Customize readability
Aa

Antes del “sí” || Kookmin

All Rights Reserved ©

Summary

Jungkook un chico invalido y Jimin que desconoce quien será su futuro "Esposo"

Status
Complete
Chapters
2
Rating
5.0 1 review
Age Rating
16+

💫ÚNICA PARTE💫


El salón olía a flores caras y promesas baratas.

Jungkook odiaba ambas cosas.

Desde su lugar junto al ventanal, observaba el jardín de la mansión familiar donde los empleados corrían como si el amor pudiera organizarse con cronogramas. Luces, telas blancas, mesas redondas, un arco de rosas tan perfecto que parecía dibujado por alguien que jamás había amado a nadie de verdad.

Ajustó la manta sobre sus piernas, más por costumbre que por frío. La silla de ruedas era ligera, moderna, elegante incluso. Su padre se había asegurado de que todo en él pareciera “digno”. Digno de apellido. Digno de apellido… pero no digno de decidir.

—Faltan dos horas —dijo su madre desde la puerta, con voz suave y filo de acero—. El estilista vendrá en veinte minutos.

Jungkook no volteó.

—¿También va a peinar mis ganas de salir corriendo?

Silencio.

Ella suspiró, ese suspiro entrenado de las madres que aman en secreto pero obedecen en público.

—Es un buen chico. La familia Park es respetable. Esto es lo mejor.

Lo mejor. Siempre “lo mejor” sabía a jaula.

Cuando ella se fue, el cuarto volvió a quedarse con el sonido del reloj y el canto lejano de los pájaros. Jungkook apoyó la cabeza contra el vidrio frío.

Veintisiete años y su vida ya estaba firmada como contrato empresarial.

No era el matrimonio lo que le dolía.

Era no haber sido mirado como persona ni una sola vez durante la negociación.

“Él necesita estabilidad.”

“Alguien que lo acompañe.”

“Un acuerdo beneficioso para ambas familias.”

Como si él fuera un proyecto social con traje.

Cerró los ojos.

No conocía a Park Jimin. Solo una foto. Sonrisa suave. Ojos grandes. Demasiado joven, pensó. Demasiado… luminoso para este circo.

Y entonces, tocaron la puerta.

No fue el típico golpecito firme del personal.

Fue… tímido. Dos toques suaves. Una pausa. Uno más, inseguro.

Jungkook frunció el ceño.

—Adelante.

La puerta se abrió apenas… y apareció un chico que claramente no pertenecía al protocolo de la casa.

Cabello rubio miel cayéndole sobre la frente. Traje claro un poco arrugado, como si hubiera estado sentado demasiado tiempo. O como si hubiera estado retorciendo la tela entre los dedos.

Sus ojos se encontraron.

Y el mundo hizo algo muy poco profesional: se quedó quieto.

—Ho–hola —dijo el chico, inclinándose torpemente—. Yo… creo que me perdí.

Jungkook parpadeó.

—Eso depende. ¿Estás buscando la salida o la boda?

El chico soltó una risa nerviosa que le salió como campanita rota.

—La boda… supongo. Aunque la salida suena tentadora.

Ah.

Ah.

Jungkook sintió algo raro en el pecho. Algo que no venía en el contrato.

—Entonces no estás perdido —dijo—. Estás exactamente donde te arruinarán la vida.

El chico abrió los ojos como platos… y luego, para sorpresa de Jungkook, volvió a reír.

—Genial. Justo lo que uno quiere oír antes de casarse.

Se hizo un silencio.

Los dos se miraron. Más detenidamente esta vez.

No con curiosidad social.

Con reconocimiento.

—Park Jimin —dijo el chico al fin, haciendo una reverencia pequeña—. Mucho gusto.

Jungkook tragó saliva.

—Jeon Jungkook.

Jimin alzó la vista.

—Lo sé.

Claro que lo sabía. Iban a casarse en dos horas. Estúpido.

Pero en esa mirada no había cálculo.

Había… nervios. Y algo más. Algo que Jungkook no veía desde hacía años cuando la gente lo miraba.

Humanidad sin lástima.

Jimin dio un paso dentro del cuarto y cerró la puerta detrás de sí, como si estuviera entrando a una conversación secreta.

—¿Puedo…?

Señaló una silla frente a él.

—Es tu sentencia también —dijo Jungkook—. Siéntate.

Jimin se sentó con las manos sobre las rodillas, espalda recta, respirando hondo.

