Capitulo 1: La dinámica del clan Uzumaki
Comenzaba a pensar que no estaba hecho para esto, o quizás era demasiado bueno. El fastidio no lo dejaba decidir cual de esas dos opciones era. El chico pelirrojo no podía sentir más que una profunda necesidad de volver a casa.
“Que estoy haciendo aquí de todas maneras?”, se preguntaba Naruto.
Si era por educación, la academia ninja era insuficiente, casi tirando a lo mediocre, los alumnos aprendían la versión pública de las cosas, de la guerras, de la política. E incluso de los jutsus.
Al menos en casa, las clases que su madre le daba eran más amplias, pero tenían una mejora aún más grande a diferencia del resto.
La diferencia más importante, era que en casa tenía el enorme culo gordo de su madre siempre disponible. Aunque su actitud violenta era siempre un fastidio. Siempre podría doblegarla invadiendo su cuerpo con su enorme miembro arrancándole su fuerza a base de placer, y relajarse mientras ella lamía su polla con avidez.
Al menos así su enorme y jugoso culo, lo distraía de temas inútiles como el manejo de chakra que él ya dominaba a la perfección.
Soltó un bostezo grande, tanto que mostró todos sus dientes de no ser por qué tapo su boca con la mano, se revolvió en su asiento y la voz de iruka- sensei se detuvo.
“Al fin puedo descansar” pensó el usumaki relajando su cabeza en el pupitre de madera.
— ¡O-oye! ¡Cretino! — grito el sensei arrojando su tiza desde la pizarra, con un movimiento excepcional.
Naruto pudo escuchar el silbido del viento que provoca la tiza al acercarse. Una de las razones por las que odiaba las clases es que sus sentidos agudos le permitían escuchar todas las estupideces que podían haber a su alrededor.
Naruto movió la cabeza y la tiza golpeó a alguien detrás.
El chillido le recordó a chouji, aunque bien pudo interpretarse como el alarido de un perro herido.
Naruto sonrió con suficiencia e Iruka apretó el puño con furia.
— ¡Oye cretino, no lo esquives! Estamos hablando de algo importante. — gritó Iruka — ¡Tienen que practicar sentir su chakra para que puedan aumentar el nivel de sus jutsus. ¡Es la base para ascender a nivel chunin!
— Hablar de esto mientras aún no somos genin es un fastidio. — intervino el más despreocupado hijo del clan Nara. — ¿No deberíamos hablar del examen de mañana?
Naruto asintió, a lo largo de la escuela había un montón de idiotas, pero ese chico que controlaba las sombras no era uno de ellos.
Iruka chasqueó los dientes. Y volvió la vista al pizarrón, anotando los nombres de algunos maestros.
— Si mañana pasan su examen, se les asignará un sensei nuevo y formarán un equipo. — comentó el sensei encogiéndose de hombros — si de verdad te crees tan capaz, Naruto. No tendrás problemas si de verdad eres el genio de la generación.
Mientras Iruka hablaba, el uzumaki se había relajado en su lugar y había vuelto a dormir.
— ¡Te estoy hablando, mocoso!— gritó Iruka y arrojó otro trozo de tiza. — ¡No te creas intocable por ser el hijo del cuarto Hokage!
Esta vez tanto el chico pelirrojo como quien sea que estaba detrás suyo lo esquivaron. La tiza se rompió detrás de él, Naruto no pudo ocultar un gran bostezo que escapaba.
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El sendero camino a su casa estaba bañado por el sol de la tarde. Los niños civiles jugaban en la vereda mientras él solo pensaba en las clases de iruka-sensei.
No era porque le interesara,eso ni en lo más mínimo. En realidad se preguntaba cómo los otros estudiantes de la academia apenas estaban viendo eso, y él ya estaba tratando de dominar el modo sabio gracias a su padre.
Tenía en su arsenal el rasengan y haraishin de su padre, su fuerza física también estaba aumentada gracias al control de chakra enseñado por su madre.
