Darry Ring

Summary

"Un anillo para el amor de tu vida". Esa es la promesa de Darry Ring: una marca que solo permite comprar una joya en toda la vida. Cuando Izuku encuentra una de estas cajitas en el saco de Katsuki, su mundo se llena de una esperanza radiante. Sin embargo, tres meses de silencio y una fiesta de cumpleaños meticulosamente planeada, no dejan ese sentimiento que buscaba.

Genre
Drama
Author
Eburin
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
5.0 1 review
Age Rating
16+

Anillo

Las lĂĄgrimas caĂ­an sin parar por su rostro, pero su boca se negaba a soltar aquella sonrisa desbordante. Los dedos le temblaban al acariciar la cajita de terciopelo y no podĂ­a dejar de admirar ese bello anillo que estaba en su caja.

Kacchan se había ido a una junta de imprevisto, pero dejó su saco en el armario, le había mandado mensaje de que lo olvidó y tomó el saco mientras leía la respuesta de él, este solo le contestó que lo dejara ahí, que no iba a tardar. Y cuando lo iba a devolver, notó el peso extra en el bolsillo, y al sacarlo, vió aquella cajita especial con la inscripción DR.

ÂżY que tenĂ­a de especial? Bueno, en este caso, lo importante era la marca, y no solo porque fuera costosa o de renombre, no, no era eso... Pues lo especial de Darry Ring es que sĂłlo puedes comprarlos una vez en la vida para una persona. "Un anillo para el amor de tu vida"

Izuku siempre soñó con uno desde que leyó de él en internet, no le dijo nada a Kacchan pero que lo tuviera ahí, guardado, significaba que el también tenía eso en mente.

La pieza era hermosa y delicada, un delgado aro plata que brillaba con los reflejos de la luz y el diamante naranja en el, solo pero deslumbrante, fuerte y llamativo, eso le hizo pensar en Kacchan, pues el siempre fue asĂ­ desde que lo conociĂł.

Sin borrar la sonrisa en su cara, guardĂł la joya donde estaba y colgĂł nuevamente el saco. No podĂ­a esperar a que su Kacchan se lo diera, ÂżSerĂ­a en una cena? ÂżEn sus vacaciones? No importaba, solo querĂ­a llegar a ese momento y compartirlo con el amor de su vida.

~

Ya habĂ­an pasado tres meses de haber encontrado ese anillo y cada vez su paciencia se estaba agotando, tal vez Kacchan tenĂ­a miedo, tal vez aĂșn no se armaba de valor. Repetirse eso una y otra vez era lo que aĂșn le mantenĂ­a esas esperanzas.

Ahora lo importante era la fiesta. El cumpleaños de Katsuki era ese mismo dĂ­a y la planeaciĂłn habĂ­a sido meticulosa. Izuku no dejĂł que nada se le escapara: la comida picante favorita de Kacchan, la mĂșsica en un volumen aceptable para no irritarlo, y los globos de colores naranja y negro que decoraban el salĂłn. SonriĂł satisfecho viendo el reloj, solo faltaba una hora para que sus amigo llegaran, asĂ­ que se diĂł un baño y se arreglĂł, acomodĂł sus risos que por alguna extraña razĂłn, estĂĄ vez cooperararon.

DiĂł la hora exacta y sus amigos empezaron a llegar, todos estaban ahĂ­ incluyendo los padres de Katsuki que estaban emocionados por ver la reacciĂłn de su hijo a la sorpresa.

—Kaminari dijo que ya vienen en camino, al parecer Kirishima olvidĂł el regalo en casa y regresaron por Ă©l. —Dijo Kyoka revisando su celular. —No creo que tarden, llegaran a tiempo.

—Oh... Espero que sí!! —el peliverde no podía con la emoción, revisaba en cada momento la hora, esperando que Kacchan no tardara.

El timbre sonó e Izuku corrió a abrir, recibiendo a un rubio agitado. —Llegamos!! —Gritó Denki entrando con la respiración agitada. —¿Aun no llega? Que bueno!!

—Noo aĂșn no! Llegaron a tiempo! —Dijo Izuku aliviado.

Denki sonrió y levanto el regalo que tenía en sus manos—¿Donde lo dejo?

Izuku acercó sus manos al regalo y sos ojos no pudieron evitar miras las manos del rubio que se lo entregaba —Si quieres dámelo y yo... Lo acomodo...—sus palabras se apagaron sintiendo un vacío en su estomago.

Ahí estaba. No era un anillo parecido. No era una coincidencia. Era EL anillo. El mismo aro delgado de plata que brillaba con dolor, ese diamante naranja que parecía burlarse de él. El mismo que Izuku había esperado en secreto durante tres meses, imaginando el momento en que Kacchan lo deslizaría por su propio dedo.

Sus manos empezaron a temblar tanto que casi deja caer el regalo de Denki —¿Izuku? ¿Te encuentras bien? —preguntó Denki, ladeando la cabeza con preocupación —Estas pálido, ¿es por la sorpresa? Tranquilo hermano! Estoy seguro que le encantara!

