╰┈ Bad habits࿐ MinSung

Summary

Deberíamos cambiar... Algunos malos hábitos... ━━━━━━━━━━━━━ ࿐ Oneshot. ࿐ Historia original. ࿐ Contenido explícito. ࿐ Contenido BL. ࿐ Historia ficticia. Se prohíbe la copia total o parcial de la obra sin autorización del autor. Historia protegida bajo D.I

Genre
Romance
Author
Lunna
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

❝ ¿Sabes lo que dicen acerca del amor? ❞

───── ❝ Bad habits / Minsung ❞ ─────


El pomo de la puerta no tenía seguro...


No era para nada normal que llegara directamente a casa después de la escuela. Siempre tenía algo que hacer; entrenar o jugar un poco con sus amigos. Eso era un día normal en la vida de Han Jisung.


Particularmente el cielo ha amanecido más gris de lo habitual y la lluvia se volvió insistente, más densa.

El entrenador aviso que estaría ocupado y los suplentes tenían sus propios asuntos así que no habría nadie. Jisung se sentía un poco decepcionado así que el lo tomó como un día de mala suerte. Y de verdad lo confirmo cuando busco las llaves en su mochila y no las encontró.


― ¿Por qué debía olvidarlas hoy?— Murmura para sí. Siempre es precavido, aunque no las use la mayor parte del tiempo.

Sus tenis están empapados, su madre se pondrá furiosa porque le pidió que los cuidara, suspiro con un poco de resignación y con suerte, mamá no preguntaría cuando llegara del trabajo. Solo debía ingeniárselas para que se sequen rápido y pueda usarlas la siguiente mañana. Han rodea la casa para entrar por la puerta de atrás. El pasto húmedo recién cortado hace un ligero ruido cuando lo pisa y cuenta hasta tres antes de deslizar la puerta corrediza de cristal. Su mamá suele ser distraída y algunas veces olvida colocar el seguro.

Celebra internamente cuando logra entrar y por suerte puede pararse en el pequeño tapete.

Cierra la puerta a su espalda tras deslizarla y esta vez la asegura, se retira los zapatos y los calcetines mojados, a esta hora su mamá debe estar en el trabajo así que no hace ruido, no llama como lo haría un domingo después de entrenar. Por suerte no tenía hambre así que sube directamente las escaleras con pesadez uno a uno. Tiene mucha tarea que hacer.

Para Jisung no fue difícil acostumbrarse a la ausencia de su padre. Su familia ''perfecta'' se vino abajo hace un año, ahora tiene casi dieciséis, ya no era el pequeño que creía que todo estaba bien en casa. Ya no podían llevarlo de vacaciones a algún lugar precioso, ni fingir que se amaban con todo el corazón. Era doloroso saber ahora que esos viajes eran una pequeña esperanza para su madre, una pequeña gota de fe para que ese bastardo la amara otra vez.

Cuando los papeles de divorcio fueron puestos en la mesa Jisung sabía que a la única persona que le afectaba era a su madre, y no sólo por la parte romántica y enamorada que posee... Era más que eso...


La madre de Jisung estaba débil y demasiado vulnerable. Su hija mayor había muerto a causa de la imprudencia de un hombre alcoholizado, su duelo era reciente y los días pasaban entre lágrimas y suplicas para despertar de esa pesadilla. Si por un instante Han pensó que su padre tenía un poco de humanidad y esperaría para hacer una escena de esa magnitud, sus acciones fueron como bofetadas limpias. Por qué ese día no sólo hizo que su madre firmara los papeles del divorcio, sino presento a su amante embarazada.


Tan asqueroso, repugnante y deplorable. Jisung no podía creer que alguna vez pensó que ese hombre era un héroe.

No quería sentirse como un cabrón por la noticia del bebé, sería un hermano mayor ahora, pero no podían obtener otra cosa que su desprecio y su rechazo. Sin importar que es consiente que el bebé no tiene la culpa, no podría convivir con ellos para ser cercano a su hermano, así que sólo pidió que crezca siendo una buena persona y puedan crear una relación alejados de esos dos.

