𝑴𝒀 𝑳𝑰𝑻𝑻𝑳𝑬 𝑪𝑶𝑾 (O.S)
Otra vez...
Otra vez...
Otra vez...
Había perdido la cuenta de cuantas veces a la semana había vuelto a casa para encontrar la misma escena una y otra vez Sunghoon estaba de piernas abiertas en el sillón reclinable, completamente desnudo, con los orificios llenos con sus juguetes y llenando su hogar de los mugidos y gemidos característicos del hibrido.
Jake suspira cerrando la puerta tras él y con toda calma llevando las compras a la alacena pensando en que sería bueno para su vaquita comelona.Quizás un poco de carne, piensa mientras los sonidos de Sunghoon se elevan y gime su nombre de forma desproporcionada. El castaño le da una mirada de reojo, las mejillas rojizas, ojos acuosos y piernas temblorosas son todo un espectáculo que se le dificulta ignorar, pero lo hace, la cena no se hará sola, además sabe que su dulce hibrido puede apañárselas hasta que pueda darle la atención que necesita. No se complica y decide hacer pasta, piensa que es algo rápido y con las proteínas necesarias que su vaquita preñada requiere, además sabe que Sunghoon la ama ¿que mejor que eso?
—Dulce, ¿tomaste tus medicinas hoy? — pregunta, pero Sunghoon está muy concentrado en meter y sacar el consolador de su vagina, la mirada que le dirige hace que su polla duela en sus pantalones, por eso decide comprobar por si mismo si el pálido ha marcado la fecha, para su alivio sí. Se acerca con cuidado a él y decide besar su frente — buen trabajo, cariño — dice acariciando la pancita de seis meses que lleva su amor — estoy haciendo pasta para ti — la cola de Sunghoon se mueve con suavidad, pero demuestra con ella lo contento que esta, le hubiera gustado esperar a Jake con la cena lista, pero solo de pensar en él, su coño se humedeció y las cosquillas en su abdomen que le obligaban a tocarse crecieron.
Jake se deja tentar un poco y acaricia las enormes tetas que lactan, quiere chuparlas, pero sabe que si hace aquello en ese momento no podrá detenerse hasta tener su polla dentro del hibrido y ordeñarlo por completo, intenta alejarse, pero Sunghoon toma su muñeca con dificultad y le ruega que lo atienda.
—Jakey...follame — es lo que el mencionado más desea hacer en ese momento, pero niega, no quiere caer en la tentación.
—Vaquita, debo hacer la cena — ve a Sunghoon negar con insistencia.
—No tengo hambre — dice y Jake no le cree en absoluto, sabe perfectamente que se muere de hambre, pero las ganas de ser follado le nublan el razonamiento — solo quiero que me folles — ruega completamente desesperado, Jake no quiere ceder, sabe que no debe.
—Primero la cena y después hare lo que quieras ¿sí? — Sunghoon hace un puchero mientras estimula su clítoris, pero asiente. Sabe que Jake siempre cumple su palabra y aunque le es difícil dejar de insistir, lo hace, sin detener las caricias intimas que se regala así mismo — eso es, sigue así, te ayudare más tarde.
Sin duda fue todo un reto hacer que Sunghoon acabara su cena, el pálido no dejaba de tocarlo indecorosamente mientras el castaño intentaba darle de comer, pero, aunque había sido un poco difícil logro que su ternerito comiera como era debido.
Ahora Sunghoon estaba en el sofá, con el culo alzado y su lindo rostro aplastado entre los cojines del mismo y con su pancita creciente cuidadosamente posicionada para no ser aplastada, habia sacado el juguete vibrador de su coño suplantándolo por sus dedos que hacían un sonido sucio, como un chapoteo, casi metía su mano por completo al sentirse necesitado, pero el pelinegro sabía que eso no sería suficiente, quería la polla de Jake, de su humano, el cual nunca le había mirado con desprecio aun siendo él un hibrido de su clase.
