Cap 1: El humo lo guía hasta mi casa
Hay pocas cosas que odio y aquí va una pequeña lista de ello:
1-los payasos, no entiendo como un señor de casi 50 años se puede pintar la cara e irse a jugar con niños pequeños aparte dan mucho asco, imagina que te encuentras con uno a mitad de la noche, salgo corriendo, no, creo que acabaría haciéndome pis encima, son horribles y nadie me lo puede justificar.
2-las cucarachas, no tengo que dar explicación de por qué, con verlas se puede entender y aún peor si vuelan, no tenían bastante con ser feas que decidieron volar, son como una mariposa pero mucho peor.
3-la oscuridad, la verdad no sé qué decir de esto pero me da algo de miedo,es como si alguien me esté observando dentro de ella y no mola nada.
4-el estupido y tonto de Eric, no sé qué le pasa conmigo pero se ve que me odia a muerte, podría decir que es un gran fan mío por qué siempre esta pendiente de cada cosa que hago y siendo sinceros tampoco es que me agrade, le lanzaría por una ventana para no ver su estupida sonrisa egocentrica todas las mañanas.
Y por último la que me está arruinando el curso escolar y mi preciado futuro (cosa que no tengo ni idea de cómo va a ir)
5-las bromas pesadas de mis amigos,se creen graciosos o algo por el estilo, no sé de dónde sacan tanto tiempo libre si siempre se quejan de que tienen muchos proyectos que entregar, lo que no entiendo como se les ocurrieron hacer una bomba de humo casera y encenderla en el instituto y aún peor, en mitad de clases.
salí un segundo al baño,como toda persona normal que tiene sus necesidades hasta que escucho la alarma de incendios, lo próximo que pasa es muy rápido, gente corriendo por los pasillos, intentando salir del edificio a empujones y con sus pertenencias aún que el protocolo de incendios diga que tenemos que esperar en clase, dejar las cosas y salir en orden pues no, resulta que a la hora de la verdad y como era de esperar todo el mundo va por libre, aparece un humo de color azul en la segunda planta y no deja ver nada, doy gracias a la persona misteriosa que ayudó a salir del instituto, por qué entre el humo azul que a medida que salíamos se volvía verde por culpa de la otra columna de humo amarilla de la planta principal no se podía ver absolutamente nada.
Y aquí me encuentro yo con mis dos amigos que se les ocurrieron la maravillosa idea de crear bombas de humo y justo en el peor momento,en mitad de clases,a veces pienso que no hay neuronas en su cabeza y que les controla un mono haciendo malabares y tocando platillos, por qué lo hicieron? Ni idea, cómo lo lograron? Tampoco lo se, pensé que de los tres el listo era yo pero se ve que no.
Estamos parados uno al lado del otro,ordenados por tamaño de altura, un chico bajito y pelinegro a mi derecha y a mi izquierda el más alto, en frente de nosotros está una mujer baja y algo mayor, se puede ver por las canas que abundan en su cabello aún que quedan algunos mechones del color que en su pasado si estaba, nos mira de arriba a bajo, la camisa que alguna vez fue blanca ahora está llena de tonos verdes, aún que se puede ver por alguna parte el azul y amarillo, es algo más baja que nosotros y aún así nos da demasiado miedo como para movernos un milímetro, a este paso de sus ojos van a salir rayos láser y nos va a fulminar, se lleva una de sus manos a su frente y chasquea la lengua, como si le hubiéramos destrozado el día y en parte pues si pero no por que yo no hice todo eso, estoy ocupado con mis exámenes y en otros problemas como para dedicarle tiempo a esa niñatada.
—No puedo creer lo que acabáis de hacer—Habla con un tono hostil y afónico, parece que alguien se pensaba que si era fuego y estuvo gritando. No decimos nada, solo observamos—A quien se le ocurrió esto?
