Prologo
Título de la obra: anstranreng
Autor: Johan Manuel Hernández Petruccelli
© 2026, Johan Manuel Hernández Petruccelli.
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Esta es una obra de ficción. Los nombres, personajes, lugares y sucesos son productos de la imaginación del autor o se usan de manera ficticia. Cualquier parecido con personas reales, vivas o muertas, o hechos reales es pura coincidencia.
Diseño de portada: Johan Manuel Hernández Petruccelli
Versión: Maestra - Edición de Coleccionista.
ISBN:978-980-18-8192-6
De la luz nace la oscuridad, como una sombra inevitable que se proyecta hasta las profundidades del espíritu. Pues incluso el alma más pura, aquella que rebosa claridad, sucumbe algún día ante la penumbra que ella misma emana.
¿Acaso la luz y la oscuridad no están condenadas a coexistir en el mismo latido?”
El Testamento de las Cenizas
El mundo posee una memoria corta; una fragilidad insultante que permite a los hombres dormir tranquilos mientras las sombras de sus ancestros aún sangran bajo la tierra. Antes de que las fronteras de Escarnivia fueran trazadas con sangre y diplomacia, antes de que el Rey Carlos III heredara una corona de oro reluciente, el cielo era una herida abierta que no dejaba de supurar demonios.
En aquellos días de fuego, no había reyes, solo sobrevivientes. Y en medio de la desesperación, surgió una figura que no buscaba gloria, sino el fin de una agonía que amenazaba con devorar la existencia misma. Un guerrero cuyo nombre hacía temblar los cimientos del abismo y cuya espada, forjada en el núcleo de estrellas moribundas, dictaba la sentencia de muerte para los generales del inframundo. Él fue el muro contra el que chocó la marea de oscuridad; él fue el sacrificio que nadie pidió, pero que todos aceptaron con una gratitud que se pudrió antes de que el último demonio cayera.
Pero la victoria es una amante traicionera. Una vez que el terror se desvaneció y los campos de batalla se cubrieron de flores, el miedo de los hombres se transformó en envidia. ¿Cómo podían los nuevos reyes gobernar bajo la sombra de un ser que poseía el poder de un dios? ¿Cómo podían los nobles disfrutar de sus banquetes sabiendo que su salvador era un recordatorio constante de su propia debilidad?
La traición no llegó con acero, sino con susurros. El nombre de Asnthrareng fue mancillado por sus propios aliados con mentiras de un pasado distante. Aquel que entregó su luz para sellar las puertas del tártaro fue desterrado de la memoria colectiva y sus hazañas borradas de los pergaminos. En este nuevo mundo que acababa de resurgir, el Héroe Legendario quedó como un olvido; pero en el antiguo mundo —aquel habitado por seres míticos y bosques que respiran luz y oscuridad— su nombre persistió como un presagio amargo para quienes confiaron en las almas negras que mancharon su gloria.
Para algunos, Asnthrareng es hoy un cuento de terror para asustar niños; para otros, una amenaza latente que el tiempo no ha logrado sofocar.
¿Qué pasará ahora? ¿Se lanzará hacia una aventura en tierras desconocidas? ¿Se librará una guerra definitiva? ¿O será el pasado el que venga a reclamar su deuda con él?
Aquel héroe que una vez estuvo lleno de luz... ¿acaso puede, tras el peso de los siglos y la ingratitud, convertirse en la oscuridad más absoluta?