—Jakey ven aquí, por favor — lo llamo por una vez más que Jake no podía contar, sin embargo esta vez estaba más que listo, se había tomado una ducha para relajarse y llevar a su vaquita a descansar o bueno al menos llevarlo a un lugar más cómodo para cumplir sus caprichos, pero Sunghoon se negaba a moverse más de lo que ya lo había hecho — ven, te necesito — la desesperación en su voz y los movimientos erráticos de su mano en su vagina húmeda eran todo un espectáculo para Jake, quien suspiro embobado por la imagen sucia que presenciaba.
—Vaya, mi ternerito está bastante necesitado esta vez ¿no es así? — Sunghoon sabe que no necesita responder, pero sus labios emiten un sonido característico que sale sin su permiso, lo cual hace sonreír a Jake que dirige su mano a la colita con manchas del mayor, acariciándola y jugando con el movimiento emocionado involuntario del hibrido — vaquita, hoy estas más urgido que de costumbre — dice llevando su mano libre a la que obstruye el coño a su disposición — déjamelo a mi ahora — pide con una voz perdida, esa que Sunghoon ya conoce y le gusta, esa que hace temblar sus piernas y lo vuelve aún más vulnerable — déjaselo todo a Jakey — el pálido retira su propia mano y recibe un leve tirón de su cola hacia atrás, un dolor placentero que lo hace mugir pero no moverse demasiado más que un pequeño salto sorpresivo.
Jake suelta su cola despacio, con suavidad, cariñoso. Sus manos acarician las piernas dobladas y llegan a los muslos rellenos y suaves, hace un vaivén lento y acerca sus pulgares a los labios vaginales, gordos, rojizos y alterados por tanta atención dada. Frota la zona con sus extremidades sin ser brusco, pero con la fuerza necesaria para causar gemidos ascendentes en el hibrido.
—Jake... — su nombre es casi una melodía en los labios dulces de Sunghoon, su preciosa vaquita, solo suya, de la cual esta locamente enamorado y prueba de eso es la cría que ha puesto en su vientre —Jakey... — su voz se vuelve más melosa mientras se balancea con cuidado hacia atrás, el castaño frota sus pulgares con más ahínco y escupe en el coño hambriento y lujurioso, reclamándolo como suyo, es una tendencia extraña que ha adquirido con el tiempo,él no es un hibrido y Sunghoon no necesita más lubricación pero no le importa en lo más mínimo, le encanta hacerlo, ver como su saliva se vuelve una con los fluidos de su dulce, el cual demuestra que disfruta de tal acción soltando gemidos bajos.
El castaño esparce y mezcla los líquidos, deslizando el primer dedo en el interior hambriento del pálido de coño rosa, es cálido, apretado y acogedor. Quiere arruinarlo, desea estirarlo, llenarlo con su esperma hasta que rebose. Inserta otro de sus falanges, aun siendo delicado, a pesar de sus aparentes intenciones, no quiere lastimarlo, menos al fruto de su amor, pero es Sunghoon quien le ruega por más y no puede resistirse, escarba cuidadosamente y en el proceso cuatro de sus dedos ya están en el interior de su tierno ternero.
Hace movimientos tranquilos, gira su muñeca y siente que puede llegar hasta el útero del hibrido que le ruega por más,con cada día que pasa Jake nota los pedidos tornarse más extremos, algo de lo que ya había sido advertido y que aun que no le importara cumplir, le seguía sorprendiendo. Su puño estiraba el coño de su vaquita, el cual chorreaba por inercia, sus mugidos eran cada vez más sonoros, pero ninguno de ellos expresaba más que placer. Sunghoon llevo con dificultad su diestra a su clítoris uniendo las sensaciones, moviendo sus caderas para llevar más extensión a su límite, pero no se sentía lleno, no porque no tenía lo que realmente quería, la polla de Jake.
