Capítulo 1
SCOTT
Hoy es viernes. El último viernes de las vacaciones de verano.
Tras terminar este fin de semana empezarían de nuevo las clases. Otra vez de vuelta a madrugar, a estudiar, a volver a la misma rutina tan aburrida de siempre.
Aunque al menos esté será el último año de instituto, mas no sé si eso era bueno o malo.
Sin embargo estaba decidido a disfrutar de estos días que me quedan de vacaciones.
Hoy había decidido ir con mi novia a la playa y pasar el día allí, pero una vez comenzó a ponerse el sol decidimos marcharnos.
Como cuando llegamos el aparcamiento de la playa estaba absolutamente completo, aparqué mi moto bastante lejos, así que ahora mi novia y yo teníamos que andar bastante.
Estábamos caminando tranquilamente por la acera cuando de repente me di cuenta que una persona en la acera de enfrente nos miraba fijamente.
— ¡¿Que?! ¡No puede ser!– exclamé confundido quedándome quieto y mirando detenidamente a quien nos observaba– ¡¿Es él?!
Creí reconocer a quien nos estaba mirando.
Reconocería en cualquier parte ese rostro, ya que era el de mi mejor amigo, Stiles Stilinski, aunque su atuendo era bastante diferente al que él suele llevar.
En ese momento pasó un autobús por la carretera, impidiéndome seguir mirando al que estaba seguro que era Stiles. Cuando el autobús ya había pasado y no había ningún obstáculo que impidiera la vista, ya no había ninguna persona en la acera de enfrente.
— ¿Que te pasa, Scott? ¿Estás bien?– preguntó mi novia preocupada.
— Yo... yo...– balbuceé muy confundido– ¿Tú viste a alguien en esa acera?– ella negó confundida y yo suspiré– Me pareció ver a Stiles.
— Ohh, Scott– pronunció con cariño y algo de pena– Sé que le echas de menos y es normal, él es tu mejor amigo, pero sabes que él se fue de Beacon Hills por un tiempo.
— Lo sé– suspiré– Sé que se puso en modo dramático y decidió huir de aquí y pasar el verano con su tía.
— Yo no creo que hiciera ningún drama– dio su opinión– Simplemente después de pasar por algo tan horrible, necesitaba alejarse para conseguir pasar pagina.
— Ni que fuera para tanto lo que pasó– rodé los ojos y mi chica los abrió como platos– Supongo que el cansancio y el calor me están pasando factura y me lo habré imaginado.
Mi morena me asintió con una triste sonrisa.
— Gracias por intentar animarme y entenderme. Eres la mejor, Kira.
— No es nada, cariño– sonrió tímidamente– Sabes que te quiero.
Entonces la besé apasionadamente, pero más que nada fue para no tener que contestar a su te quiero.
Yo todavía no me sentía igual por ella, en gran parte debido a que aunque no lo admitiera yo aún seguía queriendo a otra persona.
Kira era una chica maravillosa, se preocupaba mucho por mi, me quería, también era un ser sobrenatural, por lo que entendía bien esa parte de mi.
Ella era una kitsune eléctrica.
Yo era un hombre lobo, y no uno cualquiera si no que un alfa verdadero.
Me convertí en alfa gracias a mi fuerza de voluntad, a mi esfuerzo, a mi corazón puro y a hacer siempre lo correcto.
Sin embargo a pesar de todas esas cosas yo aún no conseguía quererla.
Unos cuantos segundos después ella rompió el beso y dijo:
— Se está haciendo tarde, Scott. Tenemos que volver ya a nuestras casas aunque yo prefiera quedarme contigo sin parar de besarte– se sonrojó, yo le asentí y continuamos el camino hasta donde estaba mi moto.
Finalmente había llegado a mi casa.
Nada más llegar a casa, lo primero que hice fue quitarme la ropa hasta quedarme solo en bóxer y tumbarme en la cama, mas no fui capaz de parar de pensar en lo que había sucedido antes y si de verdad eran imaginaciones mías.
No pare de pensar en ese extraño momento hasta que finalmente me quede dormido.
Sin embargo en medio de la noche mientras aún dormía escuché una siniestra voz decir:
— ¡Sé tu oscuro secreto! ¡Vas a pagar muy caro lo que hiciste!
A continuación hubo unos segundos de silencio, más ese silencio desapareció dejando en su lugar un desagradable chirrido.
Yo no hice ningún caso pensando que estaba soñando, mas en cuanto desperté a la mañana siguiente vi una figura grabada en el espejo que se encontraba frente a mi cama.
Era como si alguien lo hubiera arañado, dejando esa figura en él.
Sin embargo no era una figura cualquiera.
Era una espiral.
Y esa figura en concreto tenía un claro significado en el mundo sobrenatural.
Una espiral significaba venganza.