New Rules

Summary

La venganza de YeonJun, por lo que SooBin le hizo con GGUM.

Genre
Lgbtq
Author
Meeycoxma
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Único

YeonJun se sentía muy molesto con SooBin, y es que esta vez se había pasado con los celos tan innecesarios.

Se lo había pasado con HanBin, y es que él también se había puesto un poco celoso al verlo, tan alegre con ChangMin. Aun así YeonJun trato de mantenerse tranquilo, y hacer o decir algo que demostrara que quería, ir y cortarle las manos a SooBin por la insistencia de rodear al otro de la cintura.

Aquello solo había quedado en su cabeza.

Fue cosa de que SooBin soltara algo, pero tan estupido que YeonJun tuvo que verlo a los ojos, y ver que tan en serio era aquello, que había soltado.

Y era muy enserio. SooBin le hizo la ley del hielo, y toda esa semana se la pasó molestando con algunas “observaciones” según el líder de su grupo.”Que si, sus gestos eran muy exagerados” “Que no estaba cantando bien” “No se estaba tomando, con seriedad los ensayos” Estaba harto de ello, todo lo que hacía, estaba mal.

YeonJun no se caracterizaba por ser alguien paciente, con SooBin comportándose como infante no ayudaba del todo, por ello mismo irrumpió en la habitación del alto, quien al verlo entrar con un estruendo, causado por la puerta saltó en su lugar. Después lo miró con seriedad poniendo pausa a lo que sea, que mirase en su ipad.

—¿Se te ofrece algo, o sólo estás tratando de ser gracioso? —SooBin pregunto, como si el mayor fuera un completo niño.

YeonJun entró de lleno a la habitación, caminó hasta quedar frente a su menor, y con cero amabilidad le soltó todo de golpe.

—¿Gracioso? crees que estoy tratando de ser, te dire. Estoy harto de tu apática actitud que has tenido estos últimos días, conmigo—Pauso, para respirar y no gritarle al otro—. Resulta ser, que misteriosamente yo soy el único, que comete errores para ti. Porque nadie más ve, pero específicamente tu solo, pueden verlos. Te aguante que me hicieras la ley de hielo, pero esto ya es demasiado infantil.

Terminó el mayor, el de menor edad sólo se mantuvo callado. Aquello solo causó que el contrario, se molestara más.

—Bien así, quieres que sean las cosas.

SooBin no tuvo tiempo de reaccionar, no cuando el cuerpo del mayor, lo tiró hacia el piso. tirando a su vez, la pequeña mesa dentro de su habitación, y pasó el ipad.

—¿Qué crees que haces? —SooBin pregunto, con notable molestia.

—Que hago, obtener una respuesta a tu actitud, tan infantil, que has tenido conmigo—YeonJun lo miro con total seriedad—. No me voy a quitar, no voy a ceder, aunque tú sigas intentando seguir con esta actitud tan vergonzosa, para tu edad.

SooBin solo cerró los ojos, no cedería ante YeonJun, y menos si quiera tocarlo con sus manos, aunque le picaran por tomar sus caderas. No lo haría, YeonJun, tendría que aprender, a dejar de jugar con fuego.

Por su parte YeonJun resopló con molestia, estaba claro que SooBin, no hablaría, ni siquiera se movería. El más grande, se puso de pie, caminó hasta la puerta, nunca si mirara atrás; YeonJun tenía un plan, solo dejaría que SooBin cediera a los brazos de morfeo.

SooBin aun en el suelo, solo suspiro con alivio, al no tener a YeonJun sobre de él, tan fácil para tomarlo, pero no cedería ante sus deseos, no esta vez, haría hacerle ver a YeonJun que no era bueno jugar con fuego.


YeonJun sonrió con malicia cuando miró la hora en su móvil. Tomando las cosas que preparó, salió de su habitación, cerciorándose que los tres chicos restantes estuvieran durmiendo. Una vez comprobó en la habitación de BeomGyu. Entró con cuidado a la habitación, donde su víctima dormía profundamente, cerró la puerta y le puso seguro, con cuidado de pisar algo, o golpearse con algo llegó hasta donde SooBin dormía con tranquilidad. En otro momento YeonJun hubiera apreciado la imagen, en estos momento lo único que hará, es que el menor pierda la cordura.

YeonJun deja su celular a un lado, y toma lo que ha traído.


SooBin se siente incómodo, los brazos los siente entumidos, intenta bajarlos, pero algo lo detiene, no quiere abrir los ojos, pero sus piernas se sentían igual. Empezó a entrar en pánico, trató de hablar, se dio cuenta, que tenía una mordaza sobre su boca. Abrió sus ojos, todo estaba en penumbras, volvió a cerrar los ojos, esta vez cuando los abrió, trató de acostumbrarse a la oscuridad. Noto una figura sentada en la orilla de su cama.

—Que bueno que has despertado. Me estaba impacientando porque no lo hicieras—La voz baja y suave de YeonJun, tranquilizo un poco al más alto.

