Oneshot
En el inframundo, uno de los 72 pilares, específicamente el más fuerte entre los 72, el clan Bael. Actualmente, este clan estaba teniendo una reunión sobre el futuro de Venelana Bael, la mujer más fuerte del clan que se ha visto en la historia. Actualmente, había un debate si deberían casarla afuera del clan o con alguien adentro.
La razón por la que estamos teniendo este debate es que la joven Venelana obtuvo una propuesta de matrimonio del actual heredero del clan Gremory, Zeoticus Gremory. Está decidido, habló uno de los ancianos, pero antes que pudieran decir otra cosa, la puerta fue destruida con una explosión del poder de la destrucción.
Del fuego morado salió un hombre castaño. Tenía una altura de 185 y tenía un pelo castaño y unos ojos de color morado típicos del clan Bael, junto a un cuerpo delgado. Uno de sus ojos estaba siendo cubierto por un parche de color negro elegante con diferentes detalles de color blanco y una gema de color morado. Estaba usando un traje de un noble de color negro con detalles de color oro.
Si quieres saber qué estás haciendo... Aegon Bael dijo un hombre musculoso con una altura de 208 y con una apariencia similar a la de Aegon, solo con una piel morena. Este hombre era Magnus Bael, el padre de Aegon y Venelana y el actual líder del clan Bael. Tú ya deberías saber por qué vine, padre dijo Aegon, acercándose donde estaba el consejo.
La decisión ya fue hecha dijo lo mismo el anciano del Consejo. ¿Y esa cuál es? dijo Aegon, liberando su poder, haciendo que el suelo se destruya; un poco de su pop empezó a salir de su cuerpo.
Ya basta gritó Magnus, igualmente liberando su poder. Los dos empezaron a liberar sus poderes de la destrucción, destruyendo todo, y el resto de miembros del consejo empezaron a crear barreras para protegerse de las auras. Cuando los dos desactivaron sus poderes, solo se miraron, desafiándose.
Está bien, tú ganas, dijo el actor Gran Rey a su hijo. El más poderoso puede tener tu hermana, pero espero que puedas cumplir con mis expectativas dijo Magnus.
El gran rey sabía sobre la relación de sus dos hijos y, francamente, no le importó; era normal entre demonios y eran poderosos. Si se unieron, su unión crearía un demonio hasta más fuerte que estos dos; eso vale más que una estúpida alianza con los tomates restantes.
Después de eso, Aegon salió a través de un círculo mágico. Apareció en una habitación donde Venelana estaba frente a él y ella le dio un beso en la boca. Los dos comenzaron a besarse con lujuria. Aegon empezó a agarrar el trasero de Venelana; ella gimió con su toque.
Tirando a Venelana's A la cama en la habitación empecé a masajear sus nalgas jugando con el gran culo de venelana. mientras empecé a removerle su ropa interior, levantando su falda de su vestido. Ella dio un gemido mientras yo seguía estimulando sus nalgas.
Con mis manos ahora libre empecé a acariciar sus muslos internos hasta llegar a su húmedo coño. Pude sentir lo mojada que estaba, casi goteando. Empecé a frotar su clítoris con mi dedo índice, provocándole pequeños gemidos de placer. Con mi otra mano agarre una de sus nalgas y apreté con fuerza, causando que ella arqueara su espalda y hundiera su cabeza en la almohada.
Venelana empujó su trasero hacia mi, buscando más estimulación. Coloque dos dedos en su entrada y los introduje lentamente, sintiendo como sus paredes internas me apretaban. Empecé a moverlos, acelerando el ritmo, mientras con mi pulgar jugueteaba con su clítoris hinchado. Sus gemidos se hicieron más fuertes y su cuerpo temblaba de placer.
Saqué mis dedos y los coloqué en su boca para que los chupara. Luego me incline y empecé a lamer su coño desde abajo hasta arriba, disfrutando del sabor de sus jugos. Deslicé mi lengua dentro de ella, sintiendo su calor y humedad. Empecé a follarla con mi lengua, entrando y saliendo rápidamente.