—Jake, dame tu polla — le pide sin detener sus movimientos, el mencionado sonrie y sostiene su cintura con su mano libre, utilizando la misma para acariciar su pancita y con sumo cuidado presiona la parte baja para inmovilizar a Sunghoon y salir de su interior con cuidado.
El coño del pelinegro palpita y se aprieta en el aire en busca de ser llenado, Jake se inclina y da un lametazo en toda la extensión vaginal, uno que repite una y otra vez hasta que el cuerpecito del mayor se retuerce.
—Vaquita — le llama amoroso — date la vuelta, tu coñito desesperado merece atención más cuidadosa — Sunghoon niega enterrando su rostro entre los cojines, desea que Jake solo complazca lo que quiere, como se lo prometió, así que se rehúsa a girarse, pero poco le sirve la resistencia porque el castaño le da la vuelta con facilidad, su cuerpo no le responde pues en ese momento no es más que una vaquita debil — ¿por qué eres tan terco, ternerito? — pregunta mientras le da un tierno beso salino al contrario — solo quiero cuidarte...
—Pero yo quiero tu polla ahora — dice formando un puchero y cruzándose de brazos. Jake lo examina. Sus tetas gordas apretadas lactan de a poco, sus brazos cruzados bajo estas y sobre su pancita le dan una imagen caliente, pero tierna haciendo que el castaño se repita que quiere darle todo pero que primero quiere saciar su deseo egoísta — Shim Jake — le llama con un tono que intenta ser severo pero que en dicha situación solo hace ver al hibrido más tierno.
—Dulce, te daré lo que quieres — le asegura llevando sus manos a las enormes tetas y apretándolas — pero yo también quiero que me dejes divertirme — dice agachándose para llevar uno de los pezones a su boca, lamerlos, morderlos y chuparlos, succionado la leche espesa y dulce a su paladar. Sunghoon gime sonoramente, llevando sus frágiles brazos al abundante pelo castaño como si fuera su ancla. Jake aprieta las tetas, juntando los pezones rojizos y metiendo ambos en su cavidad para tener más del líquido blancuzco que adora consumir, Sunghoon se deshace en los trucos de su lengua y se deja hacer hasta que el brote de su leche para, Jake se la ha tomado toda.
—Deberías sentirte culpable — le acusa pronto con diversión agotada en su voz — dejaste a nuestro ternerito sin alimento — Jake sonríe bobo mientras deja varios besos en la pancita del pálido.
—Ya estarán cargadas para mañana de nuevo — responde — o en su defecto en un par de horas — agrega con naturalidad mientras desciende hasta el coño de Sunghoon, el cual siente su respiración agitada en lazona — ahora, ternerito, debo ocuparme de este coñito insaciable — se desliza, separa los labios gordos exponiendo toda la entrada del mayor, apenas cerciorándose de que en el trasero pálido aun habita un juguete, cosa que le hace soltar una risilla — mira nada más...
Con sus dedos roza la entrada trasera, pero vuelve al coño estirado con rapidez, se mostraba realmente irritado, aunque a Sunghoon no parecía molestarle, su necesidad de atención lo hacía ido y cero conectado con algo más que no fuera placer. Jake paso su lengua lentamente por su vagina, repetidas veces, de arriba hacia abajo deteniéndose en el clítoris hinchado y gordo por las atenciones anteriores, chupándolo y rozando sus dientes con el. Recorrió el coño húmedo con toda la extensión de su rostro mientras sus dedos, ahora si de forma medida, se unieron a su juego.
—Jake, Jake, Jake... — muge su nombre reiteradas veces, se siente muy bien, pero sin duda quiere más, no es suficiente, está cansado de esperar. Añora la gorda polla en su interior, desea que el esperma del menor lo llene otra vez, ni siquiera ha dado a luz y espera que Jake lo preñe de nuevo — por favor, ya... dame tu polla — Jake chupa la humedad con más intensidad hasta que el orgasmo cálido llena sus papilas gustativas, el moreno se separa aun teniendo un par de falanges en el interior del pálido quien respira con irregularidad.
