Body Rhythm (Sanwoo)

Summary

Ven y sigue el ritmo de mi cuerpo

Genre
Lgbtq
Author
Luimon
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Body Rhythm

San entro a la discoteca con sus dos amigos. El lugar estaba abarrotado de gente, la música tan fuerte que apenas podían oír las voces de sus propias cabezas, las luces tenues que no dejaban reconocer rostros, solo ver figuras.

Miro a un lado sin poder ver por ninguna parte a Mingi o Hongjoong, camino sin preocuparse, de seguro habían encontrado unas lindas chicas con las cuales bailar, él mismo haría eso.

La música paso a una bastante sensual, vio a un par de chicas mover sus caderas al ritmo y se acerco siendo acorralado por ellas. No sabía en cual de las dos concentrarse, pero trato de darles la misma atención a ambas.

Vio el lugar abrirse un poco, las personas estaban desplazándose pero él no le tomo importancia y solo siguió bailando.

La canción termino y una un poco mas movida comenzo, vio a muchas personas reunidas en un círculo, quizás había una pelea allí. Se acercó curioso para ver, apartando las personas y pasando al frente, amaba las peleas.

Pero eso no fue lo que encontró, un pequeño grupo de personas bailaban en el centro, tres chicas bastante sensuales y dos chicos que se movían igual o mejor que ellas.

Clavo su mirada en uno de los cuerpos, no podía ver muy bien pero podía reconocer que era un chico y tenía una sonrisa muy hermosa mientras se movía sensual con la música, a su propio ritmo, era perfecto.

Trato de moverse en el círculo para quedar frente a él exactamente y cuando estuvo allí de pie fue empujado por la multitud chocando con la espalda del chico que dejo de bailar y se giro para ver que estaba pasando.

Estaban frente a frente pero no podían ver sus caras, una nueva canción comenzo a sonar y el bailarín al ver que el otro no reaccionaba o se alejaba paso sus brazos por el cuello ajeno y se comenzó a mover al ritmo de la música pegando su cuerpo al de San y rozando apenas sus pelvis. El otro chico río al ver como los ojos del mas alto se abrían y se giro pegando su trasero y espalda al cuerpo de San.

Tomo las manos del mas alto y las poso en su cintura, separo su espalda y comenzó a mover su parte baja frotándose con el otro. San apretó sus manos viendo lo bien que se movía aquel bailarín.

Pensó seriamente lo que estaba haciendo, él no era gay, él debería estar haciendo eso con una de esas chicas que se encontraban bailando al lado de ellos, no con un hombre.

Quito rápidamente sus manos de las caderas del chico cuando la canción termino. Se alejo de ahí y salió del círculo intentando encontrar a sus amigos o a una linda chica para liberar sus pensamientos de aquellas caderas que se acababan de frotar en él.

Vio no muy lejos a una chica que bailaba mientras lo miraba y comenzo a acercarse para acompañarla.

Sintió su brazo ser atrapado y una voz masculina pero bastante suave susurrar a su oído “¿A donde vas bonito?” San se giro reconociendo, sin saber como, al muchacho que le bailo tan sexy antes. Sintió un escalofrío por todo su cuerpo, concentrándose bastante en su parte baja.

Vio una sonrisa formarse en el rostro del mas bajo y sintió ser suavemente jalado. Cuando sus pies comenzaron a reaccionar sintió su otro brazo ser jalado hacía el otro lado, giro su cabeza viendo a una chica pegada a él tratando de liberarlo de los brazos del otro hombre.

San se vio en medio indeciso sin saber la razón, en cualquier otro momento hubiera escogido sin pensarlo ir con esa sexy chica, pero su cuerpo no reaccionaba hasta que uno de sus brazos fue liberado y fue arrastrado sin saber por quién.

Llegaron a un lugar aun mas oscuro de la discoteca, pero más alejado y con menos ruido, la música aun sonaba fuerte pero era mucho más fácil escuchar sus voces.

El bailarín se soltó el brazo y se paro frente a él subiendo sus manos por su pecho, trazando lo definido que estaba y luego subiendo para enredar sus brazos en su cuello haciendo que las manos de San agarraran “inconscientemente” la cintura del mas bajo atrayéndolo hacía su cuerpo.

“Te parece si salimos de aquí” escucho de nuevo aquella suave voz en su oído para luego sentir su lóbulo ser atrapado por una húmeda boca y luego sentir besos bajar por su cuello y subir por su mandíbula llegando hasta su boca.

