. Pareciera como si se pusieran de acuerdo para lanzarle en cara todo lo que ha dejado de hacer.—
--¡Eso! Joder, ni cuando fue el cumpleaños de mi hermana dejé de asistir a nuestras comidas.—
Las comidas de los martes consistía en un almuerzo en el restaurante ”la escala" no muy lejos de la empresa. El restaurante favorito del trío de hombres, pues a ellos les encantaban la comida mediterránea y para ellos ese restaurante tenía la mejor comida de este tipo. Para ellos comer los martes era como una tradición que mantuvieron en pie desde hace unos cinco años y que ahora se veían dañada porque Jungkook dejo de asistir.
Jae abrió su boca para continuar pero Jungkook alzó su mano haciéndolo callar.
--Suficiente.--...--Suspira.--...--Bien si, tal vez los haya dejado de lado, un poco.—
--¿Solo un poco?—
Jungkook cerró los ojos deseando obtener paciencia..
--Ya, ya, los he dejado de lado pero con esto del compromiso y el lanzamiento de los nuevos modelos no he tenido tiempo para otra cosa.—
--Nosotros lo entendemos Jungkook pero nunca habías dejado de divertirte sin importar el trabajo que te tocara hacer.—
--Si, verte tan ausente es extraño —...—Los amigos asienten tranquilos.—
--Bien, tal vez podamos divertirnos un poco.--...--Sonríe ladino.--...--Pero solo un rato, recuerden que ahora soy un hombre comprometido y si Olivia se entera me mata.--...--Vuelve a su posición erguida.—
--Al fin el trío JJJ se une de nuevo.--...--Jackson da un aplauso.—
--Nunca nos hemos separado, solo que ustedes son unos dramáticos de primera.—
--Habla por ti mismo. Como no fue a ti a quien dejaron embarcado por casi dos meses en el restaurante.—
--Mejor cállense antes de que cambie de opinión.--...--Enciende por segunda vez en esta noche el motor de su camioneta.--...--Y para que les quede claro solo iremos por unos tragos ¿Ok? Nada de mujeres ni encuentros casuales.—
--Lo que diga usted, señor dominado.--...--El par de hombres colocan sus manos en las esquinas de sus frentes como cuan soldados.—
--Imbéciles.—
Había cedido ante sus amigos pero se mantendría firme con lo de no involucrarse con alguna mujer porque debía respetar a Olivia, respetar el compromiso que ha sido marcado por unos anillos de bodas. Jungkook no sería un mal hombre. No es ningún insensible ni infiel que aprovecha cualquier oportunidad para meterse en la cama de mujeres desconocidas.
Pero era algo de lo que él mismo estaba seguro, sin embargo la vida da muchas vueltas y ocurren cosas que no imaginamos ni de cerca que pasarían.
El reloj marcaba las nueve con cincuenta, el trío de amigos estaban entrando en un lugar bastante ruidoso, con un letrero grande iluminado de color verde neón marcando el ”In Fall" y a Jungkook le había gustado el nombre dado a un lugar no muy bien arreglado, de música ruidosa y olor a cigarrillos. Jungkook quería preguntar un poco más sobre el lugar pero conocía tan bien a Jungkook que sabía que su amigo no le diría ni una sola palabra nada más para aumentar su curiosidad. Porque para bien o para mal Jae y Jackson lo conocían tanto como él lo hacía con ellos.
--Estoy seguro que este lugar te encantará.--...--Jackson paga al tipo moreno y alto encargado de la entrada. Una vez listo eso el hombre los deja pasar sin decir ni una sola palabra.--...--Hacen un cóctel tan bueno. Ni te imaginas.—
--Y unos espectáculos maravillosos.—
--Ustedes al parecer han estado paseando mucho por aquí. Conocen mucho el lugar.--...--De no ser por la sonrisa en su boca sus palabras hubieran sonado con reproche, tal vez.—
Para cuándo Jungkook miró a sus amigos caminando a su lado con aquellas expresiones tan aburridas el supo que no podía ponerse en ese plan aún queriendolo o no. Quien ha estado alejado de sus amigos es él. Correcto.
--Y unas bailarinas tan hermosas con esos pechos tan...--...--El gesto que Jae hizo con sus manos le hizo a Jungkook rodar los ojos. El castaño de ojos coquetos sonríe nervioso recobrando la compostura.--...--¡Tan talentosas! Joder, que son unas mujeres con verdadero talento.—
Al terminar de caminar por el largo pasillo con luces rojas llegaron al fin a aquel disturbio de hombres animados, bombillas de color celeste, lo que le quedaba perfecto al mediano lugar. Gracias a esa buena iluminación Jungkook dio rápidamente con la barra al fondo, los muebles de cuero sirviendo de asiento para los visitantes. Frente los mismos una pequeña mesa redonda de cristal. Pueda que el lugar no fuera tan grande como debería, pero Jungkook no mentiría al decir que el espacio pasaba a segundo plano una vez que notabas el ambiente animado. Es más, a Jungkook le parecía una excelente idea sentarse en uno de aquellos muebles y beber un par de tragos, nada fuera de lugar. Todo tranquilo.