—Ya te he hecho rogar demasiado ¿no es así? — pregunta mientras retira sus dedos los cuales están rebosantes del líquido pegajoso y traslucido, lo mira por unos segundos y bajo la atenta mirada de Sunghoon los lleva a su boca, chupándolos hasta no dejar rastro. El pálido muerde su labio inferior y lleva una de sus piernas temblorosas al abdomen del menor a quien empuja levemente hasta arrastrar su pie hasta el miembro cubierto por los pantalones de pijama. Frota la zona encírculos, Jake le sonríe y lleva sus manos a acariciar el tobillo — ¿impaciente vaquita? — el pelinegro asiente. Sus ojitos están brillantes, ruega con ellos sin detener su coqueteo, pero Jake hace que se detenga, junta sus piernas y las coloca suave a un lado — vamos a la cama —Sunghoon ni si quiera se queja, solo extiende sus brazos agotados, el castaño se mueve, levantándose del sofá, tomando al mayor y llevándolo a la habitación.
—Te ves precioso,así... desesperado por mi polla — Sunghoon se encuentra de rodillas frotando sus mejillas con el miembro del moreno mientras Jake acaricia su rostro con cariño. Las manos pálidas masturban el pene erecto, sus movimientos suben y bajan totalmente sumergido en hacer sentir bien al menor — usa tus tetas, vaquita — el pelinegro ni siquiera lo piensa.
Sunghoon coloca la polla del castaño entre sus tetas, apretándolas y utilizándolas como un mero instrumento para otorgar placer, no le parece humillante, le gusta. El pene se desliza entre su pecho chocando con su barbilla, sus ojos se encuentran con los del menor quien le mira excitado. Sunghoon baja un poco su cabeza chocando sus labios con el glande e instintivamente abre su boca. Jake suelta un suspiro de alivio, luego un gemido agitado, los labios suaves y lengua húmeda lo envuelven, se siente en el paraíso; toma de sus pequeños cornicortos a Sunghoon guiando sus movimientos, eran lentos sí, pero lo llevaba a limite al sentirlo profundo de la garganta ajena.
El pelinegro hace ruidos, le cuesta respirar, sus manos aprietan los muslos de Jake quien entiende que necesita un respiro. Sunghoon se agita en busca de oxígeno y el menor se inclina sonriente tomando su rostro y chocando sus labios en un beso casto.
—Eso ha sido suficiente, dulce — empieza besando sus mejillas saladas producto de las lágrimas inconscientes que brotaron del mayor — ahora sí, voy a darte lo que quieres ¿sí?
—Mas te vale... — dice el pálido— me has hecho esperar más de la cuenta — agrega mostrándose irritado.
—Quería ser suave — responde con un tono inocente mientras aprieta las mejillas del mayor.
—¿Suave? — su tono parece de reproche, aunque sus ojitos son divertidos mientras intenta ponerse de pie con ayuda del pelinegro — metiste tu puño en mi coño y tu polla a mas no poder en mi garganta — Jake se ríe mientras niega.
—¿No eras tú el que me pedias por más, ternerito? — pregunta pegándose todo lo que le permite la creciente pancita de Sunghoon— tu hiciste que se me fuera un poco la mano con esos tiernos mugidos y ojitos bonitos, sin contar tus ruegos desesperados, vaquita — agrega llevando sus manos al trasero pálido, amasándolo con cariño.
—Lo admito... soy culpable — acepta alejándose un poco para tomar lugar en la cama y exponer su vagina al menor — pero no puedes culparme por necesitar tanto la polla a la que soy adicto — su mano se desliza y lleva de nuevo sus dedos a su coño, frotando su clítoris — ya ha descansado lo suficiente, ven aquí — dice refiriéndose a su intimidad y haciendo un movimiento con su dedo índice, incentivando al menor a acercarse, Jake ladea su cabeza y sonrie siguiendo las órdenes del hibrido que se ve jodidamente precioso expuesto de esa forma — ya follame... — Jake le da un beso profundo y apasionado, sus lenguas se unen con energía, envolviéndose en un juego que para ambos es divertido.