San no lo siguió inmediatamente, pero al sentir aquella dulce boca que se movía de manera experta sobre lo suya no se resistió más y cerro sus ojos haciendo aquél beso mas profundo.

Bajo sus manos tomando los glúteos del mas chico y apretándolos deliciosamente entre sus manos mientras su boca exploraba toda su cavidad bucal con la lengua.

Jadeó disgustado cuando la boca del otro se separo de la suya y las manos del bailarín ya no rodeaban su cuello. “Tomare eso como un si” volvió a susurrar quitando las manos de San de su cuerpo y caminando a la espera que él mas alto los siguiera.

San no podía controlar su cuerpo esa noche, sus pies se movían solos al igual que sus manos y boca, que aunque no lo quisiera aceptar sabía que había sido completamente voluntario.

Se subió a un taxi sin saber su destino, saco su celular y les dejo un mensaje a sus amigos avisándoles que había salido del lugar, aunque probablemente solo lo lean hasta el otro día.

Sintió una cabeza recostada sobre su hombro y una mano paseándose por su muslo muy cerca de su entrepierna.

Trato de no pensar en que era un hombre el que hacía aquello, imaginando que tal vez su excitación baje al saber la verdad. Que equivocado estaba, giro su cabeza pudiendo reconocer por fin el rostro de aquel sexy bailarín, era extremadamente guapo. Cabello rubio, ojos avellanados, nariz perfilada y una labios, que no tenía que imaginarse a que sabían por que ya los había probado, y vaya que lo tenía presente.

Sintió su miembro apretar bajo sus pantalones y tuvo que apartar su mirada del rostro del chico para no hacerle allí mismo en el coche todo lo que su cabeza estaba maquinando.

Bajaron en el estacionamiento del motel, pagando el taxi y llegando a la recepción para pedir una habitación.

“Una suite con jacuzzi” pidió San mientras el otro chico observaba el lugar, tomo la llave de la habitación y arrastro al bailarín con él, quizas estaba un poco, muy, excitado y desesperado.

Abrió la puerta de la habitación y la cerro con sus brazos atrapando al mas bajo para empezar a devorarle la boca. Bajo sus besos por el cuello del bailarín y lo tomo de los muslos para levantarlo ayudado de un pequeño salto que dio el rubio enredando sus piernas alrededor de la cintura de San.

El bailarín jalo suave el cabello de la parte de atrás del contrario mientras el pelinegro agarraba su culo pegándolo más contra él y caminando para tirarlo sobre la cama.

Se separo del beso para retirarse la prenda de arriba y luego quitársela igual al chico estirado sobre la cama, procediendo después a desabrochar y retirar el pantalón junto con su ropa interior dejándolo completamente desnudo.

Pensó de nuevo que aquella imagen iba a acabar con su excitación, pero el bulto bajo su pantalón deseaba salir mas que nunca al ver el pene del bailarín erecto, su pecho bajar y subir gracias a su respiración inestable, sus labios rojos e hinchados y sus mejillas sonrojadas, sin duda una obra de arte.

Se agacho para atrapar de nuevo esa boca entre la suya sintiendo su estómago ser apretado por el miembro duro del rubio. Bajo su mano para atraparlo y comenzar a masajearlo sintiendo como el bailarín gemía deliciosamente sobre su boca.

El mas bajo corto el beso para tomar aire mientras gemía por el toque en su miembro. San aprovecho y retiro su pantalón junto a su boxer quedando igualmente desnudo.

Se estiro, sin soltar el miembro del otro, para abrir el cajón junto a la cama encontrando un bote de lubricante y una caja de condones, justo lo que necesitaba.

Soltó por fin la extensión haciendo que el rubio soltara una queja. Lo tomo de los tobillos y los subió hasta sus hombros acomodando una almohada debajo de la espalda baja del bailarín. Abrió el lubricante y lo esparció por los dedos de su mano izquierda, nunca había tenido sexo con un hombre, pero había tenido sexo anal con una que otra chica que había aceptado, sabía que tenía que prepararlo bien ya que atrás era bastante estrecho, o eso esperaba.

Paso su mano derecha por el muslo mientras con la izquierda rozaba sutilmente la entrada del rubio haciendo que se retorciera de placer.

Introdujo el primer dedo excitándose mas -si es que se podía- con el fuerte suspiro que salió del rubio, lo saco sin moverlo e introdujo de un solo movimiento tres dedos haciendo que el mas bajo arqueara la espalda de dolor y placer -mas placer que dolor-.

