Like crazy- Kookmin boypussy

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Summary

Jungkook se puso celoso, no dijo nada… y cuando estuvieron solos, dejó claro que Jimin era solo suyo.

Genre
Erotica
Author
kp
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Like crazy

Las luces del estadio se apagaron de golpe y un grito ensordecedor recorrió el lugar.

Jungkook se quedó quieto frente a la pantalla del backstage cuando el primer acorde de Like Crazy llenó el aire.

Ahí estaba Jimin.

Solo.

Caminando lento hacia el centro del escenario, el cuerpo suelto, la mirada perdida, como si el mundo alrededor no existiera. Cada paso caía exacto sobre el beat, cada movimiento era limpio, elegante, hipnótico.

Jungkook sintió ese orgullo conocido inflarle el pecho.

Ese hombre brillaba incluso sin esfuerzo.

Jimin giró, dejó que su cuerpo se doblara hacia atrás apenas, una mano pasando por su cuello, la otra extendiéndose en el aire. El público gritó más fuerte. Jungkook sonrió de lado.

Hasta que la coreografía cambió.

Las luces se cerraron un poco más.

Los bailarines entraron rodeándolo.

Entre ellos, ella.

Jungkook enderezó la postura sin darse cuenta.

Jimin avanzó un paso.

Ella otro.

El juego empezó sin tocarse.

Cruces lentos, cuerpos que se rozaban apenas al pasar, miradas que no se sostenían… todavía.

Jimin bajó la cabeza, luego la alzó con esa sonrisa ladeada, peligrosa, provocadora, completamente consciente de lo que estaba haciendo. La bailarina respondió acercándose más de lo necesario para el siguiente movimiento.

El público gritó.

Jungkook dejó de sonreír.

El siguiente paso los puso frente a frente.

Jimin deslizó el pie hacia adelante, inclinando el torso.

Ella levantó la mano, deteniéndola a centímetros de su pecho.

No lo tocó.

Pero no hacía falta.

Jimin avanzó un poco más.

Ella no retrocedió.

Las luces se atenuaron.

La música bajó.

Sus rostros quedaron peligrosamente cerca.

Un centímetro.

Ambos mirándose los labios.

La respiración de Jimin era visible.

La de ella también.

El estadio explotó en gritos.

Jungkook dio un paso hacia la pantalla, la mandíbula apretada, los ojos oscuros, ardiendo.

—No jodas… —salió de sus labios, bajo, tenso.

Los labios no se tocaron.

Pero el momento fue demasiado.

Cuando el beat regresó, Jimin giró con precisión, profesional, alejándose como si nada hubiera pasado. El público gritó aún más fuerte.

Todo siguió, pero ya nada estaba igual.

Jimin salió del escenario con el cuerpo vibrando todavía por el baile. Pasó cerca de Jungkook buscando algo… una mirada, una reacción.

No la encontró.

Jungkook tomó su chaqueta, serio, duro, sin mirarlo siquiera.

Ese silencio fue el primer golpe.

El trayecto al hotel fue una tortura silenciosa. Todos hablaban del show, reían, comentaban detalles. Jungkook miraba por la ventana. Jimin lo observaba, inquieto.

Cada intento de acercarse era ignorado.

Cada mirada buscada, evitada.

En el ascensor, quedaron uno al lado del otro. Demasiado cerca. El reflejo del espejo los mostró tal como estaban: Jimin tenso. Jungkook rígido, conteniéndose.

Al llegar se dirigieron al cuarto de taehyung para leer los comentarios respectivos al comeback.

El live empezó normal. Sonrisas, saludos, energía.

Los comentarios volaban.

—Like Crazy fue brutal.

—Esa parte con la bailarina…

—regresaron con todo 🔥

Jimin leyó. Tragó saliva. Buscó a Jungkook.

Nada.

Jungkook hablaba con los demás, reía cuando correspondía, pero a Jimin no lo miraba. No lo tocaba. No lo reconocía.

Eso dolía más que cualquier reclamo.

Jimin se cansó.

—Estoy muy cansado —dijo al final—. Buenas noches.

Se levantó y salió sin mirar atrás.

Jungkook se puso de pie de inmediato.

—Ahora vuelvo —dijo, cerrando el live.

Lo alcanzó en el pasillo y le agarró el brazo.

Fuerte.

—No te vayas así.

La puerta del cuarto se cerró de golpe detrás de ellos.

Silencio.

Jimin se giró despacio, mirándolo con cautela, sabiendo que ese hombre delante suyo estaba que ardía en celos.

—¿Te molestó? —preguntó—. ¿Verme así?

Jungkook avanzó hasta acorralarlo contra la puerta. No gritó. No levantó la voz. Eso lo hacía peor.

—No vuelvas a hacer algo asi —dijo, bajo—. No vuelvas a dejar que se te acerquen.

—¿Y si quiero provocar? —susurró Jimin—. ¿Y si quiero que te pongas así?

La mano de Jungkook subió, grande, dominante, sosteniéndole la nuca. No lo besó todavía. Lo mantuvo ahí. Haciéndolo esperar.

—Sos consciente de lo que hacés —dijo, bajo—. Me mirás así, me tocás así… después no te hagás el sorprendido.

—Me gusta cuando me mirás como si fuera solo tuyo.