—Nosotros no hicimos eso—El más alto habla intentando justificarse, como si su vida dependiera de ello y en parte si, estamos a unos meses de hacer el examen a la universidad y si fallamos ahora todo nuestro futuro se iría a la mierda y teniendo en cuenta que ellos dos quieren entrar a la mejor universidad de bellas artes pues no tiene lógica que hiciéramos eso.
—James tiene razón, nosotros dos estábamos en el aula de arte, haciendo nuestros bodegones, pregúntale a nuestros compañeros y me darán la razón—El peli negro intenta hablar y sus palabras no hacen mucho efecto.
La señora me mira a mí esperando que confirme lo que mi amigo dice pero yo no voy a su clase y menos a su especialidad
—Yo soy de ciencias
—Bueno y donde estabas?
—Meando—La mujer abre los ojos y james se echa la mano a la boca para aguantar la risa, no entiendo por qué se ríe, ella me preguntó y yo le contesté la verdad, no veo razón para reírse—Es la verdad, le pedí permiso a mi profesor, puede preguntar.
No sé lo cree y lo veo en sus ojos, ethan el chico más bajo traga saliva y se le nota que está nervioso, lo veo de reojo pero parece que está sudando y que en cualquier momento va a desmayarse y no le culpo, la mujer parece un verdugo de seguro nuestra cabeza estará clavada en un palo y nos colocarán en la entrada del colegio para reírse de nosotros.
—Alguien me ha dicho que te vio Charlie.
—¿En el baño?
—No, encendiendo la bomba de humo—Sus palabras son directas, no da ningún rodeo y cree firmemente que somos nosotros,me señala con su dedo índice y empieza a moverlo, como si estuviera dibujando en el aire un círculo—Tu eres el listo de los tres charlie, sabías que usar, los mandaste a ellos a comprarlos y los mezclaste, ¿no es así?
El corazón me va a mil, lo siento latir y parece que va a explotar en cuestión de segundos, las manos me tiemblan y siento que acabo de caer en alguna trampa, quien me puede odiar lo suficiente como para hacerme esto, en verdad sé quién puede ser pero ahora mismo debería de dirigir mis pensamientos a arreglar esto y rápidamente James habla, menos mal que lo hace por qué mi juicio se está nublando, por alguna razón mi cuerpo a decidido que no pueda respirar, que empiece a temblar y cuando pasa eso no soy consciente de mis palabras.
—¡Eso es falso,nunca se nos ocurriría hacer eso!
—¿¡Te atreves a decirme mentirosa!?—El alto se queda perplejo ante la respuesta de la contraria—James y Ethan irse, solo llamaré a vuestros padres.
Estos no entienden qué está pasando y yo menos, los miro pidiéndole con mis ojos que se queden, no soportaría estar solo con esta mujer, necesito que al menos alguno se quede conmigo, James vuelve a abrir la boca pero esta le grita que se larguen y al final acabó yo solo con ella.
Ya no queda nadie en esta zona del patio, solo estoy yo con ella y algo en mi me dice que esto va a salir mal y que respire, debería de haberme quedado en casa hoy.
—Charlie—hace una pausa como si estuviera apunto de decir algo fuerte y me avisa de que me prepare- que te pasara ese accidente no implica que puedas hacer esto, que odies la vida por qué te pasó eso no implica que lo pages con la escuela
su tono hostil me pone tenso y sus palabras mencionando eso me entran como cuchillas en mi cuerpo, dañan mi corazón y solo hace que mis manos tiemblen, o sé qué hacer ante esto, quiero correr y también quiero gritar que se calle, que no siga, solo me está dañando y aún así le gusta, veo satisfacción en su rostro por verme así.
—¿sabes? Aunque lo intentes nunca serás un gran médico como tu padre—Se acerca a mí y lo último que dice me rompe, me nubla la mente, solo tengo ganas de gritar y plantarle un golpe en su cara pero solo intento respirar profundamente y mantener la calma, a la mierda la calma que le den a ella y a la estudies calma,no voy a consentir que diga estas cosas y menos que hable de mi padre.