Embistió rápido la entrada abriendo un poco sus dedos en el interior, bajo su mano libre a su miembro y comenzó a sobarlo al ritmo que embestía al rubio con sus dedos.

“Ah~ ah~ Me ah~ me voy a venir” logro articular apenas entendible y San saco sus dedos rápidamente del interior del bailarín logrando que quejará nuevamente por no dejarlo liberarse. Pero San no iba a dejar que llegara sin que este lo penetrara antes, esparció mas lubricante, esta vez sobre toda su mano y se sobo su miembro preparándose para entrar en el rubio.

Acomodó su pene el la entrada ya estimulada y entro sin problema alguno siendo apresado por esas apretadas paredes, se agacho llevando las piernas del muchacho hasta sus hombros, por suerte era muy flexible y lo beso para que se acostumbrará mas rápido al tamaño.

Comenzó a embestirlo suave cuando escucho un “muevete” de parte del chico, para luego subir mas el ritmo dando fuertes y rapidas embestidas al culo del bailarín.

Escucho un grito ahogado por parte del rubio seguido de un “Ah~ ahí, oh qué rico” y muchos gemidos más, no lo entendió pero siguió dando en el punto fuerte y certero, haciendo que él bailarín no parara de gritar de placer.

Agarro de nuevo el miembro del bailarín y comenzo un vaivén enviando descargas por todo su cuerpo, haciendo arquear su espalda a punto de liberarse, escucho de nuevo un grito ahogado, su mano llena de la esencia del rubio y su miembro ser atrapado mas fuerte logrando que también se liberará dentro de él. Sin condón, por que lo había olvidado por tanta prisa.

“Ah~, eso estuvo” Hablo una vez que su respiración estuvo un poco mas regular.

“¿Crees que se acabó?” San nunca había disfrutado tanto de haber tenido sexo como para querer otra ronda inmediatamente, pero ese día estaba demasiado excitado.

Tomo el cuerpo desnudo del rubio, logrando que enredara sus piernas en su cadera y sus brazos en su cuello, y camino sintiendo castos besos por toda su cara y cuello.

Dio una fuerte nalgada al rubio, antes de soltarlo en el jacuzzi, para luego entrar el mismo abrazando por la espalda al bailarín mordiendo y chupando la zona de su nuca.

Sumergió sus manos agarrando el culo del rubio para subirlo a su regazo sintiendo moverse sobre su extensión haciendo que se elevará rápidamente.

El mas bajo sumergió las manos apoyándolas hasta el fondo para que le fuese más fácil moverse, sintió la mano del pelinegro sobre su miembro y no pudo -ni quiso- evitar los estruendosos gemidos que no paraban de salir de su boca.

San posiciono con su otra mano su falo en la entrada del chico casi que desesperado por algún contacto.

Entro sin problema nuevamente y lo tomo de la cadera para ayudarlo a moverse mientras tiraba su cabeza hacía atrás gruñendo por lo bien que se sentía el movimiento sobre su falo rozando aquel punto que hacía gritar de placer al bailarín.

El muchacho rubio comenzó a girar sin sacar el miembro del otro de su interior, San levanto la cabeza al sentir el movimiento y vio muy de cerca la hermosa sonrisa del chico que tomaba su hombros, para subir y bajar rápido y sin problema, y tiraba su cabeza hacía atrás tomando aire entre gemidos mientras hacía movimientos circulares con sus caderas.

Se tiro hacía adelante cuando sintió las manos de San sobre su trasero y comenzaba a embestirlo desde abajo, lo abrazo fuertemente por el cuello y comenzó a enterrar sus dedos en la espalda del que, muy deliciosamente, lo embestía y tocaba su punto sin resentimiento sintiendo como casi llegaba a su preciado clímax.

Gimió muy fuerte en el oído de San, atrapando su lóbulo entre sus dientes, y escuchando segundos después el gruñido del pelinegro y como bajaba el ritmo de sus embestidas hasta parar y respirar fuerte, su pecho subiendo y bajando de manera exagerada.

Sonrió desde su posición, estaba algo agotado, pero tal vez aguantaría una dos o tres rondas mas, si el pelinegro era capaz de seguir, y estaba seguro de eso.

Separo sus pechos y lo miro dejando sus manos en los hombros del mas alto, sonrió y se acerco para besar sus labios “¿Te sientes bien para seguir?” Pregunto San cuando se separaron levemente para tomar aire “Claro, solo tomemos este baño tranquilos, aun nos queda toda una noche por disfrutar” Respondió para atrapar de nuevo esos dulces labios de los que comenzaba a hacerse adicto.