Fueron días duros, su madre comenzó a llorar con más intensidad y se hundió. Si no fuera por sus abuelos probablemente no habría ni comida en su mesa, ni podría seguir con su educación. Pero no se desanima, están avanzando juntos y confía en que saldrán adelante. Ahora su madre parece mucho más fuerte y está lograndolo, lo está haciendo increíble y él se encarga de hacérselo saber todos los días.

Dentro de su cabeza se crea una melodía nostálgica, Han la tararea mientras sube las escaleras y llega a sus oídos una suave canción. «¿Mamá está en casa?»

Sus pasos se desvían del camino a su habitación, cuanto más se acerca, la música es mucho más clara. Él la conoce perfectamente, su madre solía cantarla cuando era pequeño.


Detiene sus pasos justo frente a la puerta y toca, una, dos, hasta una tercera vez y no hay respuesta. Puede decir que quizá está dormida pero hay una ligera incomodidad en su corazón, algo que es como un llamado.

Jisung quien es alguien que no irrumpe en la habitación de su madre sin permiso, nunca. Ahora lo hace.


El pomo de la puerta no tiene seguro y la perilla gira sin complicaciones en el momento... más desafortunado. El sonido estruendoso del arma de fuego retumbo en toda la habitación en el instante que el joven Han abre la puerta. El sonido es seco y ensordecedor. Como resultado, yace una mujer de cabello castaño en el suelo sobre el charco carmesí.

La garganta de Han se cierra y se siente rasposa y reseca. Su impulso y confusión lo llevo a tomarla. Su cuerpo tiembla de adrenalina y autentico miedo.

― Mamá... —. Su voz es suave y forzada. — Mami... —. La llama y de pronto sus ojos se inundan de lágrimas retenidas, su conciencia parece volver para darle el golpe de realidad. — ¡Mamá! — El grito es desgarrador, la atrae a él y la abraza sintiendo los estragos de su calor.

Sus gritos se escuchan lejanos y siente un fuerte movimiento que hace que sus parpados se abran. Su respiración es inestable y el sudor ha empapado su cabello. Le duele la cabeza y todo le causa irritación.

― Ji, ¿estás bien? — Su mejor amigo lo observa con preocupación y aún tiene sus manos puestas en sus hombros.

― ¿Eh? — Han lo mira con un poco de confusión.


― Estabas gritando amigo, otra vez tuviste una pesadilla. — Lo suelta y baja de la escalera de la litera.

El castaño asiente suave y suspira. Ve a su mejor amigo servir algo en los tazones y él se deshace de la colcha para bajar.


― No puedes categorizarlo como una pesadilla Hyunjin — El peli oscuro entiende lo que trata de decir. — ¿Compraste le desayuno?


― ¿Crees que tienes tanta suerte?

― Oh solo deben mirar al tacaño de mi mejor amigo. ¿Cómo hay chicas que mueren por ti?


― Es por que les dices que me parecen lindas sin pensar en las consecuencias. Ellas te dan regalos por entregarme todas esas cosas que me compran o preparan, ¿has pensado lo que pasara si mi novio se entera?


― Vamos, Félix es un buen chico. ¿Qué podría hacerte? Estoy seguro que estaría de mi lado, no me dejaría morir de hambre.

― Jajaja. No digas estupideces Han y págame.


― Sí, sí. Te pagaré más tarde, olvide mi billetera en el gimnasio. — Hyunjin lo mira con ojos filosos y lo señala para preguntarle lo obvio.


― No vas a pagarme, ¿cierto?


Jisung ha tomado el tazón y su rostro demuestra lo que lo ofenden las palabras de su mejor amigo, pero justo cuanto toma un poco de comida en sus palillos y está listo para comer responde:

― ¿Crees que tienes tanta suerte?




Las gotas de sudor bajan insistentes desde su frente hasta su mejilla. El calor de este verano es particularmente insoportable y quisiera haber aceptado esa invitación del vecino para usar su piscina toda la tarde. Quizá hubiera intentado sonsacar a su mejor amigo para saltarse el entrenamiento, pero no es cualquier día.


Es un día importante y no podía tomarlo tan a la ligera.