— ¿Qué es lo normal? — se preguntó en voz alta.
Antes de darse cuenta, ya se encontraba en la residencia privada de los usumaki’s
Una gran casona cerca del territorio donde estaban antes los Uchiha, sin embargo, en toda la extensión de terreno, ahí solo estaba su madre y él, a pesar de que detrás había un área de entrenamiento y un pequeño bosque privado.
Una sonrisa perversa se dibujó en su rostro. Quería desquitar todo el aburrimiento que había acumulado en la mañana y parte de la tarde, no había nada mejor para eso que las enormes tetas de su madre las cuales usaba con regularidad.
Abrió la puerta y anunció su llegada.
— ¡Por aquí! — gritó la voz de su madre, creyó que venía de la cocina, aunque no estaba seguro, en una casa tan grande y sola, a menudo el eco jugaba con sus sentidos.
Se acercó lentamente, relajando sus brazos detrás de su nuca, al abrir la puerta corrediza de la cocina, un enorme puño envuelto en chakra le dio de lleno en la mejilla. Naruto salió disparado, su cabello rojo se incrustó en un muro de madera detrás suyo.
Trataba de utilizar sus manos para soltarse, pero no podía porque el dolor le recorría el cuerpo.
Pudo ver las enormes tetas lactantes de su madre balancearse hacia él, mientras ella descansaba sus brazos en las gruesas caderas. Aún después del tremendo golpe que lo había proyectado, él no pudo evitar emocionarse al verla.
Ese día, él sabía que su padre estaba de misión, no volvería en una semana o más, no le importaban los detalles. El culo gordo de su madre estaba tan cerca y solo tendría que doblegar su ira, que por algún motivo tenía, eso tampoco le importaba de momento.
— ¿Qué te pasa? ¡Algunas madres saludan a su hijo en lugar de golpearlo! — gritó Naruto molesto, sacó su cabeza de la pared y se sacudió el dolor acariciando su cien.
— Iruka-sensei envío un mensaje, ¡sigues durmiendo en clase e incitando a los alumnos a ser perezosos! ¡No permitiré que pongas a la familia en vergüenza! — gritó Kushina acercándose.
Lo tomó del cuello y lo levantó, sus ojos estaban blancos envueltos en furia, casi parecía que su cabello formaba colas iguales a las de un bijuu. Ella era peor que un biju,porque la bruja escarlata — como le gustaba llamarle— era muy fuerte.
— P-pero eso no es cierto — contestó Naruto desviando la mirada. — el estaba hablando de algo sin importancia y nadie ponía atención
— El examen chunin es algo de mucha importancia, ¿¡qué harás si lo repruebas!? — al gritar Kushina comenzó a zarandear a su hijo.
Aquella dinámica comenzaba a fastidiarlo, no veía el día de graduarse de la academia y no tener que cumplir expectativas estupidas.
— Si, si , lo siento, de verdad lo siento, ¿¡Podrías soltarme!? — bramó Naruto, puso mucha fuerza solo para soltarse del monstruoso agarre de la tetona.
Ella pareció querer decir algo, pero noto como su hijo la miraba con detenimiento. No, no la miraba a ella, miraba sus pechos, los miraba cada que le gritaba y cada que tomaba aire, atento a su balanceo.
— ¡Eres un mono pervertido! — gritó ella.
Aunque creyó que lo golpearía, por lo que cerró sus ojos. no sucedió.
En cambio se giró y se retiró a la cocina moviendo sus caderas con exageración, era obvio que ella quería que su hijo le mirase el culo gordo de caderas anchas. Solo de verlo el uzumaki se puso duro como una roca.
— vete a dar un baño, mientras te hago de comer.
“Al infierno con eso” pensó Naruto.
Se acercó a su madre y la abrazo por la espalda, aunque inicialmente se sorprendió, él sabía que ella misma ya esperaba eso, pues en cuánto sintió la punta de su miembro acariciando su pantalón de tela blanda levantó ligeramente el culo, haciendo que naruto se despegara ligeramente del suelo.