San río entre el beso y salió al fin del interior del rubio “Sabes, el agua está muy sucia, yo de ti no tomaría un baño así” esta vez ambos rieron y salieron del jacuzzi y se enjuagaron juntos en la regadera para volver a la cama.

San se tiro boca arriba y el rubio se recostó sobro su brazo mirando el techo de igual forma.

“Oye” el mas bajo se giro sobre su hombro para mirarlo y escuchar lo que quería decir “¿Como te llamas?” el bailarín río y comenzó a pasar su mano por el pecho del pelinegro “¿No crees que eso me lo debiste preguntar antes de meter tu pene en mi culo y hacerme todo lo que me hiciste? Tienes muy buen cuerpo San” volvió a reír al ver la cara del pelinegro mirarlo con asombro.

“¿Como sabes mi nombre? ¿Nos conocemos?” el rubio se subio sobre su cuerpo y comenzó a besar su cuello sin responder la pregunta de San, pero este lo separo con toda su fuerza de voluntad y lo miro a la cara con el ceño fruncido esperando las palabras del otro “No, nos conocemos. Escuche tu nombre abajo cuando reservaste la habitación” dijo entre risas y regreso a besar y morder el cuello de San que se relajo luego de la respuesta.

Sintió su cuerpo excitado de nuevo y paso sus manos por la espalda del rubio bajándolas despacio para agarrar y apretar una de las nalgas y dando una fuerte palmada en la otra. Sonrió con al oír el quejido en su cuello.

“En cuatro, ahora” el rubio obedeció sin pensarlo, bajando del gran cuerpo de San y acomodándose a un lado con sus caderas altas y su cabeza pegada a la cama esperando lo que iba a ocurrir.

San se paro de la cama y se posicionó entre las piernas abiertas del muchacho viendo su sexy culo y su entrada contraída, del placer que ya se estaba imaginando, toma los dos cachetes entre sus manos separándolos y juntándolos con fuerza, se lamió los labios y dio una fuerte palmada con la mano derecha, dejando la marca roja sobre esta y haciendo que el bailarín se removiera mientras gemía con dolor.

Sobo suavemente sobre la marca y dio otra fuerte palmada sobre la misma repitiendo unas cuantas veces mas en los dos lados dejándolas casi moradas.

Paso su lengua por la espalda del rubio llegando a su cuello, donde chupo dejando otra marca morada en él. Acomodo su miembro en la entrada, sin preparar y entro despacio gruñendo por lo apretado que estaba.

Tomo las caderas y comenzó a embestirlo fuerte y rápido tirando su cabeza hacía atrás y tratando de entrar lo mas hondo que pudiera sintiendo su punta chocar una y otra vez con la próstata del rubio que gritaba de placer sintiendo su garganta raspar.

San giro el cuerpo del bailarín para poder ver su cara y entro agachándose mientras lo embestía para besarlo, dejándolos a ambas sin aliento. Bajo sus besos por su pecho sudado, pasando su lengua y mordiendo de vez en cuando, para sentir como la entrada se contraía sobre su miembro.

El bailarín mancho su pecho y el de San sin previo aviso haciendo que el pelinegro se sintiera lo suficientemente excitado para llegar también dentro de él.

Se apoyo completamente aplastando al agotado rubio, se levanto al sentir la respiración uniforme cerca de su oreja y lo vio dormir tranquilo, atravesado en la cama y con todo su cuerpo sucio.

Camino hasta el baño y tomo una corta ducha, se coloco una bata y tomo una toalla y un pequeño bol con agua caminando de regreso a la cama.

Mojo el trapo y comenzó a pasarlo suavemente por el cuerpo del rubio, riendo suave al verlo removerse sin despertar, le limpio bien todo el cuerpo y lo tomo en sus brazos para acomodarlo en la cama y acostarse a su lado pasando su brazo por encima y quedándose dormido casi al instante.

Despertó despacio, estirándose en la cama sintiéndose demasiado solo en la gigante cama.

Abrió sus ojos y efectivamente estaba solo ¿Todo aquello había sido un sueño? Se sintió como tal, pero también fue muy real para ser solo eso.

Se sentó en la cama, se rasco la cabeza y giro su cabeza encontrando un pequeño papel pegado junto a la almohada, lo recogió y leyó lo poco que había.

“Fue Una Grandiosa Noche, Gracias San”

J.W

Se tiro hacía atrás sonriendo, no había sido un sueño. Tal vez nunca sabría el nombre del chico, pero eso no le importaba en ese momento. Había sido una grandiosa noche.