Capitulo 1
Eran las dos treinta y tres de la mañana.Jeon Jungkook estaba en su cama, había puesto un despertador para la gran hora, pero sinceramente de lo ansioso que estaba, su propio cerebro optó por despertarlo justo cuando necesitaba empeza aquello.
Aún le faltaba una hora exacta, tendría tiempo suficiente para preparar lo que era necesario. Un par de cosas ocurrirían esa noche que de solo pensar en cómo saldrían, le hacían agua a la boca.
El ser humano siempre será en cierto punto muy envidioso, porque por instinto de supervivencia quiere lo mejor para él siempre, y si añora algo inmenso que día a día observa cómo otro tiene y disfruta en primera persona, ese caudal de pecado brota y nos hace replantearnos dos cosas importantes; el amor al prójimo y el amor propio.
¿Hay suficiente amor hacia el prójimo como para respetarle su éxito? ¿Hay suficiente amor propio, que en realidad es adulación, como para llegar a extremos horripilantes y nefastos con tal de obtener lo que queremos?
La envidia, la avaricia, la codicia y la ira son cuatro de los siete pecados capitales que no podemos ignorar, pues están ahí por una razón; advertirnos de lo que no debemos sentir. La cuestión es que el ser humano no ha evolucionado lo suficiente como desligarse de sus propios sentimientos con solo querer hacerlo y ya.
Por eso el Rey Midas, ansiando la cúspide de la avaricia, terminó convertido en oro. Adán perdió la vida eterna por seguir sus pensamientos lujuriosos contra Eva. Hansel y Gretel terminaron con diabetes por su gula. Lucifer fue desterrado de los aposentos del señor por su soberbia al querer saberlo todo.
Y Jeon Jungkook lo sabe, porque justo ahora esos pecados son la razón por la cual hará un desastre.
Aunque, primero podría darse un gusto lujoso con semejante hombre que estaba durmiendo a su lado plácidamente, con la boca semiabierta, la respiración suave, los ojos cerrados y completa expresión de paz y serenidad. Su precioso novio se veía tan hermoso ahí tumbado semi desnudo; solo con una sábana que tapaba parte de su entrepierna cubierta por la ropa interior negra. Taehyung era perfecto, era hermoso y tan deseable.
En todos los años que habían estado juntos -tres para ser específicos, Jungkook nunca había podido aburrirse de él o dejar de desearlo tanto. Taehyung era tan inteligente, sabio, bondadoso, apasionado y le daba absolutamente todo lo que quería.
Se portaba como un caballero delante de todo el mundo, pero como un jodido animal solo cuando estaba con él. Conocía casi todo de Jungkook, desde la parte física, hasta la parte sentimental. Todo lo que el azabache podía buscar en un hombre, lo tenía en él, el famoso ídolo que estaba en la cima del éxito y del que era fan antes de tener el título de novio. Todo lo tenía con él. Sobre todo dos cosas básicas; dinero y fama.
Jungkook talló sus ojos rápidamente para acostumbrarse a la poquísima luz que entraba por la ventana, producto del poste en la calle. Sin pensarlo dos veces, volteó el cuerpo dormido de Taehyung hasta dejarlo boca arriba. El pelirrojo se movió un poco, más no se despertó.
Jeon trepó sobre él hasta posicionar sus bonitos glúteos entre la entrepierna de su novio y con ambas manos en su pecho, empezó a moverse lentamente haciendo pequeños círculos y contorneándose de delante hacia atrás. Mientras se movía, pudo sentir medio despertando, así que llevó sus labios hasta la mejilla impropia para plantar un beso ahí. Luego otro en la punta de la nariz, cerca del bonito lunar que yacía ahí. Otro besó fue depositado en el ojo izquierdo y un último en el ojo derecho.
Lujurioso. -Tae... pronunció bajito cerca de suoreja, dando pequeñas caricias en su mejilla con el objetivo de despertarlo suavemente.
-Amor...
No pasaron muchos segundos cuando sintió ambas manos de su novio apretar sus nalgas posesivamente, obligándole a restregarse con más fuerza. Kim primero sacó una sonrisa cómplice seguido de una risa ronca para luego abrir los ojos completamente, despierto y lleno del mismo deseo carnal que su pareja, viendo a su bonito novio encima de él moviéndose sin decoro mientras solo llevaba un suéter y ropa interior.
—El día que muera vas a revivirme solo para que te folle una última vez, bebé —bromeó el mayor, mientras Jungkook estaba inclinado hacia adelante con ambas manos puestas en el pecho contrario—. Kookie......
El chico seguía moviéndose más rápido, jadeando, queriendo tener al pelirrojo completamente despierto, buscando que su pene se levantara por completo. Y lo logró, porque Taehyung estaba totalmente excitado en el momento que Jungkook se echó hacia atrás para apoyarse de sus muslos y él le tomó de la cintura jactándose con la vista del azabache meneando la pelvis de adelante hacia atrás una y otra vez mientras su largo cabello le tapaba medio rostro.
—Maldición, móntame —pidió en un jadeo entrecortado, poniendo una almohada en su cabeza para verlo mejor y estar más cómodo—. D-dame tus dedos, ven......