— Eso puede esperar, no puse atención porque llevo todo el día pensando en ese culo regordete, en que debo llenarlo hasta quedar satisfecho.
Kushina apretó los dientes, pero luego una sonrisa lasciva se formó en su rostro, cargada de perversidad.
—- tu padre se fue apenas ayer y ¿Quieres metermela ya?, eres un mono. — señaló ella molesta.
Naruto negó con la cabeza, como si lo que dijera ella no tuviera sentido.
— Te iba a coger desde ayer si no hubieras estado en misión. Ya no resisto más. — contestó con seguridad y furia.
Desde su posición alta, comenzó a bajar el pantalón de su madre, ahí cerca de la entrada. Si Minato de casualidad llegaba sin avisar, los encontraría en el acto, su esposa cogiendo con su hijo. Sin embargo, ella tampoco podía esperar.
Quería ser llenada con urgencia desde que Naruto tenía menos de diez años, ya era parte de sus deberes llenar a Kushina. Debía tener su caliente semilla dentro de su útero cada vez que lo veía, de lo contrario, se enfadaba más de lo normal.
Si bien, le daba al menos tres descargas diarias estuviera su padre o no, debía cogérsela como dios manda cuando su padre no estaba en la aldea, esto a menudo duraba días completos.
Al bajar su pantalón. Naruto no esperó a nada y comenzó a meter sus verga entre las nalgas de su madre, quizás estuviera pensando que encontraría su vigina, pero no, estaba picando el culo de su madre en ese momento. Su ano estaba listo, y poco a poco la verga del joven uzumaki comenzó a entrar en su recto.
Kushina hizo una cara perversa, sacó la lengua y sus ojos se fueron hacia atrás.
Quería el semen de su hijo donde él quiera ya sea en su culo o en su vagina, en su boca o en sus pechos, en su cara, en el cabello. Dónde sea, lo necesitaba, solo con saber que era de su hijo, ella se convertía en la madre más feliz de todo konoha.
Antes de darse cuenta,la enorme polla de su hijo entró al fin, abriendo su culo gordo con amplitud. Ella ahogó un grito de placer mordiendo sus labios. Intentó entrar a la cocina, meterse en otra parte de la casa lejos de la recepción, pero aún avanzando a tientas, la verga de su hijo se movía en su culo gordo, que ondulaba en cada embestida.
— ¡Este pene es de un monstruo! — grito ella al fin sintiendo un ardor venir de entre sus nalgas.
Sin embargo, ella sabía que fue por su propia culpa.
Desde que Naruto tenía ocho años o incluso antes, Kushina sabía que tenía una enorme polla, sin embargo, cuando comenzó a tener erecciones, ella ya chupaba y devoraba su semen. Para el niño no había importancia en eso, de principio, pero para sorpresa de Kushina comenzó a querer descargar su semilla en ella de todas las formas posibles. Esa dinámica sexual había continuado por dos años, hasta el día de hoy.
Ella ya no podía pensar si no tenía su caliente semen recorriendo su útero o guardado en lo más profundo de su estomago.
— ¡Te voy a follar hasta que me canse! ¡No te muevas! – rugió Naruto golpeando la rodilla de su madre.
Kushina cayó de cara en la cocina, sus enormes tetas evitaron que se golpeara la cara, todo su lujurioso y jugoso cuerpo tembló.
El no dejo de moverse en ningún momento.
—¡Si, cogeme, hijo!! ¡Follate a tu madre! — gimió kushina con fuerza.
Sentía la enorme polla de su hijo entrando en su culo, ella comenzó a babear como una idiota mientras mas y mas de su miembro le era regalado.
Sintió a Naruto jalando su cabello rojo brillante y Naruto comenzó a montarla como si ella fuera un caballito, una forma perversa de convertir un juego infantil en el mas incestuoso jugo sexual.
