Capítulo 1 – Jungkook
Viernes...
Ha sido un gran día, una gran semana, agotadora pero genial – pensaba Jungkook – mientras salía de su oficina en el centro de la ciudad para irse a su departamento de lujo que tenía en unos de los edificios más exclusivos de la ciudad – Mmm.. Hoy necesito relajarme, desestresarme y qué mejor que ir a botar este cansancio con algo de ... sexo...
Jungkook iba feliz, justo en ese momento se sentía pleno, había tenido una gran semana en la empresa, había ganado el proyecto para el cual habían trabajado tanto tiempo con su equipo, y así poder demostrarle a su padre que era lo suficientemente bueno para dirigir el negocio. Su padre por primera vez le dejaba llevar un proyecto solo y él solo quería que lo aprobara, aunque en el fondo de su corazón, su idea de seguir con el negocio familiar no le llenaba tanto como el querer hacer su propio negocio.
Era viernes por la tarde, aún no era de noche, pero tenía ganas de salir y tomar unas copas con sus amigos, a los que llamaría enseguida.
Pulsó el botón de llamado en su auto, para hacerles la invitación a su grupo de amigos.
- Vamos por unas copas esta noche, estoy con ganas de celebrar.
-Hola Jungkook, ¿cómo estás? Yo estoy bien, que bueno me alegro... ah, claro me encantaría salir por unos tragos contigo.
- Pfff, que sensible siempre... - mi amigo seguía sin decir nada, giré los ojos... - Está bien, Hola Nunu, ¿cómo estás?... - me quedé esperando la respuesta de mi amigo, unos segundos...
- Hola Kook, yo estoy bien y ¿tú?
- Bien amigo, estoy feliz porque nos aprobaron el proyecto, vamos a celebrar.
- Buena decisión, llamaré a los chicos y nos vemos en el lugar de siempre, a la hora de siempre.
- Claro, nos vemos.
Jungkook, llegó a su departamento, se quitó su carísima chaqueta y la tiró en el sillón, siguió caminando hasta llegar a su habitación donde siguió quitándose la corbata y su camisa para meterse al baño y darse una ducha para salir.
Me encanta el agua tibia, no caliente, no fría, la temperatura exacta... Esta semana fue estresante, necesito de verdad despejarme y poder dejar esto a un lado, para la próxima comenzar nuevamente con todo el ánimo del mundo. Pensaba mientras el aguacaíade su pelo a su cuerpo.
Luego de un reponedor baño de agua tibia, buscó ropa casual, nada formal, ya que odiaba vestirse así, pero por su trabajo debía hacerlo, su padre no aceptaba no estar formal y elegante en la empresa. Buscó unos pantalones negros anchos, su polera y chaqueta ambos negros, todo lo más cómodo que pudiera.
Salió y buscó un taxi, no iría en su auto, sabía que bebería y lo más probable era que esa noche no regresaría temprano a su departamento.
Llegó 30 minutos antes de lo usual al bar, por lo que se fue a la barra y pidió un trago... aún había poca gente en el local. El bar era un lugar concurrido por los oficinistas y ejecutivos que salían de sus trabajos, por lo cual era común ver gente con trajes de oficina en lugar, pero cómo él hoy quería diversión optó por ir a cambiarse de ropa y llegar antes al lugar.
- Me das otro de los mismos.
- ¿Esperas a alguien? - preguntó el chico del bar
- Sí, a mis amigos - le respondió al chico que lo estaba atendiendo, levantando una ceja, al mirarlo, le pareció un chico guapo.
- Pensé que estabas solo.
- Lo estoy.... Por el momento
- Entiendo, es decir, estas solo, pero esperas a tus amigos.
-Ajamm – dijo mientras asentía y seguía bebiendo su trago.
- Entonces, ¿si te invito el siguiente, lo aceptarías?... tus amigos aún no llegan.
- Ok, no hay problema, pero tú ¿puedes beber en horario de trabajo? - Es un chico guapo sería ideal para desestresarme - pensaba Jungkook – podría.... fue interrumpido en sus pensamientos.
- La verdad no, pero yo no beberé solo te invitaré el siguiente – le contestó el chico de la barra.
Jungkook, luego de eso comenzó a observar más al chico que tenía frente, se nota que era un poco más bajo que él, tenía su pelo rubio un poco largo, ojos claros, y unos labios bastante esponjosos, se quedó mirándolo como hipnotizado. Obviamente el chico rubio notó como lo miraba, así que siguió el juego.
Estuvieron un rato conversando, la conversación fluyó, sin esfuerzo, sin pausas incómodas. Hablaron de todo y de nada; de música, de la última exposición de arte urbano, de la crisis económica mundial (sí, incluso de eso). Jungkook era ingenioso, inteligente, y tenía una forma de mirar al chico que lo hacía sentir... especial. Como si fuera la única persona en ese bar. Y el chico de la barra, por su parte, se dejaba llevar, cautivado por esa conexión instantánea, por esa química palpable que parecía llenar el aire entre ellos. El lugar comenzó a animarse y llenarse de más gente, y luego de una semana tan intensa de trabajo, ambos pensaban en olvidarse de proyectos y trabajo y solo querían desconectarse un tiempo.