—Mejor cállate—Le digo sin rodeos y con un tono hostil pero ella solo se ríe y niega con la cabeza como si fuera su mono de feria y pudiera hacer lo que quiera y eso me molesta aún más.
—Es inútil que intentes hacer medicina, ¿no te sientes culpable por haberlo matado?—Se acerca aún más a mí y susurra en mi oreja amenazando—Voy a hacer que no consigas entrar a medicina y vivas miserablemente, como la cucaracha que eres.
ella se fija que hay alguien detrás que viene a por nosotros y se calla rápidamente pero yo ya he plantado un puñetazo en su vieja cara y no me importa en absoluto que me vieran, se merece ese y muchos más, un calor sube por mi cuerpo y siento mucha adrenalina y un dolor en mis nudillos que ignoro rápidamente porque vuelvo a levantar el puño para darle otro pero el joven que hay detrás me agarra.
No distingo nada, de quién es quién, solo me dejo llevar por mi ira, una provocada por la señora, siendo sincero se lo merece,no puede hablar así de mi padre, ni decir esas feas acusaciones, si intentaba hacerme sentir inútil y pequeño pues creo que no lo consiguió, solo se llevó un golpe y tristemente el joven que me agarró se llevó un codazo en el abdomen, no siento pena por él eso le pasa por meterse donde no le llamaban, solo quiere hacerse el héroe y salvar a la ancianita pero no se lo merece, es una bruja.
No sé como a transcurrido lo demás,solo sé que empezaron a haber muchos gritos y que venía gente corriendo a pararme,la mujer se ha llevado más golpes y no me arrepiento, ahora estoy sentado en una silla mirando la puerta del despacho del director, por suerte mis amigos están dentro dando su versión y espero que digan la verdad, hace una hora entró la bruja y seguro que dijo que soy un niñato o algo por el estilo, mi pie está dando toques en el suelo nervioso, esperando a que me llamen y me digan que van a hacer conmigo,ya he entrado, justo después que la señora pero me mandaron fuera por qué quería hablar con ethan y james, Dios por favor sálvame de esta.
De repente la puerta se abre y el señor me hace una seña para pasar, por fin, me estaba desesperando mientras que esperaba,se ha hecho eterno, ni que estuvieran jugando a la oca y si lo han hecho que feo que no inviten, me levanto algo nervioso y entro, james pone su mano en mi espalda para que no me sienta nervioso y lo consigue, ya no estoy tan tenso.
El señor se acaricia la calva con una servilleta intentando quitarse el sudor y solo esa acción me hace algo de gracia pero no me echo a reír
—Bueno, he hablado con tus amigos y he visto que eres buen estudiante y que quieres hacer medicina— Tiene el tono de voz grave y algo cansada como si quisiera terminar cuanto antes y irse de aquí—Solo te daré un aviso y llamaré a tú madre.
Abro los ojos perplejo, ¿ya está? Al final dios sí que me escuchó, pensé que me mandarían a casa unos días o algo así pero no, menos mal, ahora espero que mi mamá no me mate por esto, el señor hace un gesto con la mano y los tres interpretamos que nos quiere fuera a si que le doy las gracias y salimos fuera, los tres nos miramos felices y saltamos de alegría.
—Tío ¿Cómo se te ocurrió hacer eso? Encima no me avisas para verlo que mal—El rubio habla entre risas.
—Se lo merece esa señora es horrible, me da clase y sufro todos los días con ella.
No me puedo imaginar la desesperación que tiene que sufrir el pelinegro todas las mañanas cuando la ve entrar en clase,ahora entiendo por qué estaba tan nervioso, ya sabía cómo se comportaba, pobre de él.
—Oye Charlie las clases están canceladas, James y yo vamos a la sala de arte a por nuestro trabajo y llevárnoslo a casa, ¿te vienes?
—Prefiero irme ya a casa.