La descarga siguiente sacudió el cuerpo de su madre, que como era costumbre en ella, alcanzaba el clímax más rápido cuando era follada por el culo.
— Ahora si, ire a bañarme, hazme de comer mami.
Cuando la verga de Naruto dejaba su cuerpo, Kushina se contorsionó hacía atrás.
—~si, hijito~--balbuceó sintiendo como el semen de su bebe escurría de su culo ancho y manchaba todo el centro de sus nalgas y el suelo.
— Si tiras demasiado de mi semen, tendré que rellenarte otra vez.
Kushina se quedó sola ahí tirada en la cocina, con el pantalón abajo y una gran mancha blanca brotando de su trasero. Fue un buen orgasmo y aún quedaba mucho día por delante.
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La bañera tenía muchos productos de su madre, el agua tibia relajó sus ya relajados músculos, pero comenzó a lavarse con cuidado. Si bien, sabía que el evento principal del día acababa de empezar, tenía que asegurarse de hacerlo bien. Por lo tanto comenzó a revisar sus reservas de chakra que no eran pocas. Meditó cuanto tiempo tardaría, esperaba que demasiado, si se ponía a una verdadera batalla de resistencia con su madre, ella podía ponerse demasiado salvaje y resultar una perra difícil de complacer.
Recordó su primera vez en esa misma bañera, tenía alrededor de siete años, habían completado un entrenamiento de resistencia con su madre en su bosque privado, el cual consistía en golpear a su hijo cada que intentaba subir a un árbol usando chakra en sus pies y golpearlo si fallaba.
Lo logró al segundo intento, y el primero lo falló porque su madre no se callaba la boca para darle indicaciones, después de ahí, lo hizo subir a cada árbol del bosque y pararse de cabeza.
Recordó también que él estaba acostado en la bañera, sobre su tetona madre, al ser tan pequeño, los enormes senos de la mujer colgaban en sus hombros como dos flotadores de carne. Pensar en eso en aquel momento lo puso durísimo. Sin saber que hacer no tuvo otra opción que preguntarle a su madre sobre los misterios de su cuerpo.
— “Lo que tienes ahí es una erección” — explicó la zorra escarlata. —- “Eso se usa para complacer a las mujeres”
Fue toda la información que le dio antes de verse atraída por su enorme polla, que sobresalía del agua, uso sus suaves y grandes manos para rodear una parte de su pene recién despierto. Y ahí, su madre lo masturbo por primera vez. Si podía decirlo de alguna manera, porque aunque terminó llenando la mano de la mujer de su semilla, ella lamió su mano con una puta sedienta.
Después de eso usó su propia boca para limpiar su miembro, Uzumaki tenía una memoria perfecta, recordaba la sensación de sus labios carnosos de milf besar su pelvis cuando llevó su verga hasta el final de la garganta. Recordaba sus gemidos y la expresión en su cara cuando Naruto le llenó la boca de semen por primera vez.
Aquel día, su padre estaba en el comedor, bebiendo café y leyendo algunos pergaminos de noticias y actividades del día.
A Naruto le encanta pensar que, ese mismo día, su madre bajó a la cocina, cuando sabía que Minato estaba por irse, le dio un beso de despedida con los mismos labios que habían chupado su verga. Y luego, cuando Minato se fue. Tomó la virginidad de Naruto en la cama que compartía con su esposo.
Pensar en el pasado le hizo ponerse muy duro, por lo que decidió salir de la ducha. Se dirigió a la cocina y no se molestó en vestirse.
Su madre ponía la mesa, estaba inclinada hacia delante mientras servía pescado y una ensalada de frutas con otra de verduras. Comida que se podía preparar y comer rápido, no tenía ninguna duda. Ella quería su polla tanto como él quería metersela.
Cuando Kushina puso el último plato en la mesa, sus tetas ondularon debajo de un delantal, no llevaba nada debajo, solo su piel desnuda y jugosa que a él le encantaba dejar marcas. Realmente no importaba, su padre nunca la tocaba, estaba demasiado cansado para eso, además, ella le pertenecía a Naruto.