Jungkook obedeció y llevó su mano hasta la boca del pelirrojo, este tomó los dos dedos del chico y se los metió en la boca. Los chupó, lamió y mordisqueó para que su saliva fuese más espesa, cuando estuvieron listos y suficientemente lubricados; los sacó de su boca, guiñandole un ojo al azabache que tenía sus labios atrapados entre los dientes dándole una vista desde arriba.
Kim tomó el borde del elástico de la ropa interior de su novio y la bajó, este separó las piernas y luego terminó de quitar la prenda, quedando la mitad de su cuerpo desnudo sobre el pelirrojo, el cual lo miraba con demasiado deseo, la boca entreabierta y sus caderas levantadas cada vez que se meneaba más.
El menor se quitó el suéter, lanzándolo ai suelo, llevó su mano hacia atrás alzándose en sus rodillas a cada lado de aquellas caderas de su pareja. Comenzó a frotar su anillo de músculos, esparciendo la saliva impropia por la zona y también presionando lento. Un rato después, introdujo un dedo primero y empezó a embestirse lentamente bajo la atenta mirada de Taehyung. El mayor tenía sus labios entreabiertos, las manos fijas en la cintura de su chico, las cuales bajaron lentamente hasta su miembro para empezar a masajearlo.
Jungkook echó la cabeza hacia atrás sintiendo una mano bombeando pacíficamente su pene y otra dándole caricias entre los músculos de su abdomen. Un segundo dedo fue ingresado y esta vez el azabache se estaba deshaciendo de gemidos cortos y desesperación.
—¿No te sientes mal interrumpiendo mi sueño para que te folle, hm? —inquiere lascivamente el mayor—. Que chico tan necesitado por mi...
Kook continuó preparándose sobre él, totalmente expuesto, jadeando bajo por estar siendo estimulado en dos lugares a la vez. Un par de minutos después, sacó sus dedos y entreabrió sus glúteos, llevando la mano hacia atrás y rozando la erección contra el espacio entre sus glúteos.
-Hazlo, Taehyung, p-por favor... —pidió entrecortadamente luego de sacar sus dedos. Quería a Taehyung dentro de él, nada más.
-A tus órdenes, mi príncipe —sin esperar otra petición de su novio, Taehyung lo tomó de las y lo llevó un poco hacia adelante. Se quitó ágilmente la única prenda que llevaba encima y tomó la base de su erección para meterla de a poco, ganándose un par de ojos entrecerrados.
-T-Tae...gimió Jungkook, justo cuando
sintió el glande tantear su entrada—. Taehyung...
Su novio se fue adentrando lentamente sacándole un quejido prolongado y luego un suspiro demostrando lo alto que estaba su deseo sexual. Su cabeza volvió hacia adelante y sus manos se inclinaron hasta tocar el espaldar de la cama. Gimió más fuerte cuando Taehyung separó sus nalgas, un poco y lo alzó para después bajarle de golpe dando la primera embestida.
Quedando totalmente entero dentro del menor, Kim repartió un par de nalgadas en esos glúteos que se amoldaron rápidamente, presionando de manera deliciosa su longitud. Bajó sus caderas, deleitándose con las expresiones faciales del menor, mirándolo con los labios hacia adentro, pasando las manos por su cuerpo y luego por el propio.
—M-más, Tae.....
—¿T-te pones arriba de mí y luego me dejas el trabajo sucio, amor? -pregunto romcamente balanceándose de arriba abajo en un vaivén que tenía a Jungkook más necesitado de lo normal—. Kookie, eso debería ser trampa...
Pero igual a Taehyung le importaba poco, por eso alzó las caderas de Jungkook e inmediatamente bajó las propias hasta que su erección totalmente despierta y palpitante quedó casi fuera de las calientes paredes del perfecto culo de su novio, para luego embestirlo de golpe al subirlas de una sola estocada, viéndolo temblar y apretar las piernas.
—A-ah... Tae, o-otra vez —pidió en tono demasiado suplicante, Kim volvió a repetir la acción esta vez más reiteradas veces, sacándole un gemido muy largo al azabache. Jungkook sentía que estaba llegando cada vez más profundo, hasta que llegó justo en su punto más necesitado, recibiéndolo glorioso al sentirlo presionándose. Así, ahí......
-Amor, me encantas. J-juro que me encantas, Kookie -halagó el pelirrojo adentrándose más furiosamente, penetrándolo en conjunto y tomando todo el control de sus caderas al moverlas en círculos—. A-acércate, quiero que me beses mientras te follo.
Jungkook obedeció, sus manos se deslizaron desde el espaldar de la cama hasta enredarse entre las hebras rojas y comenzar un besuqueo ávido, la lengua de Taehyung robó todo el espacio de su boca, saboreando como el glorioso manjar que era. Sus gruesos labios se fundían exclusivamente para deleitarse. Los dientes le mordían el labio inferior y su sinhueso lamía el superior, tan bueno que el cuarto solo estaba repleto del sonido de ambos gruñendo mientras se besaban, Jungkook dejando cada gemido ahogado entre la boca del pelirrojo y sus cuerpos chocando con frenesí.