Jackson y Jae guiaron a Jungkook hacia unos muebles que no quedaban muy lejos de la entrada. Una chica los atendió de inmediato y ellos pidieron un whisky puro con hielo.
--¿Y bien?—
--Bueno pero nada sorprendente.--...--Se recuesta de espaldas del mueble.—
--Debes estar bromeando hombre.--...--”No Jack, no lo hago" respondió internamente Jungkook.--...--Mira a esas preciosas mujeres. No me vas a negar que bailan de puta madre.—
Jungkook miró con más paciencia hacia aquellos pequeños escenarios con tubos conectados al techo; Las mujeres que movían sus caderas al ritmo de la música no le llamaron demasiado la atención, ni siquiera por sus vestidos íntimos tan provocativos que iban desde el disfraz de enfermera sexy hasta una tierna colegiala. Aunque a Jungkook le pareció atractiva la bailarina de la esquina, se movía con ganas, el trajecito tan delgado como diminuto de policía no dejaba nada a la imaginación. Ella tenía un cuerpo espectacular y para cerrar con broche de oro la mujer tenía un rostro digno de sus atributos como el traje revelador que portaba.
Pero no más hermosa que su preciada Olivia.
--Bailan bien.--...--Fue lo que dijo luego de analizar con cuidado a cada bailarina. Habían siete en total y dos hombres con calzoncillos bastante apretados a la vista pero a Jungkook le importó muy poco los masculinos.--...--Me gusta el concepto del lugar pero no es algo para exaltarse.—
No, claro que no.
--Espero un rato más y ya verás.—
Y con ello parecieron estar de acuerdo y decidieron hablar de sus viejas vivencias para pasar el rato. Sus revoltosos y algo inmaduros amigos eran todo un caso difícil de tratar. Jae con 34 años recién cumplidos y Jackson con 36 igual que el. Jungkook siempre fue el más maduro de los tres pero la responsabilidad nunca le impidió ser tan disparatado como si se hubiese quedado en sus diecisiete años. Pero ahora no estaba tomando las cosas como lo haría un adolescente con dicha edad, no quería cambiar no, pero era consciente de que al menos debe sentar cabeza como el gran empresario que es.
Aunque estar en este lugar no es muy consciente de su parte.
--Allí viene mi favorita.--...--Jungkook miró hacia el fondo del lugar donde entraba una rubia alta y esbelta, hermoso cabello largo recogido en una cola de caballo.--...--Según averigüé es Rusa. Es muy sexy.--...--Jackson relame sus labios mirando a la mujer con su mini traje de enfermera.—
A ella se le unieron un grupo amplio de mujeres semi desnudas bailando con ganas, unas actitudes dignas de unas modelos tan profesionales que Jungkook temía que fueran famosas encubiertas.
--A mí me encanta la morena, tiene unos ojos azules que te encantan. Ella me encanta.--...--Dijo mirándola con ganas entre todas las demás.—
--Si que lo hace.—
Ese fue el principio de un rebullicio tan escandaloso como solo la palabra misma podía definir; las mujeres se restregaban casi de forma obsesiva, los hombres gritaban debido al espectáculo y se acercan lo suficiente para colocar sus billetes en la ropa interior de las mujeres, uno que otro hombre también recibía dinero.
Era un espectáculo bastante peculiar, una locura digna del lugar. Ahora Jungkook se lamentaba no haber conocido este sitio antes porque él sin duda hubiera venido por poco una vez por semana sin falta. Ahora, solo le queda ver lo más que pueda durante el poco tiempo que dure.
--¡Te lo dije, esto es lo máximo!--...--Escuchó la voz de su castaño amigo, su rostro menos tenso.—...—¡Vamos!—
Pero aquel par tomó la delantera dejándolo atrás, tan emocionados y primitivos pero ya no le sorprendía el comportamiento desenfrenado e indecente de ellos. Malditos impulsivos. Jungkook no se sentiría tan bien como lo hace estando al lado de ellos.
Se levantó sin muchas ganas para ir con sus amigos pero algo, o mejor dicho, alguien le llamó la atención.
Tal vez fue la cabellera ondulada, larga y abundante que caían sin ningún orden por unos hombros gruesos. Jungkook mantenía su vista en aquella esquina donde ningún cliente prestaba atención, tal vez luego culparía al rojizo cabello del muchacho, a los bonitos movimientos del mismo o a su propia curiosidad.
