único
Jueves. Tarde tranquila.
Jungkook se encontraba boca abajo en el piso de su habitación, garabateando cosas en su cuaderno de dibujo mientras el ruido, bastante alto, de la televisión lo acompañaba de fondo. Era el pretexto perfecto porque así Yoongi, su hermano mayor, sabía que no debía de irrumpir en su cuarto sin antes tocar la puerta.
No lo odia pero el omega valora bastante su privacidad. Sobretodo en su habitación que es bastante... peculiar.
Jóvenes, después de todo.
Treinta minutos más tarde, el golpeteo insistente en la puerta lo saca de su ensoñación mientras termina de cerrar unas cartas que estaba haciendo, eso más las sirenas de policía rondando por su barrio. ¿A esa hora? Extraño considerando que vivía en un barrio tranquilo donde rara vez sucedían cosas que pusieran en peligro a la comunidad, aun así, quiso suponer que se trataba de una ronda de patrullaje común.
"Pasa" dijo segundos después, mirando a su hermano fijamente mientras este entraba directo a apagar la televisión antes de pararse frente a él con los brazos cruzados "No me gusta que hagas eso"
"Y a mí no me gusta que estés molestando con tanto ruido" le dijo serio, con esa voz imponente de alfa que a Jungkook le fastidiaba, pues le hacía recordar a su padre "¿Las ventanas de tu habitación están cerradas con seguro?" el joven asintió "Bien, solo por precaución. En las noticias estuvieron diciendo que el delincuente este, mh, ¿Kim Taehyung? Sí, estoy seguro de que es él, dicen que ese hombre se escapó del centro penitenciario donde se encontraba y alguien dio información de que estaba por estos lugares. Así que asegúrate de cerrar bien las cortinas para no llamar tanto la atención y esperar a que todo esto pase"
"Hyung" murmuró con fastidio "Si Taehyung llegara a entrar a esta casa, se larga al ver que no hay nada que robar aquí. Estate tranquilo, tengo todo cerrado" y sin más, se dirigió hasta la puerta para abrirla, haciéndole una seña de que le invitaba a largarse de su espacio privado "Ahora, si no te molesta, te pido que te vayas de mi habitación, estoy bastante cansado"
Yoongi suspira frustrado pero finalmente accede, cerrando de un portazo una vez que se encuentra fuera de la habitación del omega. Jungkook por fin puede actuar con naturalidad y oh dios, diosa luna, sus ojos deben de estar más que brillando de la ilusión que le da esa noticia. Y es que el muchacho tenía un secreto bastante discreto, pues estaba perdidamente enamorado de aquel alfa tan peligroso que ahora mismo podría estar rondando su barrio. Era tan solo un adolescente cuando lo vio por primera vez en las noticias siendo arrestado después de una exhaustiva persecución policial, con el cabello rubio dorado pegándose en su frente debido al sudor y la piel canela brillándole al igual que la sonrisa burlona que llevaba en el rostro mientras miraba a cada cámara que lo apuntaba como si de una celebridad se tratara.
Su piel se eriza de tan solo de recordar ese momento porque, en su defensa, el alfa era (y es) desgraciadamente atractivo y sabía que todos, al igual que él, lo pensaban pero, también al igual que él, lo reprimían por miedo a ser juzgados. Y desde que descubrió el centro penitenciario donde aquel hombre se mantenía privado de su libertad, se había encargado de enviarle dinero, cartas y mantenerle informado de todo lo que pasaba con la intención de que aquel individuo lo notara. Nunca había recibido una carta a forma de respuesta, ni mucho menos alguna fotografía o dibujo de su parte como los que él solía enviarle con un mensaje extra, donde afirmaba que, aunque Taehyung fuera un delincuente según la sociedad y él un chico sobre-protegido por su familia, era capaz de hacer todo por pasar una noche con él.
00:47 pm. Menos de un cuarto para la una de la madrugada.
