«El amigo del abuelo» — kookiexextraños

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Summary

Kookie cumplió 18 hace un mes y, desde entonces, cada viernes se asegura de estar solo en casa cuando Minho llega.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

<<Único>>

El abuelo de Jungkook murió hace un año, pero su mejor amigo de toda la vida, Park Minho, sigue viniendo a la casa cada viernes a jugar al go y a tomar soju.

Minho tiene 68 años, pelo plateado, manos grandes y callosas, y una voz tan grave que hace vibrar el pecho. Nadie imaginaría lo que esconde bajo esos jerséis de lana.

Jungkook cumplió 18 hace un mes y, desde entonces, cada viernes se asegura de estar solo en casa cuando Minho llega.

Viernes 1 – La bienvenida

Jungkook abre la puerta en una camiseta vieja del abuelo que le llega a medio muslo y nada más.

—Hola, abuelo Minho —dice con voz dulce—. El abuelo ya no está, pero tú puedes quedarte igual… conmigo.

Minho lo mira de arriba abajo, los ojos oscuros detrás de las gafas de montura fina.

—Niño… sabes que no deberías jugar con fuego.

Jungkook sonríe y se da la vuelta para subir las escaleras, dejando que la camiseta se suba lo justo para mostrar que no lleva nada debajo.

Minho lo sigue sin decir palabra.

Viernes 2 – El salón

Jungkook está “leyendo” en el sofá, con las piernas abiertas y un short tan corto que apenas cubre nada. Minho se sienta a su lado, fingiendo ver la tele.

De pronto la mano grande y cálida de Minho se posa en su muslo desnudo.

—¿Desde cuándo los niños de ahora son tan descarados? —pregunta con voz ronca.

—Desde que cumplí 18 y me di cuenta de que me gustan los hombres de verdad —responde Jungkook, guiando esa mano más arriba hasta que los dedos rozan su coño empapado.

Minho gruñe, lo agarra por la cintura y lo sienta encima de sus piernas en un segundo.

—Entonces te voy a enseñar lo que es un hombre de verdad.

Viernes 3 – El dormitorio del abuelo

Esta vez Jungkook espera desnudo en la cama donde dormía su abuelo, solo con una sábana blanca cubriéndolo a medias.

Minho entra, se quita la camisa lentamente y deja ver un torso todavía fuerte, cubierto de vello plateado.

—Aquí dormía tu abuelo —dice, quitándose el cinturón—. Y aquí te voy a follar hasta que grites mi nombre en vez del suyo.

Jungkook se abre de piernas, las tetas hinchadas temblando de anticipación.

—Por favor, abuelo Minho…

Minho se sube a la cama, le abre las piernas con manos firmes y lo lame despacio, como quien disfruta un buen vino caro. Jungkook llora de placer, agarrándose a las sábanas que todavía huelen al abuelo.

Viernes 4 – La noche completa

Esta vez Minho llega con una bolsa pequeña. Dentro: un frasco de lubricante, un collar de cuero negro y una sonrisa peligrosa.

Jungkook ya está desnudo en el salón, de rodillas.

Minho le pone el collar, tira suave del aro y lo lleva gateando hasta el sofá.

—Buena chico —susurra, sentándose y abriendo las piernas—. Primero me vas a chupar como te enseñé la semana pasada.

Jungkook obedece, lamiendo y tragando la polla gruesa y venosa del hombre mayor hasta que Minho lo agarra del pelo y se corre en su garganta.

Después lo levanta, lo pone boca abajo en el sofá y lo abre con dedos expertos.

—Estás más apretado cada vez —gruñe mientras empuja dentro de una sola estocada lenta y profunda.

Jungkook gime alto, las tetas aplastadas contra los cojines, el collar tirante. Minho lo folla con ritmo calmado pero implacable, una mano en su nuca, la otra pellizcando sus pezones hinchados.

—Córrete para mí, pequeño. Quiero verte manchar el sofá donde tu abuelo veía las noticias.

Jungkook se corre gritando, squirteando tan fuerte que moja todo. Minho lo sigue segundos después, llenándolo hasta que el semen sale por los lados y corre por sus muslos.

Cuando terminan, Minho lo abraza contra su pecho, todavía dentro, acariciándole el pelo.

—Todos los viernes —susurra contra su oído—. Y si algún día tu madre pregunta por qué sonríes tanto… le diremos que es porque el abuelo Minho te cuida muy bien.

Jungkook sonríe, temblando y lleno.

—Trato, abuelo.