Hijo Consejero

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Summary

Ben regresa a casa por la muerte de su papa. Benjamín Hubert Pratt es un exitoso psiquiatra con una hermosa esposa (Helen). Su madre Lisa necesita ser consolada por su consejero. Su hermana Beth es una vagabunda que aparece con tatuajes, piercings, y su amante lesbiana Kaylee. Todos los personajes en esta historia tienen 18 años o mas. Historia Original: https://mcstories.com/CounselSon/index.html

Genre
Erotica
Author
hypnolara
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo Único

New Haven, USA.

Familia y amigos reunidos en la gran casa del siglo XVIII.

Beth a propósito se sentó en el regazo de Kaylee, bañándose con las miradas de consternación y controversia.

Ben la miro con desprecio. Este no era el tiempo ni el lugar para exhibiciones.

“Cariño?”

“Si, Querido?” dijo Helen.

“Tráeme un vaso de agua, ya sabes dónde está la cocina.”

“Si, Querido,” dijo ella sonriendo, poniéndose ansiosamente de pie.

Beth miro a su hermano y a su esposa y desprecio como Helen adulaba a Ben. Que era ella? Su esclava de grandes pechos?

“Deberías mudarte con nosotros, Mama,” dijo Ben mientras sostenía su mano.

“Yo...bueno,” sollozo ella.

Helen regreso con el vaso, se lo entrego a su esposo y se quedó quieta como si esperara su próxima orden. Él le entrego el vaso a su mama. Ella le sonrió como agradecimiento y le dio un sorbo y luego se lo entrego de vuelta.

Sin mirar lo tomo y se lo dio a su esposa.

Beth observo todo esto. Ella se giró hacia Kaylee y la beso en los labios. Kaylee le regreso el beso. Beth, sin sentido de la ironía domino también a su amante... Ella quizás lo despreciaba en su hermano pero ella era la alfa en su pequeña y propia relación.

“Yo...me siento un poco enferma,” dijo Lisa.

“Ven, te llevare arriba,” dijo Ben mientras se levantaba y ofrecía su brazo y su mama lo tomo y se levantó.

“Es tan bueno tener a un hombre fuerte en la casa de nuevo,” dijo ella mientras era guiada hacia las grandes escaleras de madera.

“Esta todo bien?” pregunto la Tía Beryl mientras se acercaba a ver a su cuñada.

“Todo está bien, Tía,” dijo Ben y llevo a su madre arriba.

Beryl observó como madre e hijo subían las escaleras, con Helen siguiéndolos detrás (ya no sosteniendo el vaso con agua).

Ben la guio por el pasillo, pasando su viejo cuarto, el viejo cuarto de Beth, hacia la habitación principal.

“Sabes que hacer,” le dijo a Helen.

“Si, Querido,” dijo ella y se dio la vuelta y se paró en el marco de la puerta, como si actuara como una centinela.

“Estaré bien,” dijo Lisa.

“No... Me quedare contigo...”

“Honestamente,” dijo ella mientras se sentaba en su cama “Realmente...que es eso?” pregunto ella mientras lo veía sacar algo de su bolsillo.

“Solo una lucecita...” dijo el. Era una linterna de bolsillo, pero tenía una función estroboscópica.

“Que es esa c.…?” comenzó a decir mientras la encendía y la apuntaba hacia su cara.

“Solo mira la luz, mama...relájate...”

“Yo...?”

“Relájate,” dijo el “Ya tus ojos se sienten pesados.”

“Pero...Yo...?”

“Tienes sueño... Escucha mi voz. Relájate.”

Ella intento hablar pero estaba centrada en la luz.

“Eso es, mama... Solo puedes escuchar mi voz...”

“Solo tu voz,” dijo ella.

“Quieres relajarte...”

“Quiero relajarme.”

“Quítate la ropa...quieres relajarte...”

“Quiero relajarme,” dijo ella mientras se quitaba el top.

El observo como sus grandes pechos maternales rebotaban libremente. Él se giró para ver a Helen aun en su puesto y luego observo como Lisa levantaba su cuerpo mientras bajaba sus bragas.

Ella tenía un espeso arbusto negro, a diferencia de Helen quien estaba rasurada.