—Mi mamá dijo que eras serio.

—Tu mamá miente muy profesionalmente.

—La tuya dijo que eras fuerte.

Jungkook arqueó una ceja.

—¿Y?

Jimin se encogió de hombros, sonriendo chiquito.

—Aún no decido si lo eres… o solo estás cansado.

Eso.

Eso lo desarmó más que cualquier mirada de compasión.

Jungkook lo estudió. No parecía asustado de él. No evitaba mirar la silla. No fingía que no existía. Solo… lo veía completo.

—¿Te obligaron? —preguntó Jungkook.

Jimin jugó con el borde de su manga.

—Digamos que me presentaron una opción con moño encima.

—¿Y dijiste que sí?

—Dije… “¿qué tan terrible puede ser?”

Jungkook soltó una risa corta, real.

—Spoiler: bastante.

Jimin levantó la mirada, y por un segundo su expresión se suavizó tanto que dolió.

—No para mí.

Silencio.

El aire cambió de peso.

—No me mires así —murmuró Jungkook—. No soy una causa noble.

—No te miro por eso.

—Entonces ¿por qué?

Jimin dudó. Respiró.

—Porque estás más asustado que yo… y aun así estás bromeando para que no se note.

Directo al hueso.

Jungkook desvió la mirada al jardín.

—No le tengo miedo al matrimonio.

—¿A qué entonces?

—A convertirme en una responsabilidad con anillo.

Las palabras quedaron flotando, crudas.

Jimin se levantó despacio.

Jungkook tensó los hombros, acostumbrado a que ese movimiento precediera a incomodidad o lástima.

Pero Jimin solo caminó hasta quedar frente a él, a su altura, sin invadir.

—Puedo sentarme aquí —dijo señalando el alféizar del ventanal— o allá —señaló la otra silla—. Puedo hablar mucho o quedarme callado. Puedo meter la pata cada cinco minutos.

Una media sonrisa.

—Pero no me voy a casar contigo para ser tu enfermero ni tu héroe. No soy tan noble… ni tan fuerte.

Jungkook lo miró, sorprendido.

—Entonces ¿por qué aceptaste?

Jimin sostuvo su mirada.

—Porque cuando mi papá habló de ti, no dijo “pobre chico”. Dijo “es brillante, terco, talentoso… y nadie lo escucha”.

Y no sé… me dio rabia. Nadie merece vivir sin que lo escuchen.

El pecho de Jungkook se apretó como puño.

—No me conoces.

—Todavía no.

—Podrías arrepentirte.

—Probablemente.

Sonrió.

—Pero prefiero arrepentirme de algo que elegí… que de algo que nunca intenté.

El silencio esta vez no fue incómodo.

Fue… frágil.

—Oye —dijo Jimin más bajito—. Si en algún momento sientes que esto te está ahogando… me lo dices. No quiero ser otra pared.

Jungkook tragó.

—¿Y si eres tú el que quiere huir?

Jimin inclinó la cabeza.

—Entonces corremos. Bueno… tú ruedas con estilo y yo corro torpemente detrás.

Jungkook soltó una risa que le tembló en el pecho. Hacía años que no reía sin cálculo.

—Eres raro.

—Me lo dicen seguido.

—No pareces asustado.

Jimin miró sus propias manos.

—Lo estoy. Muchísimo. Pero no de ti.

Alzó la vista.

—Me asusta que esto se vuelva frío. Que vivamos como extraños educados. Prefiero que discutamos por tonterías a que no sintamos nada.

Jungkook lo observó como si estuviera viendo algo imposible.

—¿Siempre hablas así?

—Cuando estoy a punto de casarme con un desconocido, sí.

Otra risa compartida. Más suave. Más cercana.

Afuera, alguien gritó instrucciones sobre las flores.

Adentro, el mundo se había reducido a dos personas respirando el mismo aire por primera vez.

—Jimin.

—¿Sí?

—No me mires con lástima nunca.

La respuesta fue inmediata.

—Trato hecho. Pero tú no me mires como si fuera de cristal.

—No lo eres.

—Exacto.

Se sostuvieron la mirada. Sin contrato. Sin familias. Sin invitados.

Solo dos personas al borde de algo enorme.

—Oye —dijo Jimin de pronto—. ¿Te molesta si te hago una pregunta muy honesta?

—Ya empezaste fuerte, sigue.

—¿Qué fue lo primero que pensaste cuando viste mi foto?

Jungkook ladeó la cabeza.