Apenas podía corresponder el beso, cuando el mayor bajó una mano de su cadera, hasta su miembro; para poder masturbarlo rápido y fuerte al ritmo de cada estocada, robándole jadeos que liberaba frente a su boca con los ojos entrecerrados. La gran mano de Kim bajaba y subía mientras su pulgar se aferraba al glande del azabache. La otra mano estaba firmemente posaba en su cadera mientras le seguía penetrándolo como si su vida dependiera de ello, como si fuera la última vez que lo fuese a follar.
Jungkook entreabrió sus rodillas a cada lado mientras saltaba sobre él, meneándose a los costados, tomándolo por completo y participando en el acto totalmente a su gusto, volviendo al otro su compañía.
-M-me encanta tu maldito culo, amor gimió el pelirojo, abandonando el agarre en la cadera y jalando las hebras negruzcas—. Que espectáculo me estoy dando contigo, adoro follarte hasta que e-esos ojos se te van hacia atrás...
mientras Jungkook bajaba y subía teniendo a Taehyung acariciandole el cabello, pudo jurar que estaba demasiado complacido con su novio y que de verdad lo amaba demasiado.
—¡Ah! Taehyung... —gimió Jungkook, sintiendo el familiar cosquilleo en su vientre—.C-casi, más...
Taehyung obedeció y retomó las estocadas bruscas donde salía casi por completo del culo de su novio, dejando solo el glande en su entrada, y luego se clavaba hasta el fondo adentrándose por completo. Las nalgas de Jungkook que tenía el pene adentro, Kim le movía las caderas hacia los lados en círculos, buscando estimularlo hasta elevarlo al borde y hacerlo colapsar.
El ritmo se volvió más brusco, Jeon se acomodó mejor y tomó con la palma izquierda el hombro contrario del mismo lado. Su otra mano se agarro del espaldar de la cama y bajó la cabeza para juntar su frente con la de Taehyung. De izquierda a derecha movía su cuello y abría la boca para llamar al contrario, que cargaba una sonrisa. Taehyung tomó su mano y la escupió, comenzando a masturbarlo más rápido, buscando que se corriera.
Más temprano que nada lo consiguió. —¡Ah... Taehyung! —gritó, liberando su semilla entre esa diestra, manchándose el abdomen propio y parte del de su novio. Sentía las piernas débiles y las caderas un poco entumecidas, por eso el mayor volteó su cuerpo y quedó sobre él—. T-tae......
—Shh, hora de controlarte...
El pelirrojo hizo ahínco en la cintura de Jungkook, viéndolo completamente de piernas abiertas y recién liberado por él. La sola imagen hizo que fuese más rápido, buscando llegar también. Jungkook seguía sintiéndolo apuñalar su próstata con vehemencia, haciendo movimientos pélvicos de arriba a abajo y en círculos; embestidas fuertes, bruscas y erráticas que lo hicieron empuñar los ojos y apretar los labios. Taehyung agarraba su cintura con demandó, con posesión, una mano en ella y otra en su cuello, ahorcándolo con fuerza leve. La entrada de Kook recibía el pene con fuerza, su anillo de músculos percibía sus venas, su humedad, el tamaño, forma...... Taehyung en la cama le encantaba tanto.
A Jungkook le encantaba tanto sentirlo ahí, que sus manos empuñaron una sábana mientras gemía agudamente, los dedos de sus pies se retorcían y su miembro volvía a despertar siendo víctima del roce entre ambos cuerpos. Taehyung lo miró, tenía el entrecejo fruncido, los ojos fuertemente cerrados y sus bonitos dientes delanteros aprisionando su labio inferior para tratar de callar sus gemidos de placer de los que él tenía total derecho. Fue hasta el cuello del chico y tras quitar la mano dejó varios chupetones de los que Jungkook se quejó entre jadeos placenteros. El mayor soltó la mano que tenía en la cintura impropia y tomó sus apetitosos muslos para abrirlos más y tener una vista completa de él follándoselo, de su pene hundiéndose drásticamente en su entrada húmeda. Taehyung llevó la pierna de su novio hasta su hombro, para llegar más profundo y seguir robándole quejidos ahora que no podía seguir mordiéndose los labios de lo bien que se sentía.
Seguía clavado al fondo, primero embestidas rápidas y furiosas y de pronto la dejaba totalmente adentro para luego salir y meterse de nuevo tortuosamente poco a poco. Adoraba follar a Jungkook, podría vivir follándose a Jungkook, su lugar favorito era cualquier lugar siempre y cuando estuviera con Jungkook, o follándose a Jungkook.
Estaba perdidamente enamorado de Jungkook. Sintiendo el familiar cosquilleo en su vientre, Taehyung bajó la pierna de su novio para luego echarse hacia adelante, poniendo ambas manos a cada lado de sus hombros y mordisquear el cuello y las clavícula ajenas, rozándolas luego con sus labios, besándolas lentamente haciendo que Kook arqueara la espalda.
Fue suficiente para que se corriera. —J-Jungkook... —gruñó en su oreja, mordisqueando con ligera fuerza por encima de aquellos bonitos aretes y sintiendo como se liberaba dentro de su entrada caliente y que lo estaba apretando de manera exquisita, vaciándose por completo―. A-amor... Después que Taehyung dejara hasta la última gota de su semen dentro del ano de su novio, lo besó con paciencia; saboreando sus labios mullidos, respirando entrecortadamente sobre su boca. Salió de él lentamente solo para ver su semilla ser escurrida entre los muslos perfectamente formados de Jungkook. Con dos dedos tomó su propia esencia chorreada por aquellas piernas y la llevó hasta la boca de Jungkook, que sacó la lengua y lamió hasta dejarlos totalmente limpios, entonces el mayor sonrió para luego plantar un último beso en sus labios y tumbarse a su lado.
