Prólogo - Lo Que La Música Conecta.
La música nos acompaña desde el momento en que nacemos.
Aunque no recuerdes cuál fue la primera canción que escuchaste, siempre ha estado ahí... y de alguna forma, siempre lo estará.
A medida que creces, tus gustos cambian. Descubres nuevos géneros, nuevas voces, nuevas letras. Algunas canciones pasan desapercibidas, pero otras se quedan contigo para siempre. Se vuelven parte de tus recuerdos, de tus emociones, de los momentos más importantes de tu vida.
Todos tenemos esas canciones que cantamos a todo pulmón, aunque no lo hagamos perfectamente. No importa si desafinamos o si nadie más nos escucha. Ese instante es íntimo, casi mágico. Es un momento en el que simplemente eres tú, acompañado por la música que entiende lo que a veces las palabras no pueden explicar.
Porque eso es lo que hace la música: nos conecta con lo que sentimos.
Hay canciones que parecen escritas para nosotros. Letras que describen exactamente lo que estamos viviendo, lo que sentimos o incluso lo que no sabemos cómo expresar. Dependiendo de nuestro estado de ánimo o de la etapa de nuestra vida, una canción puede convertirse en nuestro refugio.
En esta generación existen muchos artistas.
Algunos prefieren los de ahora, otros encuentran su lugar en la música de los años 2000, y hay quienes se enamoran de las canciones de los 80 o los 90.
Y la verdad... no importa qué género escuches ni cuál sea tu favorito.
Son tus gustos, tus emociones, tu forma de sentir la música.
Todos alguna vez hemos cantado como si estuviéramos en un concierto, imaginando luces, un escenario y miles de personas alrededor. Y cuando finalmente tienes la oportunidad de asistir a un concierto de tu artista favorito... la sensación es difícil de explicar.
Pero créeme algo:
esa experiencia vale completamente la pena vivirla.
En lo personal, me gustan muchos géneros musicales: rock en español, baladas, vallenato, canciones de los años 80, 90, 2000 y también algunas actuales. Pero hay una banda en especial que, sin darme cuenta, terminó marcando una parte muy importante de mi vida.
Morat.
Sus canciones, para mí, se convirtieron en una especie de curita para el alma. Son de esas canciones que escuchas y sientes que ya las viviste, que hablan de momentos que parecen sacados directamente de tu propia historia. Canciones con las que te identificas por una razón u otra.
Por eso, cuando supe que vendrían a Guatemala en la gira ***** en 2025, mi mente no pensaba en otra cosa: quería verlos, quería escucharlos en vivo, quería vivir ese momento.
Pero lo que nunca imaginé...
era que en medio de toda esa emoción nacería una idea.
Una idea completamente loca.
Una locura de amor.
Aunque esa locura nunca ocurrió realmente durante el concierto ni después de él, se convirtió en una historia que quedó grabada en mi mente para siempre. Fue una mezcla de imaginación, esperanza y sentimientos que, en el fondo de mi corazón, hubiera deseado que se hicieran realidad.
No sucedió.
Tal vez fue un intento fallido, una idea imposible o simplemente un plan que nunca llegó a realizarse.
Pero a veces, incluso los sueños que no se cumplen encuentran otra forma de existir.
Y en mi caso...
esa forma terminó siendo esta historia.
La historia de una locura que imaginé con todo el corazón.
Mi propia locura de amor.
...
Continuará...
⚠️Aviso importante⚠️
Esta historia es ficticia y está basada en emociones y experiencias personales de la autora. La mención de artistas, eventos o marcas como Morat o Pepsi es únicamente con fines narrativos y de ambientación. No existe ninguna relación oficial, colaboración o representación real entre la autora y dichas entidades.