“Relájate mama...no puedes hacer nada más que obedecer...”

“Yo...”

“Obedéceme…”

“Yo...te obedezco...”

“Quieres obedecerme...”

“Quiero obedecerte...”

“Solo puedes ser feliz obedeciéndome...”

“Yo...”

“Quieres ser feliz, verdad?”

“Si... Quiero...”

“Entonces quieres obedecerme...verdad?”

“Quiero...” dijo ella mientras la guiaba para acostarse.

Ya con su trusa abajo. El levanto una de las piernas de su madre mientras se ponía encima de ella.

“Oh, carajo!” jadeo el mientras deslizaba su verga dentro de la calidez de su mama.

“Mi verga se siente muy bien...dentro de ti...”

“Yo...Que...?”

“Estoy dentro de ti mama...es donde me quieres...”

“No...Yo...?”

“Quieres a tu dijo dentro de ti, mama...se siente bien...quieres sentirte bien,” dijo el mientras lentamente la bombeaba.

“Yo...?”

“Se siente bien...”

“Se siente bien,” suspiro ella.

“Mami quiere a su hijo dentro de ella...”

“Mami quiere a su hijo,” jadeo ella.

“Mami quiere a su hijo cogiéndosela...”

“Mami quiere a su hijo,”

“Cogiéndosela...”

“Cogiéndosela,” jadeo ella “Ohhhhh! Mami quiere... Oh, siiiiiii!”

Se sintió bien.

El acaricio su cabeza mientras la bombeaba.

“Carajo mama!” jadeo el “Estas tan pinche buena!”

“Siiii, neeeneee!” lloro ella y se vino.

Ellos se besaron, con sus lenguas presionándose entre ellas, ella dedeo su ano... Él se vino inmediatamente...

“Oh, Dioooosssss!” lloro el mientras rociaba su carga dentro de ella.

El salió. “Carajo mama...donde aprendiste eso?”

“Tu papa,” pauso ella.

El sintió que se estaba resistiendo.

“Escucha mi voz... Obedece!” dijo el mientras quitaba su cabello de su cara. “Obedece!”

“Si...” suspiro ella.

Ella lamio su dedo, que había estado dentro de su ano.

“Vístete, Mama,” dijo el. “Y olvida que todo esto paso,”

“Si...Yo...” pauso ella mientras se sentaba intentando hablar. El comenzó a subirse el pantalón. Helen se apresuró a ayudarlo, ansiosa de servirle.

Lisa se sentó, suspirando, preguntándose por que se sentía tan caliente, y tan, satisfecha.

“Vete a dormir, mama!” dijo el.

Ella se tiró sobre la cama. El levanto sus piernas y la acomodo para que se extendiera por toda la cama.

“Ella te satisfizo?” pregunto Helen.

“Estuvo bien” dijo el recordando la experiencia. Helen estaba muy feliz de que su esposo estuviera feliz.

Ellos volvieron a bajar.

Ben fue a buscar a su hermana.

Beth estaba en la bodega intentando abrir la caja fuerte de su papa.

“Maldición!” grito ella.

“Mama cambio la combinación,” se burló él.

“Que...?” salto ella sorprendida. “Solo quiero...”

“Se lo que estabas haciendo!” se rio él.

“Ella no tiene derecho a,” Beth comenzó a decir.

“Ella tiene todo el derecho,”

“Pero papa me prometió,” Beth comenzó a decir de nuevo.

“Que?”

“Me dijo que cuando se fuera...tendría 30 mil...”

“Bueno, son de mama ahora, supongo,” dijo Ben.

“Tu tuviste algo que ver con esto...no es así? Pequeño idiota?”

“Yo?”

“Si...sé que visitaste a papa antes de que muriera...y.…”

“Y qué?” Ben se rio. “Porque tú lo ignoraste todos estos años?”

“Ese dinero es mi herencia...yo...lo pinches necesito...”

“Bueno, buena suerte con eso,” dijo Ben antes de volver a subir.

Lisa volvió a despertar, descansada, sintiéndose cálida y feliz por dentro. Beth fue a confrontar a su hermano. “Tu hermano se fue,” le dijo Lisa a Beth.


