Desde lo más profundo de un sincero perdón
Vacío ensordecedor, silencio suicida cuál miedo instintivo.
Miradas fijas juzgan uno al otro, palabras inquietas nunca saldrán.
Retuerce mi lengua, sensación que desgarra
Parásito mental, carcel sin piedad.
Destrucción de relación fuego que clama oxigeno en la habitación.
Podredumbre viceral, cuál será tu próxima subjetividad ante está confrontación sin novedad.
Cansado y calmado volteo la voz,
Aún no sale palabra con son
Propaganda con vicio,
cigarro que se consume, la verdad si que resuelve.
Miro y el silencio ensordecedor aclama versos en pie de hombre destruido sin fé.