Jake separa más sus piernas pálidas que se marcan con facilidad, su polla roza los pliegues resbaladizos, Sunghoon suelta una risilla en medio del beso, la sensación le causa cosquillas y lo excita desmedidamente, el castaño repite la acción una y otra vez hasta que escucha los gemidos suaves de su vaquita.
—Voy a meterla toda despacio y preñarte de nuevo — dice envuelto por completo en la lujuria del momento. Sunghoon se ríe con ganas terminando por gemir al sentir la punta de la enorme polla presionar la entrada de su coño.
—Jakey, no he parido a nuestra primera cría — responde entre jadeos, clavando sus uñas en la espalda fornida.
—Ni siquiera voy a darte un descanso cuando lo hagas — susurra en sus labios empujando sus caderas, tal como lo había dicho antes, introduce su extensión de a poco, se resiste a no ser un bruto. No quiere lastimarlo en lo más mínimo, ni a él, ni al fruto de su amor, sin embargo, el coño que permanece estrecho aun con sus juegos previos le hacen más difícil el resistirse — ¿cómo puedes estar tan apretado? — pregunta entre jadeos, Sunghoon lame el labio inferior de Jake, frota los suyos con los ajenos y sus manos se hunden en el abundante pelo castaño.
—Es un secreto... — dice con diversión — un truco para amarrarte de por vida — se burla del hombre que lleva su pene hasta lo mas profundo de el en un solo movimiento haciendolo morder su labio con fuerza de la impresión.
—No necesitas ningún truco — le hace saber dándole un beso dulce pero apresurado, antes de erguirse y abrir las piernas del pálido hasta que estas no pueden estirarse más — solo con ser tu basta — Sunghoon se sonroja lo cual hace a Jake sonreír, lo ama sin duda. Ver las cosas que provoca en el mayor lo hace inmensamente feliz — eres adorable, ternerito — agrega acariciando las piernas que sostiene mientras su mirada se corre a su polla completamente sumergida en el coño húmedo — no hay nada mejor que ver como mi verga se pierde en ti — lo dice perdido, con los ojos oscuros desbordando lujuria. Sunghoon gime cuando las manos se deslizan y los pulgares expanden sus labios vaginales mientras un vaivén lento y constante comienza—realmente no puedes apreciar ahora lo lindo y apetitoso que tienes el coño — su voz su vuelve cada vez más baja y aunque sigue siendo lento, sus estocadas son más duras.
—Jakey... — el pálido siente que podría llegar al orgasmo solo con la voz y las palabras que usa el menor con él, sus manos se dirigen a su pancita la acarician y luego bajan hasta su vientre bajo donde siente la polla del menor golpearlo en un punto que lo deshace — Jake, hazlo más fuerte — pide arañandolos antebrazos del castaño hasta llegar a su espalda y clavar sus uñas en ella otra vez. Jake hace un sonido siseante, learde, pero incrementa su excitación la manera dolorosa en la que su vaquita se aferra a él.
—Vaquita, si me lo pides así...podría pasarme un poco de la raya — responde entre jadeos mientras roza sus narices en un beso esquimal.
—Está bien si sucede, confío en ti — dice con sus ojitos acuosos moviendo por si mismo las caderas, pero Jake lo sostiene pronto para detenerlo.
—Tómalo con calma dulzura — le pide entre risas— lo hare por ti— sus manos suben delineando la figura del pelinegro hasta sus tetas, donde las aprieta y nota que nuevamente el líquido blanco fluye de a poco — te lo dije, siempre tendrás suficiente — le dice con una sonrisa sin apartar la mirada de las enormes masas — por ahora es solomía — agrega apretándolas más, hasta utilizar sus dedos para exprimir sus pezones — quiero ordeñarlas de nuevo... —Sunghoon se retuerce al sentir aquella atención y como Jake detiene sus movimientos haciendo que pronto sienta su coño vacío.