Venelana sujetó mi cabello con fuerza, empujando mi cabeza contra su entrepierna. Yo seguí lamiendo y succionando, aumentando la velocidad, llevándola al borde del orgasmo. Sus piernas temblaron y su cuerpo se tensó, indicando que estaba a punto de correrse.
De repente, me aparté, dejándola necesitada y frustrada. Me levanté y empecé a desvestirme lentamente, dejando que me mirara. Una vez desnudo, me acerqué a ella y la besé apasionadamente, dejando que probara su propio sabor en mi boca.
Cogí sus piernas y las coloqué sobre mis hombros, acercando su coño a mi dura polla. La miré a los ojos y le pregunté si estaba lista. Ella asintió con una sonrisa traviesa y dijo "Fóllame duro, Aegon."
Sin perder tiempo, alineé mi polla con su entrada y empujé dentro de ella de una sola estocada. Ambos gemimos de placer al sentir cómo nos uníamos. Empecé a moverme, entrando y saliendo de ella rápidamente. Sus paredes apretaban mi miembro, exprimiéndolo.
Me incliné y agarré sus senos con mis manos, apretándolos y pellizcando sus pezones endurecidos. Venelana gruñó y comenzó a mover sus caderas al ritmo de las mías, empapando mi polla con sus jugos.
Los sonidos de nuestros cuerpos chocando y nuestros gemidos llenaban la habitación. Continuamos follando sin piedad, aumentando la intensidad y la velocidad. Podía sentir como su cuerpo se tensaba nuevamente, listo para llegar al clímax.
Di unas últimas embestidas rápidas y profundas antes de correrme dentro de ella, llenándola con mi semilla caliente. Al mismo tiempo, Venelana gritó de placer al alcanzar su propio orgasmo, convulsionando debajo de mí.
Me desplomé sobre ella, ambos jadeando y sudorosos. Me quedé dentro de ella por un momento, disfrutando de la sensación de sus paredes apretando mi polla blanda. Finalmente salí de ella y me recosté a su lado.
Ella apoyó su cabeza en mi pecho, escuchando los latidos de mi corazón. Nos quedamos así por un rato, recuperando el aliento y disfrutando de la intimidad del momento.
-horas después-
Aegon estaba penetrando a Venelana, aplastándola en ella mientras estaba en la cama, sus grandes senos teniendo marcas de mordida. Ambos habían pasado gran parte del día y la noche haciendo el amor apasionadamente, pero parecía que no podían saciar su lujuria mutua.
Aegon agarraba con fuerza las caderas de Venelana, hundiendo sus dedos en su piel mientras la embestía con fuerza. Ella gemía con cada empuje, sintiendo como su polla entraba y salía de su coño mojado. Sus pezones duros se frotaban contra el pecho de Aegon, enviando descargas de placer por todo su cuerpo.
De repente, Aegon la tomó por sorpresa y la hizo girar, colocándola boca abajo en la cama. Sin perder tiempo, se colocó encima de ella y continuó follándola por detrás. Las embestidas eran más profundas y fuertes en esta posición, y Venelana no podía contener sus gritos de placer.
Aegon agarraba con fuerza sus caderas, manteniéndola quieta mientras la penetraba sin piedad. Su mano libre se deslizaba por su espalda, dejando un rastro de caricias. Luego, de repente, le dio una nalgada fuerte, dejando una marca roja en su trasero.
Venelana jadeó sorprendida, pero rápidamente se dejó llevar por la excitación. La sensación de dolor combinada con el placer era increíblemente intensa. Aegon seguía azotándola mientras la follaba, cada golpe haciendo que su coño apretara más su polla.
Pronto, ambos estaban al borde del orgasmo. Aegon pudo sentir como el cuerpo de Venelana se tensaba debajo de él, listo para explotar. Él aumentó el ritmo, embistiendo con fuerza y rapidez, llevándolos a ambos al límite.
Con un último empuje, Aegon se corrió dentro de Venelana, llenándola con su semilla caliente. Ella también alcanzó el clímax, su coño apretando la polla de Aegon mientras llegaba a un orgasmo intenso y abrasador.
Ambos se derrumbaron en la cama, jadeando y sudorosos. Se abrazaron con fuerza, disfrutando de la sensación de sus cuerpos acalorados y pegajosos después del sexo apasionado.