-Kim Taehyung, te amo con toda mi alma pronunció vagamente Jungkook al retomar el aliento. Jamás olvides eso.
Y Taehyung iba a responder algo muy romántico, pero cuando Jungkook se reincorporó, sacando una daga brillante y sumamente filosa debajo de la almohada y le hizo un corte pronunciado en la pierna, solo pudo aullar de dolor.
—¡J-JUNGKOOK! ¿Q-QUÉ HACES... —chilló, aguantando su pierna ensangrentada por el dolor, mientras aún estaba tumbado boca arriba en la cama—. ¡Duele, Jungkook! ¡¿QUÉ MIERDA?! ¡¿AMOR, TE VOLVISTE LOCO?!
El chico se levantó rápidamente de la cama, aún completamente desnudo. Taehyung estaba con los ojos apretados, presionando aquella herida a escasos centímetros por encima de su rodilla y en posición fetal mordía su labio para aguantar el dolor. Jungkook se dirigió con rapidez hasta la pared frente a la cama; blanca, pulcra y lisa, y con la daga llena de la sangre de Taehyung, cortó la palma de su mano prolongadamente en diagonal.
-Et sanguis sanguinem venditor et venditionis, offero tibi Satanam —pronunció mientras trazaba un pentagrama de sangre en la pared, con la daga empapada de su sangre y de la sangre de su novio. Cuando el pentagrama estuvo listo, volvió a recitar las mismas palabras: Et sanguis sanguinem venditor et venditionis offero tibi Satanam.
"La sangre del vendedor, y la sangre de la venta; a ti te las ofrezco, Satanás." De pronto, el pelirrojo fue arrastrado hasta ei medio de la cama, no supo por qué, pero la fuerza había sido tan brutal que por poco siente que dejaba alguna extremidad mientras ese “algo” lo movía hasta quedar en medio. Y eso no fue lo que lo asustó, sacándolo completamente de sus pensamientos que algún momento habían sido poco creyentes, sino que cuando tocó su pierna, la herida que Jungkook había hecho, ya no estaba.
—¿QUÉ COÑO HACES, JUNGKOOK: ―gritó desde la cama, viendo el techo porque no podía alzar la cabeza—. ¡CARAJO, JUNGKOOK! ¿QUÉ PASA?
Sus manos que habían estado aguantando la hemorragia—, estaban limpias e incluso la cama no tenía ni una gota de sangre. Y cuandopor fin pudo levantar la cabeza, se reincorporó porque quiso llevar la vista hasta Kook y gritarle qué mierda estaba haciendo, pero la impresión de ver aquellas dos imágenes horrorosas lo hizo sacar un grito ahogado.
—¡¿QUÉ M-MIERDA ES ESO?! Jungkook estaba totalmente desnudo, su cuello tenía gotas de sangre y sus ojos estaban totalmente rojos. Sin embargo, lo peor no era eso, lo peor era la figura que tenía al lado; tétrica, horrorosa y bestial. Era una presencia diabólica. Jungkook estaba invocando al diablo.
—Magister tibi vita animæ erit reliquum aeterno usque in aeternum possidebunt si me mortis —masculló de frente a la figura y luego bajando la cabeza en sumisión.
"Maestro, yo te ofrezco en vida esta alma, y te serviré por el resto de la eternidad, incluso en las nuevas vidas y en la muerte, si me dejas poseerle por siempre.”
Taehyung no entendía aquellas palabras tan tétricas y horrorosas que Jungkook escupía de manera drástica en una lengua que no conocía. El pelirrojo quedó con la vista en aquella figura a su lado, él estaba en shock. Si eso no era el diablo, pues estaba seguro de que era algo tan malo como él. La figura era tan alta que casi llegaba al techo, tenía la espina dorsal encorvada y la cabeza enorme.
Sus brazos eran esqueléticos y larguísimos así como sus propios dedos huesudos. Tenía todo el cuerpo negro, una manta le cubría parte de su anatomía y su rostro eran dos cuencas vacías y negras, no tenía nariz y la boca la abrió en grande mostrando unos colmillos enormes.
Taehyung estuvo a punto de gritar cuando esa cosa se subió en una milésima de segundo a la cama, quedando sobre él y abriendo unos ojos de par en par, los ojos vacíos en las cuencas.
—P-por el amor de Dios... -Taehyung empuñó la sabana entre su mano y cerró fuerte los ojos sintiendo el peso de esa cosa sobre él—. ¡JUNGKOOK, J-JODETE! ¡¿QUÉ COÑO PASA?! P-PADRE NUESTRO Q-
-¿En serio, Taehyungie? —se burló el menor, con una ceja alzaba —. Rezar no va a servirte de nada, como siempre. No habrá nada que pueda salvarte ahora, no hay nada que puedas hacer al respecto, amor. Hoy te mataré y comeré tu espectacular cuerpo, pero nunca olvides que te amo.
