Apreciando los momentos // Togasaku

Summary

Jou y Haru tienen una relación de un año, ambos chicos se extrañan y que buen momento para verse que en el festival anual.

Genre
Lgbtq
Author
EusstasMai
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1

Ambos jóvenes se encontraban disfrutando de su encuentro por fin después de que Haruka debiera de estar ocupado toda una semana con sus deberes de la escuela, Jo tenía a Haru sobre sus piernas, ambos chicos compartían besos en el pequeño sofá del departamento de Haru, sofá que el pelinegro le había regalado a su ahora pareja.


- te he extrañado Haruka - togame veía al mas bajo con una mirada que expresaba todo lo que había sido una semana entera sin verlo, a veces ambos no podían verse por que estaban ocupados, togame trabajaba y tenía que ver por su escuadrilla.

Haru lo miró, sonrojándose y ocultando su cara en el cuello del mayor - yo también - dijo susurrando.


Se quedaron un rato así abrazados, togame besaba el cuello de su novio, y subía sus besos hacia la oreja del mitad pelinegro.

Haru se separó y tomando el rostro del moreno lo beso, ambos se quedaron toda la tarde en donde Sakura, ninguno quiso salir, togame se quedaría a pasar la noche con el.


Después de ese día, ambos jóvenes no pudieron verse, Togame lo extrañaba pero no podía hacer nada por su trabajo, su jefe le había pedido cubrirlo y eso significaba mas paga, algo bueno es que podía darle sus gustos a su novio, aun que sabía que Sakura nunca le pedía nada, pero a el le gustaba dárselo todo.


Y eso le hizo recordar el día en el que le mostró donde vivía, Haru le había mandado un mensaje con su dirección, el había terminado de sus pendientes con su pandilla y quiso ir a buscarlo, quería verlo y platicar sobre cualquier cosa. Pero cuando vio el estado del edificio y al subir las escaleras de este y ver que su puerta no tenía seguro, se le hizo raro, por que sakura vivía en un lugar asi... pero su corazón se detuvo al entrar y ver el como su novio vivía, como una persona podía vvir de esa manera, y fue ahí cuando en ese momento salió del lugar, y mientras bajaba las escaleras le mandaba un mensaje a su pareja, diciéndole que llegaría un poco tarde, al regresar Sakura lo vio con unas bolsas.


Al llegar la noche, Haru tenía una puerta mas segura, y un pequeño timbre. El mas bajo solo lo miraba de mala gana por preocuparse por tonterías. Esa noche tuvieron una pequeña riña.


Al día siguiente, había vuelto para ayudar a Haru a limpiar y darle mas luz a su pequeño departamento, poco a poco le ibañlevando cosas con la excusa de que eran suyos y que no los necesitaba, el no tenía que enterarse que en realidad los comparaba en un local de muebles a mitad de precio, después de todo tenía dinero, que nonse gastará era otra cosa.


Lo amaba, quería darle lo que nunca tuvo, amor, cariño, comprensión y que lo viera como una familia. Se había dado cuenta que quería estar a su lado.


El festival anual de la ciudad estaba a la vuelta de la esquina, Togame estaría ocupado ese día atendiendo su puesto de comida, después de esos dia de no ver a Haru se le había ocurrido la idea de invitarlo al festival.


El sonido de un celular se hizo presente en el pórtico, togane que se encontraba sentado afuera analizando su situación y extrando a su novio lo hizo despejar un ruido viniendo de su celular, al mirar el nombre tan cursi en la pantalla sonrió tiernamente, Sakura le llemaba.


- hey, Togame


- hey, ¿que sucede?


- bueno, yo... - un suspiro se escuchó del otro lado de la linea, el pelinegro sonrió de imaginarse a Sakura sobrepasando lo que quería decirle.


- si, Haruka


- bueno yo me encontraba hablando con mis amigos de que teníamos que ir al festival y yo bueno, recordé que tu trabajabas ese día en el, yo quería ver si... podía pasarme a verte y bueno tu sabes, tal vez ambos aun que sea un rato... tener una cita


Espera, Sakura me había invitado a tener una cita, wow, quería reírme pero sabía que si lo hacia este se molestaría y empezaría a enojarse y maldecirme, lo amaba. Me encantaba cuando el tomaba la iniciativa y era muy pocas veces que lo hacia, y estos momentos siempre tenía que apreciarlos.