Era una noche bastante calurosa y, para su desgracia, el aire acondicionado no estaba enfriando lo suficiente. Jungkook decidió despojarse de sus sábanas, tirándolas al suelo, quedando solo con su ropa de pijama cubriéndole el cuerpo.
El ruido ya había cesado hace un rato, suponía que la información había sido incorrecta. Aún así, no podía dormir, se sentía notablemente fastidiado, sobre todo por el ruido en la cocina.
Maldito seas, Jeon Yoongi, ¿no puedes quedarte callado un rato? Pensaba en su interior mientras bajaba las escaleras hacia el primer piso directo a confrontar a su hermano, que, para su sorpresa, no estaba ahí.
La figura imponente de un hombre irrumpía en la tranquilidad de su cocina sacando aquí y sacando allá, provocando que ahogara un grito que llamó la atención. Ni siquiera tuvo tiempo de reaccionar cuando aquel tipo ya estaba corriendo hacia él y lo único que pudo hacer fue arrastrarse por las escaleras y pasillo hasta llegar a su habitación, que, de igual manera, fue invadida por el sujeto que lo puso contra la pared, con una mano sobre la boca y la otra apoyándole una navaja en el abdomen bajo.
"Un grito y te la clavo, ¿escuchaste, zorrita?" Jungkook asintió con miedo, aún estructurando el rostro del mismísimo Kim Taehyung "Voy a soltarte y quiero que te quedes calladito, ni un solo ruido"
El omega vuelve a asentir con más miedo que antes, las lágrimas acumulándose en sus ojos cuando siente aquel objeto más y más cerca de su vientre. Y es que nunca imaginó, por más tonto que suene, que su encuentro con Taehyung sería así, con su vida estando en riesgo. Aún así, acató cada orden del alfa al pie de la letra, yendo hasta su cama para quedarse sentado ahí mientras el otro revisaba hasta el mínimo rincón de su habitación, riendo bajo cuando encontró su esquina donde guardaba manga, postales de sus distintos personajes favoritos y, sobre todo, lo más importante, cartas que le iba a enviar y que había realizado esa misma tarde.
"¿No me digas que eres de esas putitas que están mal de la cabeza? Definitivamente llegue al lugar correcto, si así te expresas hacia mí, quiere decir que no dirás nada, ¿verdad?" el omega negó hipando, pensando en sus respuestas verbales.
"N-no diré nada pero por favor, por favor, Taehyung, no me hagas nada... te juro que incluso dejaré de enviarte cartas si así lo quieres y-"
"No estoy diciendo eso" dijo mientras caminaba hacia el más joven, leyendo con detenimiento cada carta "Solo quiero asegurarme que tú, bonito, no vayas a abrir la boquita para andar diciendo por ahí que pase la noche aquí. ¿Crees que puedas hacer eso por mi?"
Y es que si en algo era experto Kim Taehyung era en conquistar con su labia a quien quisiera y Jungkook estaba siendo víctima de eso una vez que le regaló un efusivo asentimiento.
"Sí, s-sí puedes quedarte pero... tendrá un precio para ti. Yo también quiero negociar" dijo firme y mirándolo a los ojos aunque la voz le salió entrecortada, delatando el nerviosismo que aún le consumía cada parte del cuerpo "Si quieres pasar la noche aquí, también tendrás que pasar la noche conmigo y... cumplir una de mis fantasías"
Esperaba alguna risa, alguna sonrisa burlona, algo que le hiciera quedar como un estúpido pero no sucedió, Taehyung solo sonrío lascivamente y asintió finalmente, tomando su mano para "cerrar el trato" antes de besarla.
"Trato hecho, bonito, ¿hay alguien más en casa? ¿O estás solo? Mira que para proponer algo así..."
