Prólogo
El amor se construye, estamos claros. Más que un te quiero por las mañanas, o cenar juntos y preguntar cómo ha ido su día. El amor debe ser emocionante y generar esa pizca de excitación a cada momento, aunque sea amor, enojo o frustración, son las emociones lo que necesitamos para vivir.
Lía llevaba subsistiendo junto a Jungkook, anhelaba un abrazo sorpresa donde le diera vueltas en el aire, o tocara la puerta del departamento con un gran ramo de flores y le diga sólo porque te amo. Lía se hundía en sus libros fantasiosos sobre romance, Jungkook se hundía en su computadora y en sus videojuegos mientras la chispa se iba apagando.
—No me siento amada Jungkook, ¿qué quieres que haga? ¿que te espere toda la vida para tomar una decisión?—Estaba exaltada y temblaba, su corazón iba a estallar porque lo último en la lista era terminarle al amor de su vida.
—Debí traerte flores.—Soltó sin más, el acto más mínimo pero sabía que ese acto hubiera hecho que su ahora ex-novia no fuera ex.—Pero no lo hiciste y no lo harás.