— Lo siento, no puedo esperar demasiado, — comentó Naruto desde el margen de la puerta.
Kushina alzó la vista con un aire de suficiencia, quería sorprender al semental de su hijo con un traje sexy, pero la que se sorprendió fue ella, pues la verga de su hijo ya le apuntaba, se veía enorme, más que otros días, contrastando con su pequeño cuerpo de infante. Aquello parecía pecaminoso y degenerado — sus cosas favoritas — por eso mismo no se resistió.
Abrió ligeramente su delantal mostrando sus enormes tetas jugosas, Naruto había chupado esas mismas tetas por más años de los que debería, y no tenía pensado dejar de hacerlo hasta el día en que alguno de los dos se muera.
— ¡Pero mírate! ¡Mono pervertido! Desear tanto a tu madre, ¿¡qué habré hecho mal!? — aunque lo dijo con fuerza, una sonrisa retorcida y pervertida se dibujó en su rostro.
La milf tetona no sabía lo que le esperaba por decir esa tonteria. Había muchas cosas que había hecho mal, follarse a su propio hijo fue la primera. Pero dejarse follar tantas veces como quisiera era la segunda peor. Naruto no estaba interesado en nada, lo único que deseaba era rellenar el caliente y jugoso coño de su madre hasta desfallecer, quizás incluso preñarla, aunque de momento aquello todavía no parecía posible.
Naruto se acercó a ella hasta que la miró desafiante de frente a algunos centímetros.
— ¿Tú ya comiste, mamá? — preguntó mirando sus tetas de cerca.
Ella asintió despacio, cubriendo con una mano su boca, conteniendo su sonrisa perversa.
— Qué extraño. — señaló Naruto acariciando la punta de su pene hacia arriba y hacia abajo— no recuerdo que hayas comido.
Al decir esto, los carnosos labios de Kushina se humedecieron por su lengua. Naruto la “ignoró” con una diferencia disimulada. Sentándose en la mesa familiar sin ropa. Tomó la comida que le había preparado su madre con esmero y comenzó a disfrutarla. Estaba hambriento sobre todo, sabiendo lo que estaba a punto de hacer, quería estar listo y con energía.
— Come ya mamá — dijo Naruto
— Tu no me das ordenes, mocoso. — comentó ella, pero no se detuvo en su camino a su hijo. Se metió debajo de la mesa y puso sus grandes y jugosas tetas alrededor del miembro de su hijo.
Comenzó a subirlas y a bajarlas, a pesar de su corta edad, la mujer veía con lujuria como la verga de su hijo sobresalía entre sus pechos y sobrepasaba su cara. Retrocedió su cabeza hacia atrás y puso sus carnosos labios alrededor de la punta de su miembro, Naruto sintió como su madre movía la lengua alrededor de su glande.
— Eso es, se una buena zorrita y lame bien. — añadió mirando a su madre mientras devoraba un trozo de fruta de su ensalada.
Kushina por otro lado, comenzó a salivar, su “baba” se caía por el borde del miembro de su hijo, aquello que salía de entre el candado que eran sus labios.
—~sheeelp~ aahhh~ — el sonido de su madre apartando la verga de sus labios y volviendola a meter hizo a naruto apretar un poco, tomó aire para poder seguir comiendo mientras su madre volvía a la acción.
La cabeza de Kushina comenzó a subir y a bajar, su pelo rojo brillante se movía mucho, por lo tanto se detuvo y se hizo una coleta grande que arrojó hacia atrás. Luego mientras chupaba hizo su cara a un lado, pegando su mejilla con el muslo de su hijo. Naruto pudo ver su enorme miembro dibujarse en las mejillas de su madre mientras lo hacía bailar de lado a lado.
Luego se lo metió hasta el fondo de la garganta, la puta de su madre se lo estaba comiendo todo, sus enormes tetas carnosas se movían abrazando su polla mientras ella descendía todo lo que podía.