El pálido piensa en quejarse, pero no logra soltar más que un mugido cuando Jake arremete contra sus pechos de nuevo, parece desesperado por abarcarlo todo y tomar su leche, Sunghoon envuelve las caderas ajenas con sus piernas y acaricia al castaño suavemente mientras este lo consume todo. Siente la polla rozar su coño y penetraciones superficiales cuando Jake se mueve mientras chupa.
—Si, mas... — el castaño se siente bien, se alimenta de lo que le gusta, consume al pálido, siente como se aferra y como acaricia su pelo, en veces como solo lo aprieta en sus puños y sigue pidiendo por más, succiona y traga saboreando cada gota como si fuera un manjar, al menos, para Jake lo es. No para hasta que no tiene nada más que extraer y se toma un respiro frotando su rostro en las tetas marcadas y rojizas por su atención, mientras Sunghoon parece recuperarse de un orgasmo que no vio llegar, solo siente como sus piernas se debilitaron y un líquido traslucido fluye por sus piernas, siente como si se hubiera orinado y no le sorprendería en lo más mínimo que así haya sido, no sería la primera vez que le pasa. ambos respiran de forma irregular hasta que el oxígeno vuelve a ellos. Jake se separa de su pecho y le da un beso suave en los labios, volviendo sus manos al centro del mayor, Sunghoon puede sentir aun la polla dura, el moreno no se ha corrido ni una vez y no le gusta, lo quiere ahora, lo quiere dentro suyo llenándolo por completo —Jake, follame otra vez, como te pedí — lo último sale de él cómo alivio cuando la mano del menor frota su clítoris con suavidad mientras asiente sin apartarle la mirada.
—Si lo hare, tenme paciencia, vaquita — le pide, mientras tantea toda la vagina húmeda necesitada hasta su ano con toques torpes sacando por finel juguete de su culo que hace al mayor jadear — debo follarlo también, necesito estirarlo para que solo yo pueda usarlo o...¿también tienes algún otro truco? —Sunghoon le sonríe coqueto y asiente — entonces úsalo bien, porque voy a follarte el culo, dulzura.
—¿Duro? — pregunta con claro ruego en su voz.
—Voy a destrozarlo, ternerito — afirma metiendo su polla abruptamente en el agujero que esta más que dilatado. Era más fácil deslizarse y aun así, Sunghoon aprieta su interior para asfixiar su miembro y tenerlo a su merced. Jake se asegura de que el pelinegro sienta toda su extensión, acorrala el cuerpo ajeno con el suyo y se mantiene penetrándole.
Los pequeños cornicortos de Sunghoon chocan constantemente con el cabecero de madera dejando marcas al mismo mientras no para de gemir, Jake saca su polla completamente y vuelve a incrustarla con dinamismo gozando de los sonidos indecorosos que el pálido deja escapar.El hibrido se aferra al hombre como si de eso dependiera su cordura, soltando cada sonido en la oreja de este.
Jake se separa, viendo como los brazos flácidos no soportan su lejanía, pero no poderlo sostener más tiempo debido al cansancio.
—Jakey... no te alejes — pide con desesperación, el mencionado besa su frente bañada en sudor y lo contempla suavizando sus estocadas. Se ve simplemente hermoso.
—No me iré a ningún lado, precioso — responde acariciando una de sus mejillas, saliendo del mayor, tomando así su pene, jugando con el coño que continua húmedo, presionando juguetonamente sin adentrarse a la vagina rojiza — solo quiero jugar un poco —dice empujando sus caderas que de un solo movimiento hacen a su polla hundirse hasta las entrañas del pálido. Sunghoon suspira sin poder reaccionar del todo cuando Jake sale de su coño y vuelve a su ano, así repitiendo la acción varias veces intercalando las embestidas en sus orificios, sin darle respiro alguno. El moreno disminuye la velocidad en la que realiza dicha intromisión en los agujeros del pelinegro, sus caderas duelen y quiere seguir, pero el día pesado ya le anda pasando factura, y aun no puede correrse, pero continua hasta que Sunghoon nota el cansancio en sus movimientos.