"Mi hermano Yoongi duerme en el piso de abajo pero toma pastillas para eso, mis papás n-no están por cuestiones de trabajo"
"Bien, entonces eso será más fácil para nosotros. ¿Crees que pueda darme una ducha en tu baño?" preguntó, pero incluso antes de recibir respuesta ya se estaba moviendo en dirección al baño que había descubierto anteriormente, tomando una toalla cualquiera que encontró previamente entre el desastre que Jungkook tenía en su habitación "Prepárate, no me gusta ser suave y no soy considerado. Viendo todo esto..." apuntó burlonamente hacia su rincón de cosas "supongo lo que eres. Así que te aviso que será a mi modo. No me gustan las cursilerías"
Finalmente asiente entre molesto por la burla y nervioso por la propuesta que él mismo hizo, viendo como el alfa desaparecía segundos después detrás de la puerta del baño de su habitación.
No sabía qué hacer, Taehyung había acertado y aquella sería su primera vez, ¿qué tocaba? ¿Dónde debía de hacerlo? Tenía tantas dudas y tan poca información en su mente en aquel momento. Debía de ser igual o mejor a que cuando se masturbaba, porque en aquellos momentos lo hacía solo con el recuerdo de las imágenes de Taehyung, ahora lo tenía en su baño, dándose una ducha y en cualquier momento saldría para cogérselo como nunca –literalmente nunca– nadie lo había hecho.
Comenzó a desnudarse y una vez listo se colocó boca arriba, con las piernas abiertas pues de esa manera cuando Taehyung saliera del baño lo primero que vería sería a Jungkook complaciéndose a sí mismo. Siguió tocándose, sus dedos curiosos comienzan acariciando su entrada levemente húmeda y no puede evitar el suspiro que abandona sus labios cuando los recibe de golpe, la incomodidad es casi palpable pero trata de ignorarla porque no quiere centrarse mucho en eso, en cambio, su imaginación trae a juego imágenes del alfa encima suyo, tomándolo con rudeza y repitiéndolo una y otra vez, pensando en lo sucio que era por dejar que un convicto (entre otras cosas) lo tome como si fuera una puta cualquiera.
El omega ahora gime alto cuando mete un tercer dedo y puede escuchar claramente cuando el grifo del agua es cerrado, por lo que no se detiene y sigue preparándose para el mayor, gimiendo algo fuerte con la intención de ser escuchado y apresurar aquel proceso que ya estaba tomando más tiempo del esperado.
Tanta era su excitación que Jungkook se olvidó momentáneamente de todo y jadeó con sorpresa cuando unas grandes manos tomaron sus muslos, arrastrándolo hasta que su redondo culo tocó la orilla de la cama.
"Puta sucia, ¿no te da pena estar en esta situación? Estar de piernas abiertas para un criminal, ¿qué dirían tus papás de esto, mh?"
Los ojos brillosos del omega bajaron por todo el abdomen del mayor y suspiró cuando la cabeza rojiza de ese gran falo apareció en su campo de visión. Jungkook lo miró desde su posición y le fue imposible cerrar las piernas porque ya tenía al alfa entre ellas. Se acomodó un poquito, apoyándose sobre sus codos, solo lo suficiente como para que su mano derecha alcanzara el pene de Taehyung para comenzar un leve vaivén sobre él, donde su dedo pulgar acariciaba la punta cada vez que subía.
"Mejor usa tu linda boquita para chupármela" soltó tan tranquilo pero para Jungkook fue como una orden.
El joven solo asintió y se sentó sobre sus talones a unos cuantos centímetros, los suficientes como para que, al momento de agacharse, su rostro quedará frente al miembro del contrario. Se encontraba... avergonzado, ahora que veía bien la situación.
Su rosada lengua fue lo primero que se posó sobre el falo del alfa y apreció el sabor salado del líquido pre-seminal antes de meterla hasta la mitad en su boca, o al menos en el intento quedó porque sus ojos lagrimearon al primer intento y el reflejo de vómito apareció incluso en los siguientes intentos. Escuchó al alfa gemir ronco y pudo jurar que sintió como su entrada chorreo en respuesta a ese sonido a la par que las caderas del mayor comenzaban a moverse en busca de embestir su boca una y otra vez, creando un sucio chapoteo con el pasar de los segundos. Ahora Jungkook usaba sus manos como soporte, quedando en cuatro, y Taehyung usaba las suyas para dirigir la cabeza del menor de arriba hacia abajo, con la propia hacia atrás y la boca levemente abierta soltando gemidos roncos.