El movió su pie, como si ella fuera una puta callejera comenzó a masturbarla con el.
La situación de Kushina, siendo humillada por su hijo, lejos de molestarla como era habitual solo la puso más caliente. Su coño comenzó a deslizarse hacia delante y atrás con suavidad, el delantal cubría su parte frontal, pero no la parte baja. Dejando en el pie de Naruto con humedad de su lubricante natural vaginal. La sensación hizo que Naruto encontrará muy sexy a la puta de cabello rojo de caderas enormes.
Ya no podía esperar más.
Comenzó a comer con rapidez y su madre, quien se dio cuenta de esto, empezó a chupar con mas y mas fuerza, hasta que consiguió que la semilla de su bebe escurriera por su boca en forma de un líquido espeso y blanquecino que comenzó a gorgotear.
Naruto pudo ver como la mujer doblaba la cabeza hacia atrás y de pronto.
— ¡GLUUP! — Kushina se había tragado el semen de su hijo. Abrió la boca debajo de la mesa para mostrarle que no había quedado nada. Quitó su trenza para dejar su cabello suelto una vez más.
Luego de eso soltó una risita triunfante, casi infantil a pesar de ser una mujer de 50 años.
— Termine mi comida antes que tu, bebito — declaró orgullosa de su victoria.
Naruto apretó los puños y una sonrisa maliciosa hizo que él mismo se relajara. Si bien, esta mujer de culo delicioso no dejaba de ser una puta, tampoco dejaba de ser su madre.
— Entonces debo ir por el plato principal. — Comentó el uzumaki tomando a la mujer del brazo y sacándola de debajo de la mesa.
— ¿Qué crees que haces, idiota? — aunque su voz estaba molesta, y sus ojos echaban furia, Kushina se dejó manipular, una evidente muestra que, a pesar de saber lo que venía iba a fingir resistirse y a tratar de burlarse de él poco después de terminar.
Pero él no lo iba a permitir, iba a destrozar su coño de mujer casada y a dejar tanto semen en su interior que jamás terminaría de salir de su útero. Decidido, Naruto empujó a Kushina al sofá de la familia y ahí apartó el delantal que estorbaba la vista de su húmeda entrada.
El uzumaki puso su miembro en la entrada, como si comprobara por fuera hasta donde llegaría. Desde su base, Kushina pudo apreciar como el enorme miembro de su hijo subía hasta su ombligo, aquel era un destructor de mujeres, imposible de manejar para cualquiera, pero no para la kunoichi más fuerte como era ella.
— ¿Que no vas a entrar, niñito? — dijo en su tono desafiante de siempre — ¿le tienes miedo al coño de tu mami?
Naruto frunció el ceño molesto pero no dejo de sonreir.
— Lo único que me da miedo de una puta infiel como tu, es que no puedas satisfacerme — replicó el joven con arrogancia.
Pensaba advertirle algo, pero al escuchar las soberbias y molestas palabras de su madre, Naruto puso su enorme miembro en su vagina. Kushina sintió como su útero recibía los choques de la verga de su hijo al fin después de tres días de misión. Abrió las piernas para dejarlo entrar más y cuando su bebe llegó al fondo, Kushina cerró las piernas en un abrazo lascivo y amoroso.
El choque de su jugosa carne con el delgado cuerpo de su joven hijo hizo un ruido obsceno de aplauso que no dejo de subir el volumen. Ambos uzumaki's agradecieron estar en un terreno apartado, nadie podría escuchar los gemidos lascivos de su madre que se volvía loca por su hijo.
El joven uzumaki sintió como el coño sediento de leche acariciaba toda la longitud de su pene. Ella se dio la vuelta y Naruto no tuvo más opción que salir un momento, cuando estaba a punto de regañarla y castigarla, su madre levantó su enorme y jugoso culo como una perra en celo.