Eso fue directo. Sin filtro.

Jungkook dejó escapar una risa seca.

—Porque lo sos.

Se inclinó, labios rozando los de Jimin. No un beso completo. Apenas un roce que quemaba más que cualquier otra cosa.

—Y no soporto que nadie más se acerque —añadió—. Nadie.

Jimin lo provocó, apenas, apoyando las manos en su pecho.

—Entonces cuidame.

Jungkook empezó a bajar sus besos debajo de su barbilla, llegando lentamente al cuello, ese punto que hacía que Jimin colapsara.

Solo dejó sus labios ahí, presionando despacio, como si supiera exactamente lo que estaba haciendo. Jimin cerró los ojos de inmediato, el cuerpo tensándose contra la puerta.

—Jungkook… —susurró, sin fuerza.

Eso lo hizo sonreír.

Jungkook apoyó una mano a un lado de su cabeza, encerrándolo, mientras la otra se afirmaba en su cintura, firme, posesiva. No lo tocaba de más. No hacía falta. Su presencia era suficiente.

—Mirá cómo reaccionás —murmuró contra su cuello—. Con solo esto.

Dejó otro beso, más lento, más marcado. Jimin respiró hondo, los dedos aferrándose a la tela de su camisa, provocándolo sin tocarlo realmente.

—Lo hacés a propósito —dijo Jungkook, subiendo apenas el rostro, rozando su mandíbula—. Sabés que me volvés loco.

—Entonces déjame en claro que soy tuyo.

Y eso bastó para que Jungkook explotara, rápidamente agarró fuerte la mandíbula de Jimin para besarlo, fuerte, posesivo, ese beso que era filoso cómo un cuchillo.

Con pasos desesperados agarraron camino hacia la cama, Jungkook dejó a Jimin boca arriba para estar encima de él.

De manera violenta le subió la camisa para empezar a chupar, succionaba de manera agresiva, dejando marcas en todo el pecho, agarrándolo de la cadera para controlar los espasmos del contrario.

—¡Mgmhh! K-kook, despacio- Suplicó Mimi, escuchando una risa seca.

Haciendo caso omiso siguió chupando las tetillas, dejándolas rojitas, continuo hasta el cuello para dejar sutiles succiones y mordidas.

D-dios, ¡mgmhh!- la lengua de Jungkook lo volvía loco.

Desesperado, bajo los pantalones de Jimin, encontrándose con ese coñito mojado que conocía a la perfección.

Voltio a Mimi poniéndolo en cuatro, con el pecho pegado a la almohada, dándole duros azotes en el coño, generando sensibilidad, abrió los labios vaginales observando como el clitoris estaba de color rojizo.

Bajo, olfateando la florcita, para darle paso a su lengua.

¡mhmhhhg! r-ricoo, k-kook- Gimió desesperado Jimin, la lengua de jungkook lo estaba torturando de una manera deliciosa.




Mira como tú coñito se moja por mi, solo mío— recalcó azotando el culo, devoraba la pequeña perlita, para después meter la lengua dentro de la pequeña cavidad.

Metió dos dedos de golpe, jodiendole el punto, para seguir chupando con su lengua la cavidad ocupada.

—K-kook, m-me voy a venir, ¡mhgmmh!— gimió desesperado, sentía a flor de piel la sensaciones.

Sentía su orgasmo cerca, quería apartar a Jungkook, pero este seguía jodiendole el coño, presionaba el clitoris para después molerlo, lo estaba volviendo loco.

—¡Mghmmmgg! ¡q-que rico!, diooos, ¡siiii!— gritó al sentir como su cuerpo caía en una nube de placer, su mirada volviéndose negro.

Sentía como kook se reía encima de su conchita, metiéndole y sacándo la lengua, creándole un orgasmo en seco.

—Solo mío, mierda— Observaba la cavidad rosita estirada, perfecta para meter su polla.

Se despojó de su ropa, masturbando su polla para meterse en el interior, entro de manera abrupta, jodiéndole el punto desde la primera intromisión, moviéndose de manera deliciosa adentro del cataño.

—M-mierda, me la apretas tan rico—Sintió como su polla era apresada por esas cavidades suaves.

—M-mierda, ¡e-estás muy adentro! ¡Nghhh!— lloró al sentir la gran verga joderle la conchita.

Jungkook se movía duro dentro de la vagina, lo vivía con posesión, sabiendo que el era el único que podía tener en ese estado a Jimin.

M-maldita zorrita, mira como tu coño me chorrea— azoto el culo al ver como los fluidos creaban chapoteos obscenos.

Le agarró el cabello, jalándoselo de manera grotesca, mientras azotaba con su polla el precioso coño, cada vez más fuerte, volviéndose locos los dos.

Q-quiero mgmhh, quiero todo… Lléname mi coñito ¡ahww!—lloro suplicando.

— mi putita, solamente mío— dijo dando embestidas erráticas.

—¡A-ahwn! Jungkook, k-kook, a-ahm, ¡r-ricowhn!— su vagina explotó a chorros, todavía siendo cogida por el pelinegro.

Que con unas embestidas más le llenó el coño de semen, admirando como su putita estaba desmayado de tanto placer.

Para finalizar tomándole una foto al coño rojizo lleno de esperma y acostarse junto a su precioso chico.