Está a mitad de su presentación frente al primer y segundo maestro. Sus pasos son suaves y delicados como una caricia, son el pequeño grupo de cinco que se ha preparado por meses para la próxima presentación estelar de Dong.


Son como una pieza danzando al mismo ritmo.


El segundo maestro admira con detenimiento el movimiento de cada alumno. La presentación estelar es importante en el mundo de la danza, puede ser el escalón para la vida profesional. Lee minho esta cien por ciento comprometido con esto, se trata de uno de sus amigos cercanos y por supuesto la oportunidad de bailar a lado de Félix, su mejor amigo.


Cuando la música termina y sólo reciben un movimiento afirmativo de los maestros puede decir que salió mejor de lo que esperaba.


― Lee —. El segundo maestro llama al joven de cabello oscuro después de hablar en privado con Dong. Minho se queda quieto y deja sus zapatos en su maleta a medio terminar para seguir al segundo maestro a su oficina.


― ¿Hice algo mal? — Es lo que pregunta por el ligero pánico, no quiere arruinarlo, están a pocos días de la presentación.


― ¿Estás enamorado joven Lee Know? — La pregunta lo toma por sorpresa.


― ¿Eh? — El mayor le sonríe y Minho esta sonrojado completamente. Su mente le revela el rostro sonriente de Jisung.


― ¿Có-Cómo lo sabe? — De pronto se siente nervioso, como si hubiese sido descubierto cometiendo un delito. Como si fuese su madre y Suggie fuera su primer novio de adolescencia.


― Eres un bailarín. — Responde como si fuera tal cosa. — El arte es expresado en base a los sentimientos del artista, cuando estás tan inmerso en ti cualquier cambio en tu estado de ánimo puede influir en tu entrega final. Eres muy obvio, mi querido Lee.


― ¿Eso está mal?


― No, claro que no. Mientras estés en un ambiente positivo. Me preocupa el tipo de persona que te ha atrapado. — El segundo maestro toma un bolígrafo y lo gira entre su mano antes de continuar. — Llámalo curiosidad.


― Oh... no tiene que preocuparse — responde Minho con confianza. — Él es increíble.


— ¿Te sientes feliz, Lee?


— Si maestro. — Sus mejillas se tiñen de un potente carmesí.


― Puedo verlo, tu rostro se ilumino con solo mencionarlo. Sólo quiero que sigas enfocado, viene algo muy importante y es la oportunidad para que también ustedes sean notados. ¿Lo entiendes? — El segundo maestro quien suele tener una relación más cercana con los bailarines tiende a tener estas pláticas muy seguido.


― No lo defraudaré.— Minho promete con seguridad. Ser un bailarín profesional es su prioridad y aprecia que el hombre que eligió entienda la magnitud de su compromiso.




Cada maldito segundo vale la pena para llegar aquí.


Si le preguntan a Lee Know cuál es su momento favorito en el mundo, podría decir que es practicar ballet, por que es su vida. Ver una serie o tener el permiso para comer sin remordimiento.


Pero desde hace un año hasta ahora, su momento favorito es aquel que tiene que ver con su novio.


Él es sexy, guapo, amable y cariñoso. Es excelente practicando box y... ¡Joder! Es tan bueno en la cama.


De pronto los días avanzaron con prisas y está a la vuelta de la esquina la presentación. El estrés ha sido su calvario al punto de dejarlo frito. Mentalmente agotado. Creyó qué no podría sacar más energías para mantenerse despierto, pero su novio fue la pila recargable que necesitó.


Justo ahora, este ángulo es su favorito,


y por encima de todo.


Tiene a su novio de espaldas, tirando de sus brazos hacía atrás mientras lo embiste con fuerza. Su ánimo es creciente y cuando su novio se puso provocador el cayó sin pensarlo dos veces.


Se había atrevido a llevar los shorts más cortos y holgados que tiene en su armario, y cuando Lee Know toco a su puerta esa noche con ramo de rosas en una mano no hizo si quiera por parecer arrepentido. Jisung permaneció tranquilo, beso esa boca en cuanto llegó y no hizo comentario al respecto de lo que usa.


Pero inevitablemente...


― ¡Oh Lino! — Grita mientras arremeten en su interior.