Joder, el chico no se veía entregado a su trabajo como sus compañeros, siquiera sonreía ¿Siquiera habrá notado su presencia? Jungkook lo miró por un poco más de tiempo antes de desviar su atención al desordenado cúmulo de hombres al fondo y fue con sus amigos. No se quiere ni imaginar lo que dirían si le ven prestándole demasiada atención a un muchacho en lugar de las despampanantes mujeres.
...
Jimin extendió su mano esperando su pago de la noche pero no está muy complacido al recibir tres billetes. Vio el dinero en su mano y levantó la cabeza hacia su jefe. Abrió la boca para hablar pero su jefe alzó la mano para que no dijera nada.
--No quiero lo mismo de siempre, Jim. Sabes en lo que se basa trabajar aquí. Debes ganarte tu propio dinero.--...--Marcel se dio la vuelta y salió del camerino de sus bailarines.—
Bueno, tenía que sacarle provecho a este poco dinero y esperar que alguien sea tan bueno como para dejarle algo de dinero en su calzoncillo aunque la idea no le gusta mucho pero sería eso o seguir recibiendo limosnas de su jefe.
--Hey, Jim.--...--Era la voz de Max, uno de sus tantos compañeros.--...--Las muchachas nos han invitado a ir con ellas a beber algún cóctel ya que todos se han ido.—
Jimin empuñó el poco dinero y lo guardo en el bolsillo de su pantalón.
--Debo volver con mis hermanos, falta poco para que den las dos de la mañana. La señora Rosa debe estar por irse.—
--Dijiste que no tenía problema en cuidar de tus hermanos.—
--Lo dijo, pero ella sabe mi horario de trabajo y no creo que le agrade mucho que llegue tarde .--...--Su vecina era una muy buena mujer, una gran vecina para convivir; vivía con su hijo menor pero este trabajaba casi todo el tiempo por lo que ella estaba sola. Se ofreció a cuidar de sus hermanos una vez que le contó que trabajaría de noche y ella le cobraba dos mil wones, es una paga casi gratis teniendo en cuenta que sirve de niñera las noches de los viernes, sábado y domingo. Ella solo quería algo de dinero extra para cuidar de sus plantas, Jim no protestaría, no se sentiría bien al no pagarle algo a la señora quien, pues ya estaba algo mayor para ser niñera de dos enérgicos niños.--...--Además, mis días no son muy buenos después de todo.—
Él no se sentiría correcto si la señora Rosa le cuidara a sus hermanos gratis, pero cuando ve su mísera paga el de verdad quisiera no tener que pagarle para comprarle algo más a sus hermanos.
--¿Lo mismo de siempre?--...--Jim asintió con resignación.--...--No te desanimes, apuesto que dentro de poco te notarán.—
--Ya debieron haberlo hecho y ni siquiera puedo decir que es porque soy hombre y los clientes prefieren a las chicas. Tu y Lían ganan bastante bien y son hombres al igual que yo ¿Qué es lo que está mal conmigo?—
No lo entendía. Marcel: su jefe, dice que tal vez era por su forma de bailar, que tenía que ser más atrevido para llamar la atención de los clientes. Jim apenas llevaba dos meses trabajando en el ”In Fall” pero no había ganado más de lo que sus compañeros varones hacían un fin de semana .
Intentó ser lo más atrevido posible pero parece no ser suficiente.
--Ya, ya.--...--Coloca su mano en el hombro de Jimin.--...--Sabes que cuentas conmigo, si necesitas que te preste dinero tú solo dime.—
--No lo creo.--...--Porque no sabía cómo pagarle después.--...--Encontré en el periódico unos cuantos anuncios para trabajar, tal vez me vaya mejor con mi último trabajo.—
--Ojala que si, ese ex jefe tuyo era un cerdo.--...--Hace una mueca de total asco.—
--Ni que lo digas.--...--Muchos podrían considerar que el trabajo de un bailarín nocturno era denigrante pero Jimin prefería este trabajo a tener que soportar un día más levantando pesadas cajas mientras que tu jefe te mira con tanta morbosidad que... ¡Agr! De solo recordarlo se le revuelve el estómago. Lo que derramó la última gota del vaso fue cuando aquel viejo le toqueteo.—
Al parecer no fue una buena idea besarse con su ex novio en las afueras de su trabajo, tal vez siguiera trabajando en aquel almacén si su jefe no le hubiese visto tan entregado a su novio y no hubiera sido tomado como una presa fácil a la imaginación de su viejo jefe. El tipo había descubierto que era gay y con ello, el terrible pensamiento de que era un puto por la preferencia masculina.