- Toma, este también va por mi cuenta, que lo disfrutes – le dijo el chico rubio al mismo tiempo que llegaban sus amigos y lo abrazaron por la espalda.
- ¡Ey!, vamos a aquella mesa, no me gusta estar en la barra – dice Nunu a su amigo indicando una mesa desocupada al lado de una ventana.
- Bien – dice Jungkook buscando con su vista al chico rubio para agradecerle, pero no lo volvió a ver en la barra.
- ¿Y cómo estuvo la presentación?, ¿tu padre ya te aceptará?
- Estuvo genial, les gustó todo lo que hicimos, además utilizamos IA en algunos demos, así que quedaron bastante impresionados. Mi padre aún no me dice nada.
- ¿A quién buscas? - dice Namjoon, otro de sus amigos, que ve que Jungkook miraba a cada rato a la barra y al rededor del lugar.
-Mmm ¿Qué?, a nadie...
-Kook, has estado mirando para todos lados como si buscaras a alguien todo el rato – dice Yoongi, el tercero de los amigos.
- A nadie, solo observaba a las personas.
- Siempre que venimos acá y observas así, es porque estás buscando una presa – dice Nunu riendo.
- ¡Oye! ... Pero sí, quiero algo de acción hoy – les responde a sus amigos riendo.
-Jajaja, eso es lo que tienes - dice Yoongi.
Pasaron un buen rato conversando, colocándose al día cada uno de ellos con sus cosas, respectivos trabajos... y además acordaron juntarse nuevamente el siguiente viernes.
- Bueno chicos, creo que me iré - dice Nunu- Estoy algo cansado.
- Pero no, ¿cómo tan pronto? - dice Namjoon- Además convencer a Yoongi que viniera fue toda una proeza
- No es pronto, es casi media noche, hemos bebido lo suficiente – responde Yoongi un poco serio.
- Sí, tienes razón - dice Jungkook – es tarde, es mejor que nos vayamos.
- ¿Qué, ya encontraste algún chico lindo para llevártelo? - le dice Nunu con una sonrisa pícara.
- No, pero también estoy cansado – responde Jungkook, ya se había dado por vencido de encontrar al rubio, y al parecer nadie más de ese lugar llamó su atención.
Salen del local los cuatro amigos y se despiden. Jungkook decide volver al local para pasar al baño antes de irse a su departamento.
- Oh... Disculpa - dice al chocar con un chico en el pasillo.
- Oh, eres tú, el chico de la barra - dicen al mismo tiempo.
- Jajaja – ambos ríen.
Se quedaron mirando por unos segundos sin decir nada más, estaban en el pasillo y como si ambos hubieran pensado lo mismo, se acercaron y Jungkook lo llevó hasta la pared y lo besó, luego de que el rubio le aceptara el beso de buena gana, no dudó en lo siguiente que quería hacer. Pero antes de poder hablar, fue interrumpido por el rubio.
- ¿Quieres ir a mi departamento? – dijo.
- Creo que me leíste el pensamiento... - con una sonrisa ladina.
- Bueno... - lo tomó de la mano y lo sacó por una puerta trasera del local – mi departamento está cerca de acá, solo a una cuadra... vamos.
Jungkook sentía raro, el chico lo llevó por un lugar que no era la puerta principal, salieron por el atrás del bar, y siguieron caminando sin decir nada, el rubio iba un paso delante de él, pero no había soltado su mano, recién pudo verlo mejor al llegar a una luz, la noche estaba oscura, pero se dio cuenta que vestía a la moda, no estaba seguro, pero creía ver que su ropa era de marca.
- Llegamos... – el departamento del chico estaba en un edificio antiguo, pero que solo conservaba la fachada, ya que por el interior estaba remodelado y era lujoso, al salir del ascensor se percató que solo había una puerta y era el piso más alto del lugar. Tenía una hermosa vista el sector.
El rubio abrió la puerta y apenas dejó entrar a Jungkook a la sala, sin pensarlo dos veces, se inclinó hacia él y lo besó con una suavidad que robó el aliento de ambos, esta vez, fue él quien lo llevó contra la pared y no descansó del beso, hasta que hizo falta el aire.
- Ven, vamos por una ducha dijo el chico.
- Ok, lo que quieras - se sentía demasiado envuelto en el rubio, sus besos eran electrizantes y le provocaba no poder dejar de besarlo.
Luego de la ducha rápida, de la cual no se separaron ni por un minuto. Siguieron besándose en la habitación. El chico se movió hasta su velador y buscó en él una botella de lubricante y condones...