—Vale lleva cuidado—Me da un abrazo y me siento relajado, me despido igual del rubio que deja una palmadita en mi espalda y estos se alejan por el pasillo, puedo escuchar sus bromas y por alguna extraña razón incluyen zanahorias pero no le presto atención, yo solo me voy a mi clase a por mi cartera y después a mi casa,me paso todo el camino pensando en cómo decirle a mi madre lo que acaba de pasar, como es miércoles ella sale temprano y seguro que me la encontraré en casa, de seguro cuando se entere me lance uno de sus libros sobre historia de roma o algo así, esos libros parecen ladrillos, seguro que me parte la cabeza con eso que miedo, al menos podré decir que me atacó el imperio romano.
Llevo mi mochila colgada de un hombro y hace un rato que he bajado del bus, poco a poco estoy más cerca de mi futura muerte a manos de un libro, aunque no sé cuánto tardarán en llamarla así que mejor que lo hago yo o mejor no digo nada y espero a ver si llaman, en mi defensa no quiero un libro de roma en la cabeza y aún que no me lo lance va a hacer como la última vez que me castigo, ponerme a leer un libro sobre historia de dos mil páginas y que le entregue un trabajo sobre eso, eso sí que es sufrir, yo ,me metí a ciencias para no dar historia pero no tuve en cuenta que mi madre es profesora de historia y saca siempre algún tema de conversación relacionado con eso, qué desgracia la mía, doy un respiro y saco las llaves para abrir la puerta, para mi desgracia mi madre está enfrente de mí con el teléfono en la oreja, mierda, seguro que me va a mandar cinco trabajos.
—Cielo ¿que haces ya aquí?—Pregunta con asombro y sonriendo—Si, te espero esta noche.
Lo último se lo dice al teléfono y cuelga, mientras que se despide de con quien sea que esté hablando yo entro y cierro la puerta, ella guarda el móvil y me da un beso en la frente.
—Han suspendido las clases por qué alguien ha puesto bombas de humo.
—¿Por eso vas así? Lleno de colorines?—Ella empieza a reír y agarra mi cartera—Ve a ducharte, si tienes tarea hazla que esta tarde me vas a ayudar, yo te voy a llevar esto a tu cuarto.
—Igualmente tengo que ir a por ropa.
Me da la cartera entre risas y se va a la cocina, está tranquila así que intuyo que estaba hablando con otra persona, doy un suspiro y menos mal, se lo diré esta tarde cuando le esté ayudando, camino hacia mi cuarto y dejo la mochila en una esquina para abrir el armario y agarrar algo de ropa, no me di cuenta de que yo también estaba lleno de colores y ahora que lo pienso e ethan y james igual, sobre todo el pelo rubio de james, espero que le echen fotos por que va como un cuadro, voy al baño y me veo en el espejo, vale yo también estoy igual, no sé qué llevaba ese humo pero me ha dejado como un cuadro, qué vergüenza por esto me miraban raro los del bus, miro mi mano con los nudillos rojos y con algo de herida así que aprovecho que estoy en el baño para curarme las heridas.
Son como las siete de la tarde y mi mamá me está hablando desde el comedor sobre qué mantel es mejor para poner en la mesa y la verdad es que no puedo ver nada por qué estoy ocupado haciendo la ensaladilla, no sé quién viene a cenar por qué no me escucha desde tan lejos, ni que viniera el presidente a cenar, no entiendo la preocupación de elegir bien el mantel.
—Charlie dime cuál!
—¡Mamá no los veo!—Miro las patatas que hay en el horno y maldigo internamente por que hay algunas que se están quemando y doy gracias a que aparece en la cocina con los manteles—El de navidad está mejor ahora ayúdame con las patatas que se están quemando.
—¡Dios mío las patatas!—Deja los manteles en un lado de la cocina y saca rápidamente la bandeja del horno y mira lo que estoy haciendo—Mejor ve a preparar la mesa.