—¿Estas cansado, cariño? — Jake no responde a la voz dulce y jadeante que parece querer mimarlo — no te has corrido aun — agrega acariciando sus hombros amorosamente, buscando los ojitos cariñosos del menor.
—Tuve un día difícil, vaquita — responde siendo más lento, dándole la oportunidad al hibrido de que con facilidad y algo de torpeza cambiar las posiciones quedando la polla ajena hundida en su culo.
—Déjamelo todo a mi — pide escuchándose algo vulnerable, Jake se ríe con dificultad, ahora Sunghoon puede ver claramente lo cansado que esta, se siente un poco culpable por haberle rogado e insistido tanto, en ese momento le es más claro ver lo complicado que debe ser para el llevarle el ritmo.
—No te lastimes, dulzura — Sunghoon asiente sin decir mucho, intentando acomodarse — cuidado... —agrega mientras lleva sus manos a la cintura del mayor buscando estabilidad
—Tranquilo, te dije que dejaras todo en mis manos, amor — jadea — solo deja que lo haga todo ahora, aun estas duro y necesito que termines — su voz es temblorosa, sus manos se apoyan en el pecho del menor mientras con cuidado saca la polla de su trasero y la introduce en su coño de una sola sentada.
—Sunghoon... — Jake baja sus manos y las instala en las nalgas pálidas, apretandolas y amasandolas con las pocas fuerzas que posee. Sunghoon lo aprieta, su coño sabe lo que necesita y lo toma como le parece —carajo...
—Al parecer aun tienes fuerzas para maldecir — se burla mientras sube y baja con lentitud sosteniendo su barriguita y acariciándola con sumo cuidado.
—No sabes realmente lo caliente que te ves así — Jake lleva su diestra a una de las tetas del mayor, amasándola como un obsesionado — de verdad, no importa si estoy cansado, esto alivia todo mi estrés — Sunghoon gime siendo más errático con sus movimientos, todo lo que dice Jake lo enciende de maneras que no puede explicar con palabras, mueve sus caderas en círculos sintiendo como el miembro se mueve con el — vas a... jodidamente asesinarme con ese coño tan apretado y delicioso... —Sunghoon no hace más que hacer de sus movimientos más rápidos, se aferra a hacer que Jake se libere, quiere que lo haga, lo necesita.
—Jake, amor, préñame de nuevo — pide sin la lógica que caracteriza sus estados descontrolados por la excitación —lléname, déjalo todo dentro y hazme otra cría — ruega mientras sube y baja de la polla gorda con una fluidez que el menor dirige con tal de que su vaquita no se lastime.
—Vaquita... me estas matando, voy a correrme — avisa sintiendo que los movimientos ajenos ya no están bajo su control. Sus testículos tiemblan y su pene vibra hasta que el coño ajeno lo aprieta.
—Por favor hazlo ya, quiero todo tu semen dentro, lléname bien amor — no tuvo que pedirlo más, con la polla hasta lo más profundo del mayor, Jake soltó toda su carga, Sunghoon no se movió en lo absoluto, no hasta que sintió que el moreno hubiera terminado. Jake suspiro acariciando vagamente las piernas abiertas que le permitían ver como su esencia se escapaba del coño obstruido por su polla, intento moverse, pero Sunghoon se lo impidió — quedémonos así, quédate dentro de mi — le pide con ese tono aniñado que adora. Asiente, pero en un movimiento rápido coloca al pelinegro a un costado en una posición que sea cómoda para el mayor sin romper su unión.