YeonJun encendio la lampara que SooBin suele tener en su escritorio. Alumbrando mejor la habitación. El dueño de aquella alcoba, miro mejor su cuerpo, notando que estaba completamente desnudo, sus piernas atadas y sujetadas, al igual que sus muñecas. Miro a YeonJun notando, que este solo portaba un bata de baño.

—No quieres cooperar conmigo, entonces necesito saber, porque has sido tan apático conmigo estos días—YeonJun con uno de sus largos dedos, roza con sus yemas la piel de la pierna de SooBin.

SooBin está concentrado en aquel dedo, que se pasea con lentitud, mientras YeonJun camina hasta él. SooBin debe aguantar, y mantenerse firme. YeonJun sonríe, y se sube a la cama, acomodando sobre el rezago de SooBin, aplastando la longitud del ma salto.

SooBin siente la presión de las nalgas del otro, sintiendo el material de la prenda rozar con su miembro.

YeonJun nota, que SooBin no se piensa mover, así que decide ir y bajar hasta su pnene, que aun sigue sin reaccionar.

—Esto sera una tortura para ti, esta vez no podras, hacer nada. Con sensualidad se acomoda sobre sus rodillas, empinando su trasero, la tela de la bata se desliza, revelando un encaje color rosa.

SooBin traga grueso, al ver el lindo encaje, apretar ese trasero, que tanto le gusta golpear y morder. Pero necesita ser fuerte y aguantar hasta el final. YeonJun lo sintió moverse, fue sutil el movimiento, al aparecer SooBin está haciendo su mayor esfuerzo, por no desesperarse.

YeonJun jugó un poco con su lengua en la punta, notando como poco a poco el pene empezaba a levantarse. Empezó desde la base, lamiendo como si de un helado se tratase. SooBin soltó un suspiro largo, la lengua de su pareja, no estaba ayudando con mantenerse quieto y fuerte. YeonJun decidió meterse la longitud en suboba, sintiendo las caderas del más alto moverse tratando de, que empezar con su movimientos.

YeonJun dio en le blanco, con un “pop” se sacó el miembro de su boca, sonriendo, al ver la cara de su chico, suplicando, por volver a meterse su longitud en su boca. Sus manos se pasearon, mientras una socarrona sonrisa surgió en sus labios. SooBin se sentía molesto y frustrado, al ser dejado así. YeonJun siguió con sus manos paseándose por el cuerpo que tenía debajo de él. Su boca viajó hasta los pezones, sólo con la punta de su lengua les dio a cada una, una lamiada. Bajo de nuevo hasta donde aquel caminito, hacia el recorrido, a aquello que hace poco había tenido dentro de su boca.

—¿Dime SooBin, me vas a decir, porqué de tu actitud de adolescence conmigo? —YeonJun, volvió a acomodarse sobre sus rodillas, aun sin hacer el siguiente movimiento.

SooBin no quería ceder. No se movió.

YeonJun no dijo nada, volvió a acomodarse, volviendo a tener el pene erecto cerca de sus labios. SooBin espero sentir la estimulación con la boquita de su chico, pero eso nunca llegó, o no en su miembro. La boca de su chico, había tomado otra cosa, una de sus bolas.

SooBin, no pudo contra su cuerpo, movió sus caderas, y su piernas, buscando la liberación de las ataduras. YeonJun sonrió. Dejó de nuevo aquella acción, y volvió a sentarse sobre el rezago, esta vez sintiendo el miembro debajo de sus nalgas, moverse un poco, al sentir su piel rozar.

Los ojos de SooBin estaban un poco oscuros, notando un poco su pecho, como bajaba y subía, sus puños cerrados. Estaba molesto, y excitado.

—¿Entonces me dirás o no?

SooBin cerró los ojos, no podía seguir, fingiendo y logrando aguantar, no cuando su pareja era tan sexy y caliente.

Con un movimiento de cabeza, fue suficiente para que el mayor, se estirarse sobre el cuerpo del otro, y solo le quitó la mordaza. SooBin soltó un largo suspiro.

—Ahora si dime SooBin…—La voz de YeonJun se colo no solo en el cerebro de SooBin, su cuerpo parecían reconocer, la voz del dueño de quien hace unos minutos lo estaba por volver loco, solo con unos teques, su lengua y su boca.

SooBin necesitaba decirlo en voz alta, sabía que si lo negaba, seguir en este estado, podría ser toda la madrugada, o en el peor de los casos, se iba a ir, y no lo dejaría seguir.

—Estaba molesto, por tu comportamiento detrás de cámaras, con los chicos de Cortis, sobre todo con Martin—Listo lo había dicho.

YeonJun no dijo nada, por un largo rato. Donde no supo si reírse, o golpear a SooBin.

—¿Martin? —Yeonjun preguntó, con confusión, literalmente no estaba entendiendo nada.

SooBin frunció el ceño, no le gustaba que YeonJun pronunciara su nombre.

—Sí, el.

YeonJun parpadeo, y miro fijamente a SooBin, intentando descubrir cuál era el maldito problema.