Izuku no podĂ­a responder. Su garganta se sentĂ­a como un arbusto de espinas. QuerĂ­a creer que era una alucinaciĂłn, un error de su mente, una muy pero muy mala broma, pero la marca DR era inconfundible.

—Es... es muy bonito —logrĂł decir Izuku, su voz sonando como la de un extraño, como si la oyera a travĂ©s de un vidrio. SeñalĂł torpemente con un dedo la mano de Denki —Tu anillo.

Denki bajĂł la mirada a su mano y sus hombros se tensaron, pero rĂĄpidamente recuperĂł el control y soltĂł una risita nerviosa frotĂĄndose la nuca con la otra mano.

—Oh, esto! Sí, bueno... es un regalo que recibí hace poco —respondió Denki, sin mirarlo a los ojos —No quería traerlo hoy porque, ya sabes, Eijiro ha estado algo... raro? pero no pude evitarlo, me hace sentir tranquilo a pesar de todo.

—Chicos, ya viene! —gritó Mina desde la sala, Denki aprovecho eso para escapar de la incómodo y fue corriendo a apagar las luces —A sus lugares! —Volvio a gritar la pelirosa.

Eijiro sin su habitual alegrĂ­a se quedĂł a su lado, dĂĄndole un poco de compañia dejandole ver que el tambiĂ©n notaba algo extraño en su novio —Esto va a ser genial, Midoriya. Es un lindo gesto el organizar esto para Ă©l. —Dijo sin mucha emociĂłn.

Izuku se quedó de pie junto a él con regalo de Denki en mano. Este pesaba de una manera extraña, quemaba y solo podía pensar en soltarlo. El sonido de las llaves llamó su atención, manteniendo su mirada fija en la puerta expectante a cualquier reacción mínima de su novio.

—¡SORPRESA! —el grito de sus amigos lleno la sala con aplausos y gritos de felicidades.

Katsuki se quedĂł quieto, con el ceño fruncido y esa falsa expresiĂłn molesta que Izuku siempre habĂ­a amado. —Tks... ÂżQue hacen todos aquĂ­? —gruñó.

Izuku vio como la mirada de Katsuki escaneaba el lugar buscando a alguien. Y cuando lo encontrĂł, le doliĂł tanto ver quĂ© no era Ă©l. Su mirada paso a Denki, que de igual forma lo miraba. FingiĂł sonreĂ­r y dio un paso adelante, se le notaba la felicidad falsa pero poco le importa que alguien lo viera —Feliz cumpleaños, Kacchan! —dijo, pero su voz se quebrĂł al final.

Solo asĂ­ obtuvo la mirada de Katsuki. —Gracias Izu. —Dijo el rubio pasando un brazo por sus hombros para despuĂ©s dejar un beso en la coronilla. —Pero en que habĂ­amos quedado sobre las fiestas?? —dijo sonriendo como nada.

Izuku se tenso bajo su toque e intentando parecer casual se alejo. —Ya sabes que no puedo evitarlo. —Dijo y se alejó para ir a la cocina a servir la comida con ayuda de su suegra.

~

La comida fue tan insĂ­pida que lo Ășnico que hacĂ­a su mente era ver cĂłmo sus amigos disfrutaban de la comida, como Eijiro no miraba a nadie y no tocaba su plato, como Denki platicaba con Hanta pero buscaba con la mirada a Katsuki. Y como su "novio" platicaba con sus padres e intentaba meterlo en la conversaciĂłn. Aunque Ă©l solamente intentaba sonreĂ­r y asentir con la cabeza.

Cuando vio que la mayorĂ­a habĂ­a acabado con su comida, se levantĂł con una copa en mano llamando la atenciĂłn de todos —Yo... —empezĂł, su voz sonando rota. AclarĂł su garganta, buscando con desesperaciĂłn la fuerza para continuar —Yo querĂ­a agradecerles a todos por venir. Katsuki... Kacchan... —Se corrigiĂł rĂĄpidamente —Ha trabajado muy duro este año. Todos sabemos lo difĂ­cil que es para Ă©l mostrar lo que siente, y yo... yo tambiĂ©n creĂ­ que lo conocĂ­a mejor que nadie —Dijo riendo un poco.

Sus ojos se encontraron con los rojos de Katsuki. Por un instante, buscó algo en el, pero solo lograba confundirlo, ¿Sentía culpa? ¿Ignoraba la situación? ¿Eso era cariño o algo... De rutina?

—Brindo por tu felicidad, Kacchan —continuó Izuku, su mirada desviándose hacia Denki —Por que encuentres lo que realmente estás buscando y por que... por que el amor que recibas sea tan eterno como el que prometes.

Izuku bebió un trago amargo, sintiendo que todos lo miraban y aplaudían sin saber nada. Al sentarse, notó que Denki había bajado la mirada, que Eijiro, a su lado, simplemente apretó el puño sobre el mantel y miraba a la ventana. Y a Katsuki que lo miraba solamente a él. Y esta vez pudo ver claramente el pånico y confusión en él.