—Así es como debes estar, cómodo — Sunghoon no puede evitar sentir cosquillas ante el tono suave que el hombre arrastra sobre su cuello y las manos cálidas que acarician su vientre erizándole la piel — hoy estuviste muy enérgica, vaquita —Sunghoon escucha como la voz del menor se quiebra volviéndose rasposa.
—Perdón, es que no puedo controlarlo — se excusa sintiendo la culpa carcomerlo nuevamente. Jake besa su mejilla de una forma tan dulce que Sunghoon cree haberse vuelto a enamorar.
—No tienes que pedirme perdón, ternerito — responde acercándolo más con sumo cuidado — amo complacerte, me la paso muy bien — Sunghoon resopla ante sus palabras que son envueltas en coquetería — me gusta como estamos ahora — dice mientras mueve nuevamente sus caderas con suavidad, penetrando lentamente el coño del hibrido que suelta sonidos chiclosos debido a la mezcla de fluidos. Jake lleva su diestra al clítoris aun irritado y lo masajea con delicadeza, Sunghoon muge bajo, siente todo su sistema nervioso relajado a pesar de las atenciones, no se queja, se siente feliz.
—Jakey... — le llama cuando el frote se vuelve insistente en obtener algo de el — Jake, creo que voy a... — ni siquiera puede terminar de decirlo, su orgasmo se escurre junto al esperma espeso y caliente por sus piernas hasta empapar toda la cama, ha sido masivo, aunque silencioso, Jake se aferra a las enormes tetas, las aprieta y esconde su nariz en el cuello níveo llegando a su climax nuevamente, llenando una vez más el interior de su vaquita — ¿Jake, acaso es enserio que quieres iniciar a llenarme para mantenerme preñado?— pregunta extasiado por los sucesos recientes.
—Por supuesto... quiero mantenerte así, preñado y solo mio—responde con la voz amortiguada apretando suavemente el cuerpo del pelinegro, Sunghoon piensa que eso debería asustarlo, pero en realidad escucharlo decir aquello le ha encantado. El pelinegro no quiere moverse, ni sentirse vacío, pero de alguna forma lo hace, quiere ver a Jake antes de que se quede dormido — creí que no dejarías ir mi polla — dice con gracia, aunque se nota cada vez mas el cansancio en su voz.
—Solo quería decirte que voy a permitir que me mantengas así — Jake sonríe y besa su frente con extrema dulzura.
—Como tu digas —dice el menor poniendo los deseos ajenos como prioridad —¿algo más, ternerito? — Sunghoon duda, pero sus ojos se encuentran con los apagados por el sueño, así que las palabras salen de el como si se tratara de algo automático.
—Te amo — suelta y Jake no puede ser más feliz por lo dicho por el mayor, su sonrisa adormecida que lo hace perderse de a poco se ensancha.
—También te amo, a ti y a la dulce criaturita que hemos creado juntos — responde entre balbuceos amorosos. Sunghoon sonríe pequeño y le da un beso casto en los labios a un Jake que parece flotar entre la burbuja cariñosa que envuelve el momento entre ambos, pero con los parpados abandonando toda su lucidez de a poco.
—Descansa amor — dice el mayor suavemente — hoy lo hiciste muy bien — Jake se remueve un poco para darle el espacio necesario a la barriguita de Sunghoon y el suficiente para que su rostro se acomode en el pecho tierno de su pareja, el cual no se queja en lo absoluto de la costumbre que el menor ha adoptado, llevando sus manos al pelo castaño y acariciándolo hasta que ambos se quedan profundamente dormidos.
FIN
Holi Holi!
Espero que se encuentren muy bien, la primera cochinada de 2026, vivaaa... me llego la inspiracion de la nada, eso y que bueno desde hace rato queria un Sunghoon hibrido de vaquita muejeejej, entonces me puse manos a la obra encima de que es un O.S cortito. espero les guste mucho.
Disfruten su pornito :3 (porque para que hacerlo profundo, es lo que es xD)