-J-Jungkook... ¿qué haces? —apenas podía hablar con esa cosa sobre él, viéndolo sin ojos aparentes, pero escaneándolo. Estaba al borde de un desmayo, su corazón latía a mil por hora, su respiración era entrecortada y sus ojos estaban apretados fuertemente para no ver aquella cosa tan espantosa—. ¡AMOR! ¡PARA, P-POR DIOS! ¿Q-QUÉ ESTÁ PASANDO?
-Estoy vendiendo tu alma al diablo, amor —avisó, caminando de extremo a extremo del cuarto—. Y a la vez, estoy asegurando mi futuro como el ídolo más perfecto y famoso que jamás haya existido en todo este maldito país —pronunció con desdén—. Siempre quise ser tú, V... siempre quise triunfar y ser alguien en la vida, que la gente me amara y me aclamara, pero nunca pude. Quizá no soy lo suficientemente hermoso, carismático o talentoso. No lo sé....... pero ahora cuando te coma, por fin gozaré de ser “V".
Taehyung no entendía nada, no podía explicarse nada. Abrió los ojos de pronto solo para ver a Jungkook con los ojos ahora completamente negros y ambas manos llenas de sangre, mismas que pasó desde su cara hasta su abdomen. Giró el rostro para tratar de moverse de la cama pero sentía que algo lo atrapaba y no le permitía moverse o levantarse, estaba inmóvil. Aquella horrorosa imagen encima de él, sacó un dedo y lo puso en su frente, sacándole un alarido de dolor.
¡AAAH! ¡NO! ¡PARA, YA, YA: ¡D-DUELE! —La presión en su frente era como si una uña se clavara desde esa parte y le traspasara el cráneo con brusquedad, torturándolo. ¡J-Jung..... Jungkook!
- Quod autem vidisti est satanas: Oblationem meam et consumat te de gente festum bramó Jungkook en el mismo idioma, e inmediatamente la figura se posó al pie de la cama, dejando en paz a la ofrenda—. Sit vos permitteretis, maiestatem tuam rex inferno, delebo offeretis sacrificium in te misericordiam est.
"Con su permiso, majestad rey del infierno, yo consumiré a este cordero en sacrificio de bondad a usted. Ahora que Satanás ha visto mi ofrenda, permítame consumirla en un festín profano, para usted.”
Sin más que decir, Jungkook sonrió tan tétrico que sus dientes ensangrentados se reflejaron perfectamente a ojos de Taehyung, no pensando dos veces, subió la cama justo en medio, quedando de nuevo a horcajadas sobre su novio.
—Eres muy hermoso, V... —halagó Jungkook,
pasando una mano por el rostro medio desencajado por el miedo de Taehyung—. Tan precioso, tan perfecto y tan mío.
—J-Jungkook......
—¿Recuerdas cómo nos conocimos, Taehyung:inquiere cerca de su rostro, con fingido tono de ternura. Yo estaba haciendo una fila para un puto autógrafo cuando tenía catorce años y tú eras un tipazo de veinte con el pelo gris. Yo dije que eras mi novio, pero tú firmaste mi autógrafo riéndote y diciendo que era demasiado chiquito para pensar esas cosas. Jungkook ríe pero Taehyung estaba en un shock terrible—. Después fui a otra reunión y ahora tenía diecinueve y te me quedaste viendo de arriba a abajo. No me reconociste, pero yo a ti obviamente sí. Y míranos ahora, mi amor, tres años después. Todo empezó tan lindo y terminará tan jodidamente mal.
—Jungkook..... quítate de encima de mí, carajo -su voz salió demasiado baja por el terror del momento—. ¡¿Qué coño pasa?! ¡Por el amor de Dios!
-Te amo, V.
—Jungk-...
-no terminó la frase cuando
Jungkook tomó el cuchillo y lo alzó.
-Hoc pugione ascendet enim pandens iter aa festum; meum sanguinem eius et satanas est.
"Esta daga abrirá paso a mi festín; por mi sangre, la de él y la de Satanás.”
La daga -que brilló cuando la luz tocó su filo—, fue enterrada en el tórax de Taehyung e inmediatamente soltó un grito agónico y desesperante mientras trataba de quitarse a Jungkook de encima. Sería imposible de todos modos, porque tenía una fuerza antinatural y profana que estaba obligando su cuerpo a sentir absolutamente toda la tortura en carne viva hasta que Jungkook se terminara el festín y Kim no podía hacer absolutamente nada cuando su cuerpo estaba rígido postrado en el colchón como si algo lo pegara fuertemente a él.
Las lágrimas espesas aparecieron en el par de ojos color caoba de Taehyung. Se escurrían desde el borde de su rostro hasta caer en el colchón mientras le pedía a Jungkook que detuviera la presión del cuchillo que estaba deslizando cada vez más fuerte abdomen hasta llegar a la mitad. Le estaba rogando que se detuviera, que parara de hacer eso porque él estaba agonizando, pero en ese momento Kook tan solo se impulsó hacia adelante para verlo de frente y el contrario ladeó la cara cuando los ojos de Jungkook empezaron a gotear sangre, la cual le cayó en los propios.
-¡J-JUNGK-... JUNGKOOK!