― ¿Qué pasa Suggie? ¿Te gusta? —La voz ronca del pelinegro vibra en el oído de Jisung.


― ¡Mmmm! ¡Sí!


Minho sonríe satisfecho y empuja la espalda de Jisung para inclinarlo. Su mano lo empuja contra el colchón y con la mano libre, dejar ir el golpe en uno de sus glúteos.


― ¡Lee Know! — Grita.


― No juegues conmigo, Han — Le advierte. — ¡¿Creíste que te saldrías con la tuya?!


― Lo siento a-amor. — En realidad no lo hace, ha esperado dos putas semanas para esto.


Lo intento, maldita sea. Puso todo de él para intentarlo.


Debía ser buen novio, debía dejar que Lee Know se enfocara en su presentación y después obtendría su recompensa. ¡Pero es tan malditamente difícil!


Sólo podía pensar en tocarlo, en tocarlo y ser tocado de vuelta. Ama como Minho lo hace sentir.


Tan amado y deseado. Como si fuese el único que existe en su mundo.


Jisung se encargó de enviarle comida adecuada todos los días, también de despertarlo en las mañanas con una llamada. Sabe que su novio se está esforzando y se siente orgulloso.


No hay nadie que merezca reconocimiento como Lee Know. Pero hoy, esa cita estaba fija desde hace meses, pensó en molestarlo, después de todo de ellos dos, Minho es quien puede soportarlo. Sabe que detesta esos shorts, lo hace porque su mente pervertida lo pone a soñar despierto y la sola idea de que alguien más lo haga lo hace volverse loco.


Es un hombre tan malditamente posesivo como el infierno.


Cuando un nuevo golpe se estampa, Jisung sólo puede aferrarse a las sabanas y maldecir de placer.


― ¡¿Te hace feliz ponerme así?! ¿Acaso te gustaría que salga con ese diminuto short? —Minho está celoso, totalmente y cuando Jisung se mueve hacia delante y luego regresa para chocar contra las caderas de él como respuesta.


― ¡Cállate y jodeme Lee! — Por supuesto que le encanta ponerlo así. Duro y salvaje.


― ¡Respóndeme Hannie! – Los dedos de Minho se entierran en las caderas y sus manos lo guían con fuerza y rudeza.


― ¡No!


― Entonces porque permites que otros te deseen cuando eres mío Hannie — la palma de su mano se desliza por la espalda hasta atrapar la melena humedecida por el sudor.


Lee Know tira del cabello para levantarlo y su lengua se cuela por el oído para mojarlo.


― Mmm... — Jisung gime. — Mueve sus caderas lo más hábil que les es posible y disfruta cuando Minho sorbe la piel de su cuello. —Hannie... Suggie... — Su murmullo más como una súplica sensual, electrifica todos los sentidos de Han.


No les toma mucho llegar al orgasmo, el miembro de Minho está envuelto en la funda de látex así que se toma el tiempo para salir, embriagándose de los temblores del cuerpo de Jisung, aspirando hasta las últimas sensaciones de su esencia.




Cuando la luz del día entra por el ventanal, Jisung sabe que no hay forma más maravillosa de despertar.


El brazo Minho está sosteniéndolo como almohada y él se dedica un par de segundos a admirar las largas pestañas. Se mueve un poco para sostener su cabeza con la mano. Su índice recorre las facciones del rostro profundamente dormido. Tiene el pecho desnudo y hay leves marcas rojas en el.


A Han le gustaría tener la libertad de marcarlo, pero Lee Know lo mataría antes de si quiera intentarlo. Es un bailarín y su presencia deber ser pulcra.


Sin embargo, no le preocupa, porque quienquiera que se acerque a su novio con otras intenciones Jisung le hará saber que no es soltero.


Aún recuerda cuando lo conoció...


La noche era tan fría, no parecía verano. Había terminado tarde de entrenar con Hyunjin y lo había acompañado a casa ya que sus hogares quedaban bastante cerca.


Jisung jamás ha vuelto a la casa donde vio a su madre por última vez. Sus abuelos aceptaron su decisión asi que se mudaron a un lugar alejado. Por mucho tiempo se sintió culpable, si tan solo él hubiera visto lo mal que estaba... ¿Podía salvarla?