“Aun no entiendo cuál es tu plan, Amo?”

“Solo chupa,” dijo Ben mientras su esposa chupaba su verga mientras conducían de regreso a casa.

“Siiii,” suspiro ella.

Ben era su esposo y los esposos deben ser obedecidos. Ella sabía eso, era como si siempre lo hubiera sabido. Obedecer. Servir. Coger.

Su celular sonó. “No he terminado con esto,” dijo Beth.

“Quiero que lo dejes,” dijo Ben. “Hay cosas mucho más grandes que tu patética vida...”

“Yo...voy a conseguir un abogado...!” dijo Beth pero Ben se burló. Él sabía que no podía contratar uno. La única forma de que conseguirlo era durmiendo con uno.

“Vas a dejar a mama en paz!” dijo el.

“O que?”

El no respondió en ese momento porque estaba corriéndose en la ansiosa boca de su obediente esposa.

“Oh que, maldito!” dijo Beth de nuevo.

“Hare que la dejes en paz!” dijo el.

“Oh sí?”

“Si, yo...”

<>

“Esa perra me colgó...”

“Tu corrida sabe tan maravillosa,” dijo Helen sonriendo.


Beth tuvo una pelea con su amante aunque no fue para nada culpa de Kaylee. Beth físicamente abusaba de Kaylee, y esto era una de tantas veces, dejando marcas en las costillas de Kaylee.

Ella tenía problemas financieros y estaba determinada en confrontar a su madre de nuevo.

Pero no pasaron menos de cuatro meses hasta que tuvo lo suficiente para ir a casa.

Mientras tanto Kaylee continuo con su trabajo de ‘bar’ (desnudándose y ocasionalmente haciendo que un cliente se la cogiera por $$$ extra). Beth era de hecho su proxeneta.


Beth noto que su mama había subido de peso, ahora tenía una enorme panza. Pero ahora ella confronto a su hermano por eso.

“Que quieres?” dijo Ben cuando Beth apareció en su despacho.

Su recepcionista Gina era dócil, bustona y tenía la misma falta de personalidad que Helen.

“Sabias que mama está embarazada?”

“Lo está?” dijo el sonriendo.

“Sabes lo que eso significa?”

“Que va a tener un bebe...?”

“Muy gracioso...”

“Mira, ven a mi oficina,” dijo el sin querer confrontarla en su recepción.

“Cancela mis llamadas,” le dijo a Gina.

“Si, Señor” dijo ella.

Beth reviso dos veces y observo a Gina, que era ella, un robot?

“Toma asiento,” Ben señalo su sillón.

“No vas a psicoanalizarme…”

“Lo necesitas,” rio el disimuladamente.

“Escucha pendejo!” dijo ella “Si mama tiene un bebe, entonces...entonces la herencia...solo tendré… Mira...realmente necesito ese puto dinero!”

“Él bebe no reclamara...” Ben comenzó a decir.

“Su parte será puesta en un fideicomiso...realmente va a joder las cosas...cortes, abogados...”

“Que quieres que haga con eso?”

“No puedes...?” comenzó a decir ella...

Ella noto a Ben viendo un calendario. El repentinamente se levantó mientras se daba cuenta que su mama debía estar cargando a su bebe. “Oh, Dios!” se rio el “Esto es demasiado bueno!”

“Que cosa?”

“Mira, no puedo tenerte molestando a mama por el momento...por el bien del bebe...”

“Que?” jadeo Beth.

“No quiero que la amenaces...”

“Amenazar?”

“Se cómo tratas a esa tonta perra tuya...”

“Yo...”

“No lo putas niegues...solías golpearme cuando eras más grande que yo!”

“Yo...” ella comenzó a decir de nuevo, mirándose lo más inocente que podía.

“Prométeme que no molestaras a mama!”

“No...” gruño ella, “Que es eso?” pregunto ella mientras veía como sacaba algo de su bolsillo.

“Solo una lucecita...” dijo el.

“Que es esa m.…?” comenzó a decir ella mientras la señalaba y la apuntaba a su cara.

“Solo mira la luz, Hermanita...relájate...”

“Yo...?”