Sin dejar de besarse y ya sin ropa, por el baño que se habían dado, Jungkook se inclinó sobre el chico y siguió bajando por el cuello del rubio, besaba y tocaba, su piel era perfecta. Abrió la botellita de lubricante y untó sus dedos que comenzó a introducir lentamente en el cuerpo del rubio, este se sentía estremecer, pero estaba ansioso.
- ¡Por favor, entra ya!... Lo necesito ahora – dijo jadeando.
- Es que te puedo lastimar.
- No, no pasará, por favor si no lo haces ahora lo haré yo.
Luego de una leve risa de Jungkook, este hizo lo que el rubio le pidió y su cuerpo lo aceptó sin ningún problema. Las estocadas que comenzaron lentas por miedo a lastimar al chico fueron avanzando en intensidad y ambos no lograron aguantar mucho tiempo y derramaron toda su esencia, uno en un condón, y el otro encima de su cuerpo. Se separaron para poder recuperar el aire, pero no se quedó ahí. El chico se subió a horcajadas en Jungkook y fue su turno de besar ahora.
Luego de descansar un rato de tantos besos, el rubio se levantó de la cama y fue por algo de comer a la cocina, regresó, con un plato con queso, aceitunas y algunas frutas para comer.
-Mmm – dijo Jungkook un poco somnoliento, realmente se sentía relajado a pesar de que el sexo no había sido nada suave.
- Creo que necesitaba mucho esto, luego de mi semana tan estresante en el trabajo - dijo sonriendo.
- Toma come algo, para recuperar las energías.
- ¿Por qué? ¿Quieres otra ronda? - dijo levantando una ceja.
- Bueno si quieres otra no me opongo, quiero que sea tan fuerte como lo que acabamos de hacer.
Jungkook comió un par de cosas y siguió besando al rubio que hacía que se olvidara de todo lo que había a su alrededor.
La noche que siguió fue... explosiva. Risas, besos robados, caricias que encendían la piel. Una conexión física que complementaba a la perfección esa charla liviana que habían tenido antes. Se sintieron cómodos, libres, como si se conocieran de toda la vida. La pasión los consumió por completo, dejándolos exhaustos, pero increíblemente satisfechos.
Ya era más de las cuatro de la mañana cuando Jungkook abrió los ojos y miró la hora en su teléfono. El chico dueño del departamento que no estaba dormido le habló enseguida.
- Oye, puedes quedarte es muy tarde para que te vayas a esta hora, aunque en realidad...
- ¿No te complica?...
-Nop - dijo a su espalda - solo que si puedes más yo podría aceptarlo...
-Mmm... eres algo así como insaciable.
- Jajaja, solo que me gusta relajarme y tú haces un buen trabajo con eso.
Y así comenzaron una tercera ronda, sin saber cómo ni en qué momento, se durmieron.
Al otro día el rubio se despertó y se dio un baño, luego fue a preparar algo para desayuno. El lindo hombre aún dormía en su cama, su pelo negro, sus largas pestañas, sus brazos musculosos y esos tatuajes lo hicieron tragar en seco.
Jungkook comenzó a abrir los ojos y vio que el chico lo miraba.
- ¿Qué hora es?
- Casi las 11:30 de la mañana
- ¿Qué?... es tarde, me dormí completamente, creo que ha sido el sueño más reparador que he tenido.
-Mmm, yo creo que las 3 rondas de sexo fueron lo relajante y lo bueno - dijo el rubio levantando las cejas.
Jungkook se levantó de la cama y comenzó a vestirse... el chico le pasó un plato y una taza de café - toma para que logres llegar a tu casa.
- Gracias - Jungkook tomó sus cosas y se iba a ir, antes de abrir la puerta se giró y le habló.
- Lo de anoche estuvo genial... no sé tu nombre...
- No es necesario.
- ¿Por qué?
- Porque no volveremos a vernos - dijo el rubio sin siquiera inmutarse.
- Ok, tienes razón... - sintió algo raro - ¿fui usado? Deja de pensar eso, yo hice lo mismo.
- A menos que quieras venir a verme el próximo viernes – dijo el dueño del departamento interrumpiéndolo.
-Ehhh...
- Bueno, si quieres puedes venir a mi departamento a las 10 de la noche, te estaré esperando - el rubio lo dijo como si fuera lo más normal del mundo esa conversación.
- Me gustaría...
Jungkook dio la media vuelta y se fue a su departamento, pensando en todo lo que había ocurrido esa noche, se alejaba con el corazón acelerado y con la incertidumbre de si esto realmente pasaría nuevamente.
El rubio se quedó mirando la puerta cerrarse, sintiendo una mezcla de euforia y frustración. ¿En serio? ¿De verdad había sido tan idiota? Había conocido a alguien increíble, una conexión que no se encuentra todos los días, y lo había dejado escapar. Se sentía como en una película romántica barata, solo que sin el final feliz garantizado.
- ¡Mierda!