Su vida se sentía ajena a lo que es, no hay nadie que le de un abrazo sanador como lo hacía su madre y eventualmente dejó de necesitar la calidez de otra persona.


Sus abuelos son buenas personas, pero Han sabía que no era lo que necesitaba. Ellos no eran capaces de comprenderlo sin embargo nunca le prohibieron nada.


Eligió aprender boxeo sólo por que Hyunjin le dijo que sería una buena idea, y si que fue una buena. Jisung no puede decir que no tiene amigos pero si le pidieran elegir a alguno para llevarse con él a todos lados, ese sería Hyunjin.


La primer persona que pudo bajar sus muros y se quedó en los momentos de tormenta.

Hay veces en las que Jisung se siente nostálgico, así que se queda en el puente cercano a casa. Es tarde y los autos ya no pasan en esta pequeña parte de la ciudad. Enciende un cigarrillo y admira lo brillante de la luna.


Cuenta algunas estrellas y a veces se pregunta si su hermano crece siendo un niño feliz.


Exhala el humo por la boca y un poco por la nariz cuando sus ojos divisan a alguien vestido de blanco caminando hacia ahí.


Jisung no cree en las cosas paranormales como lo hace Félix, el novio de Hyunjin. Así que espera paciente a tener una visión más clara. Es muy extraño que gente de la zona ande tan tarde.


Su ceño se frunce cuando algo brillante parpadea a pocos metros de la persona de blanco. Este lugar suele ser tranquilo.


Avanza rápidamente, terminando su cigarro antes de verlo de cerca.


Es un chico de cabello oscuro que lleva ropa deportiva blanca. Su rostro está pálido y parece asustado. A Jisung no le toma mucho comprender así que lo rodea con el brazo y lo pega.


— Amor, te he estado esperando. — el pelinegro lo mira y rápidamente entiende su intención sin dejar de caminar juntos. — Después de ir al estudio de tatuajes ya no pude encontrarte, ¿fuiste a comprar lo que te faltaba?


— Mi celular murió y no pude contactarte, cariño, lo siento. ¿Has esperado mucho?


Han mueve la cabeza y ve que el sujeto a bajado la velocidad.


— Te esperaría toda la vida mi amor.


— Oh Dios, ¿estás en modo romántico? ¿Buscas algo de mí?


— Siempre quiero más de ti. — Jisung quién siempre ha dicho que muy malo coqueteando extrañamente lo está haciendo bien.


Sonríe y detiene sus pasos para voltear a ver a quien aún los sigue. Conoce perfectamente a la mayoría de la zona así que no puede engañarlo.


— ¿Disculpe usted vive por aquí? — Jisung ahora agradece haber olvidado su chaqueta. Lleva una playera sin mangas donde se notan perfectamente sus músculos y sus tatuajes, su pregunta toma bajo guardia al hombre.


— ¿De verdad eres su novio?


— Si, ¿por qué?


— Eso no puede ser... — Murmura.


— Ah, tu eres el asqueroso acosador — Han aprieta sus puños. No necesita preguntarle al chico, el mismo acosador lo dijo. — ¿Sabes lo que le ocurre a los acosadores por esta zona? — Farfulla. — Sobre todo a los que acosan al novio de Han Jisung.


— ¡¿Ji-sung?!


Antes de siquiera tener la intención de escapar Han lo ha tomado de la camisa y ha estampado una izquierda en su rostro con fuerza.


— Ya te reconocí, si no quieres que vaya a buscarte y terminar con esto será mejor que te alejes, ¿lo entiendes? — Han le da una sonrisa fingida y el hombre corre despavorido.


Minho quién se ha quedado tanto en silencio como en shock regresa en si cuando Jisung pasa su palma frente a sus ojos.


— ¿Estás bien? — Pregunta.


— Si, sí. Gracias...


— No te preocupes, ya nadie va a molestarte. Quizá debí preguntarte si tienes novio o novia antes de decir eso.


— ¿Eh?