—Mejor.
La verdad que la cocina no es lo mío, me dejan solo unos minutos y la cocina se prende en fuego, siempre acabo peleándome con mi hermana por que le quemo la cena, ya ni me deja entrar en la cocina, agarro los manteles que ha dejado antes y voy al salón, abro un cajón que hay en un mueble y guardo dos de estos y me quedo con uno que tiene dibujos de muñecos de nieve y de santa intentando meterse en la chimenea, empiezo a acomodarlo en la mesa y cuando termino vuelvo a la cocina, necesito poner los platos y no sé cuántos somos y así aprovecho y puedo chismosear algo.
—¿Quién va a venir?
Deja lo que está haciendo y me mira algo preocupada me hace unas señas con la mano para que vaya a su lado y yo lo hago, puede que vaya a venir la bruja para que tengamos “una cena del perdón” como ella llama a las cenas donde nos obliga a mi hermana y a mí reconciliarnos después de pelearnos por alguna estupidez, que miedo si esta vez llama a la bruja esa.
—Va a venir Eric y sus papás
Me quedo pálido, a ver es normal que cene su familia con la mía, mi mamá y la de Eric son mejores amigas desde la adolescencia a si que las cenas con ellos siempre han estado pero hace dos años que eso no pasa, sí que ellas salen juntas pero procuran que Eric y yo no nos veamos y es lógico si la última vez acabe con el ojo morado y el con la nariz rota, tengo bastante con verlo en clase todas las mañanas y hoy me toca verlo en la noche, que desgracia y seguro que se le ocurre hablar sobre la pelea que he tenido con esa mujer, me va a joder otra vez el día.
—No te creo.
—Quieren verte sobre todo sus padres—Se me escapa una pequeña sonrisa al escucharlo—Así que hoy nada de peleas con Eric ¿entendido?
—Te lo prometo, estaré hablando con Emily.
—Tu hermana se queda durmiendo con su amiga.
—Un jueves?
—mañana no tiene clases—Se da la vuelta y saca del armario unos platos-Toma y procura ser amable con su hijo.
—Si tranquila—Agarro la pila de platos y voy al salón a colocarlos en la mesa, vale no puedo enfadarme como esta mañana ni pegarme con él, aparte ya me duele la mano, solo me queda respirar profundo esta noche, él vendrá, cenará y se volverá a su casa, solo unas dos horas o menos.
Termino de colocar los platos en la mesa y cuando voy a ir a la cocina a por vasos y cubiertos tocan la puerta, maldigo a todo lo que sea, al perro del vecino también que se ha puesto a ladrar cuando ha escuchado el timbre, no sé qué oído tiene ese perro pero madre mía qué envidia, así me enteraría de muchas cosas, abro la puerta y lo primero que veo es a una mujer algo baja pero de la misma altura que mi madre y con el pelo rizado y rubio, nada más verme me da un abrazo y empieza a darme muchos besos en la cara.
—Mi niño! Que grande que estás ya, veo que te has dejado el pelo largo- toca mi cabello suavemente y le doy una sonrisa—¿y tú madre cielo?
—Está en la cocina.
Entra dentro y detrás de ella está su marido, es mucho más alto que ella, lleva una camisa de algún jugador de fútbol de la selección española y en su mano trae unas botellas de cerveza que le gustaba mucho a él y a mi padre, por alguna extraña razón siento que se ha peleado con su mujer por esa camisa y por lo que veo él ha ganado esa discusión,me da una sonrisa y va a dejar la botella quedándome solo con Eric, trago saliva algo incómodo, solo veo su espalda ancha mientras que él cierra la puerta con cuidado así que aprovecho para irme a la cocina con los demás y no estar solo con el.
—Tú muchacho se ha quedado pequeño Elisa—Joel se ríe en total libertad y la casa se siente tranquila- Charlie ¿como te va en la escuela?
—Bien me tiene ocupado con tantos exámenes.
