Dabi en DC

Summary

Dabi vuelve a vivir de alguna manera en otro mundo desconocido para el... aunque daba igual ya que este mundo no lo recibiría tan bien. El comienzo de la Injusticia. Créditos a sus respetivos creadores

Genre
Scifi
Author
Revn
Status
Ongoing
Chapters
15
Rating
n/a
Age Rating
16+

Luz roja.

Se sentía todo cálido a su alrededor, todo se sentía caliente y bien. Solo podía mirar al cielo y pudo ver porque se sentía cálido. Alrededor del también había hielo y puso sentir ¿Sentir? Estaba tan quemado que hasta los sentimientos no los sentía bien.

Todo por lo que lucho había sido en vano ya que ahora él era que estaba en el piso sin fuerzas para liberar más llamas ¿Había perdido ya? Que basura si se era sincero, todo esto era una maldita mierda. La vida lo odiaba desde que nació y no poder hacerle sufrir a su padre como él quisiera.

Todos los seres humanos son egoístas y esos malditos héroes que se ponen capas y calzoncillos de fuera eran iguales ¡Siempre predicando esa filantropía! Todos son importantes para ellos mientras que para fenómenos como ellos... Jajajaja.

Por lo menos se sentía contento por un simple motivo: Le había quitado mucho a Enji, su maldito padre no viviría igual sin dudas y eso lo llenaba de una enorme satisfacción, podría llorar de la felicidad que le causaba eso, pero tenía las glándulas lagrimales quemadas así que no podría disfrutar de eso.

Con sus últimas fuerzas impulsándose con el odio y el rencor guardado por años pudo voltear a ver al maldito desastre de su padre, pero la vista que lo encontró lo dejo sorprendido: Ahí estaba ese viejo de mierda siendo abrazado y consolado por la familia.

Si tan solo podría atacar una última puñetera vez, pero ya no podía por su estado actual... Se iría al infierno viendo esa visión ¿Acaso había un dios? Si era así quisiera gritarle por darle un final con esa visión tan asquerosa.

Ya no importaba de todos modos ya que de algo estaba seguro ¿De qué era eso? Se iba a ir directo al infierno para quemarse en las llamas por la eternidad y no le podía importar menos, todo se le volvió negro poco a poco hasta que ya no pudo sentir nada más.

(...)

Podía sentir que estaba parado en algún lugar...

No había dolor...

No había rabia...

Solo indiferencia.

No sabía cuánto tiempo había estado en ese espacio en negro por tanto tiempo, cualquiera se pudiera a ver vuelto loco de estar tanto tiempo estar ahí y no ver absolutamente nada. Si se lo preguntaban era una mierda.

¿Acaso era este su castigo?

Siempre había pensado que lo iban a juzgar o señalar (Como siempre) Pero no había nada... si se ponía a reflexionar podría ser un castigo aun mayor no tener absolutamente nada para su castigo ya que no le dirían o le señalarían nada

Pero para el no. Esto era raro, pero prefirió esto y estar viendo a la nada hasta que sintió un leve dolor en el cuello y pudo moverlo por fin.

Miro a su alrededor y solo pudo ver negro, cuando se vio el cuerpo pudo verse sin las quemaduras y con su apariencia totalmente normal. Escucho como si alguien abriera una puerta a lo lejos y una leve luz de color rojo a lo lejos.

¿Así era la entrada al infierno? Esperaba algo más... Violento para sus expectativas... ya que. Se encogería de hombros mientras empezaba a caminar hacia esa extraña luz que le parecía muy cálida, podría decir que eran las llamas del infierno.

Un leve dolor de cabeza lo hizo fruncir el ceño antes de que el dolor aumentara de golpe haciéndolo cerrar los ojos y caer justo en la entrada de esa extraña, inconsciente y sin saber que sería ese extraño destino que le aguardaba.

(...)

Sus ojos se abrieron muy lentamente... miraba todo borroso y todo muy difuminado. Intento moverse, pero se sentía muy cansado de tan solo mover un poco sus pequeños brazos...

¿Por qué tenía pequeños brazos?

Por más que quería moverse no podía, intento hablar perro sus labios solo registraron un gorgoteo el cual lo hiso callarse abruptamente... Ohh no, no, no, NO. Esto era el maldito infierno sin dudarlo. Pensaría a mil por hora como era malditamente posible.

Casi no mostraba sentimientos, pero si pudiera ver su cara y cuerpo entraría en pánico sin dudas, pero una sola pregunta lo asalto de repente. ¿Y sus llamas? Abriría los ojos horrorizado mientras caía en cuenta sobre su situación actual.

No podía lanzar llamas.

Intentaría gritar, pero el típico llanto de un maldito bebe le salió de sus labios. Sin dudas estaba muy jodido ahora mismo. Esto era un maldito infierno si se lo preguntaban. Fue entonces que vio a una MALDITA MONJA levantarlo con una sonrisa en el rostro.

Hablando algo así de que era guapo por sus ojos y pelo ¿Qué mierda importaba eso? Santa mierda... Empezaría a ver horrorizado como la monja sacaba un biberón y se lo metía a la boca con mucha facilidad.