—¿Deja de decir estupideces? Dime la maldita razón SooBin ¿Que tiene que ver, el todo esto? —YeonJun, estaba empezando a molestarse de nuevo.

SooBin fruncio el ceño, YeonJun era idiota o que.

—No son estupideces. Es como andas todo sonrisas bonitas, abracitos y todavía lo tomaste de las manos. Ante sno entre lanzaron sus dedos.

YeonJun, empezaba a sentir, que un tic, le daba en su ojo izquierdo.

—¿De qué demonios hablas? Son nuestros menores, claro que los iba a tratar amistosamente, tampoco pretendo tener cara de culo.

—No entiendes cual es el problema, es guapo, joven y alto YeonJun, podría jurar que cuando lo viste entrar en la sala, casi babeas.

YeonJun eio, río con sarcasmo.

—No seas estupido. Por la única persona que babeo es por ti. Todo por eso, te enseñaré, a que debes de dejar de ser un maldito estupido.

YeonJun estaba enojado, es por ello que lo haría, al inicio no lo iba hacer, solo llegaría hasta donde había llegado. Pero ahora con lo revelado, era momento de darle una lección a su chico.

Tomó su celular, todo bajo la atenta mirada del más alto, sin entender qué demonios con YeonJun.

—Sabes SooBin, yo no iba a seguir este plan, porque pensé que tus motivos no serían tan estúpidos—SooBin frunció el ceño molesto, aun asi continuo YeonJun—. Por eso ahora seguiras mis nuevas reglas, y espero las cumplas, o realmente la siguiente vea a alguien mucho más alto que tu babiare por el.

—Mis motivos no son estúpidos.

YeonJun lo ignoró y le dio play a la canción. La canción comenzó y SooBin hizo una mueca, no con esa canción.

—No arruines mi canción favorita—Lo miró con seriedad mientras sentía las caricias de otro sobre su cuerpo.

—Entre mis reglas está callate, y disfruta.

SooBin volvió a mover sus brazos en un intento fallido por desatarse. Las manos sobre su pene, bombeando a un ritmo lento, pero firme, solo ocasionan estragos en su cuerpo y cerebro.

YeonJun siguió con el juego, mientras que con su otra mano desocupada, como pudo se desató la bata, dejándola deslizarse por sus hombros, revelando la bonita lencería de encaje rosa. Un lindo moño decoraba su parte trasera, mientras que enfrente listones sobresalen.

SooBin no estaba seguro, si la canción de fondo sólo estaba empeorando las cosas. Las voces de los cinco hacían eco en su cabeza, y la imagen de un YeonJun coqueto bombeando su pene, mientras sus caderas de repente se movían, buscando también satisfacerse.

—No…uff—SooBin solo quería poder, deslizar las palmas de sus manos por el cuerpo del contrario, y sus dedos rozar con esa linda lencería. Quería usar sus dientes para quitarla.

YeonJun sonrió encantado. Dejó de bombear y se acomodo sobre le pene, nunca sin ir más allá del roce de su entrada, con la palpitante longitud que empezaba a derramar pre-semen. La parte, o si la parte de aquella nación donde la coreografía, debían hacer un movimiento de caderas circular.

No rules, ahora si o si sería por siempre una de sus favoritas, y no solo de SooBin. SooBin empezó a empujar sus caderas, buscando enterrarse en su pareja, el movimiento circular de sus caderas lo había hecho terminar, por hacerlo perder la cordura. YeonJun siguió jugando, esperando de nuevo aquella parte, ahora cantada por el dueño, los jadeos y gemidos debajo suyo.

¡Oh, qué hermoso era llevar al límite a SooBin!

SooBin se vino con un largo jadeo, después de escuchar su voz, mientras entre la neblina podía recordar la coreografía.

YeonJun sonrió satisfecho, quitándose de encima. Se volvió a colocar la bata, bajándose de la cama, tomando su celular, con pasos lentos, alcanzado la altura d eun SooBin, quien trataba de recuperarse de su clímax.

—Mi otra regla es:aprender a hablar las cosas—Sus dedos pellizcaron los pezones de SooBin. Escuché la queja y sonrió más—. Y mi última regla es; no vuelvas a arruinar mis canciones con tus perversiones.

YeonJun solo desató una muñeca, y se apresuró a salir de la habitación del más alto. Dejaría SooBin con las ganas, como lección de dejar de ponerse celoso por niñeces.

SooBin solo maldijo, al descubrir, que efectivamente aquello no era más que también, una venganza disfrazada desde lo ocurrido con el challenge de GGUM.

—Me las vas a pagar YeonJun—Susurro por lo bajo, mientras terminaba, por desatarse sus tobillos.


¡Hola! Volví con este OS, que creó que sí hubo mención de “No rules” al último del OS, de GGUM. Bueno ha quedado, mi deuda con ustedes, ha quedado saldada.

Si no comentan, yo no sé, si esto quedo bien, mal o de la vrga.

MeeyCoxma <3