-estaba gritando por piedad cuando el chico metió su mano en la herida que hizo y sacó los dedos llenos de sangre para metérselos en la boca, a cada lado de la cama había un charco de sangre—. ¡P-POR FAV... POR FAVOR, JUNGKOOK! ¡S-SOY TAEHYUNG! ¡BEBÉ SOY TAEHYUNG! ¿QUÉ HACES?
-Hoc solum volo sentio corpus morietur volvió a decir en ese idioma y luego lo encaró, esta vez el chico tenía los dientes filosos y lo veía como una presa lista para morir—. Obvio lo eres, amor, si no..... yo no haría esto. “Este cuerpo todo sentirá y solo cuando yo quiera, morirá."
Inmediatamente Taehyung sintió un infierno en carne viva cuando le abrió la herida de su abdomen con ambas manos haciendo que se rasgara, separándola con una fuerza estrepitosa y dejando a la vista todas sus vísceras. Lo peor fue cuando sumergió la cabeza en el abdomen abierto mientras estaba mordiendo sus órganos.
Jungkook sintió cómo la sangre se le escurría de la boca y se deslizaba por su pecho desnudo. Jaló con sus dientes parte de los órganos y se trajo un pedazo de algo vinotinto y viscoso que mordió gustosamente sintiendo el sabor amargo, la carne dura y la sangre explotar en su boca mientras sus ensangrentados ojos negros seguían mirando a Taehyung retorcerse de dolor y sin capacidad de morir por aquellas palabras que pronunció.
—¡JUNGKOOK! ¡B-BASTA! —V era un total mar de llanto, tenía miedo, no sabía qué pasaba y su cuerpo debía soportar todo aquello en carne viva. Ni podía desmayarse—. ¡BEBÉ, BASTA! ¡JUNGKOOK! ¡JUNGKOOK SOY YO! Las manos de Jungkook fueron hasta la navaja de nuevo y la enterró en el estómago reiteradas veces, escuchando los gritos ahogados de Taehyung ahora que su boca estaba escurriendo sangre. Cortó el borde de su estómago y de un jalón lo separó de su vientre y empezó a mordisquearlo por todos lados como un animal hambriento.
La rudeza y brutalidad con la que estaba consumiendo la carne de su novio era tal, que sintió un peso entre sus hombros que luego se liberó en gritos eufóricos y risas grotescas. La última parte del estómago de Taehyung fue tragada por Jungkook, que estaba total y plenamente repleto de sangre.
Lo peor, era que Taehyung no podía morir, incluso si Jungkook lo despellejaba vivo y comía su cuerpo, no iba a morir a menos que el azabache pronunciara aquellas palabras. Taehyung estaba sintiendo toda la agonía y desesperación.
Otra vez la daga fue tomada y Jeon se la enterró rápidamente en el fémur, escuchando el grito y los alaridos suplicantes del muchacho que balbuceaba mientras la boca la tenía repleta de sangre. El azabache tomó un pedazo de carne y se lo llevó a la boca, masticándolo nuevamente. Después de tragarlo, hundió los dientes en la arteria la cual explotó totalmente llenándose la cara aún más de sangre, si es que era posible.
Sus dientes hicieron sonidos chirriantes porque la carne era más blanda y fácil de masticar, tragó y apretó los ojos fuertemente antes de hundir la boca en el otro muslo, por la parte interna y empezar a morderlo para sacarle los pedazos. No se despegó para nada del lugar, lo estaba devorando sin quitar la cabeza del sitio, como un león hambriento listo para dejar a su presa hecha nada.
Después de hacer un hoyo casi tan grande y profundo como su propia boca, Jungkook se arrimó hasta el frente de Taehyung dándose cuenta que él tenía la vista perdida y sus ojos daban vueltas cuando los párpados se abrían. El cuello lo tenía lleno de sangre que mojaba la almohada, su cuerpo daba espasmos leves.
Taehyung ya estaba muerto lo único que lo mantenía vivo era el conjuro que le había puesto Jungkook, aún podía sentir todo y no morir. -J-jungkook... -pronunció vagamente mientras el chico ponía cada mano a un lado de su cabeza y se acercaba hasta sus labios—. Y-ya a-acaba con e-esto... por fa-favor...
−No, V —le dijo cerca del oído—. Siempre quise ser tú, pero solo podía conformarme con tenerte. Ahora voy a poseerte.
Sin decir otra palabra, Jungkook hundió su lengua en la ensangrentada boca de Taehyung para emprender un beso salvaje y hambriento el cual no tuvo mucha respuesta de parte de los labios de Kim. La boca de este apenas se movía y Jungkook lo veía directamente a los ojos que tenía perdidos y casi sin vida porque no era capaz de cerrarlos. Su lengua sucumbió saboreando la sangre que era tan espesa, caliente y exquisita de la boca de Taehyung. Lo besaba con hambre, con velocidad, frenesí. Ásperamente, sintiendo cómo se tensaba su cuerpo lleno de mordeduras, cortes, sangre. Un espectáculo vinotinto que manchaba aquellas sábanas blancas.