¡MIERDA, MIERDA, MIERDA!

Dabi se resignaría y cerraría los ojos aceptando de forma desagradable a su nueva vida y las probables alabanzas que tendría que aprenderse. Sin dudas empezaría a creer que el infierno si existía y él lo estaba viviendo.

Esto era una puta mierda.

Solo tendría que esperar hasta dios sabrá cuantos años para poder escaparse de aquí, si todo va bien despertaría su quirk a los cuatro años de nuevo y a partir de ahí ya vería que hacer a continuación. Talvez reunir algo de información sobre donde estaba y en qué ciudad se encontraba.

Su línea de pensamientos se cortó cuando entro al gran salón de una iglesia y miraba en el centro una pequeña... ¡AHHH NO, ESO SI NO! LO IBAN A BAUTIZAR. MALDITA SEAAAAAAAA.

IBA A QUEMAR ESTE MALDITO LUGAR EN CUANTO TIVUERA LA MAS MINIMA OPORTUNIDAD.

Sin dudas esto iba a ser muy largo...

(...)

16 años después.

El sol brillaba fuertemente en el cielo despejado que ofrecía el cielo, el sonido del coro de jóvenes de la iglesia/orfanato hacía eco en las paredes de todo el lugar. Dabi estaba afuera con un cuchillo largo cortando monte como disciplina por no querer cantar en la iglesia.

Termino de cortar el último tramo y con un suspiro fuerte Dabi miro al cielo, probablemente maldiciendo su suerte o algo parecido ¿Por qué seguía en ese maldito lugar? Obvio: comida, techo y algo de entretenimiento gratis ¿Quién sería lo suficientemente estúpido como para decir que no?

Y se la pasaba relativamente bien a excepción de las veces que lo ponían a orar, aunque la última vez que paso eso casi se queda dormido y le pusieron de disciplina limpiar toda la iglesia el solo durante un mes.

Aparte de eso se podía decir que estaba feliz con el lugar donde estaba ya que no había héroes ni putos policías rondando por ahí así que eso ya era ganar puntos grandemente y hablando de entretenimiento lo único que podía decir era que la mayoría de las jóvenes que querían hacerse monjas ya no eran tan vírgenes que digamos.

Un pequeño regalo cuando cumplían los 18 años.

Monja: ¡Dabi, si ya terminaste ven a comer!

Y hablando del diablo...

Se ajustaría la garganta y fingió el tomo más amable y comprensivo que podría poner un ex-terrorista buscado en todo Japón como él.

Dabi: ¿De verdad? ¡Me muero de hambre!

Monja: ¡Pues entonces deja eso hay hijito y ven a comer!

Con eso la monja se despediría y entraría de nuevo a la iglesia, Dabi miro como0 se retiraba y le susurro algún insulto antes de sacar de entre su ropa de monaguillo un teléfono que alguien por accidente había olvidado en las bancas de la iglesia. A nadie se lo confesaría, pero se sentía cómodo con la ropa que llevaba.

No sabía que tanto podía ver en esa cosa aparte de aburridas fotos de una familia feliz.

Qué asco.

Negaría con la cabeza mientras se metía a internet y miraba las noticias más importantes de todo el mundo y ver lo mismo de siempre: “Superman salvo a bla, bla, bla” o “Flecha verde y su puta salvando a saber quién” ¿Qué clase de heroína se viste como si fuera bailar en un tubo?

Se detendría unos segundos antes de corregir su respuesta... Mid night, Mount Lady y muchas más que se vestían igual así que esta mujer de pelo rubio llamada canaria estaba algo más tapada que la mayoría que había visto anteriormente.

Se encogería de hombros mientras caminaba de vuelta a la iglesia, apenas se metió al gran comedor de la sala de estar pudo observar como ya casi todos los niños o adolescentes como el ya estaban esperando a que se integrara junto a varas niñas del coro de la iglesia.

Tomaría asiento en una esquina de la mesa, pero sintió una mano en el hombro y se encontró con la madre superior sonriéndole con demasiada ternura.

Madre superior: Dabi, ¿Por qué tu no haces la oración hoy?

Dabi estaba casi a punto de escupir algún insulto, pero se amordazo la boca internamente antes de asentir.

Dabi: Con mucho gusto.

Dabi pensamientos: (Váyase a la mierda)

Cuando todos se juntaron Dabi soltó otro suspiro antes de levantarse de la su silla y juntar sus manos, estaba a punto de empezar a rezar, pero todos sintieron un leve temblor, pequeño pero que si sacudió un poco las cosas.

Todos en el gran comedor se miraron confundidos antes de que algunos soltaran algunas risitas e incluso hicieran bromas al respecto, La madre superior lo volvió a mirar y Dabi se aclaró la garganta, aquí vamos de nuevo.

Otro temblor esta vez más fuerte y notorio que el anterior empezó a sacudirlo todo antes de que se calmara, Todos ya estaban algo asustados y varios niños llorando, Dabi frunció el ceño antes de acercarse a una ventana y mirar hacia afuera a pesar de que una monja le grito atrás.

