CAPÍTULO 1
Este capítulo estará diseñado para contar el pasado de los padres de Taemo, y del cómo fue que sus padres tuvieron una deuda en su pasado.
AÑOS ANTES.
Sus padres lo tuvieron muy jóvenes, aunque actualmente son de una clase social alta, en el pasado pasaron por muchas complicaciones por ser apenas unos adolescentes de 19 y 17 años.
Los padres de ambos, se oponían a su relación, pero el amor de ellos 2 era fuerte, que decidieron tomar la decisión de vivir juntos, y se casaron a escondidas de sus padres, cuando Elena (madre de Taemo) cumplió 18 años, y al casarse tan jóvenes tuvieron complicaciones y varias discusiones.
Damián (padre de Taemo) al intentar darle lo mejor a Elena, comenzó a adquirir deudas, solo por darle "lo mejor" a su esposa, sin pensar en las consecuencias.
Pero, todo se complicó cuando Damián se enteró de que Elena estaba embarazada, y se desespero contándole todo a Elena, las deudas.
Incluso pensaron en no tener a su hijo, pero no eran capaces de eso, y intentaron pagar las deudas pero la cantidad era demasiada para ellos.
Una noche bajo una tormentosa lluvia, fue cuando el apareció.
—Puedo ayudarlos, a liquidar esa deuda- dijo una voz profunda y joven.
Damián alzo la vista, viendo a un adolescente ofreciéndoles ayuda.
—No puedo creerlo. ¿Como puede un mocoso como tú ayudarnos?—pregunto Damian molesto y desconfiado
—Porque soy su salvación, o también puedo ser.....su destrucción, ustedes deciden.— respondió el joven mirándolos a ambos
—Como podemos confiar en alguien que no conocemos, además eres solo un niño.—comento Elena
—Ah, dónde están mis modales—sonríe oscuramente.—Mi nombre es, Caesar, Caesar Valenti, y puedo ser su salvación si así lo deciden.
—Como, cómo nos asegura de que nos ayudara— volvió a preguntar Damian.
—Que otra opción tienen, la prostitución para ella?-miro a Elena—prefieren eso, o algo más fácil para ustedes?
—No queremos su ayuda—finalmente dijo Damian.
—¿Estan seguros de no quererla?, después de todo, quien se atrevería a contratar a una mujer embarazada. —Caesar señaló el vientre de Elena evidente.
—Eres solo un mocoso insolente, ¿Cuántos años tienes?, pareces de 12 —comento Damián.
—No parezco, tengo 12 años y puedo ayudarlos con su deuda, pero si no quieren el camino fácil, tendrán el difícil.
—¿A-a que te refieres?—pregunto Elena.
—Me refiero a que, cómo veo su.. situación, sus deudas aumentarán más si dejan que su—señala el vientre de Elena. — cosa nazca.
—Damian, y sí, ¿Confiamos en el?—susurro Elena a Damián
—No, podemos decirle nuestra situación a nuestros padres.
—¿Y crees que ellos nos ayuden?! — Elan susurro gritando. — Después de todo ellos se negaban a nuestra relación, y crees que ellos quieran ayudarnos!
Damián se quedó pensando, Elena tenía razón, sus padres los matarían.
—Pero...crees que podamos confiar en el?—pregunto finalmente Damián.
—¿Tenemos otra opción?
Damián miro a Caesar quien estaba esperando una respuesta de parte de ellos.
—E-esta bien, aceptamos tu ayuda.
Caesar sonrió ampliamente, pero su sonrisa no llego a sus ojos.
—Perfecto, me encargaré de que la deuda termine. —contesto Caesar (Después de todo, la deuda es conmigo)
—Pero, como le pagaremos por su ayuda?. —Pregunto Damián.
—Eso lo hablaremos en un futuro, entonces, ¿Tenemos un trato señores Moratti?—les extendió su mano.
Elena y Damián se miraron, y asintieron.
—Tenemos un trato... Caesar— Damián estrechando su mano con la de Caesar.
Sin imaginar que esa fue la peor decisión que pudo a ver tomado en toda su vida, ya que no se compara con las deudas que Caesar le "ayudara" a pagar.
Porque en el futuro, el precio por esa deuda que tienen con Caesar, les quitará lo que más adoran y aman, rompiendo así su círculo familiar.
Kimes