[AU: Época antigua]
Era el baile anual de máscaras, cientos de invitados iban a la gala más esperada del año, Mimi apareció en el baile con un vestido de hombros caídos en color rojo, su antifaz de color gold pink era el accesorio principal para aquella noche. Todas las miradas recaían sobre de ella, se sentía nerviosa por lo que estaba haciendo, pero tenía que encontrar a aquel chico que la salvo de una muerte segura cuando casi cae de su caballo.
El único detalle que tenía sobre de él eran sus hermoso ojos azules color zafiro. Ese incidente había ocurrido días atrás, así que era posible que aún siguiese en la ciudad.
Mimi bailo y se divirtió como nunca, era la primera vez que iba a un lugar como ese, sus padres estrictos y casi no la dejaban salir pero ella insistió en que llegaría antes de medianoche y esa hora se acercaba con bastante rapidez.
—¿Me permite está pieza?—un chico con máscara completa, su traje era completamente blanco dándole contraste a aquella misteriosa mascara.
Los labios de la máscara eran azules así como las flores llenas de oro y brillos adornando la máscara, Mimi no podía ver los ojos de aquella persona, pero extrañamente le daba una paz que no había tenido en mucho tiempo
Aquel baile se sintió que hubiese durado un suspiro al lado de aquel caballero de rubios cabellos, la pieza termino y el joven aun con la máscara puesta le dio un beso sobre el guante de seda de Mimi.
—¿Le gustaría dar un paseo por el jardín? —Pregunto aquel caballero de rubios cabellos, Mimi acepto algo nervioso.
En el jardín de aquella mansión había un pequeño laberinto que daba a un pequeño pabellón adornado con luces y flores blancas.
—¿Quieres entrar? —Pregunto el caballero.
—Seguro—Mimi dijo con una sonrisa tomando de la mano a aquel joven.
Sabía que era impropio hacerlo, era la última noche que ella podría estar libre, y la última oportunidad que tendría de buscar a aquel chico de ojos azules que la salvo, antes de que sus padres anunciaran su compromiso con el hijo mayor de los Ishida.
Caminaron por largo tiempo buscando la salida de aquel laberinto hasta que llegaron al pabellón iluminado por una luz tenue y hermosas flores blancas, Mimi veía a lo lejos la mansión donde se efectuaba el baile de máscaras, se veía tan hermosa.
—Es algo extraño que una joven como tú aceptara dar un paseo con un desconocido—Dijo el chico de la máscara.
—No tanto.
—¿Ah no?
—No, esta es mi última noche antes de conocer a mí prometido—Dijo Mimi algo triste.
—Vaya, entonces tenía razón.
—¿En qué?
—Una chica tan linda, debía tener un esposo ya—Mimi rio un poco acercándose al joven.
—Realmente no conozco a esa persona, pero yo estoy enamorada de otra persona, y me temo que seré infeliz el resto de mi vida al lado de una persona que no amo.
Mimi aunque no lo pudiese ver sabía que la mirada de aquel joven estaba puesta sobre de ella.
—Pues estamos en las mismas condiciones—Mimi lo vio sorprendida—Esta también es mi última noche libre, mi padre acordó mi matrimonio con una chica que no conozco.
—¿Y si esa chica no te ama? —Pregunto Mimi con curiosidad.
—Intentare enamorarla—Mimi se sonrojo al escuchar aquellas palabras, y en el fondo de su corazón deseaba que su prometido fuese así.
Se dio la vuelta, y comenzó a hablar con mucha nostalgia.
—Conocí hace poco a una persona, cabalgaba por la pradera cuando mi querida yegua Roset vio una serpiente y por poco hace que tenga un accidente. Pero un chico...de hermosos ojos azules...
—Te salvo.
—Sí, me salvo. Sus ojos eran hermosos.
—A mí también me gustaste aquella vez—Mimi se dio la vuelta volteando a ver aquel chico con mascara.
El chico de traje blanco comenzó a quitarse la máscara, dejando ver los hermosos ojos azules de aquel chico que la había salvado. Mimi estaba completamente apenada por lo que había dicho con anterioridad, no estaba lista para confesarle que le gustaba. Dio dos pasos hacia atrás mientras el chico la acorralaba en la barandilla de aquel pabellón.
—Creo que me enamore de ti a primera vista, eras tan hermosa que en aquel momento no pude decir absolutamente nada, por eso me fui rápidamente de ahí, porque mi corazón no dejaba de latir con intensidad.
Mimi comenzó a acercar su rostro al del chico, a la vez que el hacía lo mismo, sus labios rosaban ligeramente, Mimi se sentía como su corazón se aceleraba demasiado rápido. Los labios de aquel chico eran suaves y aquel beso fue muy ligero, Mimi no podía hacer eso...no debía...así que se apartó rápidamente huyendo de ahí sin siquiera saber el nombre de aquel chico.
Al día siguiente, sus padres tenían un gran almuerzo donde conocería a su futuro esposo, estaba resignada de que había perdido su única oportunidad con aquel chico que la rescato. Espero a su prometido en la entrada junto a sus padres, y al llegar el señor Ishida un hombre de cabellos castaños presento a su hijo, y al verlo Mimi se sorprendió, era aquel chico de cabellos rubios quien había besado la noche anterior. Se acercó a ella y beso su mano.
—Encantado de conocerte, mi nombre es Yamato Ishida, princesa.

Hola mis estrellitas, estamos en el día 2 de la flufftober, y hay un cambio de fandom esta vez le toco el turno al mimato. Si quieren leer solo mimato estos son los días que voy a publicar mimato:
2:Baile de mascaras, 3:Bebe falso, 5: Vida domestica, 8:Caricias en el cabello, 10: Reencuentro, 11: ¿Cómo se conocieron?, 14:Confesión Arruinada, 17:Beso en la mano, 20:Disculpas, 22:Graduación.
Espero les gusten mis fanfics nwn.