— Esparcira el rumor muy rápido, si causa algún problema hazmelo saber aammm... Ummh. ¿Cuál es tu nombre?


Minho ríe ante los comentarios del chico.


— Lee Minho. Puedes llamarme Lee Know o Lino. Y no, no tengo pareja.


— Muy bien Lino, soy Han Jisung y puedes llamarme como quieras.


— De acuerdo Hannie.


— ¿Puedo acompañarte a casa?


— No, no quiero molestar.


— Tonterías, debo ir a casa también así que supongo, vamos en la misma dirección.


— Supongo que si...


Lo que comenzó como un rumor que el propio Jisung inició de pronto dejó de sentirse como uno, después del entrenamiento esperaba a Lee Know en el puente, y si salía tarde entonces lo buscaría cerca de la escuela.


El ambiente se volvió como un refugio y antes de si quiera notarlo, un día de invierno le había contado a Lino acerca del recuerdo recurrente que lo lastimaba. Había explicado cada situación de su vida que sólo Hyunjin y sus abuelos sabían.


Le explicó que en el box encontró el refugio para proteger a su niño herido. Nadie más se atrevía a atacarlo con el tema del suicidio de mamá y ya no lo humillan por ser abandonado por la escoria de su padre.


Ya no tiene que meterse en problemas con Hyunjin, de pronto creo una fama que hacía que cualquiera lo pensara dos veces.


Se había vuelto vulnerable ante Lee Know y eso lo asusta. Le teme a esos sentimientos que hacen cosquillas en su corazón porque teme ser una persona horrible como lo fue su padre. Tiene miedo de no hacerlo bien así que había enterrado sus sentimientos en lo profundo de su mente y su corazón.


Sabe que Lino no es alguien débil pero después de la primera vez fue una excusa para seguirlo viendo y Minho tampoco lo alejo.


Sus mejillas estaban empapadas de lágrimas y sus ojos se abren tan grandes cuando siente como Minho lo toma de la cara y lo besa.


El pelinegro también llora he intenta que sus sentimientos sean transmitidos correctamente.


Le gusta Han Jisung. Se está enamorado de él.


En todo el tiempo que lleva observándolo ha deducido y acertado todo de él. Sobre todo ha marcado esos malos hábitos que le parecen interesantes.


I. Jisung no fuma regularmente y si lo hace es por que desea contener sus lágrimas.


II. A Jisung le molesta cuando el gimnasio no abre pero se niega a ir a entrenar al aire libre.


III. Detesta las aceitunas y las pasas en su comida, no importa el lugar donde esté, se deshará de esas cosas de su plato.


IV. A Suggie le aborrece tratar con personas nuevas, por que aborrece tener que fingir que le interesa su vida.


V. Después de darse una ducha Hannie olvida siempre secarse el cabello.


VI. No le importa si tiene más tenis, el usará los mismos tenis desgastados hasta que no tengan reparación.


VII. Suele hacer preguntas inesperadas en cualquier momento. CUALQUIER.


VIII. Este no es un mal hábito. Pero a Suggie le asusta que las puertas estén cerradas y ahora entiendo por qué.


Jisung recibe ese beso, prueba los dulces labios de Lee y sus brazos lo rodean del cuello. Suspira suavemente y cuando se separan no es capaz de ver a Minho a la cara, así que se esconde en su pecho.


— Me gustas, Han Jisung.— se confiesa sin esperar ser correspondido. Entiende los miedos de Hannie así que está dispuesto a esperar.


Sin embargo se aferra a él y sus ojos acuosos lo miran.


— No sé cómo resultará esto. No sé si lo haré bien, pero... Por favor Minho, quédate conmigo.


— Suggie...


— Me gustas, Lee Minho. Eres lo más bonito que ha llegado a mi vida.


— Oh Suggie, cuidaré de ti, sanaremos esas heridas con paciencia, sostendre tu mano y no te dejaré.


Jisung llora en el pecho de su amado y saca todo aquello que ha guardado de forma recelosa, el tener aquí a Minho es como si un gran peso le fuese retirado.


Al fin puede respirar sin pesadez.





Cuando Jisung ve a Lino en el escenario es como si la libertad tomara forma.