- claro que sí Sakura, ahí te veré, ponte bonito para mi


- adios! - me había colgado, me reí, se había puesto rojo, lo sabía.


- quiero verlo


🌸


El tan esperado día había llegado y el mayor había estado mas ocupado que nunca, ayudando aquí y allá, recibiendo encargos, contestando mensajes o atendiendo a los clientes hambrientos.


La noche llegó, las luces, las personas, los niños, todos se divertían en los puestos, podías ver parejas tomadas de la mano pero lo mas importante para el pelinegro era ver a los chicos de Furin acercándose a donde el estaba.



- hey Togame! ¿Como has estado? - umemiya como siempre enérgico a donde vaya, en eso era idéntico al Choji y hablando de el enano, donde estaba su lider... si no estaba con el idiota albino entonces donde estaba.


- hola, estoy bien - lo saludaba cortésmente, mientras atendía a una señora que compraba algo - y dime, donde está cho... - pero antes de decir su nombre llego como rayo a abrazar al mas alto


- Hajime! Vamos allá!


- voy voy, entonces nos vemos amigo, por cierto Sakura ahí viene - se va mientras me sonríe de una manera burlesca como si insinuara algo.


Los ojos de Togame se agrandan al ver frente a el a un Sakura todo sonrojado y nervioso - H...hola, ¿como... Te va?


Sus ojos no podían creer lo que les estaban mostrando, Sakura portaba un yukata color grisáceo con líneas, y en sus manos una bolsita estilo japonés, un hermoso toque que lo hacia ver mas lindo de lo que lucia.


- sa...sakura! Hola, - llevando su mano hacia su nuca para rascarse, algo muy normal en el mayor cuando se sentía nervioso.


- ¿estas libre? - la mirada de Sakura se encontraba hacia otro lado para no ver a la cara a su novio, lo hacia poner tímido.


Togame le sonrió, parándose de donde están sentado, rodando el puesto y con solo un asentimiento de cabeza le había dado a entender a su jefe que tomaría un descanso.


- vamos. Este apoyo su mano en la cadera de Sakura para decirle que caminaran. Togame no podía sentirse que no encajaba en esa cita, no estaba vestido para su pareja, pero tenia que trabajar, llevando sus manos hacia la pequeña toalla que reposaba en sus hombros.


Ambos chicos veían a su alrededor mientras hablaban de los dias que no se habían visto, el pelinegro sonreía al ver a su pequeño contento, sabía que a Sakura le gustaba pasar tiempo con el.


- vayamos a ese puesto, ¿quienes algo de tomar? Sakura le preguntaba a Jo.


- no, gracias Haru - Sakura tomó la botella y togame solo se le adelantó al mas joven antes de que se decidiera por pagarla.


- vamos, sentémonos en el parque - togame había tomado la mano de Sakura y se lo había llevado de ahí.


El silencio reino por unos segundos, hasta que el mayor habló, Sakura escuchaba mientras Togame le platicaba sobre esto y aquello.


- tenemos que irnos, los fuegos artificiales empezarán en cualquier momento


- Togame... - el mencionado solo tomó la mano del mas bajo, el mayor lo llevó hacia donde algunos se estaban reuniendo para ver los fuegos artificiales, sakura se encontraba un poco sonrojado por que al mayor no le había importado tomar su mano y caminar hacia donde iba a llevarlo para apreciar el espectáculo.


- sakura... yo... quería decirte - la gente al rededor de ellos estaban hablando y algunos hasta gritaban, el espectáculo de fuegos artificiales estaba por comenzar.



Los fuegos artificiales explotaban en el cielo, colores hermosos iluminaban la noche, ambos frente a frente, con las manos tomadas y Togame llenando lls oidos del mas bajo con palabras que hacian que se estremeciera, a los ojos del mayor el era su luz ni las luces que se veian en el cielo le hacian justicia a Sakura.


Togame y Sakura habian abandonado el festival, el mayor despues pensaria en la excusa que le daria al viejo, pero ahora nada le importaba mas que tener entre sus brazos al menor. Ambos compartian besos humedos, ambas oieles llenas de calor y la brisa del aire que entraba por la puerta que daba hacia el jardin de la habitación de togame los cubria para refrescarlos.


Toques, caricias, suspiros, rojeces en la piel, era lo que se podia ver, la boca del mayor lamia el sabor salado del contrario, su mano subia y bajaba sobre su circunferencia erecta.


Ambos se entregaron al placer esa noche, donde el cielo se mostraba despejado y strellado.