—así, bebito de mamá, ¡cogeme como un animal en celo!! — al decir esto, Kushinna hizo ondular su enorme culo de lado a lado, su carne se movía con lascividad.
Naruto decidió no esperar y le dio una potente nalgada.
—¡Ladra! –ordenó con una sonrisa Naruto.
“Si quieres ser tratada como una puta perra de la calle, entonces así lo haré” pensó Naruto.
Kushina quiso molestarse,pero antes de que pudiera hacerlo, su hijo metió su enorme polla en su ondulate coño infiel.
— ¡wof! ¡woof! — ladró ella, tenía una cara de ahogao y Naruto solo podía ver parte de ella.
Aunque obedeció, el uzumaki noto como apretaba más su polla. Sonrió completamente perdido en el abrazo de las nalgas de su madre.
— ¡Ladra! — ordenó una vez más.
— !wooof! !woof! — El movimiento de las tetas jugosas y llenas de leche de Kushina hizo a Naruto intentar subirse a su madre para alcanzarlas y manosearlas.
Por accidente la derribó en el sillón, ella quedó completamente boca abajo, acostada y estirada. Naruto saco su verga lentamente y justo cuando su madre creyó que debía presionarlo mas, la volvio a embestir con fuerza,
Ahí recostados en el sillón familiar, las nalgas de Kushina se movían como las suaves olas del agua, sin embargo con un sonido más pervertido y sonado de ladridos.
Naruto sintió algo caliente a punto de salir, una enorme corrida emergió poco después.
Comenzó a disparar su caliente leche en el coño lujurioso de su madre, mientras ella sentía que su hijo la llenaba y sin que él lo pidiera, volvió a ladrar como una perra en celo. La semilla caliente del uzumaki llenó el útero de su madre, sin embargo sintió como no cabía más, el semen se desbordó por los costados de las paredes vaginales de su madre, manchando el sofá.
Kushina continuó ladrando. Naruto sacó su verga y llenó la espada de su mamá en un chorro de líquido blanco y caliente que manchó su cabello.
Naruto se puso de pie y su madre se incorporó en el sillón, su rostro estaba completamente enrojecido.
— eso fue… — balbuceo ella desviando la vista de su hijo.
Normalmente se dejaba humillar un poco o lo que fuera suficiente,pero ahí, se había dejado dominar por completo, nadie había visto esa faceta tan puta suya además de su hijo. Podía sentir su semilla andando en su interior y goteando de su vagina.
— Qué felicidad entonces. — dijo Naruto que en todo lo que podía pensar era en el jugoso culo de su madre ahora marcado por él. — te traeré un collar y una correa la próxima vez.
— I-idiot… — Balbuceó ella pero antes de que pudiera terminar, Naruto la beso en la boca.
Su pequeño beso de preadolescente se perdió en los carnosos labios de su madre, mientras que ella intentaba meter su lengua en su boca, ambos se llenaban de saliva mutuamente. Naruto deslizó una mano mientras la besaba y comenzó a acariciar su fértil coño con su mano. Metiendo dos dedos tan profundo como podían llegar, Kushina puso los ojos en blanco, hasta que Naruto la hizo venir con fuerza vaciando su coño lleno de leche por toda la sala.
La seción de sexo intenso continuo hasta el anochecer y casi hasta la madrugada.
De no ser por el entrenamiento Shinobi tanto madre como hijo habrían llegado tarde a sus destinos al día siguiente.
Ese día, Naruto estaba en el aula esperando su turno para presentar el examen de graduación.
Un simple jutsu de clones de sombras.
Sin embargo su mente no estaba ahí, estaba perdida en la noche de sexo con su madre, había vaciado al menos quince descargas en ella, la casa habia quedado con un potente olor a sexo que no se iría en días.
Kushina se había quedado a limpiar — o eso le había dicho a él— aunque otras madres esperaban a sus hijos afuera de la academia para celebrar si se convertían en genin.