—Que parecías demasiado feliz para meterte en esto.

Jimin rió bajito.

—¿Y ahora?

Jungkook lo miró de arriba abajo, sin prisa.

—Ahora pienso… que tal vez no vine a arruinarte la vida.

Jimin sintió que el corazón le tropezaba.

—¿Ah no?

—Tal vez… viniste a desordenarla.

Una sonrisa lenta apareció en el rostro de Jimin.

—Me gusta más eso.

Pasos se oyeron en el pasillo. Voces. El tiempo regresando como ola.

Jimin se puso de pie.

—Creo que ya me encontraron.

Jungkook asintió, pero no apartó la mirada.

—Jimin.

—¿Sí?

—Gracias por entrar por la puerta equivocada.

Jimin sonrió, y en esa sonrisa no había obligación, ni sacrificio, ni deber.

Solo posibilidad.

—A veces perderse es la única forma de llegar bien.

Abrió la puerta… luego se detuvo.

—Jungkook.

—¿Mm?

—No prometo que esto sea fácil.

—Sería sospechoso si lo fuera.

—Pero prometo que voy a quedarme de verdad. No solo en la casa. Aquí.

Se señaló el pecho.

Jungkook sintió algo nuevo, tembloroso, encenderse donde antes solo había resignación.

—Entonces supongo… que nos vemos en el altar.

Jimin sonrió, nervioso pero firme.

—Nos vemos en el comienzo.

Y se fue.

El cuarto quedó en silencio otra vez.

Pero ya no olía a flores caras ni a promesas vacías.

Olía a lluvia antes de caer.

Jungkook miró su reflejo en el vidrio. Seguía siendo él. Misma silla. Mismo cuerpo. Mismo destino firmado.

Pero ahora…

No se sentía solo dentro de él.

Afuera, la boda seguía siendo un espectáculo.

Adentro, algo real acababa de empezar.

Y por primera vez, Jungkook no estaba pensando en escapar.

Estaba pensando en llegar.


FIN

Let LunarJiminie know what you thought about this chapter!
Love this

32

Love this

Funny

1

Funny

Spicy

2

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

4

Emotional

Profound

3

Profound

Heartwarming

5

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

5

Good Writing

Compelling Plot

2

Compelling Plot

Great Character

3

Great Character

Strong Dialog

2

Strong Dialog

View 6 previous comments…
author

me encantó ya la había leído pero como me inscribí en esta app la volví a leer gracias 🇻🇪💜

5 months
1
author

Es demasiado buena para ser solo un capítulo.

4 months
author

Ame 😍

4 months

Further Recommendations

Merry Christmas - Adventskalender 2025

Aelyn Raven: Wieder eine tolle Geschichte. Leider bin ich erst jetzt dazu gekommen sie zu lesen, aber das tut der Geschichte keinen Abbruch *g* ich freue mich schon auf den nächsten Adventskalender

Read Now
Charly's Weihnachten

T.M: Ich kann es gar nicht anders sagen also ich liebe diese Geschichte einfach. Sie hat für mich einfach alles was es braucht. Sie hat mich einfach mitgenommen auf eine echt schöne Reise. Danke❤️

Read Now
Luna de Verano - Die Gefährtin des Alphas (Band 1)

Alischa: Einfach super! Ich liebe das Alpha Setting sowieso, ich konnte gar nicht aufhören zu lesen, wirklich richtig gut 💗💗💗🌹

Read Now
The Grumpy Next Door

Susan: well this one is as it said short and sweet. I would love to read more about this group of characters. it was so nice to read something so wholesome, full of romance and sweet. just loved it!

Read Now
We Only Fake It on the Weekends

ccssppmm: I enjoyed the story and the way it flowed.It was difficult to let it go.

Read Now
Half-Claimed

Jeqal: Twin women, one undeserving man. If you like a wolf romance where the rejected female does better without him then you’ve found the right book. I enjoyed the read. It has some issues with time continuity, otherwise it was a nice read. There are many characters so I couldn’t keep up with the names, t...

Read Now
Fashion victime du PDG

Kristel: J'ai beaucoup aimé l'histoire qui débute par une blague et qui fini avec un bel engagement, une promesse d'un bel avenir toujours entouré des amis fidèles.

Read Now
What We Never Healed

Saba: The story is simple, sad and sweet. The female lead id strong yet naive

Read Now
Broken Halos MC

April: Absolutely loved it! Thanks for a great story!

Read Now