—Toma cielo—Tu mujer me mira con una sonrisa y me da unos vasos, asiento con la cabeza y vuelvo al salón a seguir preparando la mesa.
Rápidamente el ambiente tranquilo se corta cuando Eric aparece por la puerta del salón, lleva en una de sus manos los cubiertos y en otra las servilletas de tela, ninguno de los dos dice nada y tampoco tengo la intención de hacerlo, me siento incómodo a su lado, no sé cuánto tardará en soltar lo de esta mañana y estoy nervioso por eso, cuando mi madre se entere no sé qué va a pasar y tampoco quiero saberlo, miro sus ojos color miel y me quedo entretenido mirándole viendo cómo pone lo que ha traído, él está serio, hace movimientos lentos y cuidadosos como si yo estuviera apunto de criticarle y la verdad es que no me interesa hacerlo.
—Me estás mirando mucho—Habla con una voz grave y tranquila y mi cuerpo se tensa—¿Quieres una foto mía o qué?
—Solo estoy viendo lo que haces y no gracias—Un pequeño sonrojo aparece en mi rostro por culpa de la vergüenza, no quería que se notase que lo estaba viendo pero disimulo de pena,él levanta la mirada y deja escapar una pequeña sonrisa.
—Estás como un tomate, ¿sí que querías la foto?
—Nunca pediría una foto tuya.
No dejo que me conteste por qué he caminado hacia la cocina, que no me sirve de mucho por qué nada más entro y me dan cosas para poner en la mesa, por suerte los últimos minutos que estamos preparando la mesa es en silencio,intento no mirarlo demasiado y creo que lo he conseguido por qué no me dice nada al respecto, después de un tiempo la mesa ya está terminada y procedo a sentarme, mi madre se sienta a mi derecha enfrente de Miriam y está a su vez al lado de Joel y para mi desgracia en frente de mí está Eric, me mira con una sonrisa.
—Charlie pásale esta cerveza a tú padre
Joel me pasa una cerveza y la coloco a mi izquierda donde antes se sentaba mi padre, algo en mí se revuelve al hacer esto y siento unas ganas de llorar que rápidamente se van por que recibo una patada suave en mi pierna, miro al frente y solo me puedo encontrar al rubio sonriéndome amablemente con una herida en su labio inferior, me acabo de dar cuenta de esto.
—¿Que te ha pasado?—Y parece que mi mamá también.
—Me golpearon intentando parar una pelea.
—Se ve que se pelearon en la escuela, ¿te has enterado de lo que ha pasado?—Habla algo preocupada y de repente los tres adultos empiezan a hablar sobre la bomba de humo de esta mañana pero Eric en ningún momento nombra mi pelea y por lo que veo también se pelearon otras personas,se ve que está mañana fue un combate de lucha libre, la cena transcurre con normalidad y el y yo no nos dirigimos la palabra, terminamos de recoger todo y en algún momento el marido de Miriam desaparece, tampoco me molesto en preguntar dónde está y mal por mí.
—Charlie puedes preparar el cuarto de invitados?
—se queda Miriam a dormir?—Pestañeo varias veces y no entiendo
—No, se queda Eric—Dice como si fuera una orden—Y no voy a cambiar de opinión.
—Mamá pero ¿por qué? No quiero que se quede.
Es fácil aguantar una cena con él pero un día? Ni de locos, no pienso pasar un día en la misma casa que él,va a ser horrible levantarme y verle la cara de payaso en la mañana, prefiero estar con una cucaracha en el mismo cuarto
—Sus padres se van de viaje por trabajo, se tiene que quedar.
—Pero tiene 17 puede cuidarse solo.
—¿Un mes solo? No se va a quedar aquí.
Me quedo inmóvil, como que un mes? Ya que está un año, hay poca diferencia,no no no,me niego, es imposible,ya tengo bastante aguantando a mi hermana que ahora tengo que aguantar a ese, al menos mi hermana me cae bien pero ese? Va a ser horrible,si me podía soportarlo en clases como voy a hacerlo en casa.