Miraría hacia afuera y con solo ver el sol sabía que era apenas medio día ¿Quién o que estaría haciendo este caos en este pequeño pueblo? Una enorme explosión zumbó en los oídos de todos y la puerta de la entrada de la iglesia.

Dabi se iría rápido hacia la parte de atrás de unos enormes asientos, varias detonaciones se escucharían junto con la sangre y gritos de dolor de varias monjas y niños. Cuando alzo la vista se encontró con un montón de hombres vestidos de ninjas que raptaban a varios niños a la fuerza.

Con un resoplido de fastidio se escabulliría aprovechando el caso de todos y sin que nadie lo viera se fue a la parte trasera donde estaban los dormitorios, varios niños y niñas se le acercarían claramente buscando protección del mayor.

Con un resoplido de molestias tiro un mueble lleno de ropa contra la puerta ¿Quién era ese grupo? ¿Un grupo de asesinos o terroristas? Hasta él sabía que atacar una iglesia llena de niños y raptarlos era para algo.

Él también era un asesino así que entendía que mataban a todas las monjas para no dejar testigos, pero ¿Por qué matar a varios niños y llevarse a los demás? Su mente pensó rápidamente mientras agarraba a varios niños y los guiaba hacia la salida trasera.

Ya tenía un plan para sobrevivir y escapar. Si tanto querían a los niños o los jóvenes les daría eso precisamente. Abrió la puerta trasera y les grito a todos los niños.

Dabi: ¡Corran al pueblo todos y no miren atrás! Yo iré detrás de todos para cubrirlos.

Los niños en su inocencia infantil y con la esperanza de ser protegidos y salvados correrían en dirección al pueblo cercano sin dudarlo. Dabi sonreiré levemente ante la estupidez de esos niños, escucho como intentaban tirar la puerta de adelante y ya podía esperarse que estén empezando a rodear la iglesia.

Correría hacia una esquina donde las monjas ponían un montón de chatarra para ocultar la caja donde estaba el dinero de las ofrendas y una vez que tiro a un lado toda la basura y ya sin tener que ocultar nada prendió su mano en llamas y derritió el candado.

El olor a carne quemada se empezaría a percibir, su carne siendo lastimada y quemada por sus propias llamas, con un gruñido y una leve risita de satisfacción ante la nostalgia de ese dolor se pondría manos a la obra para agarrar una bolsa de viaje que había tirada por ahí y metió el dinero.

Una estrella ninja salió disparada hacia su posición y le corto el brazo, con un gruñido de fastidio vio como varios ninjas se le acercaban a máxima velocidad con intenciones de matarlo someterlo para llevárselo con los demás.

Con una sonrisa Dabi alzo la mano y una enorme llamarada de fuego azul salido de su palma haciendo que los gritos de dolor y el aroma de carne y ropa siendo quemada se sintiera en todo el lugar, Su sonrisa desapareció.

Vio como por su llamarada se empezaba a quemar todo a su alrededor sumándole que sin dudas había más ninjas esperándolo afuera, agarro un lazo y amarro la bolsa llena de dinero de las ofrendas a su espalda y rompió una ventana para salir corriendo de ahí.

Solo pudo correr algunos metros antes de rodar hacia a un lado cuando una patada de otro de esos malditos ninjas le dio en el costado, con un gruñido de dolor sintió que el aire estaba siendo cortado y alzo la mano para agarrar con la mano desnuda el filo de la katana para detenerla.

Al instante recibió una patada en toda la cara y la espada siendo deslizada con fuerza cortándole la palma con fuerza, con un gruñido de dolor se incorporó como pudo del suelo y vio a su alrededor.

La razón principal de porque antes era muy resistente era porque su cuerpo y sistema nervioso había sido quemado en su gran mayoría, es decir que no podía sentir la mayoría del dolor y por eso ahora si lo sentía al nacer de nuevo en este extraño lugar. Con un gran resoplido se pondría en toda su altura para observar a la docena de ninjas que lo rodeaba.

Uniría sus manos empezando a crear una llama pequeña, sencilla y sin nada de especial en verdad. Paso esas pequeñas bolas de fuego a sus dedos y sonreirá levemente ante la realidad. El dolor de ser quemado era intenso y le causaba un puñetero dolor del infierno, pero sin dudas iba a disfrutar esto.

Dabi: Todos aquí... son mis perras.

Araña infernal.

Empezaría a lanzar sin cuidado alguno rayos de fuego desde la punta de sus dedos a mayor escala para carbonizar a esos ninjas que nada pudieron hacer ante el arranque de poder de Dabi.

Araña infernal: A diferencia de su estúpido padre Enji, Dabi la podía ejecutar con menos cuidado y precisión para conseguir más alcance y hacer daño a mayor escala. Un siseo de dolor y pura satisfacción salió de sus labios a ver a sus atacantes quemándose vivos.

Sintió que le fuego le empezaba a pasar por todo su brazo y se le esparcía por todo el cuerpo, las plantas y árboles de alrededor se empezarían a quemar por el subidón de temperatura. Tenía que quemar todo sentimiento de dolor como antes y como lo podía controlar...

(...)