Entonces el azabache mordió el labio tan fuerte que se despegó, lo jaló con tal velocidad que la sangre le siguió salpicando su rostro rojo y con partes del líquido en el pelo, las cejas y pestañas. Lo masticó entre sus dientes, era más suave de lo que pensó. Cuando el labio fue despegado Kim dio otro grito agónico que no podía soportar, tan solo quería morir ahí mismo pero al parecer Jungkook no lo dejaba irse aún. El otro labio fue mordisqueado hasta ser perforado, jalado y despegado del resto de la boca. Más sangre, más gritos y más dolor en las cuatro paredes de aquel cuarto. El cartílago que hundía la encía con el belfo fue despegado también.
Jungkook volvió a bajar de encima de Taehyung y esta vez tomó lugar a su costado, listo para el siguiente paso. Agarró el cuchillo e hizo una incisión en la yema de cada dedo de la mano derecha y luego los succionó para seguir consumiendo la sangre que salía a borbotones, porque la presión era fuerte en la palma de su mano. Cuando estuvo totalmente listo, hundió el índice en su boca y luego de lamerle un poco lo sacó lleno de sangre y posterior a eso mordió la base del dedo tan fuerte que sus dientes se enterraron en la carne, siguió mordisqueando con más fuerza aún hasta que el dedo estaba tan débil que lo torció hasta que terminó despegando y dejando el hueso a la vista. -J-JUNGKOOK ¡YA! -Taehyung cada vez estaba más pálido y faltaba poco para que pudiera cometer su debido pacto gracias a su cuerpo―. ¡YA! ¡YA, YA!
Las lágrimas resbalaban de sus ojos y la agonía se presentaba en su gruesa voz. Lo único que seguía vivo en Taehyung era su alma, porque su cuerpo solo estaba así gracias a aquellas palabras. Jungkook solo reía de su agonía, claro que lo amaba, lo adoraba demasiado, pero a la misma vez deseaba ser él, deseaba el dinero, la fama y la atención de Taehyung, no por nada pasó de ser su fan número uno a su novio, cautivándolo desde el primer día hace tres años haciendo que cayera por él.
El quinto y último dedo de la mano izquierda fue roto, el hueso perforó la piel y las rasgó totalmente, haciendo que su mano solo se convirtiera en una masa amorfa de huesos rotos expuestos, sangre brotando y tendones guindando. Lo mismo fue hecho con la otra mano, cada falange quedaba mostrado, cada hueso sonaba "crack", cada tendón quedaba moviéndose, cada nervio observándose, los gritos agónicos escuchándose y los dientes filosos de Jungkook rasgando y masticando la carne de los dedos para comerla, chuparle y deleitarse.
Cuando la mayoría de los dedos se habían quedado sin carne, Jungkook tomó todos y se levantó de la cama dispuesto a ir hasta el pentagrama que estaba en la pared. Tiró los dedos al suelo y luego con la navaja que también había agarrado, abrió una herida profunda en forma de V, luego en cada punta del pentagrama hizo presión con su mano ensangrentada y dejó la huella. Luego fue hasta la mesa de noche y tomó la vela blanca, encendiéndola tras chasquear los dedos para dejarla ahí mientras se derretía. Se arrodilló en el suelo y juntó las manos hasta que varias gotas de sangre cayeron en el montículo de los dedos de Taehyung, de los cuales parecía salir humo seguido de un "tss" cuando las gotas de la sangre de Kook caían encima, como si el contacto le quemara.
Quaeso, Domini mei cum vestigia eas recitó en latín, mientras acomodaba los diez dedos mutilados en un pentagrama—. Quaeso, Domini mei cum vestigia eas.
"Yo invoco a mi señor con los restos de mi ofrenda."
Olor a azufre, sangre y tierra mojada fue aspirado por Jeon.
En las paredes del cuarto empezaron a escucharse rasguños y el suelo parecía temblar bajo él, tan pronto como Jungkook se levantó del suelo, sus ojos volvieron al tono natural y la figura apareció frente a él otra vez. Esta sacó un dedo y tocó el corazón de Jungkook con la punta de su filosa uña, después de eso tocó cada uno de sus ojos la pupila específicamente—, incluso cuando estaban abiertos.
—Quicquid iubes, mi domine.
"Lo que usted ordene, mi señor. ‘ La figura desapareció junto a los temblores y las paredes siendo rasgadas. Jungkook tomó la vela y trepó hasta quedar a horcajadas encima de su pareja —que estaba extremadamente pálido y más frío que antes—. Con una sonrisa sádica y triunfante, Jungkook le abrió el ojo izquierdo y este empezó a moverlo en todas dirección mientras se retorcía, entonces tomó la vela y todo el líquido que está había soltado lo vació en ese ojo, provocando que gritara de dolor moribundo mientras arrugaba el entrecejo. Lo mismo hizo con el otro ojo, riéndose estruendosamente cuando empezó a sangrar y ponerse más hinchado.
En ese instante, viendo los párpados quemados y ensangrentados, Jungkook tiró la vela hasta el suelo después de apagarla y entonces enterró la navaja en el ojo izquierdo de Taehyung e inmediatamente en el derecho también, trayéndose medio párpado en el filo.
-Tienes unos ojos bonitos —Jungkook afianzó la navaja y sacó el ojo izquierdo, viéndolo explotar en sangre—. ¿Sabrán igual que como se ven?
