Relatos Dentro de la Habitación

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Summary

Solo son escritos desde la oscuridad de mi habitación. Me inspiro a escribir algo de vez en cuando.

Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
16+

Payaso

El telón se abre.

El público se inclina, expectante.

De las sombras surge un rostro.

Piel blanca y maquillaje colorido.


¿Es este el inicio? ¿O el final?


El payaso ya no lo sabe.

El tiempo se pliega, retuerce, se traga su cuerpo en espirales invisibles.


Solo sabe que debe seguir actuando.

Bajo luces sofocantes.


No pueda dejar que vean lo terrible que es.

Bajo esa máscara sonriente: Un pasillo oscuro, sin fin, lo consume.

Lleno de miseria y desesperación.


Cada latido es una grieta.

Cada grieta sentencia el tiempo perdido.


Intenta huir de las miradas, espejos claros que interrogan su corazón.


Sus risas son látigos que desgarran carne y hueso.

Sangre invisible brota de su piel y se vuelve papel roto.


Los rostros complacidos ensanchan dolorosamente su sonrisa.


Esta atrapado en un escenario irreversible.

Intentos fallidos y sentimientos olvidados.


Las lágrimas luchan por bajar y arruinar el maquillaje.

Pero no llegan.

Hace mucho que olvidó cómo sentir.

Solo queda una carcasa vacía, movida por aplausos dolorosos.


Se ahoga en su silencio.

Sin consuelo.


La oscuridad lo arropa.

Y su cordura flaquea.


“El simple hecho de estar vivo me repugna


El silencio del público cae, pesado, aterrador, frío.

Como una manada de lobos hambrientos que hurgan su alma.


“Los humanos son aterradores”


El escenario gira fuera de control.

Gritos perforan su cráneo.


La sonrisa se desvanece, pero su cuerpo reposa como marioneta sin voluntad.


“Voy a morir aquí”


El aire se congela.

Los gritos son un coro de cuchillas invisibles.


Su torso se dobla en ángulos imposibles, como si sus huesos se fundieron en un espiral de dolor sin fin.


Se prepara para la reverencia.

Un rito extraño, lento, grotesco.

Se levanta, rígido.


Los gritos cesaron.


Los aplausos llegan, como zumbidos del oscuro vacío.


Las miradas se dispersan, lo abandonan a la decadencia del silencio.


Ese fue el final del acto.


Ahora debe bajar.


Prepararse para la siguiente mentira.

“Ya no sé como ser humano… “