Aunque estaba en la boca de un inexperto, no podía negar que un contacto de ese tipo después de mucho tiempo se sentía extremadamente bien.
"Ojalá pudieras apreciar lo bonito que te ves" susurró con un tono burlón sin dejar de moverse sobre la boca del menor, quien se atragantó en cuanto escuchó aquella ronca voz dirigirse hacia él "Me pregunto desde cuándo tenías esta fantasía de putita tragavergas, ¿esto sueles hacer con cada persona que se mete a tu habitación?"
El mencionado negó apenas, sacando el falo del mayor de su boca para poder respirar después de arduos minutos de trabajo, y Taehyung, a modo de bufa, golpeó las mejillas rosadas con la punta de su pene varias veces, dejándolas húmedas en el proceso de aquellos fluidos que se habían mezclado en el proceso. Posteriormente, lo obligó a tirarse boca arriba en la cama, dejándolo con las piernas bien abiertas antes de comenzar a masturbarse frente a él para lubricar bien su falo con su pre-semen.
"'Mira, precioso, necesito que te relajes. ¿Puedes hacer eso para mí? Así será más fácil para ambos" el omega asintió, relajando su cuerpo a como pudo, respirando profundo ante la vista del alfa "Muy bien, sigue haciendo eso. Eres un buen chico, ¿verdad?"
No pudo decir palabra alguna, se quedaron atascadas en su garganta pues los gemidos entrecortados salieron primero. Ardía. Todo su cuerpo ardía en ese mismo instante, aquello le erizó la piel a ambos, Jungkook sentía asfixiarse y, sin darse cuenta, su interior asfixiaba a Taehyung de manera deliciosa.
El calor le recorría el cuerpo completo, centrándose en su falo que palpitaba dentro de Jungkook mientras se detenía entre cada empujón, buscando que el menor bajo suyo se acostumbrara a su tamaño hasta que sus bolas chocaron contra el bien formado culo.
Esperó unos segundos, segundos donde el otro buscaba acercarlo a su cuerpo pero se negaba a hacer de aquello algo romántico, en cambio, recibía rasguños en sus brazos y espalda mientras admiraba la carita deformarse producto del placer, el cómo apretaba los labios para no hacer demasiado ruido, como sus ojos se entrecerraban entre cada movimiento y el como las lágrimas le recorrían las mejillas. Era simplemente hermoso aunque le costara admitirlo.
"Alfa... dios, más, más"
Oh, Taehyung sintió que su polla se puso más dura dentro de Jungkook por ese apodo y no resistió más para empezar a penetrarlo como le gustaba. Sus caderas comenzaron con un vaivén rápido, profundo, tan profundo que Jungkook comenzó a pensar que todo aquello era algo más que una fantasía.
Definitivamente, su moral estaba por los suelos ahora, abriendo las piernas para un criminal del tipo de Taehyung. Sin miedo alguno, proponiéndole cosas totalmente indebidas.
"Zorra sucia y estúpida, eso eres. Mierda... te sientes tan caliente" gruñó por lo bajo, con los dedos clavándose en la suave piel del menor "¿Qué opinas si te digo que podría matarte ahora mismo? Sería vergonzoso para tu familia, su hijo murió por estar de putita, ¿verdad?"
El alfa dejó un golpe seco en sus mejillas, descolocándolo por un momento seguido al vacío que sintió en su parte trasera. Taehyung lo puso en cuatro, con una almohada debajo de sus caderas y el culo bien parado. Antes de volver a entrar, escupió en su entrada y acarició la zona con la yema de su dedo.
"Pareces una cualquiera, cachorro. Desde esta posición te ves como una ramera más pero te gusta, ¿no?" cuestionó con burla mientras se hundía nuevamente en aquel caliente interior. "Me imagino que te gusta revolcarte con cada hombre que te topas, ¿verdad? Si esto haces conmigo... no quiero imaginar lo que haces con el resto"
Jungkook negó en medio de gemidos, apretando las manos entre las sabanas ante la excitante humillación que estaba recibiendo.