Su traje lo hace ver como si no perteneciera a este mundo. Esta mañana cuando se despertó sabía que debía verse increíble. Optó por ir de traje y compró un ramo de flores que definitivamente lleva

“no me olvides”

No se retiro los aretes ni el piercing, le gustan y sabe que a

su cariño

también.

Cuando la presentación comenzó confirma nuevamente que esto es para lo que su novio nació, cada vez que lo mira bailar le deja ese cosquilleo suave en su pecho. Cada vez se enamora más.

Hyunjin está a la espectativa al igual que él, debería ser la noche de Dong, pero parece que Minho y Félix son los que destacan más.

Son como dos aves majestuosas de suaves miradas.

Han se muerde el labio cuando en un microsegundo su mirada conecta con la de su novio en una parte de la danza pasional.

Cuando todo termina y los bailarines se presentan para mostrar su agradecimiento, Jisung no se contiene y se levanta para ir detrás del escenario.

Minho esta esperado por él y entonces lo atrapa para levantarlo. Lee tiene sus ojos brillantes a causa de la felicidad y cuando sus pies tocan el suelo, besa profundamente a su amante.

— Consigan una habitación. — Grita una de las bailarinas para molestar a Minho.

— Lo hiciste increíble mi amor. —Han ignora el comentario y se dedica a ver lo único que le importa. Le entrega el ramo de flores y Minho le agradece, besándolo otra vez.

— Si estas tan desesperado, Jisung, ¿por qué no te llevas a tu esposa?

Ese comentario no es agradable a los oidos de Minho.

— ¿Disculpa?

— Oh vamos, ¿vas a ofenderte? Esta tan clara la posición.

— ¡Por supuesto que voy a ofenderme! ¿Sabes que San? Personas como tú me dan asco. Estas asumiendo nuestra vida sexual en base a estéreotipos de antaño. ¡Crece!

— Por favor Know. Estudias ballet.

— ¿Y? Así de masajes, no me subestimes San.

Jisung toma del hombro de Lino e intenta calmarlo.

— No vale la pena amor.

— Mmmh.

— ¿No vas a decir nada Jisung? Te esta dejando como el que muerde la almohada.

— ¡Oye tu maldita perra!— grita Minho.

— Cariño, calma. —Repite. — No tienes que preocuparte, sé que te gustaba mi novio, pero a él, no le gustan las mujeres como tú.

— Como te...

— Por qué a él le gustan... Los hombres como yo. No... A él, le gustó yo. Un muerde almohadas— Han le guiña el ojo y toma la mano de Minho para irse de ahí.

La gente debería de dejar de asumir por apariencia. Han sabe que tolera a la perfección el dolor y no por nada tiene los tatuajes, mientras que Lee Know es un hombre de bastante resistencia hablando generalmente.

Su vida es así, simple. Han es mucho más mimado de lo que cualquiera creería y a Minho le encanta consentir a su bebé.



¿Sabes lo que se dice acerca del amor?

— Pregunta Jisung

a Minho mientras este acuesta al pequeño bebé en la cuna.

— ¿Lo que dicen de hacer del amor?

Jisung ríe y mira a su esposo, golpea el lado vacío de la cama para que se una a él.

— El amor es como el inicio de una eterna primavera, los días difíciles son como el otoño y los momentos íntimos como el verano. Pero no debemos permitirnos llegar a la época de invierno. Es felicidad, risas, dolor, lágrimas y peleas. Es desacuerdos, tiempos muertos y noches de inquietud. Pero tener la certeza, que no importa lo terrible que el panorama parezca, nuestra elección siempre es la misma... Y yo supe que mi elección fue la correcta contigo Minnie.

— Mi esposo es tan dulce. — Murmura Minho y lo besa. — Te elijo siempre a ti cariño, pero no te perdono que te comieras todos mis chocolates.

— ¡Minho!

— No grites, despertarás al...

Fue tarde, el llanto comenzó.

— ¡Hannie! — Regaña Minho.

— Ya voy, ya voy. Papá está aquí.


───── ❝ Bad habits / MinSung ❞ ─────

Quizá debamos sacudir, ciertos malos hábitos.