Al instante, metió el ojo en su boca y empezó a masticarlo, sintiendo el líquido deslizarse de las comisuras de sus labios, los tendones enterrándose entre sus dientes, la sangre siendo saboreada por sus papilas gustativas. La carne era dura, gelatinosa y también amarga en algunos sitios. Cada mordida hacía que Jungkook chasqueara la boca porque debía morder con un poco de fuerza debido a que los pedazos del ojo se le deslizaban de un lado a otro, hasta que finalmente lo tragó todo. El otro también fue devorado de la misma manera hasta que Kook metió la lengua entre cada cuenca vacía y chupó la sangre que de ahí se brotaba.
-Saben igual de bien, Taehyungie -bramo Jungkook escurriéndole un pedazo de carne y relamiéndose sus labios ensangrentados—. Ahora, la mejor parte.
Jungkook enterró la navaja una última vez en el corazón de Taehyung y tras apuñalarlo constantes veces, la piel tuvo una herida lo suficientemente grande así que el chico enterró los dedos y con ayuda del cuchillo rajó la piel hasta abrirla y después que perforó la zona, introdujo sus dedos y dejó la herida tan grande que se veía el corazón dando sus últimos latidos. El azabache sonrió y después de apuñalar las arterias para sacar el órgano de su sitio, lo exprimió encima de su cabeza para bañarse de la sangre, después lo puso frente a su boca.
-Et comedent hanc escam, hoc sanguis meus et te bibam, et facti sunt —dijo por última vez―. Hasta siempre, amor, nos vemos en el infierno.
"De esta carne comeré, de esta sangre beberé y en él me convertiré."
Y tras eso, degolló la garganta de su novio y mientras era bañado de su sangre —más de lo que ya estaba—. Empezó a morder su corazón con aquellos dientes extremadamente filosos que desgarraban la carne y engullía el órgano vorazmente. Kook enterraba las uñas separando las arterias y los coágulos que iban cayendo en el pecho de su víctima. Comió cada parte del corazón que sabía era suyo, porque hace dos noches el propio Taehyung lo había reclamado como su dueño sin saber que sería la última vez que le iba a decir algo así que para él sonó tan cursi, pero a Jungkook le pareció la cereza de su pastel.
"Jungkookie... eres el amor de mi vida. Eres el chico más increíble que conozco y te amo por sobre muchísimas cosas. Lo mejor que me ha pasado eres tú, bonito. Estoy orgulloso de ti, de quien eres y de lo que haces. Eres el total y único dueño de mi corazón, Jeon Jungkook....... te amo."
Y el mismo amor lo volvió una presa. Taehyung murió desangrado cuando Jungkook terminó de comer su corazón, su cuerpo estaba muerto desde hacía rato, pero aquel conjuro profano hacía que todavía se mantuviera con "vida" y sufriera la tortura a la que Jeon lo sometió. El chico fue testigo del cuerpo llegando de su natural color a uno gris, rígido y frío en tan solo segundos.
Tras tragar la última parte, se bajó de la cama viendo el cuerpo siendo una escena totalmente grotesca. Kim tenía moretones por todo el cuerpo, mordidas, sangre, coágulos, pedazos de piel rasgados, sus entrañas salían a simple vista también. Jungkook había sido el culpable de eso, y no había nada de lo que se fuera a arrepentir. Era lo que quería desde el primer día que lo vio, era lo que soñaba desde hacía muchísimo tiempo.
Mató a Taehyung porque quería ser él, así que vendió su alma al diablo a través de un pacto donde debía comerlo y beber de su sangre después de un acto carnal y pecador.
La mejor parte de todo aquel horror, fue cuando Jungkook se levantó y quedó frente al espejo totalmente desnudo y con su cuerpo ensangrentado. La figura diabólica nuevamente se apareció detrás de él y empezó a pasarle las manos por todo el cuerpo; su cabeza, sus brazos, piernas, todo. Mientras esas manos le recorrían el cuerpo, fue testigo de cómo su cara cambió, su cuerpo también a través de aquella metamorfosis.
Estaba convirtiéndose en el que fue el amor de su vida y en el chico que soñaba ser siempre, rodeado de atención, lujos, fama, dinero, joyas, todo lo que Jungkook siempre quiso.
Tenía su cuerpo, tenía su rostro, tenía su voz, su cabello rojo. Tenía sus brazos, sus piernas, sus pies, sus dedos, su cabeza, su nariz, sus ojos, su boca, su nuez de Adán. Era totalmente su ex novio, la copia exacta.
Se había convertido en V. Y no había nada mejor que eso. Jungkook llevó los ojos por toda la habitación encontrándola perfectamente limpia sin rastro de la escena asesina y grotesca que había provocado. El cuerpo desmembrado no estaba más, ahora en la cama solo había una máscara blanca que Jungkook estaba seguro era la que usaría cuando quisiera cambiar de su propia identidad a la de Taehyung -cosa que le parecía aburrida, él solo quería ser Taehyung
Entre las cuatro paredes de esa habitación había tanta paz y tranquilidad, que le hizo sacar una sonrisa, su boca se sentía seca así que relamió sus labios y sacó una sonrisa la cual anteriormente era redondeada y con sus dientes delanteros prominentes, pero ahora era cuadrada y ancha cuando se vio al espejo. Porque ahora era Taehyung.