Después de unos momentos, Aegon se retiró lentamente de Venelana y se recostó a su lado. Ella se acurrucó contra su pecho, escuchando los latidos de su corazón mientras recuperaban el aliento.
-años después-
Después de la guerra de las tres facciones Aegon y Venelana sé casaron eventualmente Venelana di a luz a Daeron Bael el hijo de ambos el joven demonio, siendo un prodigio naciendo con un gran poder demoníaco después de algunos años ellos tuvieron a otro hijo llamado Aemon Bael. Eventualmente los príncipes del inframundo tomaron sustrato y planeaban en continuar la guerra de las tres facciones, sólo para que una rebeliones empezarán. Después de la guerra cuatro demonios, dado el título de rey demonios Daeron tomando el nombre Lucifer se volvió el nuevo rey lucifer, junto a tres otros jóvenes.
Daeron tomando a Katerea Leviathan y Serafall Leviathan (Sitri) cómo esposas y su hermano Aemon igualmente tomó a Misla Vapula, Grayfia Lucifuge cómo sus esposas.
Después de varios años Aegon y Venelana tuvieron otros dos hijos estos gemelos, Aerys y Rhaella Bael.
Después de algunos años Aegon se retiró de la posición de lord bael dándosela a su hijo Aemon.
Aegon y Venelana moviéndose un castillo más pequeño en la parte más lujosa del territorio bael.
A pesar de los años, había una cosa que no había cambiado en Aegon y Venelana: su insaciable lujuria el uno por el otro. A pesar de tener varios hijos y ser abuelos, seguían tan apasionados como siempre.
En ese momento, se podía escuchar el sonido de una cama moviéndose, ya que actualmente Venelana estaba montando a su esposo, su enorme polla entrando y saliendo de su coño mojado. Ambos estaban completamente desnudos, y se podía notar que el vientre de Venelana estaba ligeramente hinchado, mostrando signos de embarazo.
Mientras ella se mecía arriba y abajo, sus enormes pechos rebotaban con cada movimiento. Aegon los agarraba con fuerza, apretando sus pezones duros entre sus dedos. Venelana gemía de placer, sintiendo como la polla de Aegon llegaba hasta lo más profundo de su ser.
"¿Te gusta eso, amor?" preguntó ella con voz entrecortada, mirándolo con ojos llenos de deseo. "¿Te gusta cómo te follo?"
Aegon solo gruñó en respuesta, aumentando la velocidad de sus embestidas. Sus caderas se estrellaban contra las de Venelana, su polla entrando y saliendo de su apretado coño a un ritmo frenético.
Venelana echó la cabeza hacia atrás, dejando escapar un gemido fuerte mientras se acercaba al orgasmo. Aegon podía sentir como su coño apretaba su miembro, exprimiéndolo. Sabía que ella estaba a punto de correrse.
Con unas últimas estocadas profundas, ambos alcanzaron el clímax al mismo tiempo. Venelana gritó de placer mientras su cuerpo se sacudía con la fuerza de su orgasmo. Aegon la sujetó con fuerza, su polla palpitando dentro de ella mientras la llenaba con su semilla caliente.
Después, se desplomaron en la cama, jadeando y sudorosos. Se abrazaron con fuerza, disfrutando de la sensación de sus cuerpos acalorados y pegajosos después del sexo apasionado.
"Te amo tanto, Aegon", susurró Venelana, besando suavemente sus labios. "No importa cuántos años pasen, siempre te deseo igual."
Aegon sonrió y la besó apasionadamente. "Y yo a ti, mi amor. Siempre serás mía y yo tuyo, hasta el fin de los días."
Se quedaron así un rato más, acariciándose y disfrutando de la intimidad que habían compartido. Sabían que habían tenido una vida llena de aventuras y desafíos, pero nada era más importante que el amor que sentían el uno por el otro.
Fin de el oneshot
El único de mis oneshot lemon que sobrevivió. Espero que lo disfrutaron.
Aegon Bael
Venelana Bael
Daeron Bael
Aemon Bael
Aerys Bael
Rhaella Bael