“Relájate,” dijo el “Ya sientes tus ojos sintiéndose pesados...”

“Pero...Yo...?”

“Tienes sueño...”

“Yo...”

“Solo puedes escuchar mi voz...Debes obedecer!”

“Yo...debo...”

“Debí haber hecho esto hace años,” dijo Ben para sí mismo.

“Estas totalmente relajada,” dijo el “Debes obedecerme. Quieres obedecerme... Dilo!”

“Yo...quiero obedecerte,”

“Abre tus ojos!”

Ella parpadeo y sonrió.

“Como te sientes...?”

“Bien?” dijo ella.

“Quítate la ropa.”

“Que...?” ella jadeo pero se encontró desnudándose “Que está pasando?”

“Relájate,” dijo el “Quieres cogerme...”

“No... Yo... Yo...quiero...”

“Quieres cogerme tanto... Siempre has querido cogerme...”

“Si...Yo, Carajo!” jadeo ella mientras repentinamente se daba cuenta que siempre había querido cogerse a su hermano.

“Lo quieres tanto...”

“Lo quiero tanto,” dijo ella y se apresuró a desvestirse.

Él se levantó y comenzó a desabrocharse su pantalón.

Gina entro, después de tocar la puerta.

“El reporte de los Hilders que pidió, Señor” dijo ella mientras se inclinaba sobre el escritorio y dejar el sobre que recién había sido enviado por correo.

Ella no pareció notar, o importarle que Beth ahora estaba desnuda, y que su jefe estaba sin pantalones y portando una masiva erección.

“Muy bien,” le dijo a ella.

Ella asintió con una sonrisa y regreso a su lugar, gentilmente cerrando la puerta detrás de ella.

“Ella esta buena,” confeso Beth.

“Podría hacer que te coja después,”

“Oh, si... Por favor... Me gustaría eso...”

“Pero ahora acuéstate, voy a montarte duro...”

“Te deseo,” suspiro ella mientras se acostaba en el sillón.

Ella abrió sus piernas, al igual que su mama, ella tenía un espeso arbusto negro. (Su secretaria y su esposa estaban depiladas).

“Ow!” jadeo ella mientras el presionaba su verga dentro de ella.

“Carajo, eres virgen!” jadeo el mientras entraba dentro de ella.

“Siiiiii!” lloro ella.

Ella era tres años mayor que él, pero nunca había tenido a un hombre dentro de ella.

“Quieres esto,” reforzo el en su mente.

“Si... Cógeme! Cógeme, hermano...!”

“Oh, carajoo!” lloro él y comenzó a correrse enseguida. Nunca se había corrido tan rápido. Quizás era su esencia, su estrechez, el hecho de que se veía como una versión más joven de su mama.

“Oh, siiiii!” gimió ella mientras era atacada por olas de su propio orgasmo. “Cogemeeeee!”

El termino de correrse dentro de ella.

“Levanta tus pies!” dijo el.

Ella lo hizo “Quieres que tenga a tu bebe?”

“Si...justo como mama...”

“Así que, eres el padre de mi hermana!” se rio ella mientras se acostaba con sus pies en el aire.

“Ahora parece que soy el padre de una hermanita, y una sobrina!” dijo el mientras abrochaba su pantalón.

“Yo... Yo no,” comenzó a decir ella.

El saco su linterna, se sentó en el sillón junto a ella y aplico la siguiente sesión de instrucciones para reforzar su voluntad. Él sabía que podría tomar un par de sesiones para completar el cumplimiento.


“Como fue tu día en el trabajo?” le pregunto una Helen desnuda con un beso. El sintió su estómago hinchado.

“Voy a ser papa...tres veces,” dijo el.

“Me alegra,” suspiro ella “Tengo la cena para ti...”

“Vamos a coger...”

“Oh, siiiii!” suspiro ella, dándose vuelta, abriéndose, mostrando lo húmeda que ya estaba y dispuesta.

Él sonrió mientras se desnudaba. Las cosas iban a ser geniales.

Su mama, su hermana, y su esposa iban a tener a sus bebes.

“Creo que llamare a Gina,” pensó para sí mismo. También la embarazaría!

Fin.