El cumpleaños mágico de Niki
Felix llevaba semanas preparando la primera fiesta de cumpleaños de Niki. Tenía un plan perfecto: temática de Harry Potter.
-Hyunjin, escucha -dijo Felix, con una varita de plástico en la mano vamos a ser la familia Slytherin más cool de la fiesta. Tú, Niki y yo.
-¿Por qué Slytherin? -Hyunjin frunció el ceño, mirando el traje verde y negro que Felix le extendía.
-Porque son elegantes, poderosos, y...
-¿Malvados? -interrumpió Hyunjin.
-¡Carismáticos! -corrigió Felix-. Además, las túnicas verdes te van a quedar increíbles.
Hyunjin suspiró, pero cuando Felix se puso una capa con la insignia de Slytherin y lo miró con ojitos brillantes, simplemente no pudo decir que no.
Niki estaba en su sillita, vestido con un trajecito miniatura de Slytherin, varita incluida. Su risa contagiosa parecía un hechizo en sí mismo.
Primero llegaron Namjoon y Jin con su hijo Soobin.
Soobin, con una túnica roja de Gryffindor, entró corriendo con una escoba de juguete.
-¡Miren, soy Harry Potter! -gritó Soobin.
Felix lo aplaudió emocionado. Hyunjin, por dentro, solo pensaba ya empezó la rivalidad de casas.
Luego llegaron Yoongi y Jimin con Yeonjun, vestido también de Slytherin y con un bebé Sunoo vestido de Gryfindor.
-Sunoo también iba a ser un Slytherin, pero Yoongi dijo que su pequeño bebé no podía ser de la casa del mal. -dijo Jimin.
-No, no Yeonjun y Sunoo iban a ser de Gryfindor, pero tú alentaste a Yeonjun a llevarme la contraria comprándole todo el traje de Slytherin y como Sunoo todavía no sabe hablar bien solo a él lo pude convencer de ser Gryfindor. - respondido Yoongi.
-Parece que hoy habrá guerra de bandos -dijo Namjoon con media sonrisa.
-Yeonjun y Niki ya son compañeros de casa -dijo Jimin, acomodando la bufanda verde de su hijo.
Hyunjin murmuró a Felix:
-Esto parece más una reunión escolar que un cumpleaños.
Felix respondió, radiante:
-¡Exacto! ¡Es Hogwarts versión guardería!
Felix organizó juegos:
Una "búsqueda de snitches doradas" que en realidad eran pelotas de plástico pintadas.
Una competencia de varitas donde los niños gritaban "¡Expelliarmus!" mientras tiraban serpentinas.
Y un pastel con forma de sombrero seleccionador que, al cortarlo, tenía relleno verde y plateado.
-Muy sutil, Felix... -ironizó Hyunjin, probando un pedazo.
-¿Qué? El sombrero sabe reconocer a los Slytherin de corazón -dijo Felix, guiñándole un ojo.
Niki, mientras tanto, se reía lanzando pastel a la cara de Yeonjun. Soobin, indignado como buen Gryffindor, gritó:
-¡Eso es un ataque cobarde!
Felix aplaudía como si estuviera viendo un partido de Quidditch.
En medio de la fiesta, Hyunjin arrastró a Felix a la cocina.
-Cariño, esto ya es demasiado. Niki ni siquiera sabe quién es Harry Potter.
-¡Pero algún día lo sabrá! Y verá que su primer cumpleaños fue legendario.
-Legendario es que no haya vomitado con tanto azúcar.
Felix, con una mancha de pastel en la mejilla, abrazó a Hyunjin y le susurró:
-Admite que se ve adorable con su trajecito de Slytherin.
Hyunjin sonrió, derrotado.
-Está bien. Pero el próximo cumpleaños será de Dragón Ball.
Cuando la fiesta terminó, Niki se quedó dormido con su varita en la mano y una bufanda verde enredada en su cuello.
Felix tomó una foto y murmuró:
-Mira, nuestro pequeño mago Slytherin.
Hyunjin, recostando la cabeza en su hombro, respondió:
-Sí... aunque con tu nivel de dramatismo, seguro hereda más a Gryffindor.
Ambos rieron bajito. Y así, entre túnicas, pastel y discusiones de casas, el cumpleaños número uno de Niki quedó en la memoria como la fiesta más mágica y absurda de todas.