Para Naruto fue pan comido, no solo hizo una decena de clones de sombra de él, si no que copió a algunos de sus compañeros, a Iruka sensei, de Hinata hizo tres y de sakura, de todos menos de sasuke que seguía mirándolo con una irritante mirada de competitividad a pesar de solo lograr hacer un par de clones.
— ¿esto es suficiente, iruka-sensei? — preguntó soltando un largo bostezo.
El hombre no hizo más que mirarlo furioso y asentir con la cabeza, bajo la mirada y al final extendió su banda de genin. Al fin iba a dejar la estúpida academia.
— ¿Quién será mi maestro? — interrogó Naruto observando con indiferencia a su banda que amarró sobre su frente de inmediato, desentonando con su cabello rojo, pensó en cambiarle el color después.
Iruka se llevó las manos a la espalda y luego lo miró de forma burlona.
— Dado que eres el estudiante más sobresaliente, te vamos a asignar a un equipo especial. — anunció el sensei lo cual llamó la atención del resto de estudiantes. — El resto hará equipos de tres y acompañarán a un jounin.
Todos comenzarona balbucear sorprendidos esperando saber con quien les tocaba, pero ese teatro no resolvía la duda del joven ninja.
— Me gustaría decir que me alegro, pero no se de que está hablando, todos entraran a un equipo de tres personas, ¿no? — señaló Naruto arqueando una ceja,no sabía a que estaba jugando su maestro, pero en aquel momento, parecía bastante contento de algo.
Iruka fingió toser cubriendo su mano con su puiño y miró al resto de estudiantes.
— Para empezar, quiero que le den la bienvenida a la esposa del cuarto Hokage, Kushina Uzumaki! — anunció Iruka, Naruto se levantó de su asiento con sorpresa. Casi derribó a uno de sus compañeros que estaba cerca.
— ¡oye!
— Ten cuidado.
La puerta corrediza se abrió y del pasillo ingresó una de las mujeres más respetadas de konoha. La madre de Naruto, esposa del cuarto Hokage, la kunoichi con más chakra y mayor versatilidad de combate. Portaba su uniforme de jounin ajustado al cuerpo, bueno, para ser justos con ella, toda la ropa le quedaba ajustada al cuerpo, sus voluptuosas caderas follables apenas cabían en los pantalones y sus jugosos senos parecían que querían salirse de su chaleco.
A Naruto le encantaba follarsela en ese uniforme, por eso, estando ahí, no podía evitar tener una erección,quería cogersela ahí mismo como acto de reflejo. Pero el no era tonto, mantuvo la compostura y se concentro en poner su mente en blanco mientras veía a su madre entrar y saludar a todos en el aula.
—- todos, mucho gusto de verlos. —- Saludó Kushina e hizo una reverencia formal.
Todos respondieron de inmediato, pero Kushina ni Naruto eran idiotas, ambos sabían que le acababan de ver las tetas solo por agacharse, aun cuando caminaba estás rebotaban.
Kushina sonrió a Naruto pero más que un saludo parecía querer decir algo “¿Celoso?”
Naruto asintió con una sonrisa “ y vas a pagar por eso” se lea entre líneas.
— Kushina-sensei será la maestra individual de Naruto, por su nivel actual no podemos asignarle a un compañero genin. Así que estará solo con Kushina, su madre. —- Iruka añadió lo último como si intentará que nadie tuviera ideas raras.
Las chicas de la academia e sorprendieron, mientras que los hombres solo chasquearon los dientes molestos. A pesar de que iruka tenía una mirada burlona en su rostro, como si emparejarlo con su madre hubiera sido un castigo severo por haberlo ignorado en todo el curso. Naruto sonrió con suficiencia.
La cantidad de veces que se cogería a su madre cuando estuvieran de misión no se iba a poder contar ni en el libro bingo.
______________________________ by peroroncino’s~fan ____________________________________
Tengo imágenes de esto, Pero no sé si me baneen, ustedes que opinan? Yo digo que debo ponerlas