—Ve, rápido, esto no se discute.
—Mamá pero sabes lo que hizo! No puedes hacer esto.
—Si puedo por que es mi casa.
Me lanza una horrible mirada y con eso entiendo que tengo que hacer caso, no puedo negarme,salgo molesto de la cocina y subo al segundo piso, para mi suerte el cuarto de invitados está al lado del de mi hermana y no del mío, maldigo en voz baja mientras que empiezo a colocar las sábanas.
—Que asco.
Y para mi desgracia si el día no se podía poner peor lo logra, alguien carraspea detrás de mí y doy un pequeño salto, virgen santa me va a atacar un payaso, mi piel se tensa y giro a ver quién es y no es un payaso aún que bueno, poco le falta.
—Veo que piensas en mí cuando estás solo—Tiene la espalda apoyada en el marco de la puerta y los brazos cruzados.
—Nunca lo hago.
—¿Y a quien maldecías antes?
Odio su ego, siempre está mostrando que es el mejor en cualquier cosa, por eso no lo soporto en clases, es el listillo que siempre tiene los deberes hechos y que cuando el profesor no se acuerda que los mandó él se encarga de que lo haga,siempre saca buenas notas y si llega tarde a primera hora los profesores no empiezan hasta que pase por la puerta, es el típico niño repelente en una clase de niños repelentes que intentan ser así, por mi desgracia el segundo en su puesto soy yo así que si no lo esperan a él acaban esperándome a mí, somos los únicos a los que esperan y comparan entre sí, compartimos todas las optativas y estamos en el mismo grupo, no hay forma de que me libere de él salvo cuando estoy en casa y para mí buena fortuna tampoco va a ser, debería de comprarme galletas de la fortuna a ver que me dicen seguro que sobre esto dirían “un payaso se quedará en tu casa” que miedo si sale eso.
—Ya tienes esto listo.
—Sigues durmiendo en el mismo cuarto?
—¿Te interesa?
—Puede ser—Se encoge de hombros—Así sé dónde encontrarte.
—Ni pienses en venir a mi cuarto—Dios santo sálvame un hombre quiere entrar de noche en mi cuarto y matarme, esto va a ser horrible.
—Uuh que miedo esa amenaza—Deja escapar una risa y da a entender que se está divirtiendo con mi sufrimiento, se incorpora y da unos pasos hacia delante, la distancia que hay entre nosotros es corta y por alguna razón me pone nervioso y de milagro Joel ha vuelto y se le escucha llamar a su hijo—Esto va a ser divertido.
Deja escapar una sonrisa ladina y se marcha, doy un suspiro, estoy apunto de caer al suelo, ahora sé que tiene intenciones de matarme en mitad de la noche y que me va a hacer sufrir mientras esté aquí, espero que alguien me salve de esta por que va a ser horrible, no lleva aquí ni un día y no lo aguanto, lo quiero tirar por la ventana a él y a su estupido ego que algún día voy a acabar pegando, me voy a mi cuarto, no tengo ganas de despedirme de nadie y de volverlo a ver.
Me acuesto en mi cama pensando en si está bien que se quede y en mil maneras de hacer que sus padres vuelvan lo antes posible o mejor podría pensar en maneras de echarlo, si él quiere divertirse lo hará, voy a hacer que quiera irse y no volver más, cierro los ojos y sigo pensando en que hacer, sal en su vaso de leche, levantarme temprano para que no sepa qué autobús tomar, todas me parecen un buen plan.

Holii, les dejo aquí el primer cap de esta semana, ya subiré todos los demás capítulos los findes.
Que les ha parecido? Como ven a los personajes? Yo la verdad que cuando comencé a escribir estaba enamorada de charlie pero ahora mi corazón se lo ha ganado Charlie y Em, mis dos niños🫶🏻✨