--Hey, pero ya estás con nosotros.--...--Lo codea con diversión.--...--Y nosotros somos muy unidos, además, Marcel hasta ahora no se ha propasado con ninguno de sus empleados. Es un golpe de suerte que tengamos un jefe tan respetuoso.—
--Y tan amante del dinero como para fijar su atención en otra cosa.--...--Pues, Jim no compara a su actual jefe con nadie más que aquel personaje animado de Bob esponja; Don cangrejo, aunque más amable y empático que el cangrejo.—
--No se tú, pero yo prefiero que tenga sus ojos encima del dinero que encima de mi.—
--Estamos de acuerdo.--...--Por primera vez en la noche ha sonreído.--...--No me puedo creer que a Layla le guste.—
--Ya sabes cómo es: le gustan mayores y Marcel entra fácilmente en su estándar de hombre perfecto.--...--Se aleja para buscar su bolso y sacar ropa.—
Max es moreno, de ojos cafés oscuros, cabello azabache y cuerpo fornido, sus brazos bien anchos y fuertes, la contextura promedio de un extranjero latino. Es el bailarín con mejor cuerpo de los tres.
--Es una pena porque Marcel nunca le hará caso mientras ella sea una bailarina y aunque lo haga, ella no tendrá ni un poco de atención por parte de Marcel como quisiera. Para Marcel el dinero va por sobre todas las cosas.—
--Suena más feo como lo dices pero es cierto.--...--Asienten ambos de acuerdo.—
--Supongo que no tendría tanto problema si el jefe me pusiera en el espectáculo principal con ustedes.--...--Dice afligido.—
--¿Quién te manda a llegar dos meses tarde?--...--Max sonríe divertido pero Jim solo lo ignora.--...--Aunque no te imagino restregándote con todos nosotros.—
--Me hubiese acostumbrado.—...--Por dinero obvio.—
--¡Claro que sí! Pero todo después de que Marcel te haya reprendido hasta hacerte llorar.—
--No es para tanto.—
--¿Cómo que no? Si desde tu esquinita no puedes ser atrevido menos con nosotros. Imagínate que Lían es bastante entregado y se inspira mucho, una vez metió su mano en mis calzoncillos.—
--Ya me lo has dicho, Max.--...--Y aún con tantas veces que lo dice no parece perder la conmoción en el rostro al hablar de cierto incidente.--...--También de que se lo dijiste a Marcel.--...--Max intenta decir algo pero Jim se adelanta.--...--Y Marcel no dijo nada porque aquello le generó bastante dinero.—
--¡Quería que lo hiciera de nuevo! Si siendo un accidente casi enloquezco no me quiero ni imaginar lo incómodo que sería mientras se lo permito.—
Jim suspira. Max no es homofóbico pero de los tres es el único heterosexual, así que no es muy de su agrado ser tocado por su compañero en medio de un baile sensual.
--Deberías cortarte ese cabello.--...--Mueve uno de los largos y rojizos cabellos.—
--¡Hey! Me gusta como está. Es mi gancho.—
--Ya lo creo.—
--Si no fuera por mi cabello ni siquiera estaría trabajando aquí.--...--A Marcel le pareció buena idea traer a su negocio a un chico con cabello poco visto, eso tal vez llamaría la atención de los clientes pero no fue así. Al parecer, traer a dicho chico no le había sumado nada en el negocio.—
--Tienes un punto.--...--Frunce los labios.--...--Y sobre tus pesares con los clientes no te preocupes . Ya te llegará alguna clientela buena que le gustes y te de paga por moverte. No desesperes.—
--Es fácil decirlo cuando no tienes bocas que alimentar en casa y útiles escolares que comprar. Ojalá llegue algún cliente que no simplemente mire y no de nada.--...--Tampoco es como si lo miraran mucho de todas formas, el show principal se lleva toda la atención, y el ”In Fall" era conocido por ese show obsceno al cual él no pertenecía. Pero hace unas horas un hombre guapo y bien vestido lo miró por más tiempo del que algún otro lo haya hecho, sin embargo, luego se fue sin darle nada. ¡No es justo!--...--Bueno compañero, creo que se me ha hecho tarde charlando contigo y debo irme.—
--Claro.--...--Chocaron puños y tomaron caminos diferentes; Max hacia la barra con sus compañeras y compañero de trabajo mientras que Jim salió del club.—
--Debería decirle a Marcel que cobre por mirar.--...--Se dijo a si mismo y suelta una carcajada empezando a caminar hacia su casa que gracias al cielo no quedaba muy lejos.--...--¡¿Bah Jimin qué estupidez acabas de decir?! No se podría hacer eso aunque quisieras.—
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He aqui mi nueva historia (obviamente Kookmin porque amo muchísimo este ship) la cual espero disfruten leer tanto como yo disfrute escribirla❤️