A pesar del paso de los minutos, el omega seguía apretado y eso lo estaba volviendo loco; loco por pensar que estaba siendo el primero en profanar y poseer aquel cuerpo tan lindo que comenzaba a encantarle y hacía que sus caderas se movieran desenfrenadamente en busca de llenarlo hasta el fondo.
"¡Ngh, alfa! ¡Sí!"
La piel se le erizó cuando su punto sensible, aquel que ni en sus mejores fantasías se sintió tan lleno de placer, comenzó a ser maltratado sin descanso alguno, provocándole incluso un dolor exquisito que le recorría de la cintura para abajo.
Las piernas le temblaban cada vez que el hombre embestía contra él y ya poco le importaba el hecho de que Yoongi estuviera dormido abajo, se sentía débil de una forma placentera, le encantaba sentirse dominado de esa forma por Taehyung que solamente atinaba a gruñir desde su posición y a estirarle el cabello mientras penetraba más y más fuerte su, ya abusada, entrada.
Un fuerte orgasmo azotó su cuerpo cuando el alfa comenzó a golpear su trasero sin descanso alguno, dejando la zona ardiendo y a Jungkook sin aliento, pues entre el llanto de sobre-estimulación y de dolor, le comenzaba a costar el poder respirar de forma correcta.
Aquello solo le prendió más, tanto, que comenzó a imaginar las mil y una posiciones en lo que podría cogerse al muchachito en un futuro.
"Tan bonito que te verías cargando a mis cachorros, ¿te gustaría? Tu alfa te estaría cogiendo todo el día hasta que me pidas- mh, llorando que pare"
Jungkook asintió débilmente, con la cara ya aplastada contra el colchón y medio perdido entre su próximo segundo orgasmo.
Apretó sus paredes al rededor del venoso miembro y para Taehyung eso fue lo último, pues terminó corriéndose fuertemente en el interior del menor y anudándolo.
"T-tae, ¡sácalo!... duele mucho" chilló entre hipidos que le hacían más difícil el respirar. "Por favor, duele... espera"
"Shh, ya pasará, bonito, relájate" susurró cerca de su cuello, lamiendo la zona en una caricia tranquilizante para el omega debajo de él. "Te vas a acostumbrar a esto, tranquilo"
Jungkook se tensó cuando lo sintió moverse detrás de él, era como si lo estuvieran rompiendo desde adentro de una manera placentera con cada nueva palpitación que sentía llegar del miembro adverso.
"Me voy a encargar de limpiarte una vez que baje, trata de dormir" le murmuró el alfa mientras se acomodaba lentamente de lado, quedando atento a las reacciones que tenía el adverso.
Pero Jungkook no podía dormir.
No cuando sentía como el caliente semen del hombre recorría cada centímetro de su interior, llenándolo hasta el fondo.
Se sintió como una eternidad pero, apenas diez o quince minutos después, Taehyung se retiró de su interior y paseó la punta por todo alrededor de su entrada, manchándola seguramente con lo que restaba de su espesa esencia.
A la mañana siguiente, cuando despertó por el fuerte dolor de espalda, notó un fuerte aroma en su habitación y la preocupación comenzó a invadirlo.
Pensaría que todo lo que pasó en la madrugada fue un sueño pero tenía la ropa mal acomodada y unas punzadas en su trasero que lo hacían quejarse cada vez que se movía.
Se estiró para alcanzar su teléfono cuando notó un papel doblado en el buró que le hizo sonreír con lo que contenía.
"Esto es lo más cursi que he hecho en mi vida, valóralo, muñequito. Estaré visitándote seguido, deja la ventana abierta con más frecuencia.
Atte. Tu alfa, Kim Taehyung"
mi primera historia aqui en inkitt ke nervios unu. les recuerdo que en wattpad estoy como @goomilf y en inkspired como @/thvdilf :3